El nuevo primer ministro húngaro, Péter Magyar, ha anunciado este miércoles un acuerdo con el Gobierno ucraniano que desbloquea el inicio de las negociaciones de adhesión de Ucrania a la Unión Europea. El pacto, calificado por fuentes diplomáticas húngaras como «histórico», pone fin al conflicto de larga data entre Budapest y Kiev por los derechos de la minoría magiar en territorio ucraniano.
Acuerdo histórico sobre derechos lingüísticos, educativos y culturales para los aproximadamente 100.000 magiares que viven en Ucrania.
Según los términos acordados, Ucrania se compromete a plasmar en su legislación garantías específicas para la comunidad húngara, lo que incluye el uso del idioma en la educación y la vida cultural. A cambio, Hungría levantará el veto que mantenía desde la era del expresidente Viktor Orbán, que bloqueaba el avance del proceso de ampliación europea hacia Kiev.
El giro supone un cambio radical en la política exterior de Hungría, que pasa de ser el principal escollo para Ucrania en la UE a un aliado en su integración. Magyar, cuyo Gobierno tomó posesión hace apenas dos meses, ha priorizado el deshielo con Bruselas y Kiev por encima de las posiciones soberanistas de su predecesor.
El acuerdo, alcanzado en Bruselas en el marco de las reuniones preparatorias del Consejo Europeo, será formalizado en las próximas semanas. La Comisión Europea ha aplaudido el pacto como «un paso adelante para la unidad europea». La decisión final sobre la apertura de las negociaciones de adhesión corresponderá a los 27 Estados miembros, que previsiblemente darán luz verde en la cumbre de finales de junio.
Para España, el desbloqueo elimina un foco de tensión en el seno de la UE y refuerza la línea de ampliación hacia el este, aunque el proceso aún requerirá años de reformas por parte de Ucrania. El Gobierno español, que siempre ha apoyado la integración de Kiev, ve con buenos ojos el fin del veto húngaro, según fuentes diplomáticas en Madrid.