🔒
Hay nuevos artículos disponibles. Pincha para refrescar la página.
✇pikara magazine

Irene Bailo: “Quería hacer memoria, pero ‘Queer me’ aporta un referente de vida posible, en colectivo”

Por: June Fernández

La aragonesa ofrece en el largometraje documental ‘Queer me’ un recorrido vital, político y generacional, íntimo y colectivo, sobre su experiencia viviendo un año en la okupa transfeminista TDB de Tolouse. Hablamos con ella de sexilio, de archivos, de okupación, de gordofobia y de hacernos mayores.

La entrada Irene Bailo: “Quería hacer memoria, pero ‘Queer me’ aporta un referente de vida posible, en colectivo” se publicó primero en Pikara Magazine.

✇pikara magazine

Sete Outeiros: a ribeira sacra do queer

Por: Bárbara G. Vilariño

Nunha aldea da Ribeira Sacra lucense atópase un refuxio en plena natureza para persoas LGTBI que desexen completar a súa particular peregrinaxe interior. Iniciamos o camiño do queer cara Sete Outeiros.

La entrada Sete Outeiros: a ribeira sacra do queer se publicó primero en Pikara Magazine.

✇pikara magazine

Una activista en drag

Por: Pablo Pérez Navarro

La idea de la "sentada" de Rosa Parks puede ser una forma de resistencia que combinó elementos de performance, simbolismo y estrategia.

La entrada Una activista en drag se publicó primero en Pikara Magazine.

✇pikara magazine

“Ni siquiera la Falange se atrevió a mostrarse en contra de los derechos de las mujeres”

Por: Mª Ángeles Fernández

'Farsante. Una historia queer en la Falange', el nuevo libro de Andrea Momoitio, indaga en la vida de una falangista que se definía como feminista y se hizo pasar por hombre.

La entrada “Ni siquiera la Falange se atrevió a mostrarse en contra de los derechos de las mujeres” se publicó primero en Pikara Magazine.

✇Radio Topo

The Cockettes

Por: Radio Topo

En el episodio número 71 de Colmenas Tapizadas viajamos, como primera parada de nuestro viaje en el tiempo, a la ciudad de San Francisco a finales de los años sesenta. Allí conoceremos a una troupe de teatro, de post hippies, que reinventaron el rollo drag, haciéndolo plenamente inclusivo y se convirtieron en precursores de manifestaciones […]

La entrada The Cockettes se publicó primero en Radio Topo.

✇pikara magazine

Gad Yola: «Me encanta ser una pesada»

Por: Luciana Peker

Charla con la artista Gad Yola en una nueva entrega del podcast Re-nacer, episodio 3.

La entrada Gad Yola: «Me encanta ser una pesada» se publicó primero en Pikara Magazine.

✇pikara magazine

René Lízna, memoria queer frente a mecanismos de poder

Por: Tomáš Herzán

La identidad trans y racializada de la persona que inspiró un gran éxito del cine checo fue borrada tanto de la pantalla como de la narrativa oficial.

La entrada René Lízna, memoria queer frente a mecanismos de poder se publicó primero en Pikara Magazine.

✇lamarea.com

La mujer falangista que estudió en la Residencia de Señoritas y quiso llamarse Juan Carlos: nadie sabe por qué lo hizo

Por: Guillermo Martínez

Todavía nadie sabe por qué aquel 5 de enero de 1939 decidió inscribirse en el Registro Civil con el nombre de Juan Carlos Beese Rodríguez. Esa es la gran incógnita que aún sobrevuela a la hora de hablar de la que siempre se dio a conocer, firmó y se refirió a ella misma con el nombre de Margarita Juana. La periodista Andrea Momoitio, convertida durante tres años en buscadora de la respuesta que nunca llegó y biógrafa accidental de una historia que estaba por contar, publica Farsante. Una historia queer en la Falange (Libros del KO, 2026). 

A caballo entre su Santa Cruz de Tenerife natal y Madrid, capital de su educación y desmanes, Margarita deja tras de sí una juventud repleta de mentiras que transitó entre la Residencia de Señoritas, su adhesión y predicamento a favor de la Falange, la cárcel y una muerte que llegó en Alemania bajo las bombas aliadas.

