El Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, estudia la creación de un billete de 250 dólares con la imagen del mandatario, una medida inédita desde hace más de un siglo que ha desatado críticas dentro y fuera del país. Según fuentes del Departamento del Tesoro citadas por varios medios, la administración busca exaltar la figura de Trump a través de la moneda nacional, en una práctica que algunos analistas asocian con regímenes autoritarios.
La ley estadounidense prohíbe desde 1866 que aparezcan personas vivas en los billetes, pero el equipo legal de la Casa Blanca sostiene que no se saltará la normativa. En su lugar, barajan la posibilidad de emitir el billete tras la muerte del presidente, aunque el proyecto ya avanza en fase preliminar en el Tesoro, con preparativos técnicos para una eventual aprobación. El Congreso, sin embargo, aún no ha dado luz verde y la iniciativa sigue estancada.
Una denominación inusual
La elección de la cifra de 250 dólares también resulta singular, dado que las denominaciones habituales en Estados Unidos son de 1, 5, 10, 20, 50 y 100 dólares. El billete de 100 dólares, que muestra a Benjamin Franklin, es el de mayor valor en circulación. El de 250 dólares no tiene precedentes y se aparta de la tradición numismática del país. El coste de producción no ha sido revelado, pero la impresión de nuevos billetes suele implicar gastos millonarios en diseño, planchas y distribución.
La propuesta ha generado un intenso debate político. Mientras los partidarios de Trump defienden que se trata de un homenaje a su legado, los críticos señalan que la medida recuerda a prácticas de líderes autoritarios que colocan su imagen en la moneda, como el presidente ruso Vladímir Putin o el fallecido dictador iraquí Sadam Husein. «Estados Unidos se está convirtiendo en una banana republic», declaró un portavoz de la oposición demócrata, que calificó la iniciativa de «narcisista y peligrosa».
La secretaria del Tesoro, no obstante, ha evitado pronunciarse directamente y se ha limitado a confirmar que se están «evaluando opciones» para mejorar la seguridad y la circulación del efectivo. El Banco de la Reserva Federal tampoco ha emitido un comunicado oficial. Por ahora, el billete de 250 dólares con la cara de Trump sigue siendo un proyecto, pero su mera existencia revela la deriva personalista del actual Gobierno, según coinciden analistas de varios países.
