La junta militar de Mali ha condenado a 20 años de prisión al agente francés de la DGSE Yann V., detenido en agosto de 2025 en Bamako y acusado de orquestar una «tentativa de desestabilización» contra el régimen del general Assimi Goïta. La sentencia, anunciada el 5 de junio de 2026, tensa aún más las relaciones entre Francia y la junta maliense, y afecta la estabilidad del Sahel, región de interés estratégico para España.
Según fuentes de la administración judicial maliense, el agente estaba registrado oficialmente ante las autoridades malienses como personal de la DGSE, lo que no le eximió de ser procesado por conspiración. Las autoridades no han detallado las pruebas presentadas ni el desarrollo del juicio, pero la condena se enmarca en la ofensiva diplomática de Bamako contra París desde la llegada al poder de la junta en 2020.
La condena ha sido recibida con frialdad por el Gobierno francés, que en un comunicado del Ministerio de Exteriores calificó la sentencia de «desproporcionada y contraria al derecho internacional». Francia ya había retirado su embajador en Bamako en mayo de 2026, en un contexto de creciente hostilidad. La junta, por su parte, intensifica su acercamiento a Rusia, con la que mantiene acuerdos de seguridad.
Implicaciones para el Sahel y España
El incidente se produce mientras la junta maliense refuerza su alianza con el grupo paramilitar ruso Wagner, presente en el país desde 2021. Fuentes del Ministerio de Defensa español, citadas por Europa Press, han expresado su preocupación por el posible incremento de la inestabilidad en la región, dado que España participa en misiones de entrenamiento y lucha contra el terrorismo en el Sahel a través de la Unión Europea. La condena al agente de la DGSE podría acelerar la ruptura diplomática entre ambos países y complicar los esfuerzos antiterroristas en la zona.