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✇Ecologistas en Acción

Incapaces de avanzar en Bonn: dos semanas de negociaciones sin resultados en mitigación y adaptación

Por: Clima
  • La SB64 concluye en un clima de bloqueo generalizado, marcado por el conflicto geopolítico, la presión de los países productores de combustibles fósiles y la falta de ambición del Norte global para asumir sus responsabilidades históricas.
  • De los cuatro paquetes mandatados, solo el de transición justa logra cerrar con conclusiones, y a un precio alto: cesiones que debilitan la vinculación del programa con otros compromisos climáticos. Mitigación, adaptación y financiación climática quedan sin avances que obligan a reiniciar de cero los debates en la COP31.
  • La sociedad civil, mermada por recortes de financiación, restricciones de visados y una presencia mediática mínima, ha empujado la ambición desde los márgenes de unas negociaciones que han ignorado la urgencia que se vive fuera de las salas.

Ecologistas en Acción en la cumbre de Bonn. Foto de Kiara Worth.

Tras dos semanas de negociaciones concluyen en Bonn el encuentro intersesional climático, en el que se esperaban importantes avances en la lucha climática o, al menos, los textos de negociación de la próxima COP31 en Antalya. Sin embargo, las tensiones de última hora hacen caer los mínimos avances alcanzados, una situación tristemente excepcional que sitúa este encuentro como uno de los más catastróficos de los últimos años. Mostrando además cómo el giro a la ultraderecha de muchos países ha tenido como consecuencia un cuestionamiento de la ciencia y del cumplimiento del objetivo de 1,5 C pactado en el Acuerdo de París, en palabras de la Alianza de Pequeños Estados Insulares (AOSIS en sus siglas en inglés): “Observamos con preocupación los ataques a la integridad de la ciencia […] el objetivo de 1,5 C es una línea roja para nuestra supervivencia”.

Adaptación

La adaptación a la crisis climática ha sido uno de los temas de especial interés a lo largo de esta intersesional, debido a que en los dos años entre la cumbre de Belém (COP30) y la de Addis Ababa (COP32) debería llevarse a cabo un proceso para que al finalizar esta última la Meta Global de Adaptación (GGA) esté operativa, contando con el marco de los 59 indicadores adoptados en Belém y el grupo de trabajo ad hoc. La UE y otros actores del Norte global, por su parte, insisten en mantener el trabajo en manos de expertos técnicos y, durante la mayor parte de la SB64, han rechazado tratar temas de financiación en las salas de negociación del GGA, incluso las menciones a la triplicación de la financiación que al final aceptaron en aras del acuerdo. Mientras que los países agrupados en el G77+China exigen que el grupo de trabajo esté liderado por las Partes y no por agencias de la ONU o expertos externos, y reclaman que el texto incluya mayores compromiso en financiación para adaptación, sin la cual consideran que la implementación de la GGA es inviable. Estos frentes de discusión (la composición del grupo de trabajo y el texto sobre financiación en GGA) alargaron las discusiones hasta entrada la noche y finalmente llevaron a un bloqueo, quedando eliminados todos los avances realizados y obligando a repetir los debates en la COP31.

Mitigación

Este ha sido uno de los elementos que menos han avanzado. Tras más de semana y media de negociación parecía que se iban a alcanzar exclusivamente conclusiones procedimentales de cómo seguir el debate, aunque finalmente la cumbre es incapaz de avanzar en ello. El programa de trabajo de mitigación es en estos momentos el único elemento que tiene la diplomacia internacional para recoger avances en la reducción de las emisiones, y este ha sido constantemente atacado por los países LMDCs que han bloqueado cualquier medida para poner fin a los combustibles fósiles e incluso la adopción de las conclusiones científicas. Este programa debería de recibir un nuevo mandato en la COP31 para poder poner en marcha el apoyo internacional a la reducción de las emisiones, un objetivo del que está más lejos cada día.

