El Gobierno noruego ha anunciado su adhesión al sistema de disuasión nuclear francés, convirtiéndose en el noveno país en sumarse a este paraguas defensivo europeo. La decisión, comunicada el 1 de junio de 2026, refleja el creciente deterioro de la confianza de los aliados europeos en la garantía nuclear estadounidense, según fuentes del Ministerio de Defensa noruego.
La medida llega en un contexto de tensión transatlántica y cuestionamientos sobre el compromiso de Washington con la defensa de Europa. Noruega, miembro fundador de la OTAN, opta por reforzar su seguridad a través del paraguas francés, un esquema que ya incluye a otros ocho países europeos. Paralelamente, Alemania participará como observador en los ejercicios nucleares franceses previstos para septiembre, según confirmaron fuentes del Gobierno alemán.
La adhesión noruega subraya la fragmentación de la arquitectura de seguridad en el continente y la búsqueda de alternativas al liderazgo estadounidense. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha defendido en repetidas ocasiones la necesidad de una defensa europea autónoma, y la incorporación de nuevos socios a su disuasión nuclear fortalece esa visión.
Los detalles operativos de la integración noruega en el sistema francés se definirán en los próximos meses, aunque fuentes del Elíseo indican que incluirá la participación en ejercicios conjuntos y el intercambio de inteligencia estratégica. La decisión de Noruega podría alentar a otros países nórdicos y bálticos a seguir su ejemplo, en un momento en que la percepción de amenaza desde Rusia sigue siendo elevada.