La actriz, directora y activista lleva al cine el libro 'Memoria de chica'. “¿Cómo se rueda la violencia sexual desde la perspectiva de la mujer?”, se pregunta.
Francia ha anunciado este viernes el lanzamiento oficial de la fase de diseño del sucesor del programa Future Combat Air System (FCAS), con el objetivo de disponer de un prototipo de caza de nueva generación a principios de la década de 2030. El anuncio, realizado por la Dirección General de Armamento (DGA) y las empresas Dassault Aviation y Airbus Defence and Space, marca un hito en la hoja de ruta del caza europeo.
El nuevo avión, concebido para sustituir al actual Rafale a partir de 2040, se desarrollará en paralelo a las primeras entregas del FCAS, cuyo primer vuelo está previsto para 2029. La decisión francesa responde a la necesidad de mantener la competitividad tecnológica frente a los programas estadounidenses y chinos de sexta generación, y tiene implicaciones directas para la industria española, socia del FCAS junto a Alemania.
Una hoja de ruta acelerada
Según fuentes de la DGA, el nuevo programa —denominado provisionalmente Next Generation Fighter (NGF)— se encuentra en fase de estudios conceptuales, con contratos ya firmados para definir los requisitos técnicos. El objetivo es cerrar la definición del sistema a finales de 2028 y comenzar la fabricación del demostrador tecnológico en 2029, con vistas a las primeras pruebas de vuelo entre 2030 y 2032.
Dassault Aviation, responsable del diseño aerodinámico y del fuselaje, ha confirmado que el nuevo caza integrará capacidades furtivas mejoradas, inteligencia artificial embarcada y un radar de última generación. Airbus Defence and Space se encargará de los sistemas de combate en red y de la gestión de datos, así como de la integración con drones colaboradores.
Implicaciones para la industria española
El desarrollo del sucesor del FCAS podría modificar las cargas de trabajo dentro del consorcio. España participa actualmente en el programa principal con una cuota industrial estimada en el 13%, y empresas como Indra, ITP Aero y Airbus España trabajan en los subsistemas electrónicos y de propulsión. Fuentes del Ministerio de Defensa español han señalado que el nuevo programa podría abrir oportunidades adicionales de participación, aunque no hay aún compromisos formales.
El calendario anunciado sitúa a Francia a la cabeza de la próxima generación de cazas europeos, mientras que Alemania ha mostrado en los últimos meses cautela sobre el ritmo de inversión. La decisión francesa, tomada de forma unilateral, ha generado tensión en el seno del programa FCAS, que originalmente preveía un único caza para las tres naciones.
La futura arma de ataque de largo alcance que está desarrollando Francia podría tener su primera prueba real en el frente ucraniano, según ha trascendido de fuentes militares. El arma, que representa un salto cualitativo en capacidades de ataque profundo, podría modificar el equilibrio táctico en el conflicto si llega a desplegarse.
El desarrollo de este sistema forma parte de los esfuerzos franceses por dotar a sus fuerzas armadas de una capacidad estratégica autónoma de largo alcance, en un contexto de creciente demanda de armamento de precisión por parte de Ucrania. Aunque no se ha especificado la fecha de un posible despliegue, la noticia llega en un momento en que varios países europeos han incrementado el suministro de misiles y drones a Kiev.
Implicaciones estratégicas
Si se confirma el uso del arma en Ucrania, supondría la primera vez que un sistema de ataque profundo de nueva generación desarrollado en Francia es probado en condiciones reales de combate. Esto permitiría a los ingenieros militares franceses recopilar datos sobre su rendimiento en un entorno hostil, acelerando posibles ajustes antes de su entrada en servicio oficial.
El posible debut del arma también tiene implicaciones para la defensa europea, incluida la española, ya que refuerza la tendencia hacia una mayor autonomía estratégica continental en materia de armamento de largo alcance. La noticia ha sido recibida con interés en los círculos de defensa, aunque fuentes militares consultadas advierten de que aún no existe una confirmación oficial sobre el despliegue.
