🔒
Hay nuevos artículos disponibles. Pincha para refrescar la página.
✇LibreRed

EE.UU. despega al T-38 Talon tras hallar grietas en el fuselaje de sus entrenadores

Por: A. Pita

La Fuerza Aérea de Estados Unidos ha autorizado la reanudación de los vuelos del T-38 Talon después de que varios aparatos superaran las inspecciones técnicas, según confirmó este martes un portavoz del Mando Aéreo de Educación y Entrenamiento (AETC). La decisión pone fin a una prohibición temporal que afectaba a la flota de este veterano entrenador supersónico, utilizado para la formación de pilotos de caza y bombarderos.

Inspecciones tras fallos en el fuselaje

La inmovilización preventiva se activó tras detectar posibles grietas por fatiga en el fuselaje de algunos ejemplares, un problema recurrente en una aeronave que entró en servicio en 1961. Los equipos de mantenimiento realizaron revisiones exhaustivas en los centros de entrenamiento de las bases aéreas de Sheppard, Columbus, Vance y Laughlin. Según el portavoz castrense, las aeronaves que han superado los controles vuelven a estar operativas, mientras que las pendientes de certificación permanecerán en tierra hasta nueva revisión.

Cada aeronave está siendo evaluada de forma individual. Aquellas que cumplen los estándares de seguridad pueden retomar las misiones de entrenamiento, ha declarado el portavoz de la Fuerza Aérea en un comunicado.

La flota de T-38 Talon, que suma cerca de 500 unidades, constituye la espina dorsal del sistema de instrucción de pilotos militares estadounidenses. El modelo ha acumulado más de 60 años de servicio y está previsto que sea reemplazado paulatinamente por el T-7A Red Hawk, cuyo despliegue completo aún no se ha alcanzado.

La prohibición de vuelo no afectó a las operaciones de combate, ya que el T-38 se utiliza exclusivamente para adiestramiento. La Fuerza Aérea no ha revelado el número exacto de aeronaves inmovilizadas ni el coste de las reparaciones.

✇LibreRed

EE.UU. acelera su caza de sexta generación con un 65% más de presupuesto para contener a China y Rusia

Por: C. Vasallo

La Fuerza Aérea de Estados Unidos ha solicitado 5.030 millones de dólares para el desarrollo del caza de sexta generación F-47 en el año fiscal 2027, un incremento del 65% respecto a los 3.050 millones asignados en 2026, según el análisis del informe presupuestario del Pentágono.

El aumento refleja la urgencia del Departamento de Defensa por mantener la superioridad aérea frente a los avances de China y Rusia en cazas furtivos de quinta generación y drones de combate. El F-47, aún en fase de desarrollo, sustituirá gradualmente al F-22 Raptor como columna vertebral de la aviación de combate estadounidense.

Una partida récord en I+D militar

La solicitud, presentada oficialmente el 1 de junio de 2026, supone un salto cualitativo en la inversión en investigación y desarrollo dentro del presupuesto global de defensa, que el presidente Donald Trump ha propuesto elevar hasta 1,5 billones de dólares anuales. El incremento del F-47 duplica el ritmo de gasto previsto inicialmente por el Pentágono.

Analistas del sector señalan que la celeridad responde a la necesidad de contrarrestar el J-20 chino y el Su-57 ruso, ambos ya en servicio, así como a la creciente capacidad de los sistemas antiaéreos integrados de Pekín y Moscú. El programa Next Generation Air Dominance (NGAD), del que forma parte el F-47, busca integrar sensores, inteligencia artificial y enjambres de drones acompañantes.

Implicaciones geopolíticas

El aumento presupuestario se produce en un momento de máxima tensión tecnológica entre Washington y Pekín. China ha acelerado el desarrollo de su propio caza de sexta generación, mientras que Rusia prioriza la producción en serie del Checkmate y la modernización del Su-57. La puja por la superioridad aérea condiciona las alianzas estratégicas en el Indo-Pacífico y Europa del Este.

Según fuentes del Pentágono citadas por la agencia Sputnik, el F-47 realizará su primer vuelo prototipo antes de 2028, con entrada en servicio operativo prevista para mediados de la década de 2030. El coste total del programa se estima en más de 200.000 millones de dólares durante su ciclo de vida.

  • No hay más artículos
❌