🔒
Hay nuevos artículos disponibles. Pincha para refrescar la página.
✇Portal Libertario OACA

[Libro en PDF] Los bolcheviques y el control obrero, 1917-1921. El Estado y la contrarrevolución (Maurice Brinton)

Por: Kiko Pavonic

Libro de Maurice Brinton, publicado en 1972 por la editorial Ruedo Ibérico.

«Los acontecimientos que hemos relatado en este libro muestran con creces que hay un vínculo claro e innegable, en el terreno de la «política del trabajo», entre lo ocurrido en la época de Lenin y de Trotski y la realidad estalinista ulterior. Sabemos que a muchos elementos de la izquierda revolucionaria esa afirmación les resultará «difícil de tragar». Estamos convencidos, sin embargo, de que es la única conclusión que pueda sacarse de un examen honesto de los hechos. Cuanto más se rebusca en ese periodo, más difícil resulta medir –o hasta percibir– ese famoso «abismo» que, por lo visto, separa la época de Lenin de lo ocurrido después. Y cuando se conocen verdaderamente los hechos, ya no es posible aceptar –como Deutscher, por ejemplo– que el conjunto de los acontecimientos fuera «históricamente inevitable», y estuviera «objetivamente determinado». La ideología y la práctica bolcheviques constituyeron por sí mismas un factor importante, y a veces decisivo, en el sesgo que tomaron los acontecimientos en cada momento crítico de ese periodo histórico crítico.»

[ DESCARGAR EN PDF ]

ÍNDICE DE CONTENIDOS:

Nota a esta edición digital
Sobre la traducción
Presentación
Los bolcheviques y el control obrero, 1917-1921
Introducción
– El control obrero
– La Revolución rusa
– Nota sobre las fechas
1917
1918
1919
1920
1921
Epílogo
Conclusión

Maurice Brinton
Fuente: https://ruedoiberico.org/libros/index.php?id=139

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 1 Promedio: 5)
✇Portal Libertario OACA

[Libro] Esbozo de una crítica a la teoría y práctica leninistas

Por: Kiko Pavonic

Libro publicado por la editorial Tercero Incluido, 2024. Edición a cargo de Pablo S. Lovizio. Introducción de Luis Ignacio García.

La editorial lo acaba de subir a su web en PDF:

[ DESCARGAR EL LIBRO ]

«Cuando al final de su vida Lenin clamaba contra el Estado soviético, llamándolo una «mezcolanza burguesa y zarista» [6], desgraciadamente estaba reconociendo la existencia de una realidad dramática y en desarrollo, la existencia de algo que iba a resultar irreversible. Pero debe señalarse que se trataba de una realidad construida por los bolcheviques, y entre ellos, en primer lugar, por el propio Lenin.» (pág. 59)

Sobre el libro:

El punto de partida de este trabajo lo constituye el reconocimiento del fracaso de la Revolución Rusa, y su objetivo es tratar de comprender este fracaso. Partimos por lo tanto de un hecho que podemos enunciar de la siguiente manera: la Revolución de Octubre, a través de un proceso largo y dramático, se clausuró en una sociedad basada en nuevas formas de explotación. […] Sin exagerar podemos decir que este fracaso del proyecto socialista en su sustancia libertaria y de autoliberación, fue conocido desde siempre; incluso desde antes de la revolución hubo quienes advirtieron, como Rosa Luxemburgo, que a partir de las premisas teóricas con las cuales se estaba construyendo la organización revolucionaria rusa se iba necesariamente a concluir en una dictadura; y no por cierto en una dictadura de los explotados sobre los explotadores, sino de los dirigentes de la organización revolucionaria y de esta misma organización sobre las masas populares. […]

Hay decisiones que la historia metamorfosea produciendo resultados que no estaban en la mente de quienes las tomaron; de no ser así la historia sería traslúcida. No se trata, por tanto, de juzgar intenciones. Y esto debe quedar claro: nuestro objetivo no es seguir el itinerario de los sujetos, sino el de las fuerzas, y cuando nos referimos a sujetos en realidad nos estamos refiriendo a estos como formas de esas fuerzas. Seguramente nadie quiso, entre los dirigentes bolcheviques, el fracaso de la revolución, pero ese no es el problema; el problema es indagar por qué se tomaron medidas que inevitablemente llevaban al fracaso y cuáles fueron las ideas que fundaban teóricamente dichas medidas; vale decir, para expresarnos de una manera paradojal, qué teoría fue la que fundó el fracaso del socialismo.

