🔒
Hay nuevos artículos disponibles. Pincha para refrescar la página.
✇pikara magazine

Lucía Solla Sobral: “Nuestro agresor puede ser nuestro compañero de pancarta”

Por: Paloma Navarro

La escritora gallega ha publicado 'Comerás flores', una novela que abre una conversación sobre el duelo y la violencia psicológica: aquello que no deja marcas visibles pero puede destruirnos la vida.

La entrada Lucía Solla Sobral: “Nuestro agresor puede ser nuestro compañero de pancarta” se publicó primero en Pikara Magazine.

✇pikara magazine

Reclaman ante el Parlamento Europeo una respuesta firme frente a la persecución de mujeres y niñas en Afganistán

Por: Redacción Pikara Magazine

La plataforma #TodasABruselas denuncia en la capital belga la pérdida de derechos de niñas y mujeres desde el retorno talibán y pide a la Unión Europea medidas políticas y diplomáticas efectivas

La entrada Reclaman ante el Parlamento Europeo una respuesta firme frente a la persecución de mujeres y niñas en Afganistán se publicó primero en Pikara Magazine.

✇pikara magazine

“Esto no es trabajar”

Por: Teresa Villaverde

El vídeo de El Salto en el que se muestra la detención de Serigne Mbaye y la violencia de los agentes de policía muestra también cómo viene funcionando la policía desde hace años. Quieren evitar que cualquiera sea testigo, que la gente se pare, que grabemos, que denunciemos. Y lo hacen amparándose en la ley mordaza aprobada por el PP pero que el Gobierno más progresista de la historia mantiene.

La entrada “Esto no es trabajar” se publicó primero en Pikara Magazine.

✇pikara magazine

Los matones del ICE español y la detención de Mbaye y nuestras compañeras

Por: Pikara Magazine

Como integrantes de medios que creen en la libertad y la democracia consideramos que Fernando Grande-Marlaska no debería permanecer un minuto más como ministro de Interior.

La entrada Los matones del ICE español y la detención de Mbaye y nuestras compañeras se publicó primero en Pikara Magazine.

✇pikara magazine

¿Es que acaso no somos nosotras un espacio de igualdad?

El PNV con el apoyo del PSE en Ayuntamiento y Gobierno Vasco pueden llevar al desmantelamiento de un importante recurso comunitario para las vecinas de los barrios de Bilbao.

La entrada ¿Es que acaso no somos nosotras un espacio de igualdad? se publicó primero en Pikara Magazine.

✇pikara magazine

Narrar la guerra persiguiendo la paz

Por: Patricia Simón

El periodismo de paz muestra el cartón piedra en el que se basa el relato épico. Hace visible que lo realmente heroico tiene lugar en la retaguardia, que lo que quieren los soldados es salir vivos de la trinchera y que lo único importante es parar la guerra.

La entrada Narrar la guerra persiguiendo la paz se publicó primero en Pikara Magazine.

✇pikara magazine

Canibalismo blanco

Por: Teresa Villaverde

El caso Epstein sirve de ejemplo de cómo funcionan los negacionistas de la violencia machista. La cantidad de bulos o historias morbosas sin verificar sirven no solo para desviar la atención del tráfico sexual de menores demostrado sino para ponerlo todo en duda: desde las denuncias de las víctimas hasta la pederastia más obvia.

La entrada Canibalismo blanco se publicó primero en Pikara Magazine.

✇pikara magazine

¿Existe la cancelación en el sector cultural?

Por: Deva Mar Escobedo

Eduard Cortés o Carlos Vermut son ejemplos recientes de hombres prominentes de la cultura que guardan un perfil bajo tras ser acusados de agresiones sexuales. Lo que sabemos de otros casos nos señala que la única cancelación que existe es la de la salud mental o carrera de las denunciantes.

La entrada ¿Existe la cancelación en el sector cultural? se publicó primero en Pikara Magazine.

✇pikara magazine

Miriam Lewin: “Intenté tomarme una pastilla de cianuro para salvar la vida de mis amigos”

Por: Luciana Peker

No te pierdas el nuevo capítulo de Re-nacer en el que Miriam Lewin y Luciana Peker hablan de violencia y dictadura, pero también de series y periodismo.

La entrada Miriam Lewin: “Intenté tomarme una pastilla de cianuro para salvar la vida de mis amigos” se publicó primero en Pikara Magazine.

