🔒
Hay nuevos artículos disponibles. Pincha para refrescar la página.
✇Kaos en la red

El existencialismo: Análisis de la libertad radical, de la angustia de vivir y del peso de decidir

Por: Jorge Molina Araneda
Aquí el existencialismo se vuelve herramienta de crítica social: la opresión de las mujeres no es un simple “destino” ni una naturaleza, sino un sistema de opresión que se sostiene merced a la complicidad, la mala fe y la falta de conciencia de una libertad compartida. De este modo, la conexión con Sartre se mantiene en la noción de autenticidad y responsabilidad, pero se enriquece con un análisis concreto de género, sexualidad y opresión.
✇Kaos en la red

La última tentación de Cristo: Análisis de la obra de Nikos Kazantzakis. El sacrificio y la tragedia de la libertad

Por: Jorge Molina Araneda
La última tentación de Cristo (1955), de Nikos Kazantzakis, no es simplemente una novela religiosa, sino una profunda meditación filosófica sobre la condición humana. En ella, Cristo deja de ser una figura teológica incuestionable para convertirse en un campo de batalla existencial: un hombre desgarrado entre su humanidad y su vocación divina.
✇Kaos en la red

Chile. El brutal bencinazo de José Antonio Kast: Castigo directo a la clase media y los sectores vulnerables de Chile

Por: Jorge Molina Araneda
Introducción: La tormenta global que enmarca la crisis El escenario internacional actual está marcado por una escalada de tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán, a lo que se suma la participación indirecta o directa de varios Estados petroleros del Medio Oriente. Este conflicto ha tensionado las rutas energéticas globales, particularmente aquellas que atraviesan puntos […]
✇lamarea.com

Berlinale 76: entre las contradicciones de Alemania y la plataforma de nuestro cine

Por: Jorge A. Trujillo

Un año más, el Festival Internacional de cine de Berlín se ha desarrollado en medio de la polémica, haciendo de espejo a la contradicción en la que se encuentra Alemania con respecto a su pasado, su memoria y su historia. El gran festival político y del público por excelencia sigue sin posicionarse contra el genocidio de Palestina cometido por el Estado de Israel. La directora del tercer festival más importante del cine, Tricia Tuttle, y el director alemán Wim Wenders, presidente del jurado de esta edición 76, argumentaron que «no se debe esperar que los artistas hablen de todos los temas políticos».

Una frase poco acertada -que se suma a la memoria mal hecha desde la culpa del país- que ha salpicado al que, por excelencia, es el festival más político. El comunicado de la institución respaldaba las palabras de Wenders al insistir en separar “el cine de la política”, cuando se entiende que todo cine es político ya que habla de nuestras sociedades y de los humanos, animales políticos.

A la tormenta mediática se unió una carta dirigida a la Berlinale posicionándose contra el genocidio, firmada por más de 80 artistas, entre los que destacan Javier Bardem, Paul Laverty y Tilda Swinton. Y la tormenta inundó las redes y el debate, porque muchos de los invitados y estrellas aprovecharon el momento, como el cineasta Abdallah Al-Khatib que acusó a Alemania de ser “cómplice del genocidio por parte de Israel”.

El cineasta palestino Abdallah Al-Khatib durante su discurso en la Berlinale 2026.

Con todo, la 76ª Berlinale entregó su palmarés y consagró al director alemán de origen turco, lker Çatak, con el Oso de Oro por Gelbe Briefe (Yellow Letters), un drama sobre la resistencia a través de la correspondencia, un mecanismo de resistencia íntima y política en la Turquía de los 80.

El Gran Premio del Jurado fue para el «western anatolio» de Emin Alper, Kurtulus (Salvation), y Sandra Hüller se llevó el Oso a mejor interpretación por Rose, donde da vida a una madre rebelde en la Austria rural. El jurado también reconoció el trabajo de los nonagenarios Anna Calder-Marshall y Tom Courtenay por su emotivo papel como pareja enfrentada al desahucio en Queen at Sea.

