Abajo tienes un vídeo que te leerá esta poesía, con imágenes y subtítulos en español e inglés.
Ayer, un viejo encorvado me vino a ver.
Hablamos de la economía y de la ecología.
Y de la importancia del mismo ser.
«Comer es más importante», dijo, ese día.
Y me contó esta historia, ver para creer:
−«Hace muchos años, trabajaba día a día.
Cuidaba las tierras de un rico mercader.
“Mi tesoro es mi dinero”, riéndose decía.
“Tu tesoro es tu tierra que ves padecer”.
Le dije mil veces y no me entendía.
El pobre mercader no quería entender,
que la tierra hay que mimarla cada día.
Más y más insecticidas llegó a poseer.
Fungicidas, herbicidas… todos los quería.
Fumigaba y araba sin miedo a perder.
“No quiero plagas”, riéndose decía.
Las plagas llegaron y la tierra se erosionó.
De vergel a desierto y él no se lo esperó.
Yermo, sin nada de vida, como le dije yo.
Tristeza y pobreza, a todos nos asoló.
El rico señor ahora es un pobre, como yo.
Vivimos sin dinero, pero no es un horror.
Plantamos nuestro huerto usando compost.
Al final aprendió que se puede hacer mejor».
Probablemente, si estás leyendo esto, serás un apasionado de los coches o de la movilidad eléctrica. Si además eres, como yo, un “común mortal”, es decir, una persona que se gana la vida trabajando, te parecerá que el precio de los coches eléctricos es sumamente elevado.
Pero ¿por qué son tan caros? La respuesta es evidente: no interesa a los fabricantes convencionales ni a las petroleras, ergo, no hay voluntad de venderlos. Pero aunque se acaba el tiempo de los coches fósiles, debemos también cambiar el enfoque: Siempre partimos de la base de “comprar”, pero ¿y si partimos del reciclaje?
Esto nos lleva al concepto de “conversión” de un coche convencional en uno eléctrico, que además sirve para reciclar y reutilizar, términos de “moda” (aunque realmente lo que deberíamos hacer es decrecer).
¿Y cómo vamos a hacer eso? Pues con “voluntad política” porque ahora mismo en España, esto es casi inviable, porque resulta que una conversión, por ejemplo, de un Citroën Saxo (poniendo tú el coche) sale por unos 12.000€, igual que uno nuevo con motor de explosión. A eso hay que sumar la homologación a la que te obliga la Ley, que puede costar sobre unos 3.000€ y un par de meses. El precio es excesivo, incluso sin homologación, debido a que en España no hay muchos que lo hagan, mientras que en otros países sale por unos 6.000, homologación incluida.
La homologación está pensada en España para el gran fabricante. Por eso es tan cara. Si un fabricante quiere vender un modelo nuevo de coche, debe homologarlo, es decir, homologar un modelo concreto le permitirá vender infinitos coches de ese modelo con una sola homologación. Evidentemente, esto no está pensado para los particulares que se ven abocados a comprar un coche nuevo.
Hablaba de “voluntad política” porque simplemente cambiando la legislación se podría facilitar que los talleres hicieran las conversiones. Se exigiría un “carnet de instalador autorizado” (ahora debe ser un ingeniero industrial colegiado) que obligue a unos mínimos estándares de seguridad y luego todo ello refrendado por una ITV (50€) que certifique que todo está correcto.
Conversión “casera” de un clásico VW “escarabajo”
Por unos 6.000€ podrías re-estrenar tu coche, en lugar de gastarte 15.000€ en uno nuevo diésel o en uno eléctrico de segunda mano (como el Nissan Leaf). Con la crisis actual, ese precio no estaría nada mal. Incluso serviría para dotar de nueva vida a coches clásicos. Esto se hace así de simple en Alemania o EE.UU., es decir, que no es nada “descabellado” y además ofrece las siguientes ventajas:
Reducimos la contaminación: el humo del diésel es cancerígeno al mismo nivel que el amianto según la OMS.
Reutilizamos los recursos al aprovechar un coche ya existente (todo menos el motor).
Aumentamos la eficiencia: un motor eléctrico es mucho más eficiente, además de recuperar la energía en las frenadas.
Dinamizamos la economía y creamos empleo con alta cualificación en los talleres ya existentes, animando a más gente a renovar su viejo coche.
Daría el impulso definitivo a las energías renovables para la creciente demanda de recargar el coche “gratis” (con tus propios paneles solares).
Reduciríamos drásticamente la contaminación acústica en las ciudades, haciéndolas más habitables y reduciendo enfermedades relacionadas con el estrés.