Las Fuerzas Armadas francesas desplegarán a finales de julio un avión de transporte militar A400M, fabricado por Airbus Defence and Space, equipado con un sistema de lanzamiento aéreo para combatir incendios forestales. La prueba, que se desarrollará previsiblemente en el sureste del país durante la temporada de incendios, busca evaluar la capacidad dual de la plataforma para misiones de defensa y protección civil.
El A400M es un avión de transporte táctico de cuatro motores turbohélice, diseñado tanto para operaciones militares como para labores de ayuda humanitaria y extinción de incendios. Su despliegue en este tipo de emergencias supone un precedente para otros países que operan la misma plataforma, como España, que cuenta con una flota de A400M en el Ejército del Aire.
El sistema de lanzamiento aéreo no ha sido detallado oficialmente, pero fuentes de la industria apuntan a que podría tratarse de un módulo intercambiable que permite la descarga de retardante o agua, de forma similar a los dispositivos empleados por aviones cisterna convencionales. La integración de esta capacidad en el A400M permitiría a las fuerzas aéreas europeas optimizar sus recursos y responder con mayor rapidez a emergencias civiles sin comprometer su disponibilidad para misiones de defensa.
Francia ha sufrido en los últimos veranos incendios forestales de gran magnitud, especialmente en las regiones de Provenza-Alpes-Costa Azul y Córcega, que han requerido la intervención de medios aéreos nacionales e internacionales. La incorporación del A400M a la flota de lucha contra incendios refuerza la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia, al tiempo que demuestra la versatilidad de un programa industrial clave para la defensa europea.
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha recibido este jueves en París a su homólogo gabonés, Brice Oligui Nguema, en una visita de Estado que escenifica la estrecha relación entre ambos países. El Elíseo agradece así la fidelidad de Gabón, considerado un aliado clave en África Central, en un momento en que Francia busca recomponer su presencia en el continente.
La transformación local del manganeso, objeto de negociación
Entre los temas sobre la mesa destaca el futuro de la explotación del manganeso que la empresa francesa Eramet extrae en territorio gabonés. Según fuentes próximas a la negociación, Gabón presiona para que una parte del mineral se transforme localmente, en lugar de exportarlo en bruto. Un objetivo que choca con los intereses de la compañía gala, que prefiere concentrar la transformación en sus plantas europeas.
Es una línea roja para Libreville, que aspira a crear valor añadido dentro de sus fronteras.
La visita, que se prolongará hasta el viernes, incluye un ágape en el palacio del Elíseo y reuniones con el equipo económico del gobierno francés. No se esperan anuncios de grandes acuerdos, pero sí la reafirmación de una cooperación estratégica que abarca desde la minería hasta la seguridad en el Golfo de Guinea.
España, con intereses en la región y presencia diplomática en el Golfo de Guinea, sigue de cerca el desarrollo de la visita. La estabilidad de Gabón es relevante para la seguridad energética y las rutas comerciales del área.
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha intervenido personalmente para enmendar las declaraciones de su embajador en Argelia, Stéphane Romatet, sobre la política de visados a ciudadanos argelinos. La polémica, que ha escalado al más alto nivel del Estado, amenaza con tensar aún más las relaciones bilaterales en un momento delicado para el equilibrio diplomático en el Mediterráneo occidental, región de especial interés para España.
Según ha trascendido de fuentes del Elíseo, Macron ha querido «corregir» las afirmaciones del diplomático, realizadas en una entrevista publicada el pasado 14 de julio por el medio argelino TSA. En ella, Romatet defendió la postura de Francia sobre la concesión de visados, lo que provocó el malestar del Gobierno argelino y encendió las alarmas en el Quai d’Orsay.
Un incidente que reaviva las tensiones migratorias
La disputa sobre las visas se inscribe en un contexto de relaciones complicadas entre París y Argel. Francia mantiene un control restrictivo sobre la emisión de visados a ciudadanos argelinos, que el Ejecutivo de Macron condiciona a la cooperación de Argelia en materia de readmisión de inmigrantes irregulares. Las declaraciones del embajador, consideradas desafortunadas por la presidencia francesa, reabren el debate sobre el equilibrio entre soberanía nacional y presión migratoria.