Transición justa

En la pasada cumbre de Belém se pactó la creación de un mecanismo capaz de poner en marcha las conclusiones de los distintos diálogos sobre transición justa. El objetivo principal de este encuentro era ir avanzando en la creación del mecanismo dotándolo de competencias, estructuras y medios para actuar. Las negociaciones se han visto atascadas por el debate sobre cuestiones relacionadas con la evaluación de los trabajos previos y los principios y sectores sobre los que avanzar. Sin embargo, no se ha avanzado en la necesaria definición del mecanismo que es de vital importancia para hacer reales estos debates. Cabe destacar como se han repetido en las salas los bloqueos por parte de los países del grupo de Like-Minded Developing Countries, LMDCs (Arabia Saudi, Qatar, India…) de eliminar cualquier referencia a la relación de este programa con la reducción de las emisiones. Del mismo modo, las reticencias del Norte global de incorporar menciones específicas a su obligación de asegurar una provisión de fondos y mejorar el acceso de los proyectos a esta financiación. Tras una última y tensa negociación, la UE cede en las pretensiones de los LMDCs de rebajar la ambición en la integración de menciones específicas sobre la coherencia e integridad de la transición justa, logrando con esas concesiones cerrar el único paquete de los cuatro mandatados que alcanza conclusiones en estas sesiones de Bonn.

Financiación

La financiación tampoco ha avanzado al ritmo requerido. La cumbre se iniciaba con la crítica a la bajada de todos los fondos para la acción climática y la cooperación internacional. Una reducción marcada por el descenso de financiación del Norte global, que pone en riesgo la confianza en el multilateralismo y en el cumplimiento de la provisión de fondos y medidas de respuesta para los países más vulnerables. Aunque han sido muchos los países que han pedido la inclusión de un punto permanente para debatir sobre esa provisión de fondos del Norte al Sur global, los países desarrollados han hecho todo lo posible por evitar que esto sucediera. La realidad es que nada ayudan a recuperar la confianza en el proceso las respuestas a la defensiva del bloque europeo, apelando a su posición como mayor contribuyente en lugar de mostrar un plan claro para escalar esa financiación. Ecologistas en Acción ya señaló que esta financiación está lejos de lo necesario, y es necesario avanzar en mecanismos adicionales como la reforma de los bancos multilaterales, las estructuras de deuda o la desaparición de la financiación fósil y militar. Unos elementos que están lejos de producirse, tanto a nivel internacional como doméstico, como sucede en el caso de España, que no ha avanzado en cuestiones como la aplicación del principio de “quien contamina, paga” o de un impuesto específico a las grandes rentas y capitales.

El papel de la sociedad civil

A lo largo de las dos semanas de la cumbre, las organizaciones ambientales, feministas y juveniles en el espacio de Naciones Unidas han empujado mediante sus acciones y protestas, como es habitual, la ambición de las negociaciones. Sin embargo, varios factores han influido negativamente en el impacto del activismo en el espacio. Primero, ha habido un gran aumento en la cantidad de activistas que han dejado de recibir financiación para acudir a las negociaciones, especialmente aquellas delegaciones provenientes del Sur global. Segundo, estas mismas delegaciones, en los escasos casos en los que todavía disponían de financiación, se han encontrado además con una política de visados para la entrada en Alemania especialmente dura, sobre todo desde países de África y América Latina. Por último, la falta de periodistas cubriendo las negociaciones ha supuesto un claro obstáculo para aquellos que buscan un proceso más ambicioso, justo y transparente. Siendo la prensa acreditada menos de la mitad que el año anterior, las voces que menos se suelen escuchar en estas cumbres no han sido recogidas en prácticamente ningún medio, como reflexionaba recientemente Javier Andaluz, responsable de Clima y Energía de Ecologistas en Acción.

Declaraciones

Javier Andaluz Prieto (responsable de Clima y Energía y Ecologistas en Acción): “Lejos de aprender de las consecuencias de depender de los fósiles, como nos ha mostrado Ormuz,  el mundo sigue atrapado entre los distintos intereses de los países. Es vergonzosa la actitud de los gobiernos que bloquean los acuerdos, y enormemente peligrosos los conflictos entre los países climáticamente ambiciosos y los que no lo son, entre quien necesita apoyo y aquellos que son incapaces de afrontar sus responsabilidades y no están dispuestos a proveer de una financiación urgente. Mientras tanto, la temperatura global continúa aumentando y superamos el 1,5ºC. La única respuesta posible y realista es una mayor ambición en todos los paquetes de negociación, reconociendo que la responsabilidad climática es común pero diferenciada. Las consecuencias del calentamiento global que ya estamos sufriendo muestran que ya no hay tiempo para retrasar las medidas de mitigación, adaptación y respuesta a las pérdidas y daños”.