Por último, también podemos decantarnos por comprar uno eléctrico de segunda mano. En ese caso hay que tener en cuenta que las baterías no son nuevas, mientras que si electrificas tu coche las baterías las eliges tú. En conclusión, actualmente en España no sale rentable convertir vehículos en eléctricos por las trabas burocráticas, cosa que no ocurre en Alemania o EE.UU. Esto debe acabar, ya que todo son ventajas, pero sobretodo, porque es el futuro. Sinceramente, no me veo en casa utilizando una aspiradora con petróleo…
Jorge García, Twitter: @jorgejabali
Diplomado en Ciencias Empresariales por la Universidad de Valencia
Rafael Toro Ruiz (@RToruiz), estudiante de periodismo
La generación de residuos tecnológicos destruye ecosistemas y recursos naturales.
Consumismo y obsolescencia programada: Dos términos que van de la mano. Dos tendencias perjudiciales para los ecosistemas mundiales. La sociedad se está convirtiendo en cómplice de un sistema engañoso que incita al consumo severo de todo tipo de productos, con la intención de ver aumentados los beneficios económicos de las grandes empresas multinacionales, empresas que, de la mano de la globalización, son hoy las encargadas de dictar las reglas del juego.
Un chaval que decide cambiar habitualmente su teléfono móvil, una empresa que decide renovar los ordenadores de sus oficinas, un instituto que decide adquirir nuevas impresoras de mayor calidad o una familia que decide comprar electrodomésticos nuevos para su hogar. Estas situaciones son ejemplos de cómo se producen cada año millones de toneladas de residuos tecnológicos y basura peligrosa. Y nuestro sistema es cómplice de ello.
La “obsolescencia programada” se refiere a adelantar por parte de las empresas el fin de la vida útil de un producto para que el consumidor se vea obligado a comprar otro. La sociedad aún no es plenamente consciente de que el consumismo de tecnología, unido al acortamiento de la vida útil de los productos, conducen a una contaminación cada vez mayor del medio ambiente, incluyendo la destrucción de ecosistemas en los países del tercer mundo, tanto por la extracción masiva de los diferentes recursos naturales necesarios para la fabricación, como por su desecho final.
Nuestro sistema actual, con las grandes empresas y los medios de comunicación como actores destacados, pretende hacer pagar al consumidor muchas veces en su vida por un mismo producto con modificaciones ínfimas o innecesarias. Pero, realmente, ¿este hecho es nuevo? Rotundamente no. Antecedentes de todo tipo explican el nacimiento y la consolidación de esta tendencia tan perjudicial. La obsolescencia programada es fruto de la revolución comercial, la acumulación del capital y los avances tecnológicos, así como, de la aparición del capitalismo financiero y del liberalismo económico. El “American way of life” nacido en EE.UU., poco a poco, se adentró en la sociedad. La felicidad y el bienestar basado en el consumismo eran ya reglas básicas en los años 60.
La obsolescencia programada es una práctica demasiado habitual en la industria actual y sabemos que las autoridades la toleran: “Son los consumidores los que deberían exigir que se pongan multas a las empresas para evitar esta forma de fabricar productos”, expresa con preocupación el colectivo malagueño Aulaga. Todo esto conlleva un beneficio económico para la industria, aunque tiene un impacto muy negativo sobre los recursos disponibles y los ecosistemas mundiales. “Esto no tiene en cuenta la realidad de nuestro planeta finito en el que ni los recursos ni la energía son infinitos”, afirma Fran Pérez, de Ecologistas en Acción. La obsolescencia programada bebe hoy del sistema capitalista, que usa como pozo sin fondo los recursos de los países empobrecidos. Una vez que el primer mundo disfruta de dichos recursos, estos vuelven al tercer mundo en forma de basura contaminante: “Esto perpetua una gran rueda de miseria, problemas de salud, económicos y ambientales”, expresa Fran Pérez.
Según la ONU, generamos unos 50 millones de toneladas de residuos electrónicos al año, la mayor parte de ellos producidos en Occidente, que van a parar a países en vías de desarrollo, donde se apilan sin control. Esta basura electrónica se reparte entre dos grandes vertederos: Ghana (África) y Guiyu (China). La primera y más impactante consecuencia de esto es la destrucción de los ecosistemas. La basura sustituye a la fauna y a la vegetación. La riqueza ambiental se ve sumergida en millones de residuos apilados sin control, provocando desde la contaminación de aguas subterráneas con metales pesados y otros tóxicos, hasta la contaminación del aire en caso de que estos residuos se quemen, pasando por la extracción severa de recursos y la destrucción de ecosistemas.
Es necesario sumar a lo anterior la generación de residuos no biodegradables. Si bien, muchos de los componentes que se usan para fabricar los diferentes productos electrónicos no son tóxicos cuando el aparato es útil, esto cambia radicalmente cuando el aparato se desecha. Esto pasa principalmente con plásticos, vidrios, baterías o pantallas LCD, elementos perjudiciales tanto para la salud como para el medio ambiente, por contener productos químicos tóxicos cuando se liberan al medio.
