🔒
Hay nuevos artículos disponibles. Pincha para refrescar la página.
✇LibreRed

Europa se derrite: la peor ola de calor en mayo deja a España al borde del colapso eléctrico

Por: D. Cañellas

Europa atraviesa una de las olas de calor más intensas registradas para esta época del año. Con temperaturas que en algunas regiones superan los 40 grados, millones de personas en todo el continente, especialmente en los países del sur, enfrentan condiciones extremas que ponen bajo presión los sistemas de salud, la infraestructura urbana y la capacidad de adaptación de los Estados. El fenómeno, que comenzó a mediados de esta semana, se ha intensificado este viernes 29 de mayo.

Impulsada por una persistente cúpula de calor, la situación reaviva el debate sobre los efectos del cambio climático y la preparación del continente ante episodios meteorológicos cada vez más frecuentes e intensos.

Impacto directo en España

España se encuentra entre los países más afectados por este episodio extremo. Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), varias comunidades autónomas han activado alertas por calor extremo, con máximas que en puntos de Andalucía y el valle del Ebro han alcanzado los 42 grados. La demanda eléctrica se ha disparado hasta niveles récord para un mes de mayo, lo que ha obligado a Red Eléctrica a activar todos los recursos disponibles para garantizar el suministro.

Es la peor ola de calor en mayo desde que existen registros, con temperaturas propias de pleno julio, según fuentes de la AEMET citadas por la agencia Efe.

Los sistemas sanitarios han tenido que activar protocolos específicos ante el aumento de las urgencias por golpes de calor y deshidratación, sobre todo entre la población mayor. Las autoridades recomiendan hidratación constante y evitar la exposición al sol en las horas centrales del día.

Un fenómeno que desafía las infraestructuras

La cúpula de calor es un patrón meteorológico en el que una zona de alta presión atrapa el aire caliente y lo comprime, impidiendo que se disipe. Este fenómeno, cada vez más frecuente en Europa, ha puesto a prueba también las infraestructuras de transporte en varios países. En Francia, la alta velocidad ferroviaria ha sufrido retrasos y suspensiones por riesgo de deformación de vías, mientras que en Italia varios hospitales han instalado carpas de refrigeración para atender a los pacientes más vulnerables.

En Alemania, los ríos navegables como el Rin han registrado descensos de caudal que dificultan el transporte de mercancías, lo que amenaza la cadena de suministros energéticos. El Ministerio de Medio Ambiente alemán ha advertido de que los niveles del río podrían obligar a restringir la navegación si las temperaturas no remiten en los próximos días.

La ola de calor ha llegado a Polonia y República Checa, donde se han superado los 36 grados en zonas que rara vez alcanzan esas temperaturas en primavera. Los gobiernos locales han activado planes de emergencia y recomendado a la población extremar la precaución.

Mientras tanto, las organizaciones ecologistas han utilizado el episodio para exigir a los gobiernos europeos medidas más ambiciosas contra el cambio climático y una adaptación urgente de las ciudades a los fenómenos extremos.

  • No hay más artículos
❌