✇Radio Almaina

BAÑO DE ORALIDAD (t3ep.28) ANA FABRÍCIA CÓRDOBA, LA NEGRA 7 y 8

Por: Radio Almaina
Hoy, dos episodios más de la radionovela de Radialistas apasionadas y apasionados dedicada a la activista afrocolombiana Ana Fabrícia Córdoba, la Negra: el 7 y el 8. ¡Por favor, considera hacerte socia de Radio Almaina! Desde una contribución mínima… Leer más

Radio Almaina - BAÑO DE ORALIDAD (t3ep.28) ANA FABRÍCIA CÓRDOBA, LA NEGRA 7 y 8

✇pikara magazine

Cualquier mujer puede agredir sexualmente con penetración

Por: Teresa Villaverde

Algunas desinformaciones vertidas en redes sociales tratan de culpar a las mujeres trans del repunte en mujeres investigadas por agresión sexual con penetración. Desmentimos estas afirmaciones con el Código Penal en la mano y con la ayuda de la jurista Violeta Assiego.

La entrada Cualquier mujer puede agredir sexualmente con penetración se publicó primero en Pikara Magazine.

✇pikara magazine

Europa quiere endurecer (aún más) su política migratoria y avanzar hacia su propio ICE

Por: Youssef Ouled

El nuevo Reglamento de Retorno, en tramitación, abre la puerta a una mayor vigilancia, controles raciales en vía pública y espacios privados, así como deportaciones masivas a centros de privación de libertad fuera de la UE.

La entrada Europa quiere endurecer (aún más) su política migratoria y avanzar hacia su propio ICE se publicó primero en Pikara Magazine.

✇pikara magazine

El mito del violador nocturno perpetúa el terror sexual

Por: Deva Mar Escobedo

El perfil de agresor sexual fuera de la pareja más común no es un encapuchado. Dos de cada tres de estas agresiones las comete un amigo o conocido; una de cada cuatro, un familiar. Los relatos sobre el peligro sexual buscan expulsar a las mujeres del espacio público.

La entrada El mito del violador nocturno perpetúa el terror sexual se publicó primero en Pikara Magazine.

✇pikara magazine

Y si el menor es autóctono, ¿dónde lo expulsamos?

Por: Zuriñe Rodriguez

El diputado general de Álava, Ramiro González, solicita al Gobierno la expulsión a su país de origen de un menor tutelado que ha cometido una agresión homófoba en Vitoria-Gasteiz.

La entrada Y si el menor es autóctono, ¿dónde lo expulsamos? se publicó primero en Pikara Magazine.

✇lamarea.com

Qué nos dice la muerte de un militante de extrema derecha en Francia a manos del antifascismo

Por: Arsenio Cuenca

De todas las paradojas y sincretismos ideológicos que conforman el pensamiento fascista, la relación entre futurismo y presentismo analizada por el historiador François Hartog es sin duda una de las más interesantes. Su estudio detallado del Manifesto futurista (1909) de Filippo Marinetti descubre, precisamente, el peso del presentismo en el propio futurismo. Citando el texto del vanguardista italiano que reza “el Tiempo y el Espacio murieron ayer. Vivimos ya en lo absoluto porque ya hemos creado la eterna velocidad omnipresente”, Hartog concluye que el presente se ha “futurizado”, que “por la velocidad, el presente se transforma en eternidad”. La prisa, la velocidad y el ahora absoluto: este es el tiempo por el que abogaba Marinetti para el orden fascista que estaba por venir y que, para algunos, resuena con la temporalidad del momento histórico que vivimos.

El pasado sábado 14 de febrero, el militante de extrema derecha francés Quentin Deranque falleció tras pasar dos noches hospitalizado en estado crítico. En principio –la investigación judicial todavía tiene que determinarlo–, su muerte se produjo tras una reyerta en la ciudad de Lyon con antiguos militantes del colectivo antifascista de la Jeune Garde (‘Joven Guardia’); el enfrentamiento terminó en una paliza con consecuencias mortales. Deranque formaba parte de la escolta del colectivo femonacionalista Némesis, un grupúsculo identitario compuesto mayoritariamente por mujeres que tenía como objetivo boicotear una conferencia de la eurodiputada de La Francia Insumisa (LFI) Rima Hassan en el Instituto de Estudios Políticos (Sciences Po Lyon). Los alborotadores acudieron allí armados con gas pimienta y tubos metálicos. Si la muerte de Deranque ha tomado proporciones mediáticas de primer orden es fundamentalmente por la vinculación que, desde gran parte de la esfera política y mediática, se está haciendo entre la Jeune Garde y LFI. Aparte de la presencia de Hassan, su fundador y portavoz, Raphaël Arnault, que cesó su cargo en este colectivo en 2022, es actualmente diputado insumiso en la Asamblea Nacional francesa.

