Las altas temperaturas y las largas jornadas al aire libre convierten el verano en una época ideal para disfrutar en familia. Piscinas, playas, parques y escapadas protagonizan estos meses, aunque detrás de estos planes también se esconde un riesgo al que muchas veces no se presta la suficiente atención. Un problema que puede parecer leve …
Este mes de agosto, miles de personas levantarán la mirada al cielo para contemplar uno de los fenómenos astronómicos más esperados de los últimos años. Un acontecimiento que podrá seguirse también desde Albacete y que promete dejar imágenes espectaculares. Sin embargo, detrás de este singular espectáculo natural se esconde un riesgo de que alertan los …
El Gobierno de Castilla-La Mancha continúa avanzando en un modelo sanitario que incorpora el acompañamiento a pacientes y familias y la difusión de la experiencia clínica de sus profesionales como parte de una atención cada vez más cercana, personalizada y participativa. Con ese objetivo, el director gerente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), …
El Hospital General Universitario de Albacete sigue reforzando su equipamiento tecnológico. La Gerencia de Atención Integrada de Albacete ha sacado a licitación la compra, instalación y puesta en funcionamiento de un equipo no invasivo de cuantificación de fibrosis y esteatosis hepática, una tecnología de última generación que permitirá diagnosticar y realizar el seguimiento de enfermedades …
La Hermandad de Donantes de Sangre de Albacete ha lanzazo un llamamiento urgente a la ciudadanía tras detectar un notable descenso de las reservas de O negativo (O-), uno de los grupos sanguíneos más necesarios en situaciones de emergencia. El objetivo es recuperar existencias durante esta misma semana y garantizar que los hospitales puedan seguir …
Dice Marouane Laabbas el Guennouni, en plena ola de calor, que para gestionar el calor no podemos esperar a que lleguen las temperaturas extremas. «Deberíamos hacerlo cuando está nevando», analiza en esta entrevista en Climática con motivo del estudio que, junto con el investigador Andreas D. Flouris, acaba de publicar en el Instituto Sindical Europeo (ETUI), el centro de investigación y formación de la Confederación Europea de Sindicatos (CES).
Con el título El cambio climático y la salud de los trabajadores, el informe recoge lo que viene siendo una evidencia desde hace tiempo –»El cambio climático está haciendo más vulnerables a ciertas personas trabajadoras”–, pero también incluye entre sus principales conclusiones qué hay que hacer para evitarlo: «El estrés térmico laboral es prevenible, pero solo si la prevención se aborda como una obligación del empleador y una cuestión laboral colectiva, y no como una cuestión de resiliencia individual«. Entre las medidas figuran la evaluación de los riesgos térmicos mediante indicadores adecuados, la hidratación, la disponibilidad de zonas de descanso frescas o a la sombra, los ciclos de trabajo y descanso remunerados, la reprogramación de tareas, la aclimatación, la ventilación, la planificación de emergencias, la formación, la vigilancia de la salud y medidas específicas para los trabajadores con mayor riesgo.
«La necesidad de protección ante la exposición al calor no es cuando el calor sucede –insiste el coautor del estudio– sino que tienes que tener una preparación, medidas, protocolos de actuación que adopten el principio de prevención, es decir, medidas que estén preparadas para proteger antes, durante y después de la exposición». Es decir, no basta con un indicador concreto que solo tenga en cuenta la temperatura, sino otros factores como la humedad, la velocidad del aire… o, incluso, cómo los equipos de protección individual van a afectar o no al calor que experimentan las personas trabajadoras.
En ese aspecto, el estudio señala asuntos que generan riesgos climáticos: «El diseño del lugar de trabajo, la organización laboral, la intensidad de las tareas, la vestimenta, los equipos de protección individual (EPI), la jornada laboral y el poder de negociación determinan si dichos riesgos se convierten en exposiciones laborales; y la exposición puede derivar en enfermedades, lesiones, pérdida de capacidad laboral, reducción de ingresos e inseguridad”. Y muchas veces, esas lesiones no son vistas como una consecuencia del efecto del calor.
Según recoge el mismo informe, análisis recientes del Centro Común de Investigación prevén que 22 regiones europeas pueden sufrir pérdidas anuales de productividad laboral superiores al 1% para el año 2050, cifra que ascendería a 107 regiones en la década de 2080. Estas pérdidas no se distribuyen de manera uniforme. Si bien el sur de Europa y la región mediterránea ya presentan una exposición elevada, el centro, el este y el norte de Europa también se ven cada vez más afectados, especialmente en zonas de islas de calor urbanas, edificios mal adaptados y sectores que históricamente no se diseñaron teniendo en cuenta las altas temperaturas.