Para España, vecino peninsular y socio en la gestión de flujos migratorios en el Mediterráneo, el incidente supone un termómetro de las dinámicas diplomáticas en la región. Argelia es un socio energético clave y un interlocutor indispensable para la estabilidad del Sahel, donde Francia mantiene intereses estratégicos.
Reacción institucional y próximos pasos
El Ministerio de Exteriores francés ya había intentado contener la polémica antes de la intervención presidencial, pero la respuesta de Macron revela la gravedad del incidente. Por ahora, ni la Embajada de Francia en Argel ni la Presidencia argelina han hecho declaraciones oficiales adicionales, aunque fuentes diplomáticas consultadas no descartan que Argel convoque al embajador francés para pedir explicaciones formales.
La crisis se produce apenas un año después de que ambos países lograran un frágil acercamiento tras años de tensiones por el pasado colonial, la memoria histórica y las políticas de visados. Ahora, el futuro de la cooperación franco-argelina en materia migratoria y económica pende de un hilo mientras el Elíseo trabaja para reconducir el incidente.
El Ministerio Federal de Defensa alemán ha anunciado este martes, tras la reunión del Consejo Ministerial franco-alemán, el abandono de la idea básica del desarrollo conjunto del sistema terrestre, que debía materializarse en un futuro carro de combate o vehículo blindado. La decisión supone un revés para la cooperación industrial en defensa entre los dos principales países de la Unión Europea.
El comunicado oficial alemán se limita a informar de la ruptura del proyecto común sin detallar las causas, aunque fuentes del sector apuntan a diferencias técnicas, de financiación o estratégicas como posibles motivos. Alemania y Francia llevaban años negociando los términos del programa, destinado a sustituir los actuales Leopard 2 y Leclerc a partir de la próxima década.
La decisión afecta directamente a la industria europea de defensa y a los programas de modernización en los que España participa o podría participar, como el Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS) o el futuro carro de combate europeo. El abandono del proyecto conjunto franco-alemán debilita la capacidad de la UE para desarrollar blindados de última generación de forma autónoma frente a competidores como Estados Unidos, Rusia o China.
El anuncio llega en un momento de creciente tensión geopolítica en Europa, donde la guerra en Ucrania ha puesto de relieve la necesidad de renovar los arsenales terrestres. Sin un acuerdo bilateral, cada país podría ahora optar por soluciones nacionales o buscar socios alternativos, lo que fragmentaría aún más el mercado europeo de defensa.
Tras las semifinales Argentina vs Inglaterra y Francia vs España, tenemos final de la Copa Mundial de Fútbol. España vs Argentina.
Estos cruces están atravesados por sociedades racistas que atacan a jugadores rivales e incluso a sus propios jugadores, a… Leer más
En este episodio de Colmenas Tapizadas nos quedamos en Francia para trazar una historia de punk, máscaras y cajas de ritmos, que centraremos en un grupo emblema: los Berurier Noir. Han sonado: Berurier Noir «La mort au choix» Warum Joe «Music Box» Guernica «Une petit fille» Berurier Noir «Macadam Massacre» Ludwig Von 88 «Sur la […]
Con motivo del 150 aniversario de la comuna de París, hablamos con nuestro querido compañero Jeremie, con el que comentaremos lo que ocurrió, lo que hoy queda y otros detalles de aquel histórico acontecimiento.
Hacía 23 años que nadie se atrevía a publicar un libro sobre Bernard Arnault, el hombre más rico de Europa. Lo acaba de hacer la historiadora Audrey Millet, con consecuencias indeseadas para ella y su entorno. El libro Bernard Arnault, son univers impitoyable, una biografía no autorizada del gran magnate del lujo, salió a la venta el pasado 10 de junio, pero muy poca gente se ha enterado. El patrón de la casa LVMH (conglomerado de empresas que responde a las iniciales de Louis Vuitton, Moët & Chandon y Hennessy) ha movido sus hilos para que no haga entrevistas de promoción en ninguno de los grandes medios de comunicación franceses. Tampoco pueden publicar reseñas. Mediapart, Le Canard Enchaîné y Libération se cuentan entre los pocos que se han apartado de las directrices marcadas por Arnault.