Otro año prometedor para el cine en español

Con las calles heladas de Berlín, el toque más cálido lo puso el siempre bien acogido audiovisual latino. Vale la pena resaltar películas y series que sí tienen una posición clara y que hacen de este festival un gran escaparate de cine comprometido que explica otras realidades de nuestra sociedad. Una de ellas es, sin duda, la que promete ser una de las series del año en España: Ravalear, de Pol Rodríguez e Isaki Lacuesta (directores). Incluida en la Berlinale Special Series, nos habla de la especulación, la codicia y la pérdida de humanidad con un tema tan básico para la vida como lo de la vivienda.

El actor Enric Auquer en la serie Ravalear.
El actor Enric Auquer en la serie Ravalear.

Con una realización casi documental, agitada, diversa y en constante movimiento, como el mismo barrio barcelonés del Raval, nos adentramos en la perversión del sistema capitalista con respecto a la gentrificación y a la especulación, tocando, con sus múltiples matices, el tema de la ocupación. Las víctimas son las de siempre, los sectores trabajadores y los más vulnerables. La serie, que podrá verse completa en España en mayo, nos habla de una realidad palpable y actual: las lógicas más crueles que enfrentan los de abajo, además de centrarse en esos modelos de ciudad que ya son globales.

Iván & Hadoum, de Ian de la Rosa

Por otro lado, Iván & Hadoum, de Ian de la Rosa (Panorama), obtuvo el Premio Teddy (premios LGTBIQ+) al mejor largometraje. La obra nos muestra la contradicción principal de la vida: la material. Una pareja trabajadora del campo de Almería – él un chico trans y ella una andaluza de origen marroquí- forma un cóctel explosivo y muy acertado para mostrar las grandes contradicciones de base, las de las desigualdades, capital-trabajo. Envueltos en los prejuicios sociales por sus propias particularidades y condiciones, el director retrata con delicadeza y una realización muy realista, al puro estilo de cine social, los miedos, contradicciones y anhelos de la pareja y sus familias. Temas como el egoísmo, la liberación, la aceptación, la familia y el amor hacen de este debut una pieza tierna y acertada en la que, de nuevo, la Berlinale es la plataforma de estas nuevas miradas que prometen. Un año más, desde Berlín, sale una de las películas más interesantes del año.

También las películas latinoamericanas han tenido buena visibilidad en esta edición de la Berlinale. Moscas, de Fernando Eimbcke (Sección Oficial), es un retrato conmovedor y sensible que habla del cariño, las heridas y los duelos. Una fotografía en blanco y negro, resaltando la belleza de la inocencia de un niño, Cristian, nos cuenta la historia de Olga, una mujer calculadora y rígida, que se cruza con la vida del pequeño y su padre para acabar de cerrar duelos compartidos. Un gran debut para México y una brillante y encantadora actuación de un jovencísimo Bastian Escobar. La película obtuvo el Premio del Jurado ecuménico (Competencia) y de la Berliner Morgenpost.

La casa de los espíritus, serie de Francisca Alegría y Andrés Wood.

Del cono sur del continente, nos encontramos con una adaptación del libro La casa de los espíritus, serie dirigida por Francisca Alegría y Andrés Wood que capta bien la profundidad y magia (sin exagerar los artificios) de la novela de Isabel Allende, siendo consciente siempre de las limitaciones de este formato. La obra se adentra en las personas, sus misterios y sus luchas internas, y nos engancha al formato de las plataformas. La memoria familiar y la memoria histórica de un país se funden con sus múltiples matices y se puede disfrutar de los muchos acentos del español. Como nos tiene acostumbrados el realismo mágico, hablar con los muertos es un pilar para entrar en esta magia.

Con Narcisode Marcelo Martinessi, premiada con el FIPRESCI de Panorama, se ponen sobre la mesa temas que hoy siguen siendo claves para entender este mundo: la globalización y la intervención de EE. UU. desde las estructuras estratégicas y culturales. La historia sitúa a Narciso, un trabajador de una emisora de rádio en plena dictadura paraguaya de Alfredo Stroessner. El rock se introduce gracias al carisma del protagonista y trae consigo un movimiento cultural  que genera rechazo. El rock, sus bailes y muchos de sus seguidores son vistos como “invertidos”. La película no es redonda, pero retrata una época y nos alerta de la oscuridad también de nuestro contexto histórico. Es inevitable no comparar el debate de hoy con respecto al reggaeton y los diferentes referentes de las nuevas generaciones, porque el rock y sus bailes también fueron detestados en sus inicios.

