Las autoridades rumanas investigan la explosión de un dron marítimo ucraniano registrada el viernes 5 de junio en el puerto de Constanza, en el mar Negro, sin que se hayan registrado víctimas. Ucrania confirmó que el dispositivo le pertenecía y aseguró que fue desviado de su ruta por sistemas de guerra electrónica rusos antes de alcanzar aguas rumanas, según informaron fuentes oficiales ucranianas.
La explosión se produjo en una zona portuaria estratégica para la seguridad energética europea, ya que Constanza es el principal puerto de Rumanía y un punto clave para la exportación de grano ucraniano. La investigación se centra en determinar las circunstancias exactas del incidente, que involucra a un país miembro de la OTAN.
El dron fue desviado por interferencia rusa antes de alcanzar aguas rumanas, según Kiev, que no detalló el objetivo original del dispositivo.
El suceso preocupa a los aliados occidentales por el precedente que supone para la seguridad en el mar Negro, donde la guerra entre Rusia y Ucrania ha provocado múltiples incidentes. Rumanía, que comparte frontera con Ucrania, ha activado los protocolos de investigación y colaboración con la Alianza Atlántica.
El incidente se suma a una serie de episodios que tensan la frontera este de la OTAN. Constanza es un puerto de interés estratégico para la seguridad energética europea, especialmente tras los cortes de suministro de gas ruso. La explosión, aunque sin víctimas, ha reavivado el debate sobre la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas aliadas ante posibles escaladas del conflicto ucraniano.