🔒
Hay nuevos artículos disponibles. Pincha para refrescar la página.
✇LibreRed

EE.UU. abre la caja negra de su Fuerza Espacial: el arquitecto del arma que revoluciona la guerra en el espacio revela sus claves

Por: R. Tordesillas

El general retirado Clint Crosier, arquitecto de la Fuerza Espacial de Estados Unidos y exdirector del área espacial de Amazon Web Services (AWS), ha desgranado en el Space Symposium los entresijos de la creación de la sexta rama de las Fuerzas Armadas estadounidenses. En una entrevista radiofónica publicada este viernes, Crosier ofreció una perspectiva única sobre cómo se estructuró el poder militar en el espacio, una lección que otros países observan con atención.

Crosier, que también estuvo al mando del sistema GPS militar, explicó que la Fuerza Espacial surgió de la necesidad de centralizar capacidades que antes estaban dispersas entre el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. «El espacio ya no era un medio de apoyo, sino un dominio de conflicto», afirmó el militar retirado durante la entrevista con el periodista Torsten Kriening.

Según Crosier, la transformación digital de la infraestructura espacial, que él impulsó desde la industria privada, fue clave para lograr una fuerza más ágil. La integración de computación en la nube, inteligencia artificial y datos en tiempo real permitió a EE.UU. pasar de sistemas estáticos a constelaciones dinámicas.

El exresponsable de AWS Space señaló que la cooperación público-privada resultó fundamental. «Sin empresas como SpaceX, Blue Origin y los proveedores de nube, la Fuerza Espacial no habría alcanzado su capacidad actual», declaró. Crosier también mencionó que el modelo organizativo estadounidense puede servir de referencia para naciones que buscan crear sus propias estructuras espaciales militares.

La entrevista, grabada durante la conferencia anual del Space Symposium, no incluyó datos presupuestarios ni cifras concretas, pero sí ofreció una hoja de ruta conceptual sobre los pasos necesarios para erigir una fuerza espacial moderna.

✇LibreRed

El Pentágono inyecta 184 millones en comunicaciones por láser espaciales para no perder la carrera militar

Por: B. Ovejero

La empresa estadounidense Observable Space ha cerrado una ronda de financiación Serie A por valor de 90 millones de dólares (unos 82 millones de euros) y ha recibido un contrato Indefinite Delivery, Indefinite Quantity (IDIQ) de 94 millones de dólares (unos 86 millones de euros) por parte de la Fuerza Espacial de Estados Unidos. El anuncio, realizado el 1 de junio de 2026, refuerza la apuesta del Pentágono por las comunicaciones por láser como pilar de la infraestructura espacial militar.

El contrato, adjudicado por la Fuerza Espacial a través del programa Accelerate the Procurement and Fielding of Innovative Technologies (APFIT) del Departamento de Guerra estadounidense, tiene como objetivo ampliar las capacidades de conocimiento del dominio espacial (SDA). Según fuentes oficiales, la plataforma de comunicaciones por láser (lasercom) de Observable Space proporcionará enlaces de alta capacidad y baja probabilidad de intercepción, críticos para misiones militares en el espacio.

La ronda Serie A, que suma 90 millones de dólares, servirá para acelerar las asociaciones en comunicaciones por láser, escalar la producción de sistemas en órbita y expandir las operaciones internacionales de la compañía. El aumento de la inversión privada y pública en este segmento refleja la creciente demanda de comunicaciones ópticas seguras en el contexto de la competencia estratégica entre potencias espaciales.

Observable Space, con sede en Estados Unidos, se consolida así como un actor clave en el emergente mercado de las comunicaciones por láser, una tecnología que promete revolucionar la transmisión de datos entre satélites y estaciones terrestres al ofrecer velocidades muy superiores a las radiofrecuencias tradicionales y una mayor resistencia a interferencias.

