🔒
Hay nuevos artículos disponibles. Pincha para refrescar la página.
✇LibreRed

EE.UU. firma un acuerdo nuclear con Arabia Saudí que le permite enriquecer uranio

Por: L. Maranges

Estados Unidos y Arabia Saudí han firmado un acuerdo nuclear que otorga al reino saudí derechos de enriquecimiento de uranio, en un movimiento que redefine la geopolítica energética de Oriente Próximo en plena escalada del conflicto entre Washington e Irán.

El pacto concede a Riad la capacidad de enriquecer uranio en su territorio, una prerrogativa que hasta ahora solo poseían unos pocos países y que levanta dudas sobre la proliferación nuclear en una de las regiones más inestables del planeta. Washington busca con este acuerdo contrarrestar la influencia iraní y asegurar la lealtad de Arabia Saudí en el marco de la guerra declarada contra Teherán.

Un giro en la geopolítica energética

El acuerdo supone un punto de inflexión: según fuentes del análisis, «Washington ha reconfigurado la geopolítica energética de Oriente Medio». La decisión estadounidense, al abrir la puerta al enriquecimiento saudí, impacta directamente en el mercado global de uranio y en las relaciones con la OPEP, de la que Riad es el principal socio. Arabia Saudí, que hasta ahora dependía de terceros para el ciclo del combustible nuclear, gana autonomía estratégica en un momento de tensión máxima con Irán.

Desde el punto de vista de la proliferación, el acuerdo introduce un factor de riesgo. El enriquecimiento de uranio es una tecnología de doble uso que puede emplearse tanto para fines civiles como militares. Aunque Arabia Saudí se ha comprometido a no desarrollar armas nucleares, los términos del pacto no incluyen salvaguardias adicionales más allá de las del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), del que Riad es signatario.

El acuerdo se ha cerrado en paralelo al incremento de la presencia militar estadounidense en el golfo Pérsico. Arabia Saudí, por su parte, ha reiterado su derecho a desarrollar un programa nuclear con fines pacíficos, un argumento que ahora refuerza con la carta del enriquecimiento. Queda por ver cómo reaccionan los socios europeos y el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) ante lo que muchos consideran un precedente peligroso para la región.

✇LibreRed

EE.UU. y Arabia Saudí firman un acuerdo nuclear civil que permite acceso al enriquecimiento de uranio

Por: C. Vasallo

Estados Unidos y Arabia Saudí han alcanzado un acuerdo de cooperación nuclear civil, anunciado este jueves 23 de julio por el Departamento de Energía estadounidense. El pacto facilita el acceso de empresas estadounidenses al programa atómico saudí, pero ha desatado críticas de expertos en no proliferación, que advierten sobre el riesgo de que Riad pueda desarrollar armas nucleares.

Términos del acuerdo y críticas

Según informó el propio Departamento de Energía en un comunicado, el acuerdo permite una mayor participación de firmas estadounidenses en el desarrollo del programa nuclear saudí. No obstante, el texto debe ser aprobado por el Congreso de EE.UU., donde se espera un intenso debate.

Expertos en no proliferación han alzado la voz, según reportó la agencia Reuters, al considerar que el acuerdo carece de las salvaguardas suficientes para impedir que materiales nucleares sean desviados hacia usos militares. La principal controversia radica en que Arabia Saudí podría obtener el derecho a enriquecer uranio, un paso técnico que acerca a la capacidad de fabricar bombas atómicas.

El pacto, negociado por la administración de Donald Trump, representa un giro en la política estadounidense hacia Riad. Hasta ahora, Washington había condicionado la transferencia de tecnología nuclear a que el país árabe renunciara al enriquecimiento y al reprocesamiento de combustible. La posible flexibilización de esa exigencia ha encendido las alarmas entre los defensores del régimen de no proliferación.

El acuerdo permitiría a EE.UU. compartir tecnología nuclear con los saudíes sin las salvaguardas adecuadas que impedirían que los materiales se utilicen en programas de armas nucleares, según advierten los críticos.

El anuncio se produce en un contexto de tensión regional, donde Arabia Saudí ha manifestado en repetidas ocasiones su interés por desarrollar una capacidad nuclear civil, pero sin descartar abiertamente la opción militar, especialmente ante el programa atómico de Irán. Si el Congreso aprueba el pacto, podría sentar un precedente en Oriente Próximo y reavivar el debate sobre la proliferación nuclear.