Ana Celeste Montalvo como Alejandra en Un Hijo Propio. Netflix ©2026

Hijo propio, de Maite Alberdi (directora de La Memoria infinita, nominada a los Oscar en 2024), muestra un retrato muy humano de una chica que finge un embarazo por la presión social para ser madre, llevándola hasta las últimas consecuencias. Jaripeo de Efraín Mojica y Rebecca Zweig (Panorama) sorprende al explicarnos la vida de la diversa comunidad queer en un contexto de rancheros y vaqueros del México profundo.

El Oso de Cristal a mejor película y Gran Premio del Jurado internacional, Chicas Tristes, de Fernanda Tovar (GENERATION), habla del despertar sexual de unas adolescentes, la amistad y la línea roja y sensible del consentimiento. Y una de las sorpresas, fue la Mención especial a la difícil de conectar y ver, Matapanki, de Diego “Mapache” Fuentes.

Finalmente, cabe resaltar, por un lado, el premio GEN Z Audience Award para Cura Sana, de la catalana Lucía G. Romero, una de las miradas nuevas e interesantes del cine español. Por otro lado, dos pinceladas del cine alemán: la vida de un taxista palestino en Berlín en Where to?, de Assaf Machnes, una de las películas más emocionantes, sensibles y llenas de humanidad que nos habla del refugio, el desamor, los matices de la lectura política y la empatía.

Y, para acabar, un retrato de la complejidad del conflicto capital-trabajo en un sistema perverso de precariedad y codicia, que traspasa a las relaciones personales con Ich verstehe Ihren Unmut, de Kilian Armando Friedrich.

La entrada Berlinale 76: entre las contradicciones de Alemania y la plataforma de nuestro cine se publicó primero en lamarea.com.

✇lamarea.com

El Manifiesto del Partido Woke

Por: Jorge Dioni López

Este artículo forma parte del dossier ‘Obreros de ultraderecha’. Puedes conseguir la revista y suscribirte en el kiosco de ‘La Marea’.

«Toda la historia de la sociedad humana hasta la actualidad es una historia de luchas de clases. Libres y esclavos, patricios y plebeyos, barones y siervos de la gleba, maestros y oficiales; en una palabra, opresores y oprimidos». Es el comienzo de El Manifiesto del Partido Comunista, de Marx y Engels, publicado en 1848, año de la quinta y última oleada de revoluciones burguesas. Cuatro años después, Marx publicó El 18 de brumario de Luis Bonaparte, donde señalaba que ese ciclo había acabado. Cuando alguien accede a un sitio caliente, existe la tentación de cerrar la puerta. La república burguesa había derivado en una forma de salvaguarda de privilegios similar a la monarquía del Antiguo Régimen. Los burgueses de la Ilustración habían abandonado a los trabajadores para aliarse con los aristócratas a quienes se habían enfrentado. El pacto representado en el cuadro La libertad guiando al pueblo estaba roto. Incluso habían restaurado la monarquía.

A través de sus diversas encarnaciones, el socialismo no dejó de insistir en señalar las estructuras de dominación de la burguesía hasta que logró que la puerta se abriera y forzó un contrato social de breve duración y extensión que conocimos como estado del bienestar. Sus principales beneficiarios fuimos los trabajadores varones blancos occidentales y su desarrollo logró cambiar el relato de la lucha colectiva por otro basado en el esfuerzo individual. La promesa de ese contrato entre capital y trabajo era la movilidad social; y su principal herramienta, la redistribución a través de los servicios públicos financiados con impuestos proporcionales: formación, sanidad, transporte o, en otros países, vivienda. Ese contrato está roto. El capital acumula tras librarse de los impuestos. En España, 33 personas tienen la misma riqueza que 19 millones. El Estado ha dejado de ser garante de los servicios porque estos han dejado de estar vinculados a derechos y se han integrado en el mercado, que es el formato que se extiende por el mundo gracias, precisamente, a ese relato centrado en el esfuerzo individual.