Como explicaba la propia Millet en una entrevista con David Dufresne, su libro ha desaparecido de muchas librerías. Las presentaciones que tenía pactadas han sido súbitamente anuladas. La editora de Millet, Julia Pavlowitch, denunció un robo en su domicilio un día antes de que el libro saliera a la luz, así como presiones del entorno familiar de Arnault para evitar su publicación. Otro magnate controvertido, Vincent Bolloré, patrón de medios como CNews, Europe 1 o Paris Match y gran promotor de la ultraderecha, se ha alineado con el jefe de LVMH: entre sus muchos negocios, es también dueño de la cadena de kioscos Relay, que canceló de golpe y sin dar explicaciones un pedido de 400 ejemplares del libro. «Muchos oligarcas se mantienen unidos y se dan la mano para controlar la información en Francia», asegura la autora.
Esta carrera de obstáculos comenzó el mismo día en el que Millet envió un cuestionario a LVMH. Lo hizo así para cumplir con el estándar de una investigación rigurosa y para que nadie echara por tierra el año de trabajo que le dedicó a un libro que cuenta con más de mil fuentes acreditadas. Desde LVMH nunca contestaron a sus preguntas; muy al contrario, la maquinaria de Arnault se puso en marcha para intentar silenciarla.
Para entender hasta dónde ha escarbado Millet en su trabajo, hay que señalar, por ejemplo, que ha llegado incluso a acceder al expediente de Arnault en la Escuela Politécnica, donde se forma la élite de los ingenieros del país. Esa escuela está bajo el amparo del Ministerio de Defensa y, en la época en la que estudió Arnault, los primeros años setenta, había que pasar dos meses de entrenamiento militar obligatorio. Las evaluaciones de sus instructores fueron demoledoras: «Carácter tranquilo, carece de gusto por el esfuerzo. Participa poco en el trabajo de equipo. (…) No apto para ocupar un puesto de responsabilidad». Quedó el penúltimo de su promoción.
Sus escasas dotes para dirigir un grupo de soldados no fueron un impedimento para convertirse en un tiburón de los negocios. Las 75 empresas que dirige actualmente facturaron 86.000 millones de euros en 2023. Ese año, su fortuna personal ascendía a 240.700 millones de euros. «Vende bolsos, champán, vinos y licores, perfumes, pintalabios, joyas y relojes. Es propietario de hoteles, restaurantes, empresas de sondeos y periódicos», escribe Millet. Si se trata de un artículo de lujo, ahí está Arnault. Cuando Donald Trump fue investido presidente por segunda vez, ahí estaba también Arnault. Fue el único empresario europeo presente, acompañando en la ceremonia a la plana mayor de los señores tecnofeudales: Elon Musk, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Tim Cook… El propio Emmanuel Macron no fue invitado al acto.
¿Cómo es posible que nadie escribiera nada sobre una personalidad empresarial de este rango? Cuando Arnault ingresó en la Academia de las Ciencias Morales y Políticas, en 2024, Millet quiso leer alguna biografía suya. Para encontrar algo tuvo que remontarse al año 2003, cuando apareció L’Ange exterminateur, de Airy Routier, otro libro polémico que detallaba las agresivas estrategias financieras del patrón de LVMH. Y después, el silencio. «Parece evidente que Bernard Arnault no quiere que se escriba sobre él», afirma Millet.