Sobre el autor:

Oscar del Barco (1928) se ha desempeñado como docente, investigador, editor y traductor. Además de ensayos filosóficos y políticos, ha publicado textos narrativos y varios libros de poesía. Fue militante del Partido Comunista Argentino hasta su expulsión en 1963. Fue miembro fundador de la revista y editorial Pasado y Presente. Durante su exilio mexicano (1976-1983) trabajó en la Universidad Autónoma de Puebla, donde fue profesor y editor de una colección de libros sobre marxismo y teoría política. Luego de su regreso a la Argentina, dio clases en la Universidad Nacional de Córdoba y fundó la revista de filosofía Nombres. A la sombra de su infatigable labor teórica y poética, lleva adelante –desde hace por lo menos tres décadas– una voluminosa obra plástica.

https://terceroincluido.net

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 1 Promedio: 5)
✇Portal Libertario OACA

[Libro en PDF] Capitalismo y democracia, 1756-1848. Cómo empezó este engaño (Josep Fontana)

Por: Kiko Pavonic

«Vivimos en un mundo en que la mayoría de los estados son democracias parlamentarias basadas en constituciones que garantizan los derechos y las libertades de todos los ciudadanos, pero donde los gobiernos elegidos cuidan sobre todo de favorecer los intereses económicos de las grandes empresas y los más ricos. […] Este libro quiere explicar cómo comenzó este sistema.»

Así empieza la obra póstuma de Josep Fontana en la que explica cómo el sistema capitalista es hoy como es y cómo desde el poder se ha favorecido siempre su desarrollo a costa del bienestar social. Un desarrollo que se basó inicialmente en arrebatar la tierra y los recursos naturales a quienes los usaban comunalmente, y en liquidar las reglamentaciones colectivas de los trabajadores de oficio para poder someterlos a nuevas reglas que hicieran posible expropiarlos de una mayor parte del fruto de su trabajo. Una breve historia de Europa en un momento clave del nacimiento del capitalismo.

[ LIBRO EN PDF ]

Índice:

  • Prefacio
  • 1 – Un mundo en proceso de cambio
  • 2 – La restauración
  • 3 – La acción del capitalismo
  • 4 – Un sistema inestable
  • 5 – 1830: La invención de la revolución burguesa
  • 6 – Capitalismo: El gran salto hacia adelante
  • 7 – 1848: El triunfo de la burguesía
  • Epílogo – Una reflexión sobre la visibilidad histórica del capitalismo
  • Notas

Algunos fragmentos:

«(…) En Gran Bretaña, que nos ofrece un claro ejemplo de esta situación, los terratenientes forzaron el cerramiento y la privatización de las tierras comunales (enclosure) para poder aplicar las técnicas del new farming a nivel individual, un procedimiento que exigía que se desarrollasen en campos cerrados. No se trataba de una mejora respecto al sistema practicado en campos abiertos bajo control comunal, sino de una apropiación individual que pretendía justificarse como un progreso. Estos cerramientos privaron a los pequeños propietarios agricultores de los recursos necesarios para el mantenimiento de sus usos de cultivo. Entre 1750 y 1820 se «cerró» en torno al 30 % de toda la tierra agrícola de Inglaterra y muchos miles de campesinos, privados del auxilio de los comunales, tuvieron que abandonar el cultivo y se proletarizaron. No fue un cambio que aportase mejoras globales, puesto que en torno a 1800 se puso de manifiesto que los rendimientos obtenidos en los pueblos donde se habían realizado cerramientos de tierras y en los que las mantenían abiertas eran prácticamente iguales. Según afirma E. P. Thompson, fue «un robo de clase»; la gentry supo aprovechar, además, las emociones suscitadas por las guerras contra Francia, con el espantajo de la posible llegada a Inglaterra de un Napoleón revolucionario que lo trastocaría todo, para robar la tierra a los pobres.»