La investigadora Yanira Hermida Martín fue la primera que indagó en la vida de Margarita. Momoitio tomó su testigo y todavía ahora fantasea con que aparezca una tercera persona que pueda reconstruir un hilo desvencijado por el paso del tiempo, el silencio y el estigma. “Todo lo que nos queda por saber tiene que ver con su intimidad, y de eso no queda rastro. A mí ya se me acabó la imaginación”, acepta la periodista.

La más que entendible resignación que se apodera de Momoitio ante la falta de respuestas no impide vislumbrar toda una obra repleta de información. Sí sabemos que Margarita nació el 24 de junio de 1896, en el número 27 de la calle Duggi, en la finca de don Bruno, su padre, alemán. “Si no fuera porque no puede ser, creeríamos que no tuvo infancia”, escribe en su libro sobre Margarita la también autora de Lunática (Libros del KO, 2022). A los 19 años, en octubre de 1915, la tinerfeña ya firmaba en la prensa.

Una conservadora en el Madrid efervescente

Sus ansias de formación la llevaron a recalar en Madrid por primera vez a finales de abril de 1920. Al año siguiente, ya formaba parte de la Residencia de Señoritas bajo la tutela de la pedagoga y humanista María de Maeztu. “Procedía de una familia de nuevos burgueses. No venía de una familia rica de cuna. Lo que querían era tenerla controlada”, explica Momoitio. Fue en esos años donde comenzó a mentir, farsear su vida, para conseguir saborear la capital un tiempo más allá del que quería su familia. Allí coincidió con compañeras como Victoria Kent, la misma que diseñaría la cárcel en la que llegaría a estar presa casi tres meses en 1940.

Pero para eso todavía quedaban numerosas vicisitudes que experimentar en su biografía incompleta. Por ejemplo, formar parte de un movimiento feminista que entonces también se encontraba dividido. “Ella defendió la corriente que apostaba por promover el acceso de las mujeres a algunos derechos, pero enmarcados en la educación. El objetivo era estar más formadas para ser mejores esposas y madres, no para desarrollar sus propias vidas, intereses y carreras profesionales”, explica Momoitio. Vinculada a la fe católica, se opuso al sufragio femenino.

En la CNT por miedo, en la Falange por convicción

Margarita ingresó en el cuerpo de Correos en 1922 y la guerra civil estalló cuando se encontraba destinada en Málaga. Mientras tanto, se había convertido en la directora de la revista Héroes, cargo que ocupó apenas unos meses. Materializó su adhesión a la Falange en mayo de 1934, seis meses después de que José Antonio Primo de Rivera la fundara en el Teatro de la Comedia de Madrid. 

Momoitio no tuvo nada fácil cerciorarse de que esto era cierto. Solo lo hizo cuando en el archivo de Correos encontró una carta de la mismísima Pilar Primo de Rivera en la que pedía al jefe de Margarita que le otorgara un mes de permiso sin empleo y sueldo. “Dijo que era una camarada y que quería que trabajara para ella en Salamanca”, añade la periodista. Sucedió en diciembre de 1937.

Su militancia en la Falange la llevó a ser la delegada femenina del Sindicato Vertical en Málaga. Su objetivo era promover la sindicación de otras mujeres. Para conseguirlo, Margarita y otras como ella daban mítines en los que dejaban claro el papel secundario que deberían tener las mujeres, en el sindicato y en la sociedad en general. 

Para entonces ya había superado el expediente de depuración iniciado por los sublevados contra ella. Se percataron de que, durante un tiempo, engrosó las filas del anarcosindicalismo con el carné de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Se defendió. Temerosa de que Málaga cayera bajo el “dominio rojo”, lo hizo para no tener represalias, testimonió en su momento.

Un delito penado con años de cárcel

La documentación analizada por Momoitio indica que Margarita hizo todo lo posible por escapar de su trabajo en Correos. Con una baja médica, recaló de nuevo en Santa Cruz de Tenerife a finales de 1938. La víspera de Reyes del año siguiente, decidió ir al Registro Civil para remendar el error cometido por sus progenitores al nacer: no haberla inscrito. Sin embargo, decidió hacerlo bajo el nombre de Juan Carlos Beese Rodríguez. La detención llegó el 10 de mayo. Durante seis días, el tiempo que su padre necesitó para conseguir la fianza, durmió en la prisión santacruceña de mujeres.

