El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha anunciado su intención de ampliar el control israelí sobre la Franja de Gaza, una decisión que ha generado una creciente preocupación entre la población palestina. Según los gazatíes, la medida forma parte de una estrategia para forzar su desplazamiento permanente, en un enclave ya devastado por más de dos años de ofensiva militar.
Israel controla de facto cerca del 64 % del territorio gazatí, según datos oficiales. La Franja, reducida a escombros tras los bombardeos posteriores al ataque de Hamás contra Israel en 2023, ofrece escasas opciones a sus habitantes. «¿A dónde ir o qué hacer?», se preguntan los palestinos ante la perspectiva de una expansión del control israelí.
¿A dónde ir o qué hacer?: crecen preocupaciones en Gaza tras anuncio de mayor control israelí
La decisión de Netanyahu, comunicada el 30 de mayo de 2026, tiene implicaciones directas para la estabilidad regional y para la política exterior española en Oriente Medio. España mantiene una posición favorable a la solución de dos Estados y ha expresado en reiteradas ocasiones su rechazo a la expansión de los asentamientos israelíes. La ampliación del control sobre Gaza podría tensar las relaciones de España con el mundo árabe y complicar los esfuerzos diplomáticos europeos en la región.
Organizaciones humanitarias internacionales han alertado de que la medida agrava la crisis humanitaria en el enclave, donde la población carece de acceso a servicios básicos y vive bajo condiciones de asedio. El Gobierno israelí, por su parte, justifica la decisión como necesaria para garantizar la seguridad nacional, pero los palestinos denuncian que se trata de una política de desplazamiento forzado.