- Ecologistas en Acción Ávila muestra su solidaridad con las personas afectadas por el incendio de Burgohondo y agradece el trabajo del operativo de extinción y emergencias.
- La organización demanda adaptar la gestión forestal a la emergencia climática, poner ya planes de prevención y actuación local así como un plan integral de restauración de las zonas afectadas.
Ecologistas en Acción Ávila quiere trasladar su solidaridad a todas las personas afectadas por el incendio de Burgohondo, a la vez que reconocer el inmenso trabajo de los servicios de extinción y emergencias, agentes medioambientales, brigadas forestales, cuerpos de seguridad, voluntariado y todas las personas que están colaborando en la emergencia y en la atención a las personas evacuadas.
La organización lamenta profundamente la pérdida de viviendas, bienes y medios de vida, así como los daños ocasionados a espacios naturales de enorme valor, como la Reserva Natural del Valle de Iruelas y los pinares del Alto Tiétar.
Para Ecologistas en Acción, la magnitud de este incendio, que ya ha calcinado unas 50.000 Ha, debe marcar un punto de inflexión en la prevención y gestión del territorio. El cambio climático está generando temperaturas más elevadas, sequías y condiciones que favorecen incendios cada vez más intensos y difíciles de controlar. Esta nueva realidad, se une al abandono rural y exige adaptar las políticas forestales y de prevención.
Prevención mucho más allá de simples desbroces
Las actuales condiciones exigen actuar estratégicamente sobre el territorio: recuperar el mosaico agroforestal, apoyar la ganadería extensiva y otras actividades rurales sostenibles, gestionar las zonas especialmente vulnerables y que son claves en la extinción de incendios.
Los pueblos deberían ser los primeros en ponerse al frente, asegurando tener planes de emergencia ante incendios. A pesar de sufrir cada año los incendios, la mayoría de los municipios de los valles del Tiétar y el Alberche ni siquiera cuentan con franjas de seguridad alrededor de los municipios. Algo que debería ser una prioridad en los presupuestos municipales, a juicio de la organización.
Ecologistas en Acción reclama también un urbanismo adaptado a la emergencia climática, que evite aumentar la exposición de viviendas y población en la interfaz urbano-forestal y que acabe con el urbanismo disperso, que resulta especialmente peligroso para las personas.
A escala más global, es crucial luchar contra el cambio climático, con políticas que abandonen el uso de los combustibles fósiles. Ya estamos viendo lo vulnerable que es nuestro país ante los fenómenos meteorológicos extremos, que seguirán agravándose si no se actúa.
Es imprescindible luchar contra la desinformación y los bulos. Desde la organización aseguramos que no hay ninguna norma que prohíba los desbroces ni que desde las organizaciones ecologistas los desaconsejan.
Finalmente, exigen un plan integral de restauración ambiental para las zonas afectadas, que proteja los recursos de agua, los suelos y garantice la supervivencia de especies de las zonas quemadas, como el buitre negro. Ante ese plan, es necesario abrir un debate sobre el tremendo riesgo de las viviendas en las zonas forestales, sobre todo las casas aisladas.
Nuria Blázquez, portavoz de Ecologistas en Acción Ávila:” En cuanto las llamas se apaguen debemos mirar hacia adelante.¡ Basta ya! O adaptamos la gestión del territorio a la emergencia climática, o tendremos incendios cada vez más difíciles de controlar y con consecuencias cada vez más devastadoras.
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