✇LibreRed

El Pentágono premió a Blue Origin horas antes de que su cohete explotara en la rampa

Por: B. Ovejero

La Fuerza Espacial de Estados Unidos y la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO) otorgaron a Blue Origin una orden de lanzamiento de seguridad nacional el pasado 30 de mayo de 2026, apenas horas antes de que el cohete New Glenn de la compañía explotara en la plataforma de despegue en Cabo Cañaveral (Florida).

El contrato, enmarcado en la Fase 2 del programa National Security Space Launch (NSSL), busca diversificar la base de proveedores de lanzamiento del Pentágono y reducir la dependencia de SpaceX, según fuentes oficiales. La orden se emitió a pesar del riesgo técnico que rodeaba al vehículo, diseñado para competir en el mercado de lanzamientos pesados.

Explosión horas después del anuncio

El New Glenn sufrió una explosión en la plataforma de lanzamiento pocas horas después de que se hiciera público el contrato. El incidente no dejó heridos, pero supone un importante revés para Blue Origin, que acumula años de retrasos en el desarrollo del cohete reutilizable.

A pesar del accidente, la Fuerza Espacial y la NRO emitieron una declaración conjunta en la que aseguran que «siguen siendo socios comprometidos con Blue Origin». El Pentágono busca garantizar el acceso al espacio con múltiples operadores, y la adjudicación refleja la voluntad de no apostar todo a un solo proveedor.

Implicaciones estratégicas

El suceso pone de relieve la creciente dependencia de actores comerciales para lanzamientos militares críticos y la tensión entre la necesidad de diversificación y los riesgos técnicos inherentes al desarrollo de nuevos sistemas de lanzamiento. La explosión del New Glenn retrasará previsiblemente los plazos de entrega, aunque el Pentágono no ha indicado si reconsiderará la adjudicación.

✇LibreRed

Espacio blindado: la Fuerza Espacial de EE.UU. entrega a SpaceX 4.160 millones para cazar aviones y misiles desde órbita

Por: R. Tordesillas

La Fuerza Espacial de Estados Unidos ha adjudicado a SpaceX un contrato por valor de 4.160 millones de dólares para construir y desplegar una constelación de satélites en órbita baja terrestre (LEO) capaz de detectar y rastrear objetivos aéreos, como aviones y misiles de crucero, según anunció el servicio este 29 de mayo de 2026.

El programa, denominado SB-AMTI (Space-Based Air Moving Target Indication), pretende cerrar el vacío que dejan los radares terrestres y aéreos convencionales, ofreciendo una cobertura global y persistente. El sistema se integrará en la arquitectura de defensa multidominio del Pentágono, que busca enlazar sensores espaciales, aéreos y terrestres para neutralizar amenazas con mayor rapidez.

$4.160 millones de dólares en un acuerdo de tipo OTA

El acuerdo se ha formalizado como un contrato de tipo Other Transaction Authority (OTA), un mecanismo de adquisición flexible que permite al Pentágono colaborar con empresas tecnológicas de forma más ágil que los contratos tradicionales. SpaceX será el contratista principal de la fase inicial, que incluye el diseño, fabricación y despliegue de los primeros satélites.

Según declaró la Fuerza Espacial en un comunicado, «si bien este acuerdo OTA establece la capacidad inicial del SB-AMTI, el servicio prevé adjudicar múltiples contratos en el próximo año» para ampliar la constelación y mejorar sus capacidades. La cifra total del programa podría superar los 10.000 millones de dólares en años sucesivos, según estimaciones de analistas del sector.

La dependencia de actores comerciales

La adjudicación a SpaceX refuerza la creciente dependencia del Pentágono de actores comerciales para capacidades espaciales estratégicas. La compañía de Elon Musk ya gestiona la constelación Starlink y ha desarrollado vehículos de lanzamiento reutilizables que reducen los costes de acceso al espacio.

«Este contrato demuestra que el modelo de asociación público-privada es clave para mantener la ventaja tecnológica de EE.UU. en el espacio», señaló un portavoz de la Fuerza Espacial. La constelación de satélites de rastreo de blancos aéreos podría estar operativa de forma limitada en un plazo de tres a cinco años, aunque los plazos concretos no se han hecho públicos.

