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El Plan del Clima para Málaga, un desastre pintado de verde

Por: Pepe Galindo

ALICIA, el plan del clima de Málaga es un puñado de buenas intenciones sin compromisos concretos... es decir un lavado verde para estafar a los ciudadanos.El Plan del Clima 2050 de Málaga se llama ALICIA. Les faltó añadir “en la ciudad de las maravillas” porque está lleno de fantasía y maquillaje verde. El ayuntamiento de la ciudad presenta un documento que recoge los riesgos del municipio de Málaga ante las amenazas climáticas que, como se dice en el informe, “ya están afectando a este territorio”. Sin embargo, el documento está lleno de generalidades y buenos propósitos que servirían para cualquier ciudad que quiera hacer un mediocre maquillaje verde (greenwashing). No todo es negativo, pero en general es un documento muy poco útil para frenar la crisis climática con la contundencia necesaria. Es público y notorio que el PP de Málaga no cree realmente en la crisis climática porque junto con Cs han frustrado la declaración de emergencia climática en Málaga, y existe una bien conocida posición del ayuntamiento contra el medioambiente.

En línea con un informe del Observatorio de la Sostenibilidad se reconoce que las temperaturas están subiendo y que el sur de la península Ibérica está entre las regiones más afectadas. También aumentará la temperatura del mar y disminuirán las lluvias (aunque las sequías periódicas y las precipitaciones extremas son normales, y por tanto esperables, por toda Andalucía). Finalmente, también es muy preocupante la subida del nivel del mar: 11,2 mm. al año desde 1992. Por todo esto, es urgente actuar, pero… ¿cómo?

El informe municipal se estructura en 6 sectores:

1. AGUA, un recurso muy vulnerable ante la crisis climática

La deforestación causa inundaciones. Plantar árboles evita la erosión.Tengamos en cuenta que la mayor demanda se produce en verano (principalmente por el turismo), justo cuando hay menos precipitaciones. Además, la subida de las temperaturas tiene otros efectos, como el aumento de la evapotranspiración, la salinización de aguas subterráneas y el crecimiento de algas en los embalses (eutroficación). Respecto al agua, destacamos estos temas:

  1. ALICIA reconoce “la importante deforestación“, lo cual genera, entre otras cuestiones, “violentas avenidas” en caso de aguaceros torrenciales. La solución es obvia: plantemos árboles. El informe lo dice, pero no dice cómo hacerlo, dónde hacerlo, ni qué se está haciendo, si es que se hace algo.
    • El informe ve la reforestación necesaria “para incrementar los recursos disponibles”. O sea, ven el agua solo como un recurso y los árboles como un medio necesario para conseguir más agua: no se valora la naturaleza por sí misma. El aire limpio o la biodiversidad quedan así en un segundo plano.
    • Además, a pesar de esa bonita intención de reforestar, no se propone ni un solo lugar para reforestar y el documento no hace ni una sola referencia al aprobado Bosque Urbano de Málaga… ¿será porque se aprobó con el voto en contra de PP y Cs?
  2. Se sabe que los cultivos de regadío se llevan la mayor parte del agua (73.6% de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas o DHCMA), por lo que debe frenarse su expansión y favorecerse el riego eficiente. El informe no dice nada de evitar el crecimiento del regadío.
  3. Se sigue manteniendo el discurso del “crecimiento económico” asociado a un turismo depredador de recursos (golf, puertos deportivos…).
  4. Se ha reducido el consumo de agua por habitante gracias a una política de precios para recuperar costes y para penalizar los consumos elevados, así como con medidas de mejora en la gestión y en el estado de las redes. A pesar de esto último, el informe reconoce que no hay datos sobre las pérdidas en la red de agua de Málaga. Los autobuses urbanos se lavan con agua reutilizada, lo que ahorra, según dicen, 16.000 litros al día, lo cual parece excesivo teniendo en cuenta que no es preciso lavar diaria y completamente todos los autobuses.
  5. El informe recomienda plantar especies autóctonas o regar por las noches, pero el propio ayuntamiento lo incumple repetidamente. El colmo es que tras unos años de plantar césped por toda la ciudad, ahora están poniendo césped artificial, lo cual multiplica los microplásticos que acaban en el mar y en nuestra comida (además de otras nefastas consecuencias).
    • El césped artificial tapa la tierra evitando que plantas silvestres puedan germinar, las cuales normalmente no molestan y facilitan la vida a las abejas y otros animales.
    • Deben establecerse áreas libres para plantas silvestres (rotondas, medianas, zonas concretas en parques…). Esta es una medida muy barata que favorece la biodiversidad y la educación ambiental, a la vez que ahorra costes municipales.
  6. El agua en la ciudad de Málaga es de buena calidad. La percepción de los malagueños es que sigue siendo tan mala como a final del siglo pasado, por lo que muchos recurren innecesariamente a beber agua mineral, con las implicaciones ambientales que ello acarrea (contaminación por transporte, plásticos, etc.). No hay planes de fomento del agua del grifo en hogares, ni en bares o restaurantes. Tampoco hay planes para fomentar fuentes de agua públicas, como se está haciendo en otras ciudades como Cádiz o Madrid.
  7. Se han efectuado actuaciones para separar la red de pluviales de la de saneamiento, pero siguen existiendo problemas cuando llueve, pues las depuradoras no pueden depurar todo el agua que les llega, produciéndose forzosamente vertidos indeseables al río y al mar.
  8. Otras medidas que se proponen son muy interesantes, pero falta concreción o son excesivamente futuristas: recoger agua de lluvia, reutilizar aguas residuales regeneradas, reducir la demanda (educando de alguna forma), o usar sistemas de alerta de sequías.
  9. El informe reconoce la contaminación de los ríos por “los vertidos industriales y los productos fertilizantes”, pero ni siquiera plantea exigir mayor control a la autoridad competente ni cualquier otra medida.

2. Medio ambiente y biodiversidad desde la ciudad

Si la ciudad no es habitable para los gorriones, tampoco lo será para las personasEl medio natural es uno de los sectores más vulnerables dado que las actividades humanas han sobrepasado los límites planetarios. Uno de los problemas más dramáticos es la pérdida de biodiversidad que el propio informe reconoce culpando a 7 causas: crecimiento urbanístico (especialmente debido al turismo), infraestructuras (como el AVE, por ejemplo), demanda de recursos, malas políticas rurales (como la PAC), tráfico de especies, crisis climática e incendios forestales.

  1. El informe hace un repaso bastante completo de los impactos negativos que podemos encontrar (extinción de especies, especies invasoras, plagas, migraciones, alteración y desaparición de ecosistemas…). Sin embargo, no plantea soluciones concretas viables. Por ejemplo, denuncia las “barreras físicas de origen antrópico” (como las autovías y otras carreteras), pero en ningún momento propone construir puentes para fauna.
  2. Descienden las poblaciones de muchas especies marinas (caballitos de mar, peces aguja y espinosos). Las causas son la degradación de su hábitat debido al desarrollo costero, la pesca de arrastre y los dragados para la regeneración de playas. A pesar de reconocerlo, el ayuntamiento sigue arrasando zonas costeras (véase Arraijanal), y no dice nada para prohibir o reducir ni la pesca de arrastre, ni la regeneración de playas.
  3. El informe reconoce las pocas zonas verdes que tiene Málaga (7,7 m2/habitante) y expone su deseo de llegar a diez el año que viene y a veinte en 2050. Además, también se reconoce la desigualdad en eso entre distintos barrios. ¿Cómo piensa el ayuntamiento llegar a ese diez el año que viene si su proyecto es rechazar el bosque urbano? Es un misterio.
  4. Se quiere resaltar el “Plan Director del Arbolado de la Ciudad de Málaga”, cuando Málaga se ha hecho famosa por sus arboricidios, repetidos en muchas zonas y durante muchos años. Las quejas ciudadanas se repiten muy frecuentemente por las talas de árboles, por las podas improcedentes (y caras), por los alcorques vacíos o con árboles muertos y porque se tapan los alcorques para no tener que poner un nuevo árbol. En Twitter, “Barrios Abandonados” tiene una triste colección de todos esos hechos y aquí tienes una lista bastante vergonzante.
  5. Valoramos positivamente el programa de educación ambiental de “Málaga, como te quiero”, pero no deja de ser superficial. Por ejemplo, dan charlas para que los niños reciclen adecuadamente, cuando ya sabemos que reciclar no es ecológico. Otro ejemplo: absolutamente nada se ha hecho sobre el Pacto de Milán que la propia ciudad ha firmado y que, sorprendentemente, ni siquiera se cita en el informe ALICIA. ¿Ignora el ayuntamiento la importancia de la alimentación en la crisis climática?
  6. ALICIA propone muchas acciones sin concretar. Por ejemplo, se propone “convertir zonas agrícolas abandonadas y espacios degradados en espacios naturales”, pero no cita ni un solo espacio en esa situación.