Ella aseguró en un primer momento que el cambio de nombre respondía a su afán de ir al frente de guerra en Alemania. Es decir, dar hasta su vida por los nazis. El fiscal lo advirtió desde el principio de la causa judicial: “Porque ser hombre o mujer da lugar a distintos derechos y obligaciones y distinto trato en las relaciones sociales”. 

Las exploraciones médicas atestiguaron que no estaba claro que los caracteres sexuales secundarios y terciarios pertenecieran a un individuo de sexo femenino. “La voz, piel y el vello manifiestan una tendencia intermedia y algunos, francamente varoniles”, dejaron por escrito los médicos. Lo mismo sucedía con su aspecto psíquico. Clasificaron a Margarita como pseudohermafrodita o intersexual. Al mismo tiempo, cuestionada la propia Falange sobre si Margarita aparecía en sus listas, el partido joseantoniano renegó de su vástago.

Una penúltima huida

Nada evitó su condena, que llegó en abril de 1940. La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife determinó una pena de dos años, cuatro meses y un día de prisión por un delito de falsedad en documento público. También tuvo que pagar 2.500 pesetas de multa y parte de las costas del juicio. Pero el viaje no había terminado. En el tiempo que transcurrió hasta que la condena se hizo firme, Margarita marchó a la península sin autorización judicial para ello. “Dijo que nunca quiso eludir a la justicia y que lo hizo para cambiar de abogado”, explica Momoitio. Su padre, don Bruno, lo denunció.

La orden de búsqueda y captura pronto llegó a la capital. El 19 de octubre superó la puerta de la cárcel de Ventas, ideada por su antigua compañera de la Residencia de Señoritas Victoria Kent, para estar en ella 82 días. El 9 de enero de 1941, dos años después del intento fraudulento a ojos de la justicia de su inscripción en el Registro Civil, Margarita ya estaba de vuelta en Tenerife.

La escritora y periodista desconoce si Margarita realmente sentía cierta pulsión a socializar como un varón o su movimiento respondió a otros intereses. Nadie sabe ahora qué versión creerse: si realmente quería ir a luchar con la División Azul del lado de los nazis o se sentía un hombre y las personas se burlaban de ella, como también argumentó durante el procedimiento judicial. “Las mujeres falangistas de alguna manera se sentían por encima de la categoría general de mujeres. Yo creo que pretendía acceder a derechos o posibilidades que no tenía”, comenta Momoitio. A pesar de los recovecos que quedan en blanco en esta historia, la biógrafa se inclina por pensar que estamos ante una mujer cis, lesbiana, falangista y muy ambiciosa.

Muerta tras bombardeo aliado

En abril de 1943 cumplió la pena. Al final, consiguió marchar hacia Alemania. Recaló en un hospital psiquiátrico fundado en 1877 en la ciudad de Ahrweiler y en posesión del doctor Ehrenwall. Trabajó como enfermera. El 29 de enero de 1945, unas 200 bombas arrasaron la zona. Más de dos docenas de ellas fueron a parar a la clínica. Margarita murió, y con ella todo rastro a la respuesta todavía por descubrir: por qué decidió inscribirse en el registro como Juan Carlos. 

En abril de ese año, don Bruno publicó la esquela de su hija en la prensa local de Santa Cruz de Tenerife. Su cuerpo reposa en el cementerio de esta ciudad alemana. Una placa con su nombre y el de las demás enfermeras fallecidas durante el bombardeo sirve de homenaje. 

Momoitio asegura en su libro que nunca va a cansarse de conocer a esta farsante, a pesar de las contradicciones. “Ella pertenecía a ese grupo de personas que ganó la guerra e invadió el Estado español de represión y miseria”, apunta más adelante. Juan Carlos o Margarita inscriben así su nombre en los anales de las pequeñas historias, aquellas que nos construyen como sociedad, incluso alrededor de un círculo que, por el momento, no se ha cerrado. Preguntada una vez más Momoitio sobre el por qué de la decisión de la tinerfeña, concluye: “Vete tú a saber”.

La entrada La mujer falangista que estudió en la Residencia de Señoritas y quiso llamarse Juan Carlos: nadie sabe por qué lo hizo se publicó primero en lamarea.com.

✇Asociación Artística y Cultural

LA HETERONORMATIVIDAD Y SU OSCURO MANTO.

Por: thakhiruna

"La inobjetable necesidad de reconocimiento de la existencia de la diversidad sexual  en nuestra vida contemporánea, nos obliga a cuestionar la imposición  histórica de la heterosexualidad como única y legitima orientación sexual en nuestra sociedad.