El programa SB-AMTI se enmarca en los esfuerzos del Pentágono por contrarrestar las amenazas de misiles hipersónicos y de crucero de China y Rusia, que han impulsado una nueva carrera espacial militar.

✇LibreRed

EE.UU. distribuye sus centros espaciales militares ante el temor a un ataque de China o Rusia

Por: B. Ovejero

La Fuerza Espacial de Estados Unidos (Space Force) ha revelado sus planes para crear una red de ‘centros de operaciones resilientes‘ distribuidos por todo el país, con el objetivo de garantizar la continuidad de las misiones espaciales militares incluso en caso de ataque a las instalaciones habituales. La iniciativa, anunciada por el Pentágono este jueves, responde a la creciente competencia estratégica en el dominio orbital y a la necesidad de proteger la infraestructura crítica frente a posibles agresiones de adversarios como China o Rusia.

La red de centros, que operarían de forma redundante y descentralizada, permitiría mantener el control de los satélites militares y las capacidades de vigilancia, comunicaciones y navegación durante un conflicto. Aunque no se han detallado cifras concretas sobre inversión ni plazos de ejecución, la Fuerza Espacial ha subrayado que la resiliencia de las operaciones es una prioridad estratégica en un contexto donde el espacio se ha convertido en un dominio de confrontación militar. Los centros estarían diseñados para resistir ataques físicos, cibernéticos y electrónicos, y contarían con sistemas de respaldo y comunicaciones seguras.

La medida supone un paso más en la militarización del espacio, una tendencia que ha cobrado impulso desde la creación de la Fuerza Espacial como rama independiente de las Fuerzas Armadas estadounidenses en 2019. Washington ha advertido en reiteradas ocasiones que la capacidad de disuasión y defensa en el espacio es esencial para la seguridad nacional. La descentralización de las operaciones busca eliminar puntos únicos de fallo que podrían ser explotados por un adversario, asegurando así la continuidad de misiones clave como el posicionamiento global y las alertas tempranas.

✇LibreRed

La inteligencia de EE.UU. invierte 90 millones en Observable Space para vigilar el espacio con láseres

Por: R. Tordesillas

La empresa estadounidense Observable Space, especializada en sistemas ópticos para comunicaciones por láser y vigilancia espacial, ha anunciado este 29 de mayo de 2026 una financiación de 90 millones de dólares y la adjudicación de un contrato con la Fuerza Espacial de Estados Unidos.

La compañía, con sede en Colorado, desarrolla tecnologías clave para el seguimiento de objetos en órbita y la transmisión segura de datos mediante enlaces láser, un área estratégica tanto para el sector civil como militar. El contrato con la Fuerza Espacial, cuyo importe no se ha revelado, se centra en sistemas de space domain awareness (conciencia situacional espacial), una capacidad crítica para detectar y caracterizar amenazas en el espacio.

Una inyección de capital para escalar

La ronda de financiación, liderada por Shield Capital y participada por In-Q-Tel, el brazo inversor de la comunidad de inteligencia estadounidense, permitirá a Observable Space duplicar su plantilla y acelerar el despliegue de su red de sensores ópticos terrestres y espaciales. La empresa emplea a más de 200 personas y opera observatorios en Estados Unidos y Australia.

Según fuentes de la compañía, los nuevos recursos se destinarán a la construcción de satélites de demostración equipados con terminales de comunicaciones láser, un mercado en rápida expansión que compite con las tecnologías de radiofrecuencia tradicionales.

El espacio como dominio estratégico

El contrato con la Fuerza Espacial refuerza la tendencia de Washington a externalizar capacidades críticas de vigilancia orbital en empresas privadas. Observable Space compite con firmas como LeoStella y Orbit Fab en la contratación militar para el programa Space Domain Awareness.

La empresa no ha detallado el calendario de ejecución del contrato, pero fuentes del sector apuntan a un plazo inicial de tres años, prorrogable hasta un máximo de cinco, con un valor potencial de varios cientos de millones de dólares.

  • No hay más artículos
❌