«El auge de la esclavitud a finales del siglo XVIII y en la primera mitad del XIX no se puede interpretar como una continuidad del pasado, sino que se trata de un fenómeno nuevo, que Dale Tomich ha denominado «la segunda esclavitud», indisolublemente vinculado al ascenso del capitalismo [3]. Una de las más grandes mentiras de la historia oficial del capitalismo es aquella que le atribuye un papel central en la lucha por el abolicionismo, cuando la realidad es que el progreso de la industrialización habría sido imposible sin los esclavos. La Act for the Abolition of the Slave Trade inglesa de 1807, que prohibía el comercio de esclavos, tuvo pocos efectos, porque se estuvo debatiendo largo y tendido y los traficantes tuvieron tiempo para prepararse. Siguieron comerciando en barcos construidos en Inglaterra, pero que navegaban con bandera española o portuguesa (el buque esclavista Hermes se convirtió así en el Gerona), y continuaron negociando con compañías contratadas en Inglaterra con financiación de bancos ingleses. Otro tanto puede decirse de la prohibición del comercio de esclavos suscrita en el Congreso de Viena. La realidad es que entre 1801 y 1850 desembarcaron en América más de 3,5 millones de esclavos africanos. Pese a patrocinar públicamente el abolicionismo, Inglaterra no prohibió la esclavitud en su territorio y en sus colonias hasta julio de 1833, aunque en estas últimas solo se liberaba a los esclavos menores de seis años, mientras que los demás quedaban como «aprendices» hasta ser definitivamente puestos en libertad en dos etapas: en 1838 y 1840.»

«Mientras la revolución burguesa culminaba el triunfo del nuevo orden político de los propietarios, el capitalismo consolidaba su poder con la expansión de la fábrica y el arrinconamiento gradual de los oficios. En sus orígenes, el progreso industrial fue, como hemos visto, territorio del artesano y del menestral, de la producción doméstica y de la pequeña manufactura, y las invenciones que transformaron inicialmente dichaproducción empezaron siendo artefactos sencillos, ideados para favorecer la manufactura doméstica. Uno de los elementos definitorios de esta etapa sería precisamente el de sacar el máximo provecho del trabajo familiar en beneficio especialmente de los productores individuales. Lejos del mito de la aportación supuestamente fundamental de la máquina de vapor, que Von Tunzelman desmitificó en un trabajo de historia cuantitativa [15]. (…) La fábrica no nacía por razones de eficacia tecnológica, sino para asegurar al patrón el control sobre la fuerza de trabajo y facilitarle la obtención de un mayor excedente. Su principal función, como asegura Andrew Ure, era entrenar a los seres humanos para acostumbrarlos a unos hábitos de trabajo regulares. Una disciplina que se empezó a aplicar a los niños reclutados por la fuerza para trabajar en la hilatura[*]. Marx, que conocía los testimonios de la época, denunció la forma en que se produjo «un gran rapto de niños digno de Herodes», que culminó en la captura y
esclavización en masa de niños abandonados (…)»

«Las grandes pugnas políticas a las que hemos asistido entre 1814 y 1848 tenían como objetivo fundamental garantizar el poder a los propietarios. Los cambios que se fueron produciendo a lo largo de estos años iban hacia la creación de estructuras de gobierno más eficaces, que asegurasen la capacidad de mantener a las masas, es decir, a los pobres, lejos del poder.»

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 3 Promedio: 5)

  • No hay más artículos
❌