La heteronormatividad se ha impuesto desde lo médico, artístico, educativo, religioso, jurídico y político, generando sufrimiento y dolor a esa humanidad sometida a la negación y la exclusión.

Cuando una sociedad emplea ciertas características emocionales, afectivas, intelectuales, así como comportamientos para definir de manera impositiva bajo una restrictiva clasificación binaria el género de una persona en términos de  hombre o mujer, está negando la existencia de  identidades transgénero, intersexuales o  queer.
    Esta negación  conlleva a una discriminación social que va en contra de los derechos de todas aquellos seres que se reconocen bajo el paraguas LGTBIQ.
El respeto hacia todas las identidades que somos, nos exige una revisión de lo que conocíamos como género, identidad corporal y orientación sexual".

… Con estas palabras comienza la serie de infografías que hacen parte de la exposición TRANQUI, LA DIVERSO FOBIA TIENE CURA, instalada en el hall de entrada del edifico de La Escuela de Hostelería de les Illes Balears hasta el 17 de mayo.



✇Asociación Artística y Cultural

IRIS, CUERPOS DISIDENTES, Jornadas académicas.

Por: thakhiruna


Ya están abiertas las inscripciones para el curso:  IRIS, Cuerpos disidentes, unas jornadas académicas que pretenden hilvanar una reflexión modular sobre cuestiones tan sensibles y paradigmáticas como la identidad de género y la orientación sexual.

Disertar sobre esos vínculos, conjeturas y sensaciones que surgen entre nuestra geografía corporal, nuestra sensación como individuos y nuestras inclinaciones sexoafectivas  en el espacio y en el tiempo, entendiendo que todo puede ser inamovible y que a su vez todo puede ser cambiante, e incluso oscilante. 

Toda esta reflexión busca  así mismo encontrar una interpretación y un asentamiento en nuestra realidad personal, próxima, local, Balear.

Esta disertación académica contará como no puede ser de otro modo con ponentes idóneos y relevantes en áreas vinculadas como educación, sociología, antropología, arte, psicología, etc. Las intervenciones estarán a cargo de:

JOSÉ IGNACIO PICHARDO GALÁN.
Doctor en Antropología Social, Universidad Complutense de Madrid.

FEFA VILA NÚÑEZ.
Socióloga  especializada en estudios feministas y culturales, Universidad Complutense de Madrid.

XEITO FOLE
Artista visual y activista transfeminista y antiespecista. Licenciado en Bellas Artes Universidad de Vigo.

GRACIA TRUJILLO.
Docente del Magister en Género y Cooperación de la Universidad Complutense de Madrid.

FRANCO MORAGUES.
Artista interdisciplinar. Grado en Bellas Artes Universidad de Barcelona   


Este curso  pretende a su vez romper con la dinámica de desconocimiento sistemático e histórico de las identidades que somos como humanidad lo cual ratifica ese requerimiento de una auténtica transformación social que debe partir de cada uno de nosotros.

El curso que cuenta con el apoyo del Govern Balear, a través de la Dirección General de Cooperación de las Illes Balears. 

Tendrá lugar en el Centro Social Flassaders los días 16, 23 y 30 de mayo y los días 6 y 13 de junio.    

Actividad gratuita. Cupo limitado.
Se entrega certificación de asistencia a las personas que asistan como mínimo al 80% de las sesiones programadas

Inscripciones en:
info@thakhi-runa.com  / 622586005 


                                                                                                      
✇Asociación Artística y Cultural

TRANQUI EN LA ESTACIÓN INTERMODAL

Por: thakhiruna
Motivar una disertación íntima y particular sobre lo que implica para cada individuo ser consciente de como nuestra sociedad nos ha impuesto una normativa heterosexual negacionista de la diversidad en la manera de asumir esos vínculos, conjeturas y sensaciones que surgen entre nuestra geografía corporal, nuestra percepción como seres humanos y nuestras inclinaciones sexoafectivas, es la intención fundamental de la exposición de ilustraciones TRANQUI, la Diversofobia tiene cura, que se encuentra actualmente en los andenes de la estación intermodal de Palma, a la cual invitamos a todas las personas a visitar. Una apuesta más de Thakhi-runa por construir un espacio inclusivo donde impere el respeto por los derechos humanos.
  • No hay más artículos
❌