Las Fuerzas Armadas de Ucrania violaron el alto el fuego en la central nuclear de Zaporozhie, la mayor de Europa, al lanzar un dron contra el personal de la planta, según informó la propia instalación en sus redes sociales este viernes 5 de junio de 2026.
El ataque, que la central atribuye a las fuerzas ucranianas, se produjo pocas horas después de que se anunciara un nuevo régimen de tregua en la zona, diseñado para garantizar la seguridad de la planta ocupada por Rusia desde marzo de 2022. Según el comunicado,
el dron dejó caer una munición sobre el personal de un equipo de desminado del Ministerio de Defensa ruso que trabajaba en las inmediaciones.
No se ha informado de víctimas mortales ni de daños en los reactores, pero el incidente supone una grave escalada en un enclave considerado de alto riesgo nuclear. La central ha sido escenario de múltiples ataques durante el conflicto, y tanto Rusia como Ucrania se acusan mutuamente de bombardear sus instalaciones.
Un alto el fuego frágil
La tregua en Zaporozhie fue acordada tras intensas negociaciones internacionales para evitar un accidente nuclear. Sin embargo, la violación registrada este viernes demuestra la fragilidad del acuerdo. El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) aún no se ha pronunciado sobre el incidente.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso ha condenado el ataque y ha advertido de que Ucrania continúa poniendo en peligro la seguridad nuclear. Kiev no ha confirmado ni desmentido la acción, en un contexto de constantes acusaciones cruzadas sobre la integridad de la planta.