El Gobierno de Cuba estudia la creación de nuevas instituciones financieras y bancarias destinadas a respaldar las operaciones de empresas rusas en la isla, según ha anunciado este jueves en San Petersburgo el viceprimer ministro cubano, Óscar Pérez-Oliva Fraga. La declaración se produjo durante el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, en un contexto de creciente cooperación bilateral frente a las sanciones occidentales.
El alto cargo cubano señaló que las nuevas entidades estarían diseñadas para facilitar las transacciones comerciales y la inversión de compañías rusas, que han aumentado su presencia en la isla en los últimos años, especialmente en sectores como la energía, el turismo y la agricultura. La iniciativa responde a las dificultades que ambas economías afrontan por los embargos y restricciones financieras impuestos por Estados Unidos y la Unión Europea.
Un paso en la multipolaridad financiera
La propuesta cubana se enmarca en un esfuerzo más amplio por construir canales financieros alternativos al sistema SWIFT y al dólar estadounidense. Rusia y Cuba han profundizado sus lazos desde 2022, con acuerdos de cooperación en sectores estratégicos y el envío de cargamentos de petróleo ruso a la isla. La creación de bancos especializados podría agilizar los pagos y reducir la dependencia de intermediarios occidentales.
El viceprimer ministro no precisó el calendario ni los detalles concretos de las nuevas instituciones, pero fuentes de la delegación cubana citadas por la agencia rusa Sputnik indicaron que el proyecto cuenta con el respaldo del Banco Central de Cuba y del Ministerio de Comercio Exterior. La medida llega en un momento en que la economía cubana atraviesa una severa crisis, con escasez de divisas y combustible.
Por su parte, el Kremlin ha mostrado su apoyo a la iniciativa. El presidente ruso, Vladímir Putin, ha defendido en varias ocasiones la creación de un sistema financiero autónomo que permita a los países sancionados comerciar sin interferencias. La posible creación de estas instituciones en Cuba sería un ejemplo práctico de esta visión, además de reforzar la presencia geopolítica de Moscú en el Caribe.