Presentados los hechos, en vez de entrar en la vorágine presentista que induce a enjuiciarlos de forma supuestamente objetiva (es decir, sin matices ni contexto y condenándolos de entrada), la situación exige un momento de reflexión sobre las etapas que han llevado a este trágico suceso.

A día de hoy, hablar de Lyon es hablar de la ciudad francesa con mayor implantación de la extrema derecha grupuscular en Francia. Históricamente, fue en la metrópoli lionesa donde se fundó en 1968 el conocido Grupo de Investigación y Estudios para la civilización europea (GRECE), el principal órgano de difusión del mayor intento de renovación del pensamiento de extrema derecha europeo tras la derrota del fascismo: la Nueva Derecha francesa. Sociológicamente, en esta ciudad, la derecha está influenciada por un catolicismo tradicionalista que la lleva a posiciones más reaccionarias que la derecha conservadora clásica, ampliando la capilaridad de la ideología de extrema derecha. No es casualidad que allá por 2018, el ISSEP de Marion Maréchal abriera sus puertas aquí.

Más recientemente, en un informe de 2019 del Servicio central de inteligencia francés (SCRT), Lyon es identificada como la “cuna”de la extrema derecha gala, punto de convergencia del activismo identitario, neofascista y neonazi en Francia. Según el programa “Violences et Radicalités Militantes”, las agresiones cometidas entre 1986 y 2017 por grupos neofascistas, skinheads neonazis e identitarios asciende a 82, una cifra muy por encima de la media en comparación con el resto del territorio francés. Como se puede apreciar en el monográfico de Alain Chevarin Lyon et ses extrêmes droites (La Lanterne, 2021), el perfil de las agresiones es variado. Durante un tiempo implantados en torno a locales que hacen las veces de bar, sala de conferencias y club de boxeo, militantes de Generación Identitaria o de otros grupúsculos similares se dedicaron durante la década de 2010 a salir de caza armados por el centro de Lyon. Las principales agresiones se registran contra militantes anarquistas, personas asociadas a la izquierda volviendo de manifestaciones, magrebíes, así como contra locales de sindicatos, librerías o restaurantes de comida oriental.

Es en este contexto que nace la Jeune Garde lionesa en 2018, básicamente, como otro grupo de autodefensa antifascista. Así nos lo explicaba Raphaël Arnault en una entrevista en profundidad. La percepción de la amenaza estaba lejos de ser constatada exclusivamente por sus miembros, siendo fácil encontrar años antes titulares, incluso en medios de derechas, del estilo “Lyon, ¿nueva capital de la ultraderecha?” o “Lyon, ¿capital de la extrema derecha francesa?”. Además, el objetivo de la formación fundada por Arnault consistía en ampliar el espacio de lucha contra esta amenaza, antagonizando no solo con el militantismo grupuscular, sino también contra la extrema derecha institucional y mediática, tejiendo alianzas con otros partidos y sindicatos. La confrontación directa a pie de calle no era la prioridad del colectivo.

La condena sin análisis ni contexto

La violencia se debe lamentar. Pero el simple ejercicio que “condena la violencia” es fútil si no viene acompañado de un análisis mínimo que permita entender las causas que han llevado a esta. ¿O hay que condenar la violencia de los afroamericanos que se armaron para intentar prevenir la masacre racista de Tulsa de 1921? ¿O la de los obreros italianos organizados contra los camisas negras de Mussolini en la misma época? No obstante, este tipo de condena vacía de fondo fue la empleada por la propia Francia Insumisa en un primer momento, acorralada en medio de una estrategia de demonización. El líder de los insumisos, Jean-Luc Mélenchon, publicaba en primera instancia en su cuenta de X que “la violencia obstaculiza nuestros movimientos y genera un miedo contagioso”. Incluso Arnault manifestó de inmediato su “horror y rechazo” por la muerte de Deranque. No sería hasta días después que LFI adoptaría un argumentario menos defensivo, como las declaraciones del secretario de la organización Manuel Bompard, situando lo acontecido en un contexto de autodefensa popular.

Mientras tanto, la actuación del resto de la clase política francesa ha sido la habitual en estos casos. Desde varios sectores del centro-izquierda, no se ha perdido la oportunidad de volver atacar a LFI, al tiempo que se condenaba lo sucedido de forma ciegamente presentista. Destacan las declaraciones del antiguo presidente de la República y actual diputado del Partido Socialista, François Hollande, tratando a la Jeune Garde de grupo “que hace del combate físico su propósito y su método” y que “esto era generalmente lo que existía a en los partidos extremistas”. Una vez más igualando el antifascismo al fascismo y desdibujando por completo la línea política de la Jeune Garde.