La vida ha dejado de ser una promesa para convertirse en una competición. La sensación de desconfianza, desamparo e incertidumbre que crea el incumplimiento del viejo contrato social puede provocar un movimiento de reacción porque asumimos que todo el mundo puede ser un enemigo en la lucha por el trozo del pastel. Sobre todo, los otros que están por abajo, los que llaman a la puerta, a los que el capital señala como enemigos.

Los protagonistas de la reacción somos sus principales beneficiados porque, como en el XIX, las estructuras de poder ya existentes aprovecharon las reivindicaciones de nuevos grupos sociales para dividir e imponerse. Para crear un enemigo claro, lo llamaron a todo Woke (feminismo, anticolonialismo o movimiento LGTBIQ+). El concepto se presentó como una amenaza difusa, pero con una gran capacidad de destrucción que incluía ese contrato social. Todo se había estropeado porque había llegado más gente que sostenía que la división entre opresores y oprimidos no estaba tan clara. La clase es un factor, pero el género o la raza son otros.

Normalmente, la dominación se basa en el empoderamiento selectivo para que, dentro de cada grupo social, haya una nueva jerarquía. Lo mismo que el socialismo señaló las estructuras de dominación, explotación y subordinación del estado burgués, el feminismo desveló las del patriarcado, muchísimo más antiguo. El colonialismo nos indicó que el anterior contrato social se construyó sobre la explotación y el atraso de otros países. Como les sucedía a los burgueses, es complicado reconocerse en ese espejo incómodo y la tentación de unirse a las viejas estructuras de poder es enorme.

Los varones blancos occidentales vivimos nuestro 18 de brumario. Para algunos, la propiedad o la identidad como nativo o varón pueden ser factores más relevantes que su condición de trabajador y preferir a movimientos autoritarios que señalen un enemigo como causante de la pérdida. Hay gente convencida de que aliarse con el capital a través de los elementos culturales, el movimiento MAGA, le permitirá quedarse en la casa caliente, aunque sea en el porche. Perseguir a otros hará que ellos no sean perseguidos. Se equivocan. Cuando se desprecia la dignidad del ser humano, la categoría de prescindible se va extendiendo hasta que la tienes en el portal de tu casa.

El viejo contrato social no va a volver. La respuesta no está en el pasado, sino en el futuro: ampliar el mundo. Y con mucha audacia. Socialismo y feminismo, anticolonialismo o movimiento LGTBIQ+ son parte del mismo proyecto, contradictorio a veces, en el que también están la revolución científica, la Ilustración o el liberalismo de las revoluciones burguesas. Los procesos históricos dentro de la modernidad amplían el mundo paulatinamente porque la otra opción es reducirlo. Libertad, igualdad, fraternidad rima con diversidad, inclusión y equidad. Frente al movimiento MAGA, el movimiento Woke.

La entrada El Manifiesto del Partido Woke se publicó primero en lamarea.com.

✇lanueve

Ejército de Chile: historia de la maquinaria militar de corrupción

Por: Jorge Molina Araneda

arton30344

El siguiente artículo fue coescrito por Jorge Molina Araneda y Patricio Mery Bell.   Desde Augusto Pinochet en adelante, con excepción de Ricardo Izurieta, todos los comandantes en jefe del Ejército han sido requeridos o apuntados por los tribunales de justicia por causas relacionadas con torturas, homicidios, blanqueamiento de dinero, fraudes, etcétera, dando cuenta, por […]
✇Anarkismo

USA cambió su política migratoria respecto a inmigrantes endureciendo leyes

Por: Jorge Sanchez de telegram canal La Jirafa


Al ser electo como presidente estadounidense Joe Biden prometió mejorar la política migratoria de Estados Unidos saboteada por expresidente, Donald Trump. Fue un día feliz para todos los inmigrantes latinoamericanos. Hoy la administración de Joe Biden se ve obligada a rechazar su promesa por la crisis migratoria incontrolada.

La política de las “puertas abiertas” llevó al aumento permanente de los inmigrantes en el territorio de Estados Unidos. Pocos funcionarios estadounidenses reconocieron ese problema por miedo de perder puntos políticos y estar fuera de moda. El alcalde de Nueva York fue uno de los primeros que advirtió sobre recursos insuficientes para atender a muchos inmigrantes.