3. Sector primario: esencial y amenazado

La agricultura urbana debe ser fomentada por múltiples motivos.El clima es esencial para la agricultura, la ganadería y la pesca. En Málaga, cada vez hay menos empleo en esos sectores.

  1. El informe reconoce que hay riesgo de perder cosechas y abre la posibilidad de encontrar nuevas zonas aptas para ciertos cultivos. Nada se dice de si para cultivar esas nuevas zonas habrá que eliminar zonas naturales.
  2. La reducción de la pesca en 20 años ha sido muy alarmante. El informe culpa de ello a la crisis climática, a la presión demográfica del litoral, a la contaminación con aguas residuales y a la pesca furtiva de inmaduros. Nada dice del daño que hacen los barcos arrastreros destrozando los fondos marinos constantemente, ni de cómo se pretenden resolver todos esos problemas.
  3. Málaga tiene también acuicultura del mejillón, pero el informe no indica ninguno de los graves impactos ambientales de este tipo de actividad.
  4. El municipio de Málaga tiene poca agricultura, centrada en las vegas del Guadalhorce y el Campanillas (cítricos, nísperos, aguacates, hortalizas, caña de azúcar…) y en la cuenca del Guadalmedina (almendros, algarrobos y olivos). Las soluciones que aporta para afrontar la crisis climática son tan interesantes como vagas (educar a agricultores, control de plagas, programar mejor los riegos…). No se dice nada sobre si el regadío está aumentando, ni sobre si hay sobreexplotación o salinización de acuíferos.

4. Medio urbano en Málaga capital

Este es un punto básico en el municipio de Málaga, pero el ayuntamiento da la espalda a aspectos esenciales (cementera, BUM, energía, autoconsumo, transporte sostenible, Pacto de Milán…).