Entre los trabajadores con menor capacidad para afrontar este riesgo se encuentran los migrantes y las personas en situación irregular, los trabajadores estacionales y de plataformas digitales, los falsos autónomos, los trabajadores remunerados a destajo, las trabajadoras embarazadas, los trabajadores de mayor y menor edad, aquellos con enfermedades crónicas y quienes deben utilizar equipos de protección individual o impermeables; no obstante –insiste el documento–, su vulnerabilidad deriva de factores diversos, como la susceptibilidad fisiológica, la concentración en sectores y ocupaciones de alto riesgo, las condiciones laborales precarias y una capacidad más limitada para ejercer sus derechos laborales.
Dice también Marouane Laabbas el Guennouni, que ha visto los efectos del calor en trabajadoras como su abuela y su madre, que en dos de las tres conferencias que ha organizado desde el ETUI este año se han producido situaciones en las que ha habido una emergencia hablando de la propia emergencia: «Es que recuerdo que en Barcelona estábamos en la sala y todos los móviles empezaron a sonar con la alarma. ¿Por qué digo esto? Porque está pasando ya. Es la nueva realidad. Y sin darle respuesta, nos va a atrapar, ya nos está atrapando».
La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda ha superado ya los 1.000 fallecidos, según ha informado este miércoles la Organización Mundial de la Salud (OMS). La cifra convierte al brote en uno de los más letales de los últimos años en África central y ha disparado las alarmas sanitarias internacionales.
El responsable de la OMS para la respuesta al ébola, Thierno Baldé, declaró en una rueda de prensa que «la epidemia conserva una longitud de avance sobre nosotros y estamos aún en una fase en la que intentamos alcanzar su evolución». La declaración refleja la dificultad de los equipos de emergencia para contener la propagación del virus, que se extiende por zonas rurales de difícil acceso y con sistemas sanitarios frágiles.
Una emergencia sanitaria internacional
La OMS clasificó el brote como emergencia de salud pública de importancia internacional el pasado mes de abril, lo que activó mecanismos de coordinación global y movilización de recursos. Sin embargo, la transmisión comunitaria y los casos transfronterizos entre RDC y Uganda han complicado los esfuerzos de contención.
Los gobiernos de ambos países han reforzado las campañas de vacunación y las medidas de control en los puestos fronterizos, pero la desconfianza de las comunidades locales y los brotes simultáneos de otras enfermedades, como el cólera, sobrecargan los sistemas sanitarios.
La comunidad internacional ha incrementado la ayuda humanitaria, aunque sigue advirtiendo de que la epidemia podría tener consecuencias más amplias si no se frena su avance, afectando la estabilidad regional y generando movimientos migratorios forzados. Según la OMS, los equipos de respuesta necesitan financiación adicional para desplegar más trabajadores sanitarios y suministros en las zonas más afectadas.
La baja de las pastillas para tratamientos hormonales, solicitada por el laboratorio productor y avalada por Sanidad, ha sido una sorpresa para profesionales y usuarias y se suma a los problemas de abastecimiento de otras alternativas de suministro de estrógenos.
La periodista reclama el relato colectivo del aborto como herramienta feminista frente a la ofensiva reaccionaria en su último libro 'Provida, un manifiesto a favor del aborto'.
'Las locas que no lo eran' (Pepitas, 2026) , traducción de 'As tolas que non o eran' (Editorial Galaxia, 2025), de Carmen V. Valiña, recoge la vulnerabilidad a la que estaban expuestas las mujeres psiquiatrizadas en Conxo, un centro de Compostela, entre 1885 y 1936.
La directora de cine francesa estrena en España ‘El placer es mío’, donde habla de la invención del juguete sexual Womanizer, aborda el tabú del sexo y habla del placer de las mujeres.
Con la toma de posesión del presidente antiabortista José Antonio Kast en Chile, y con los recientes resultados electorales en Perú y Colombia, las activistas advierten que su agenda podría repetir los retrocesos ya vistos en otros países de la región.
El proyecto europeo L-Health publica los primeros datos científicos sobre la salud de las lesbianas y bisexuales en la atención primaria en Cataluña. Los números confirman lo que la teoría feminista lleva décadas denunciando: la heteronormatividad enferma. Y la intersección de opresiones, también.
La juventud de ahora es más machista que antes; es diversa porque está de moda y es más precoz sexualmente. Estos son algunos de los titulares más repetidos en los medios que Psicowoman, autora de 'Acercarse a la Generación Z: una guía práctica para entender a la juventud actual sin prejuicios', analiza con datos y experiencias vividas en los talleres que imparte.
La menopausia sigue siendo un proceso invisibilizado y poco estudiado. Faltan derechos laborales que se adapten a este cambio corporal, como podría ser garantizar tiempos flexibles para momentos de sofocos.
El periodista publica el ensayo 'Me crie como un fascista', un libro en el que explora cómo la educación patriarcal genera el caldo de cultivo perfecto para que prenda el fascismo.
Los maltratadores puede que cumplan sus condenas, pero a nosotras, las afectadas, también nos toca cumplir la nuestra: afrontar el deterioro de nuestros vínculos familiares.