Intentos de mejorar la situación
La administración de Joe Biden tomó unas medidas para frenar flujos migratorios y calmar la situación en el país. Por ejemplo, gobierno estadounidense anunció que España aceptará a migrantes latinoamericanos desde centros en Latinoamérica lo que provocó descontento entre los españoles. Es una medida dirigida a descentralizar los flujos migratorios y disminuir la cantidad de los inmigrantes en USA.

Administración de Joe Biden también negoció con el gobierno mexicano al respecto, pero no consiguió resultados positivos. Tras negociaciones fracasadas la Cámara de Representantes de Estados Unidos, con mayoría republicana, ha dado “luz verde" al proyecto de ley migratoria para reactivar la construcción de un muro en la frontera con México, la medida estrella del expresidente Donald Trump. Al mismo tiempo representantes del Senado, con mayoría demócrata, anunciaron que bloquearán este proyecto. Mientras El Congreso de Estados Unidos sufre una confrontación los gobernadores estadounidenses actúan en su propio modo.

El gobernador del estado de Texas, fronterizo con México, ha informado de que la Guardia Nacional ha creado una nueva unidad para interceptar inmigrantes en la frontera. "Estamos desplegando una nueva unidad llamada Fuerza Táctica Fronteriza de Texas, que estará en los puntos calientes a lo largo de la frontera para interceptar, repeler y devolver a los inmigrantes que traten de cruzar de forma ilegal", anunció Greg Abbott. Su medida dio los resultados positivos. Unos 30 mil migrantes latinoamericanos fueron bloqueados en la frontera. A pesar de tales acciones, un gobernador no podría resolver el problema sin apoyo estatal.

El crecimiento de odio respecto a los inmigrantes
No solo el gobierno de Biden reconoció parcialmente el problema. Los estadounidenses con cada año muchos más expresaron su descontento por el permanente aumento de los inmigrantes en el territorio de Estados Unidos. Todo eso llevó al crecimiento de los casos de crímenes contra los inmigrantes latinoamericanos. Por ejemplo, en marzo la Liga de Ciudadanos Latino Estadounidenses Unidos (LULAC) demandó una investigación independiente de la muerte de la soldado Ana Basaldua Ruiz, nacida en México y naturalizada estadounidense. Fue hallada muerta en un local de mantenimiento de la base militar (Fort Hood, Texas,) donde, en 2020, fue asesinada la soldado Vanessa Guillén. Los familiares de la soldado indicaron que en la semana anterior a su muerte Basaldua se había quejado de acoso sexual por parte de camaradas y de un oficial.
En el inicio de mayo, Mauricio Garcia, mató al menos a ocho personas y hirió a docenas en el centro comercial Allen Premium Outlets. En las redes sociales de Garcia revelaron cientos de publicaciones que incluyen retórica extremista violenta por motivos raciales o étnicos. En masacre murieron unos inmigrantes.
También en mayo una camioneta embistió a un grupo de inmigrantes venezolanos que esperaban el camión afuera de un albergue para migrantes en la ciudad fronteriza de Brownsville, Texas, dejando al menos ocho muertos y por lo menos 10 heridos. Las autoridades creen que el conductor George Alvarez, de 34 años, perdió el control después de pasarse un semáforo en rojo. La investigación preliminar indica que Alvarez presentaba claros signos de intoxicación. Todavía no se desconoce si fue intencional o se trataría de un lamentable accidente.
Tierra deseable
Actualmente, Estados Unidos intenta luchar contra amenaza migratoria y tranquilizar la situación dentro del país. No se sabe quién gana en esa lucha. Está claro que ahora los deseos de los inmigrantes se encuentran fuera de los intereses estadounidenses. Tras normalizar la situación USA nuevamente se convertirá en un país de hospitalidad.

✇Ea! Teatro

PROGRAMACIÓN DE PRIMAVERA

Por: Jorge

Consulta toda la programación de teatro adultos y conciertos del mes de marzo en: www.eateatro.es/programacion

La entrada PROGRAMACIÓN DE PRIMAVERA se publicó primero en Ea! Teatro.

  • No hay más artículos
❌