✇LibreRed

EE.UU. y Arabia Saudí firman un acuerdo nuclear que abre la puerta a empresas estadounidenses en el programa saudí

Por: I. Caudet

Estados Unidos y Arabia Saudí han suscrito este jueves en Washington D.C. un acuerdo nuclear considerado histórico, que sienta las bases para el despliegue de reactores nucleares comerciales en el reino y podría permitir a Riad enriquecer uranio en el futuro. El pacto, anunciado por el Departamento de Energía estadounidense (DOE), representa un giro estratégico en la relación bilateral y en el equilibrio energético de Oriente Próximo.

Un 123 agreement con salvaguardas bilaterales

Según el comunicado oficial del DOE, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y su homólogo saudí, el príncipe Abdulaziz bin Salmán, firmaron un «acuerdo de cooperación nuclear pacífica» —conocido como acuerdo 123— junto con un «acuerdo bilateral de salvaguardas». El DOE subrayó que el pacto proporcionará un «gran acceso» a las empresas estadounidenses al programa nuclear saudí.

Los detalles completos del acuerdo no se han hecho públicos, pero el momento del anuncio, coincidiendo con la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, ha suscitado controversia. La referencia a un acuerdo de salvaguardas adicional sugiere que Washington busca garantías de no proliferación en un contexto regional especialmente tenso.

Diversificación energética y competencia geopolítica

Arabia Saudí, el mayor exportador de crudo del mundo, persigue con este acuerdo diversificar su matriz energética y liberar más petróleo para la exportación. Para Estados Unidos, el pacto constituye una herramienta clave para contrarrestar la creciente influencia de China y Rusia en la región, al tiempo que establece condiciones que limiten el riesgo de proliferación nuclear.

La posibilidad de que el reino pueda enriquecer uranio —un paso que muchos países consideran sensible— añade una dimensión compleja al acuerdo. Arabia Saudí ha insistido en su derecho a desarrollar un ciclo completo de combustible nuclear, una postura que hasta ahora había generado resistencia en Washington.

El acuerdo supone un hito en la política de no proliferación de la administración Biden, que se enfrenta al desafío de equilibrar la cooperación civil con la seguridad regional. La comunidad internacional observa con atención los próximos pasos, especialmente en lo relativo a las salvaguardas que acompañarán el desarrollo nuclear saudí.

✇LibreRed

EE.UU. y Arabia Saudí negocian un acuerdo nuclear que permite enriquecer uranio en Riad

Por: N. Esteller

Estados Unidos y Arabia Saudí negocian un acuerdo de cooperación nuclear civil que permitiría a Riad enriquecer uranio en su territorio. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha dado su visto bueno al pacto, según fuentes oficiales alemanas. La posibilidad de que Arabia Saudí desarrolle su propio ciclo de combustible nuclear ha desatado críticas entre quienes advierten del riesgo de una carrera armamentística en Oriente Medio.

El acuerdo, que se enmarca en los esfuerzos de Arabia Saudí por acceder a tecnología nuclear con fines civiles, contempla la capacidad de enriquecimiento de uranio, un punto especialmente sensible por su potencial uso militar. Los críticos alertan de un „atomaren Wettrüsten in der Region“ (una carrera armamentística nuclear en la región), en referencia al histórico rival regional de Riad, Irán.

La administración estadounidense no ha hecho declaraciones oficiales sobre el contenido exacto del memorando. No obstante, la concesión del enriquecimiento in situ representa un giro respecto a la política estadounidense tradicional, que en acuerdos similares con otros países ha exigido la renuncia a esa capacidad.

Implicaciones para la no proliferación

El posible entendimiento llega en un momento de máxima tensión en Oriente Medio, donde Irán continúa su programa nuclear enriquecido al 60% y mantiene un pulso diplomático con las potencias occidentales. Para Arabia Saudí, contar con un ciclo de combustible propio supondría un salto cualitativo en su autonomía energética, pero también encendería las alarmas en Israel y entre los defensores del régimen de no proliferación.

Arabia Saudí es signataria del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), pero la posesión de tecnología de enriquecimiento en un entorno regional inestable genera dudas sobre sus compromisos. El acuerdo aún debe ser ratificado por el Congreso estadounidense, donde podría enfrentar una fuerte oposición bipartidista, según informó la agencia de noticias alemana DPA citando fuentes diplomáticas.

  • No hay más artículos
❌