Irene Rubiera de Felipe (activista del Área Jurídica de Ecologistas en Acción): “En la primera cumbre tras la histórica opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia, los países del mundo han vuelto a demostrar no estar a la altura del reto. Habiendo visto en Santa Marta que existe un gran grupo de Estados que quiere avanzar de forma justa y decidida contra la crisis climática, resulta casi inexplicable que se siga sosteniendo el recurrente bloqueo de las negociaciones del clima, pero debemos recordar que si la ultraderecha internacional se esfuerza tanto en bloquear este espacio y en oprimir por todos los medios la lucha climática es porque sabe el poder que tenemos juntas todas las personas que buscamos un mundo más justo”.

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Multas y sin cárcel: la justicia condena a cuatro activistas climáticos por arrojar pintura al Congreso

Por: Climática

La jueza ha condenado a 12 meses de multa a los cuatro activistas climáticos que arrojaron pintura contra el Congreso en marzo de 2023 y ha absuelto a cinco participantes. La sentencia descarta la petición de la Fiscalía, que solicitaba un año y nueve meses de cárcel como castigo ejemplarizante. La magistrada opta por la pena mínima para este delito de daños al patrimonio porque los condenados carecen de antecedentes penales y usaron pintura diluida con la intención de minimizar los desperfectos.

El fallo judicial, al que ha tenido acceso Climática, advierte que la libertad de expresión no ampara causar daños a un edificio histórico protegido. Aunque la defensa sostenía que el material era inofensivo, la sentencia revela que la pintura penetró en la piedra porosa y se adhirió al barniz de uno de los leones de bronce. Esta situación obligó a contratar a técnicos restauradores, lo que elevó la factura de limpieza a 5.863 euros, una cantidad que los activistas ya habían depositado en los juzgados en concepto de fianza.

Desde la defensa de los activistas valoran la resolución judicial con un sabor «agridulce»: celebran haber evitado la prisión, pero insisten en que la acción no superó el «umbral de molestias» amparado por el derecho a la protesta. Este caso marca un precedente de cara al próximo otoño, cuando una quincena de integrantes de Rebelión Científica se sentará en el banquillo por una acción similar en la misma escalinata.

Puedes leer el análisis completo de la sentencia y todas sus claves en Climática.

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El evento climático El Niño es inminente y calentará aún más un planeta ya en ebullición

Por: Climática

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha lanzado una advertencia inminente: existe un 80% de probabilidades de que el fenómeno de El Niño se consolide entre junio y agosto de este año, alcanzando casi un 90% hacia noviembre. Impulsado por un calentamiento anómalo en el océano Pacífico, este evento climático natural amenaza con disparar de nuevo los termómetros globales y exacerbar los impactos de una crisis climática ya de por sí crítica.

Naciones Unidas ha pedido que esta previsión se trate con la máxima urgencia, ya que la llegada de El Niño actuará como un poderoso amplificador del calentamiento global provocado por los combustibles fósiles. Las previsiones de la OMM anticipan un aumento generalizado del riesgo de olas de calor severas, recordando el papel clave que jugó el último episodio intenso de 2023-2024 para pulverizar los récords históricos de temperatura mundial.

A nivel global, este nuevo ciclo alterará profundamente los patrones de precipitaciones y la temporada de huracanes. Mientras que regiones como el Cuerno de África, Asia central o el sur de Estados Unidos se enfrentarán a un mayor riesgo de lluvias torrenciales e inundaciones, millones de personas en Centroamérica, el Caribe, Australia o el sur de Asia sufrirán condiciones mucho más secas y cálidas de lo habitual.

Tienes más información en Climática.

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