  1. Según este informe, “inundaciones y avenidas son el principal y mayor riesgo” de Málaga. Los muertos por contaminación atmosférica pasan desapercibidos para el ayuntamiento dado que no mueren todos el mismo día. Ante el evidente riesgo de inundaciones el ayuntamiento propone:
    • El “incremento de la superficie verde” y, de nuevo es justo lo contrario de lo que dicen los hechos.
    • La “renaturalización de ríos y arroyos”, pero el Guadalmedina sigue encementado a pesar de diversas propuestas.
    • Instalación de jardines de lluvia, sin aclarar dónde podrían hacerse. Este es otro caso de una buena idea sin auténtica intención de llevarla a cabo.
    • Otras medidas que se proponen son: revisión de normativas urbanísticas y de las pólizas de seguros, hacer estudios de las consecuencias, construir más diques, o regenerar más playas. El ayuntamiento parece ignorar que el aporte artificial de arena a las playas genera daños a los ecosistemas marinos y pérdida de valores económicos (en Málaga la gente cogía coquinas en la playa de la Misericordia, actividad ahora imposible).
  2. El informe habla del efecto “isla de calor” en las ciudades, pero ni una palabra sobre las bondades de los árboles urbanos. Por supuesto, tampoco se dice nada sobre los árboles que Málaga ha perdido sin ninguna explicación, o sobre los grandes árboles talados y sustituidos por pequeños y caros ejemplares (como ocurrió en el Paseo del Parque).
  3. La vulnerabilidad de la zona litoral se reconoce alta, especialmente en la zona oriental “ya que la progresiva urbanización ha reducido sus ya estrechas playas”. Respecto a la zona occidental se indica que es menor pero que “se ha incrementado con la ampliación de los diques del puerto, además de los escasos materiales aportados por un urbanizado Guadalmedina”. Si aprendemos de nuestros errores tenemos que entender que los ríos no tiran agua al mar, que urbanizar muy cerca de la costa es perjudicial para todos, y que los puertos generan conflictos con la naturaleza y con las playas. De nuevo, el ayuntamiento expone los datos teóricos pero sus hechos caminan en la dirección de agravar los problemas.
  4. El informe apenas incluye medidas básicas y clásicas de sostenibilidad urbana. Por ejemplo, instalar energía solar en los edificios municipales y facilitar el autoconsumo solar para todos; e incluso subvencionarlo para casos de pobreza energética como se ha hecho en otros países.
  5. Con el clima de Málaga, no usar el sol para calentar agua (ACS) es sencillamente un crimen, pero tampoco de esto se dice nada en el informe municipal. Mucho menos, por supuesto, se estudian sistemas menos conocidos aunque muy baratos de calefacción solar.

5. Salud: Málaga fomenta la contaminación

Los cruceros y los aviones asfixian las ciudadesEl ayuntamiento prevé que aumente la mortalidad por “las olas de calor, las inundaciones y las enfermedades transmitidas por vectores” (mosquitos…). Además, se afirma que los problemas aumentarán si empeora la calidad del aire (partículas, ozono…).

  1. El ayuntamiento reconoce el riesgo de que se reduzca la producción de alimentos por el cambio climático, pero no incide en las múltiples bondades de los huertos urbanos (entre las que producir alimentos es solo una de ellas).
  2. Habla de “desarrollar modelos urbanos sostenibles, donde prime la escala peatonal”, pero el transporte público en Málaga no está bien organizado, salvo que vayas al centro de la ciudad (colapsado siempre de tráfico e interminables obras).
    • En Málaga los ciudadanos no usan mucho el transporte público porque es caro, mal estructurado y porque la ciudad sigue estando diseñada para el coche.
    • Para agravar más el problema, el ayuntamiento pretende soterrar el tráfico junto al mar, algo que va en contra de su propio informe de riesgos y que demuestra que el desastre climático no lo han entendido de verdad.
    • Hay que instaurar un transporte público urbano gratuito. Aquello que es de interés general no tiene que ser rentable. Por ejemplo, nadie pone en duda que las carreteras sean gratis y nadie habla de que sean rentables, a pesar de los altos costes que suponen. Por otro lado, un buen estudio de rentabilidad debe incluir todos los costes, tanto climáticos como sanitarios (atropellos, ruido, asma…).
    • El informe no hace ni una sola referencia al ruido, un problema grave en Málaga que pretenden ocultarlo al no citarlo. El ruido del tráfico no se controla en absoluto.
  3. Por supuesto, todos apoyamos el “diagnóstico y análisis de la calidad del aire“. Bonitas palabras, pero la realidad es que los vecinos de distintos barrios no paran de quejarse de la contaminación y de la ausencia de mediciones fiables, hasta el punto de haber tenido que comprar sus propios aparatos de medición. El informe hace referencia a las estaciones de medición de la Junta de Andalucía ocultando que están situadas en las zonas menos conflictivas, todas ellas alejadas de la cementera y de los lugares de más tráfico. El ayuntamiento no dispone de ninguna estación para medir la contaminación, pero tiene 40 puntos para medir el tráfico.
    • Algunos contaminantes aumentan según el propio informe. Sospechamos que, ante esto, la acción prevista pueda ser cambiar las estaciones a otras zonas más limpias.
  4. Se reconoce que algunos contaminantes proceden de las cementeras, en general, pero el informe no hace ni una sola referencia a la cementera situada en la ciudad de Málaga, localizada muy cerca de viviendas y colegios. ¿Es un simple olvido o hay una maliciosa intención?
  5. Todo indica que se pretende que cada vez atraquen más cruceros en la ciudad, a pesar de que se sabe que son una importante fuente de contaminantes, como el dióxido de azufre (SO2) o partículas peligrosas (PM10 y PM2.5). Los cruceros contaminan más que todos los coches de Europa.
  6. La estación de Campanillas registra una calidad del aire que “empeora con los años”, pero no se hace referencia a la posible causa (la central térmica de Naturgy) ni a soluciones viables.
  7. El informe examina distintos indicadores (proximidad a transporte público y a zonas verdes, complejidad y compacidad de los barrios, índice de soledad…), resaltando que se pretenden mejorar pero sin decir apenas nada del cómo.
  8. Proponen usar insecticidas para evitar mosquitos, sin mencionar la contaminación que genera ese método y que es, además, indiscriminado (también mata a insectos y aves beneficiosas). El informe ignora que fomentar las aves insectívoras podría ser más inteligente y, sin duda, más ecológico.
  9. También, por supuesto, hablan en general de usar energías renovables, pero ni una palabra dedican al autoconsumo, y a la posibilidad de que el ayuntamiento contrate la electricidad a una empresa 100% renovable. Ni una palabra a reducir el consumo eléctrico en Navidad, o a evitar la desastrosa gestión de las farolas urbanas.