Por su parte, el gobierno de Emmanuel Macron ya anunció que se cancelará todo acto en la enseñanza universitaria asociado a posibles alteraciones del orden público. La universidad, lugar privilegiado para el debate de ideas, en el centro de la crítica del macronismo desde hace años, es otra de las víctimas de estos tristes acontecimientos.

Al mismo tiempo, desde la presidencia de la Asamblea Nacional, igualmente controlada por el gobierno de Macron, se pidió un minuto de silencio por la muerte de Quentin Deranque. El mismo que no se pidió por la muerte del jugador de rugby argentino Federico Martín Aramburú, asesinado en marzo de 2022 en París a manos de un militante neofascista, al que le reprendió por estar profiriendo insultos racistas en un bar. O, de paso, por todas las víctimas de los mismos grupúsculos violentos con los que presumiblemente simpatizaba Deranque.

Desde los grandes grupos de comunicación se ha mandado también un mensaje tremendamente problemático. Tras la manifestación del 21 de febrero en Lyon, convocada por el neofascismo grupuscular para honrar la muerte de Deranque, a pesar de los eslóganes racistas y LGTBI-fóbicos que se lanzaron; a pesar incluso de algunos saludos nazis, varios grandes medios afirmaron que “la marcha se desarrolló en calma”, que “fue bien”. El mensaje está claro. Aquí está el verdadero rostro de la corrección política.

¿Qué nos dice pues la muerte de Quentin Deranque? Desgraciadamente, nada bueno. Nos revela la voluntad de buena parte del arco político francés de, en el mejor de los casos, abandonar al antifascismo a su suerte; y en el peor, de criminalizarlo. Igualmente, nos dice que la sociedad francesa se está acostumbrando de forma cada vez más tácita a la violencia de la extrema derecha. Y, sobre todo, que hemos entrado en una temporalidad presentista, de tintes profundamente reaccionarios, que nos incita a darle la espalda a la historia, para vivir ciegos en un día a día abocado al desastre. Frente a esta triple amenaza, y ante los ecos del futurismo de Marinetti, hoy más que nunca, siamo tutti antifascisti.

La entrada Qué nos dice la muerte de un militante de extrema derecha en Francia a manos del antifascismo se publicó primero en lamarea.com.

✇pikara magazine

La paz es blanca

Por: Tatiana Romero Reina

¿De qué paz hablamos, teniendo en cuenta que la violencia es constitutiva del sistema capitalista colonial?

La entrada La paz es blanca se publicó primero en Pikara Magazine.

✇pikara magazine

“Tememos la reactivación del proyecto por el que asesinaron a Berta Cáceres”

Por: Mª Ángeles Fernández

Bertha Zúñiga Cáceres, hija de la defensora asesinada hace diez años y su sucesora al frente del COPINH, considera que la llegada al poder en Honduras del empresario Nasry Asfur “es un retroceso”. Pero matiza, “ellos también tienen miedo de nuestra lucha”.

La entrada “Tememos la reactivación del proyecto por el que asesinaron a Berta Cáceres” se publicó primero en Pikara Magazine.

✇pikara magazine

Berta Cáceres, del crimen prevenible y tolerado por el Estado a la siembra de su lucha

Por: Mª Ángeles Fernández

Un exhaustivo informe auspiciado por Comisión Interamericana de Derechos Humanos concluye que el asesinato de la defensora hondureña se produjo en un “contexto de tolerancia, encubrimiento y omisión por parte de agentes estatales y financistas internacionales”. Diez años después del crimen, su recuerdo sigue impulsando resistencias y exigiendo justicia.

La entrada Berta Cáceres, del crimen prevenible y tolerado por el Estado a la siembra de su lucha se publicó primero en Pikara Magazine.

✇BlogSOStenible··· – – – ··· – – – ··· – – – ··· – – – ··· «Otras» noticias, y «otra» forma de pensar…

Lo negarán hasta cuando lo vean

Por: Pepe Galindo
Muchas obras humanas y sociedades enteras han colapsado. El drama es que nos pase a nosotros que nos creemos tan inteligentes.

Muchas obras humanas y sociedades enteras han colapsado. El drama es que nos pase a nosotros que nos creemos tan inteligentes.

El informe Los límites del crecimiento (1972) advirtió que, si continuaban las tendencias de aumento exponencial de industrialización, contaminación, población y consumo de recursos, la humanidad se enfrentaría a un colapso económico y ambiental durante el siglo XXI.