Pero, sin duda, la consecuencia número uno de la obsolescencia es el abuso extremo de los recursos naturales. Teniendo en cuenta la baja tasa de reciclado, el sistema de producción se convierte en una “extracción continua y desenfrenada”, definido así por Fran Pérez. La mayoría de productos tecnológicos necesitan para su fabricación la extracción de metales y minerales como cadmio, cromo, mercurio o coltán, entre otros, recursos considerados no renovables.
Cuando se habla de obsolescencia programada, lo que más chirría en la actualidad es la dudosa voluntad de la UE para solventar el problema, así como el desconocimiento generalizado de la sociedad, que toma en muy pocas ocasiones la iniciativa para exigir a sus dirigentes cambios a este respecto. El caldo de cultivo de todo esto es que los gobiernos occidentales, más allá de tomar medidas o no para parar la obsolescencia programada y de velar por el interés general de la ciudadanía, en demasiadas ocasiones “se decantan más por favorecer los intereses de las empresas multinacionales”, afirma Aulaga.
En octubre de 2014 un país europeo mostró sus primeros deseos de luchar contra este fenómeno. El parlamento francés aprobó, dentro de la Ley de Transición Energética, multas de hasta 300.000 euros y penas de cárcel de hasta dos años para todos aquellos fabricantes que programaran de manera consciente el fin de la vida útil de sus productos. Esta normativa se convertiría en la primera legislación europea que reconocería, de manera abierta y sin tapujos, la existencia de la obsolescencia programada. Pero el intento fue en vano. Las medidas asomaron pero, rápidamente, volvieron a esconderse y nadie ha sido condenado aún. Dos años después de la aprobación de esta medida francesa, el resto del continente sigue prácticamente igual, España incluida.
Como afirman diferentes asociaciones ecologistas, en nuestro país hubo un momento en el que la sociedad parecía ser consciente del problema. Todos querían imitar la nueva normativa surgida en Francia pero, pese a que todo indicaba que España sería otro de los países en controlar de manera férrea a las empresas “tramposas”, llegamos a 2016 sin una normativa en este sentido. Hay voces, pequeños colectivos que lo intentan, aunque una vez más queda en evidencia la falta de firmeza de nuestro gobierno en este aspecto. “Para parar la destrucción de ecosistemas debemos comenzar deteniendo la rueda consumista de la obsolescencia programada. «El mejor residuo es el que no se genera» debería ser el eslogan de una humanidad coherente con sus actos y empática con el medio que la rodea”, afirma Fran Pérez.
Teniendo en cuenta el plan llevado a cabo por Francia, en los últimos meses se ha dejado ver alguna intención para fomentar la lucha contra la obsolescencia programada.Recortes Cero–Los Verdes fue una de las pocas candidaturas ecologistas que se presentó a las elecciones generales en España en 2016. En su programa reservó un espacio donde aboga por conseguir una “España ecológica y socialmente justa”. Esta candidatura incorpora la propuesta de legislar para “prohibir por ley la obsolescencia programada”. Pretenden así poner en marcha un nuevo modelo de mercado centrado en la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente.
Todavía son pasos insuficientes y voces demasiado débiles. La obsolescencia programada genera innecesariamente cientos de miles de residuos que podrían evitarse. España es uno de los países con mayor protagonismo, pues sus 800.000 toneladas anuales de residuos electrónicos no pasan desapercibidas. Las soluciones no llegan y el reloj corre en contra de la sociedad y del medio ambiente.
La sociedad está cambiando. Los consumidores ahora saben que hay cosas que se esconden detrás de los anuncios de publicidad, y las redes sociales amplían nuestras fuentes de información. La gente va sabiendo que hay niños explotados en plantaciones de cacao, o corrupción exagerada en empresas de electricidad, por citar dos graves ejemplos, y muchos no están dispuestos a apoyar ni directa ni indirectamente tales barbaridades. Por eso, la reputación de tales empresas cae, sus inversores se alejan, y sus beneficios o posibilidades de mejorarlos también.
En un artículo anterior dábamos un resumen del Cuadro de Mando Integral (CMI, o BSC), de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), y de su importancia. La utilidad del CMI quedó clara para cualquier organización (y no sólo para empresas, donde hasta ahora tiene más éxito). El CMI ayuda a conseguir los objetivos de una organización, pero no vale hacerlo a cualquier precio, es preciso usar la ética: no sólo porque lo requiere la ley o los intereses financieros, sino porque evitaremos riesgos reputacionales que nos mermarán la capacidad de alcanzar nuestros objetivos (incluyendo ahí, por supuesto, los financieros). También ampliaremos activos tangibles e intangibles, y conseguiremos mayor felicidad personal y corporativa.