6. Turismo: Actuamos ya o será una muerte anunciada

El turismo en Málaga es insostenibleAunque viendo las políticas de los sucesivos gobiernos nacionales y locales no lo parezca, diversos estudios señalan a España como uno de los países más perjudicados por el cambio climático. La subida del nivel del mar, el retroceso o la pérdida de playas, la escasez hídrica y el cambio de clima, sin duda afectan a las zonas turísticas. Por eso, muchos hoteles están tomando medidas por su cuenta (reciclaje de agua, desalinizadoras, energía solar…). Los turistas vienen a Málaga atraídos por su clima y resulta paradójico que muchos vengan en avión, un medio que, con su elevada contaminación y otros efectos, altera precisamente ese clima que tanto les agrada.

  1. Málaga ha promovido en los últimos años el turismo cultural (museos, monumentos…), lo cual es loable, pero también ha fomentado la llegada de cruceros que contaminan mucho la ciudad como ya se ha dicho. ¿Hasta qué punto compensa arriesgar la salud de los ciudadanos?
  2. Los recursos hídricos son muy importantes en todo el sur peninsular y los turistas consumen más agua que en sus casas según el informe, lo cual nos lleva a que es preciso educar con campañas, pero también incluir la educación ambiental en los colegios.
  3. Málaga tiene su costa altamente urbanizada y el informe resalta el riesgo que ello implica. En vez de respetar las pocas zonas costeras sin urbanizar, el actual alcalde está construyendo en un buen trozo de la costa de Arraijanal, arrasando árboles y plantas autóctonas como ya se ha mencionado.
  4. El ayuntamiento dice que quiere que Málaga sea una smart destination, de turismo sostenible y accesible, sin expulsar por supuesto a la población residente. En cambio, todos los pasos se dan en la dirección contraria, por lo que parece que eso de turismo sostenible lo dicen solo para quedar bien.
  5. El informe recomienda realizar estudios muy variados pero propone pocas acciones concretas y solo menciona algunas genéricas (aislar edificios, plantar árboles, sistemas de ahorro de agua, reutilización de aguas grises…) y se olvida de otras que serían muy deseables, como ya hemos publicado anteriormente.
  6. Otro objetivo del ayuntamiento declarado en el informe es “incrementar la presencia internacional”. Sin embargo, si queremos minimizar la crisis climática hay que evitar que el turismo venga en avión o cruceros por su excesiva contaminación.
    • Puede que se pierdan turistas lejanos, pero deberían primarse los turistas cercanos que ahora se van lejos.
    • El tren AVE es un medio de gran impacto ambiental. Dado que el impacto de la infraestructura está hecho hay que abaratar su precio para hacerlo accesible a un mayor público e intentar resolver sus problemas (como los atropellos de animales). El nombre de AVE solo muestra la ventaja de ese tipo de tren y esconde otros problemas. Por eso, se ha propuesto cambiarle el nombre por AVE-CAMA-ECEFT.