Editorial LA TRIBU
Según la historiadora, los medios que han reseñado su libro —Libération entre ellos– han visto recortada la publicidad de LVMH, el anunciante más poderoso de Francia. Se calcula que el grupo gasta en torno a 160 millones de euros al año en publicidad en medios de comunicación galos. Cabe recordar que este conglomerado empresarial aglutina a marcas como Dior, Givenchy, Loewe, Marc Jacobs, Guerlain, Bulgari, Dom Pérignon o, más modestamente, Sephora. Y que tiene también sus propias publicaciones, como Le Parisien, Les Échos, Challenges, Sciences et Avenir o La Recherche.
Controlar lo que se escribe sobre él parece ser una obsesión para Arnault, quien llegó a enviar un mail a los trabajadores de LVMH advirtiéndoles de que hablar con periodistas no afines («poco escrupulosos», según su eufemismo) constituiría «una falta grave». En sus tormentosas relaciones con la prensa, el caso más grotesco fue el que tuvo como protagonista a Bernard Squarcini, ex jefe de los servicios secretos durante la presidencia de Sarkozy y encargado de espiar a la revista Fakir a petición de LVMH.
Espiar, en cualquier caso, ha sido una labor común durante la actividad profesional de Arnault, según Audrey Millet. «Desde que adquirió LVMH, se acercó a empresas de espionaje, sobre todo estadounidenses. Se trata de antiguos espías de la guerra fría que se reciclan en la empresa privada», explica la autora. Este espionaje industrial incluía una amplia gama de servicios: desde colocar micrófonos en oficinas a seguimientos por la calle, pasando por escudriñar la basura de sus competidores.
Estos procedimientos le han permitido, en parte, construir un imperio con arreglo al manual del moderno capitalismo financiero: no ha creado empresas, las ha comprado y, según su propio vocabulario, las ha reestructurado (sin ambages: diezmando sus plantillas) para obtener beneficios.
¿Pero lo hizo solo, arriesgando su fortuna personal? No exactamente: en 1984 se hace con el grupo de Marcel Boussac, un gigante textil en crisis, propietario de Dior, gracias a «940 millones de francos en ayudas públicas. Esto lo ha constatado incluso la Comisión Europea y la Corte de Justicia. En realidad, fueron las subvenciones las que permitieron a Bernard Arnault comprar esa empresa», explica Millet. «El dinero público entra, los trabajadores salen y Dior permanece».
Con Louis Vuitton y Moët Hennessy la estrategia fue diferente: prometió a los jefes de cada casa (Henry Racamier y Alain Chevalier, respectivamente) apoyarlos para destruir al otro y hacerse con el control absoluto de LVMH. En realidad, Arnault los destruyó a los dos y se quedó con el holding. Fue por aquellos años cuando se ganó los apodos de «Terminator» y del «lobo vestido de cachemira».
No es que estas historias sean grandes revelaciones. Se conocían desde hace tiempo, pero nadie había vuelto sobre ellas en las últimas décadas. Ahora reviven, y eso, para alguien que ha gastado tanto dinero en borrar su pasado y en silenciar a sus críticos, parece ser una afrenta intolerable.
¡Vuelve Sororitrap! Y es que este curso hay algunas novedades. Nos hace mucha ilusión anunciar que a partir de ahora nos vais a poder oír en ¡RADIO TOPO! Vivan las radios libre y viva la cultura libre. Pero en esencia eso es lo único que cambia porque nosotras volvemos a nuestros temas. ¿Cuántos atracos a […]
Es uno de los presos anarquistas que ha permanecido más años secuestrado por los estados español y francés Nos informan que el compañero Claudio Lavazza ha sido liberado de su secuestro en Mont de Marsant (Francia). Lavazza es uno de … Sigue leyendo →
Fue trasladado a un hospital civil cerca de París el pasado jueves 7 de abril y liberado oficialmente por motivos médicos. Los médicos que lo trataban pidieron ese traslado. A regañadientes, el juez aceptó, pero dictó medidas cautelares muy estrictas. … Sigue leyendo →
En diciembre de 2020, la policía francesa anunció una operación antiterrorista que se tradujo por varios registros y detenciones en Toulouse, Rennes, París y en el Perigord. A lxs encausadxs se les acusaba de planear ataques a policías, a pesar … Sigue leyendo →