Con los datos del tiempo transcurrido desde entonces, estudios más recientes sostienen que las proyecciones de aquel informe eran bastante acertadas. O sea, que vamos mal.

Algunos niegan que estemos ante un colapso y proponen seguir creciendo como si los recursos planetarios fueran infinitos, como si los costes ambientales no pasaran facturas. La hecatombe no se presentará de un día para otro y no dirá: «Ya he llegado». El colapso surgirá poco a poco: cosas que antes funcionaban dejarán de hacerlo; fenómenos extremos que antes eran excepcionales se volverán habituales. Y buscaremos culpables solo en las distancias cortas, limitando la responsabilidad a lo inmediato y a lo que nos afecta personalmente. Nadie sufrirá todos los efectos, tales como, por ejemplo, estos:

  • En unas ciudades no habrá recursos básicos o subirán de precio (véase hoy el agua en Teherán, Ciudad de México, Delhi, Ciudad del Cabo, etc.).
  • Surgirán problemas sociales que algunos no relacionarán con la escasez: protestas de agricultores, de la clase trabajadora, de fascistas, de pescadores
  • La violencia que quisimos desaprender vendrá con más fuerza.
  • Los estados serán más débiles y unos se comerán a otros.
  • Los dictadores encontrarán ocasiones para imponer su ideología y deshacerse del discrepante.
  • Sufriremos apagones de diversa índole: energéticos, informativos…
  • También aumentarán las migraciones sin que algunos se pregunten por qué.
  • Habrá más desnutrición, más enfermedades y se colapsarán más aún los hospitales (en especial si no fortalecemos bien la sanidad pública).
  • Veremos más y mayores incendios e inundaciones.
  • Acuíferos contaminados por demasiados motivos: cenizas, macrogranjas, salinización, eutrofización…
  • Retrasos para cualquier cuestión. Todo será más lento y con más averías: Internet, trámites, transportes, avances científicos… También será más difícil sacar dinero de un paraíso fiscal, si es que pudiste meterlo.
  • Océanos más embravecidos. Veremos casas devoradas por el mar.
  • Subida de precios, particularmente de ciertos bienes: la vivienda, el suelo, los seguros o el aceite, por ejemplo.
  • La tecnología más moderna será solo para las élites.
  • Inestabilidad política y guerras por recursos (como en Ucrania o los deseos de Trump por Groenlandia).
  • Aumento del paro, de la desigualdad, de la pobreza y, por tanto, también de la delincuencia y de la violencia (también por el calor).

Todo esto, ¿no parece estar más cerca de lo que nos gustaría? No mires solo la opulencia de productos en tu supermercado, gran parte de ellos pura basura. Miremos con profundidad. No permitamos que se busquen más cabezas de turco que métodos justos de redistribución.

Algunos recordarán otras grandes civilizaciones que —a menor escala— también colapsaron. Y cuando estemos en el meollo del colapso, intentando sobrevivir, los ricos se encerrarán con sus guardaespaldas en sus mansiones para morir, no de hambre, sino de aburrimiento. Entonces, tampoco podremos decir: «Ya os lo dije» (como nos explicó Javier Pérez). Los que negaron que lo estábamos haciendo mal, seguirán negando la evidencia y culparán al Putin o al Trump de turno. Y sí, ellos también fueron, son y serán culpables, pero los demás les dejamos hacer y no quisimos unirnos para frenarlos. Tampoco frenamos a esas empresas que nos están amargando el clima, algunas de las cuales presumen de cotizar en el IBEX-35. Y nuestras soluciones quedarán escritas en los pocos libros que logren sobrevivir. Y nos preguntaremos por qué dejamos pasar la ocasión de unirnos.

No quiero acabar en plan pesimista. El futuro nadie lo conoce, porque lo estamos construyendo hoy. El famoso informe de 1972 que referenciábamos al principio también sostuvo que es posible evitar el desastre si se camina hacia el escenario llamado Mundo Estabilizado en el que, si la humanidad cambia sus valores, prioriza la calidad sobre la cantidad, adopta tecnologías apropiadas y redistribuye la riqueza, será posible fijar la población y el bienestar dentro de los límites planetarios. Los cuatro puntos son importantes.

No preguntaré si queréis ir, sino si nos ponemos a caminar hoy. ¿O preferimos, una vez más, aplazarlo para mañana?

♦ Más sobre (de)crecimiento:

blogsostenible

Muchas obras humanas y sociedades enteras han colapsado. El drama es que nos pase a nosotros que nos creemos tan inteligentes.

❌