Resumiendo

Málaga no puede pretender la sostenibilidad urbana mientras intenta que vengan más visitantes con medios altamente contaminantes como son los cruceros y los aviones.

El documento es interesante por el tema urgente que trata pero se dedica a copiar datos de otras fuentes, que ni siquiera son datos de Málaga en su mayoría. Además, se proponen pocas acciones directas y, cuando se hace, son tan genéricas que no son realmente prácticas y que podrían servir para cualquier otra ciudad. Para dejar claro a qué nos referimos con eso de “genéricas”, pongamos como ejemplo que el informe recomienda “promover la investigación” sobre el “impacto para los ecosistemas, las especies y sus interrelaciones”, pero no enumera ni una sola acción concreta para conseguirlo, por lo que aunque la intención pueda ser buena, no deja de sospecharse que el objetivo ha sido simplemente quedar bien sin comprometerse a nada sustancial.

Y por si alguien tuviera alguna duda, recientemente el alcalde ha votado en contra de la declaración de emergencia climática en Málaga. Más claro, el agua. Pero cuando no nos quede agua, será tarde para quejarnos al Sr. alcalde y a su partido antiecologista.

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EXAMEN: ¿Es tu ciudad sostenible?

Por: Pepe Galindo

¿Qué podemos y debemos hacer los habitantes de las ciudades ante los problemas ambientales que nos amenazan? Estos problemas no son algo lejano, sino que nos afectan directamente. Por ejemplo, el cambio climático está aumentando, el nivel del mar sube más rápido de lo que se pensaba, la contaminación atmosférica nos enferma y nos mata… y entre todos, aunque no de igual manera, arrasamos ecosistemas que sabemos que son valiosos (con autopistas, canteras, minas, puertos, edificios…).

Te invitamos a poner nota a tu ciudad de cero a diez en cada uno de los diez puntos siguientes. Luego calcula la media sumando todos los puntos y dividiendo entre diez. Así podremos ver (más o menos) si tu ciudad es “sostenible”. ¡Empecemos!

¿Cómo serían las ciudades sostenibles?

  1. Ciudades con suficientes parques y árboles, que huyen de las talas y de las podas, que hacen la ciudad bonita y habitable respetando su biodiversidad. Golondrinas, murciélagos o cigüeñas, entre otros, deben ser siempre animales bienvenidos. Debe haber zonas verdes cerca de las viviendas, árboles en sus calles y parques ecológicos. Este tipo de parques priorizan las plantas autóctonas, evitan usar peligrosos fitosanitarios como el glifosato, abonan con compost, incluyen hoteles para bichos y zonas para flora salvaje, entre otras medidas. También deben fomentarse los jardines verticales, los huertos urbanos comunitarios, y las pequeñas parcelas para alquilar.
  1. Ciudades que generan energía renovable distribuida: Debe fomentarse la energía solar, tanto fotovoltaica como para agua caliente (de hecho, calentar agua con el sol es cinco veces más eficiente). Las cubiertas de los edificios son lugares ideales para las energías renovables, pero también para los techos verdes y para los huertos urbanos. También se está extendiendo la generación de electricidad introduciendo pequeñas turbinas en las conducciones de agua, donde sea posible (Portland genera así la electricidad gratis para unos 150 hogares). Las ciudades no deben ser solo consumidoras de energía. ¿Fomentan las administraciones locales todo esto? También podemos incluir en este punto que los ciudadanos, las empresas y las administraciones de la ciudad tengan su contrato en eléctricas que suministran energía renovable 100%.
  1. Ciudades bien diseñadas y cohesionadas: Los barrios deben tener todo lo que la gente necesita (trabajo, compras, ocio, colegios, ambulatorios…). Separar estas zonas nos obliga a usar más el transporte, con la consiguiente pérdida de tiempo y energía. Para evaluar este punto reflexiona con estas preguntas: ¿Puedes ir a los lugares de ocio y hacer la compra básica andando o en bicicleta? ¿Hay barrios en tu ciudad con población envejecida? ¿Hay barrios marginales? ¿Hay mucha desigualdad (diferencias entre ricos y pobres, entre hombres y mujeres, entre distintas razas…)? ¿Hay gentrificación?Click para leer un interesante resumen de ese libro sobre el
  1. Ciudades con transporte sostenible y que facilitan la vida a los peatones y a los ciclistas:
    • Si la ciudad está bien diseñada, las zonas peatonales serán lugares agradables y los carriles bici serán útiles. Un ejemplo es Pontevedra, un paraíso sin coches, sin ruido y donde se oyen los pájaros.
    • Señalizar la distancia a pie entre sitios emblemáticos y facilitar el alquiler de bicicletas fomentan la sostenibilidad. Pensemos que usar la bicicleta en la ciudad es saludable y, por tanto, ayuda a reducir gastos sanitarios.
    • Facilitar el uso del transporte colectivo: No basta con que el transporte público esté bien diseñado en rutas, sino que para que sea práctico han de cumplirse ciertas condiciones, y la primera es limitar y encarecer el uso del coche privado. Otras condiciones para el transporte público son: ser razonablemente barato, tener la posibilidad de trasbordos gratuitos y de poder montar la bicicleta (aunque sea en el exterior de los autobuses o en vagones específicos).
    • Limitar el uso del coche privado: En Copenhague se usa mucho la bici porque es la forma más cómoda de llegar a todos los sitios y no porque los daneses quieran estar en forma o pasar frío. Está demostrado que cuando el coche no puede usarse para ir a cualquier lugar, la gente toma alternativas y se acostumbra a dejar el coche aparcado. Ya que el coche eléctrico está ganando la batalla, las ciudades también deben instalar electrolineras, pero sin perder el objetivo principal: diseñar la ciudad para bicicletas y peatones (y no para coches).
  1. Ciudades fomentando la economía circular, local y sostenible: No se trata solo de reciclar, sino de fomentar los envases reutilizables, de que los puntos limpios faciliten reutilizar lo que allí llega, así como de establecer mecanismos para que los productos locales, se queden en la región y no tengan que viajar lejos. También es muy necesario que la ciudad convierta en compost sus residuos biodegradables y que sea fácil deshacerse de cosas como el aceite usado o las pilas eléctricas (aunque lo único realmente ecológico es no usar pilas desechables).
  1. Ciudades limpias y sanas: Aquí distinguimos cuatro temas:
    • Limpieza: No se trata de limpiar mucho sino de que los ciudadanos entiendan que es mejor no ensuciar su ciudad. También hay que entender que las hojas de los árboles no son suciedad y que quitarlas con máquinas sopladoras contamina en exceso. Hay tipos de aceras que requieren más gasto en agua y detergentes (por ejemplo, el blanco es peor que el tradicional gris). ¿Hay colillas o plásticos por el suelo? ¿Se depuran bien las aguas residuales?
    • Contaminación: Aquí habría que estudiar si hay industrias contaminantes en la ciudad o demasiado cerca, así cómo si hay medidores públicos con distintos tipos de contaminantes ambientales.
    • Salud: La salud está muy vinculada al lugar donde vives: en nuestra salud influye más nuestro código postal que nuestro código genético. Así, algunas ciudades facilitan el ejercicio de muchas formas: creando lugares apropiados o con sesiones de gimnasia en grupo para todas las edades en sitios públicos. ¿Se fuma en la calle aunque llegue el humo a la gente cercana? ¿Hay excesivo ruido (tráfico, bares…)? ¿Tiene el agua de grifo calidad suficiente?
    • Comida: ¿Qué comida se sirve en los colegios?  ¿Hay restaurantes vegetarianos o veganos por los barrios? ¿Es fácil comprar alimentos ecológicos y de producción local? ¿Resulta más fácil comer una hamburguesa que un plato de legumbres? El Pacto de Milán unió a muchas ciudades con el objetivo de fomentar una alimentación sostenible: reducir el consumo de carne y el despilfarro de alimentos, aumentar los mercados y facilitar los productos frescos, etc.
  1. Ciudades que ahorran electricidad y recursos: Aquí podemos incluir cientos de temas e ideas, como por ejemplo:
    • Antes de poner un semáforo, hay que pensar si una rotonda es mejor (además de mucho más barata).
    • Antes de poner farolas, hay que pensar en cuántas poner, cómo ponerlas y cuándo encenderlas (no como hace Málaga, un ejemplo de contaminación lumínica y despilfarro).
    • Se ahorra dinero contratando la electricidad municipal con alguna empresa de electricidad 100% renovable, o incluso comprándola directamente en el mercado mayorista (el ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid ahorra 400.000 euros al año de esta forma).
    • Ofrecer agua potable usando fuentes públicas y que los restaurantes y comedores ofrezcan agua sin tener que pedirla (ambos son objetivos de la UE y ya es obligatorio, por ley, en muchas partes de España, como Andalucía, Navarra, Baleares…). También podemos incluir aquí si la ciudad tiene planes y conciencia para minimizar el consumo de agua.
    • ¿Hay lugares para reparar lo que se rompe, sea lo que sea (ropa, pequeños electrodomésticos…)? ¿Hay sitios para comprar o intercambiar cosas de segunda mano?
  1. Ciudades que respetan su herencia cultural y natural: ¿Crecen en tu ciudad los restaurantes de “comida rápida despilfarrando envases de un solo uso”? ¿Es fácil encontrar comida fresca y local? ¿Se respetan las playas, los ríos… en definitiva, los monumentos naturales y los artificiales? Por ejemplo, el río Manzanares en Madrid pasó de ser un río medio muerto a ser un río lleno de vida para peces, aves… En contraposición, aunque la desembocadura del Guadalhorce está protegida en Málaga, el ayuntamiento destroza Arraijanal, un reducto de costa natural que aún se mantiene sin cemento.
  1. Ciudades que usan el suelo eficientemente y que no crecen sin medida: No está justificado quitar espacio a la Naturaleza cuando la ciudad tiene muchos pisos vacíos o edificios en ruinas. Hay que evitar que las ciudades crezcan a lo ancho y se pudran por dentro. El ayuntamiento de Málaga, por ejemplo, ha sido acusado de querer despoblar el centro.
  1. Ciudades integradoras, amigas de los extranjeros y de los refugiados: Si nos pusiéramos en la piel del inmigrante y del refugiado, entenderíamos porqué vienen y de qué huyen. Por otra parte, una mala planificación puede generar también ciudades turísticas incómodas para sus habitantes, lo cual produce la llamada “turismofobia“. Las políticas municipales pueden hacer mucho para que la integración sea enriquecedora para todos.

Si tras calcular la nota media entre los puntos anteriores, la nota sale por debajo de 7, debes escribir a tu ayuntamiento mandando este artículo y demandando lo que consideres pertinente. Que lo sepan. También, por favor, pon un comentario con tu ciudad y la nota que ha obtenido.

Nuestra ciudad la hacemos los ciudadanos. No toda la responsabilidad la tienen los ayuntamientos y no olvidemos que ellos hacen lo que los ciudadanos les dejan hacer.

Más información:

🥩Comer carne genera problemas GRAVES.
🥩Muchas ciudades se han propuesto COMER MENOS CARNE.
🥩Se llama Pacto de Milán.
🥩Han firmado Málaga, Bilbao, Córdoba, Madrid, Oviedo, Pamplona, Valencia…
🥩ONCE cosas que puede hacer una ciudad para conseguirlohttps://t.co/Ow61EeuuP5 pic.twitter.com/UpWqVAfEub

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