Pero es preciso que los directivos entiendan que la RSE no es sólo para quedar bien (greenwashing), sino que ahorra riesgos de gastos (por errores, multas… ), riesgos en la reputación, además de mejorar los intangibles. Si se incorpora como norma en la organización, la RSE evita problemas cada vez que hay que modificar algún proceso (por demandas externas, por leyes, por los inversores, por protestas ciudadanas…). La RSE siempre sale rentable, pero no siempre podemos cuantificarla económicamente.
Un ejemplo: El Banco Santander financia a la papelera APRIL, implicada en la destrucción de la selva tropical de Indonesia. En 2014, el Santander lo supo y no hizo nada. En 2015, cuando la ONG GreenPeace denunció y publicó el caso recogiendo casi 200.000 firmas, decidió actuar y cumplir sus compromisos firmados de RSE. ¿Cuántos clientes u operaciones perdió por esa mala imagen? Sin duda, hubiera sido mejor atajar el problema en cuánto se supo, ya que ahora es un ejemplo que aún mancha su mala imagen. Otro ejemplo lo vimos en la primera parte de este artículo, donde vimos cómo no querer adaptarse a los nuevos tiempos con energía renovable, está acabando con el negocio de algunas empresas de electricidad, pues están perdiendo clientes masivamente a favor de empresas de electricidad renovable.
Entonces, «empresa responsable» no es sólo aquella que paga por un informe de RSE, sino que es la que consigue que la RSE esté en todos los ámbitos de la empresa (ver vídeo). Hay que unir RSE a lo largo de toda la cadena del CMI (o mapa estratégico). Sin ánimo de ser exhaustivos, aquí vamos a dar algunas ideas para cada perspectiva, aunque los detalles concretos dependerá del tipo de organización, y de su sector de trabajo.
Algunos expertos proponen crear una perspectiva ambiental en el CMI, para darle la importancia que, sin duda, merece. Esta perspectiva ambiental estudiaría el impacto de la organización en el planeta, y la influencia del medio ambiente en la organización. Pero también se pueden conservar las 4 perspectivas tradicionales, y estudiar en cada una de ellas el tema ambiental:
Perspectiva VITAL/Financiera: Es preciso aquí clarificar para qué existe la empresa u organización, cuáles son sus objetivos más importantes, y sus valores. Por supuesto, si es una empresa normal, tendrá que ganar dinero y ese será uno de sus objetivos. Eso es bueno. Lo malo es cuando ese es el único objetivo, y no hay otros valores. Por tanto, hay que meter otros objetivos fundamentales y pensar en cómo medir si los logramos o no.
Ejemplos de indicadores en esta perspectiva pueden ser: Además de objetivos financieros, es preciso colocar otros objetivos, como por ejemplo que nos permitan medir cómo conecta la organización con las necesidades sociales de la población local, o cómo contribuye a la sociedad en su conjunto (mejoras ambientales, sociales, huella ecológica…). Deben tenerse en cuenta también las inversiones en sectores éticos, y las operaciones en banca ética: una empresa ética no puede trabajar con un banco tradicional. Indicadores que midan la satisfacción de empleados y clientes pueden colocarse aquí o en otras perspectivas, pero es fundamental medirlo de alguna forma.
Perspectiva del Beneficiario (o del cliente): Consiste en ver la organización a través de los ojos de las personas que se benefician de ella. En las posibles encuestas, será preciso medir el interés en temas ambientales de los mismos. Desde un punto de vista práctico, aquí lo más importante es la satisfacción del beneficiario o cliente. Pero tener clientes satisfechos no implica estar haciendo las cosas bien y eso puede suponer un riesgo reputacional que nos genere problemas en el futuro. El objetivo será minimizar los daños ambientales de los clientes, para conseguir la plena sostenibilidad.
Ejemplos de indicadores: Se pueden medir las facilidades que la empresa ofrece a los clientes para arreglar sus averías, o para reciclar sus residuos (aparatos antiguos, por ejemplo).
Perspectiva de Procesos Internos: En el apartado quizás más importante hay que evaluar los riesgos: de accidentes laborales a nuestros trabajadores, de contaminación ambiental… Un vertido o el anuncio de una actividad mala para el medioambiente o para la sociedad, podría tener más pérdidas en clientes presentes y futuros que en indemnizaciones. Algunas empresas no valoran su impacto ambiental (huella ecológica) porque piensan que es caro, sin ni siquiera hacer estudios que miren los costes, la calidad final, y sus relaciones con la comunidad (imagen, reputación, intangibles…). Por ejemplo, la empresa Shell reduce sus beneficios, cada vez que se publica algo de su contaminación y abusos en Níger o de su destrucción en el Ártico. La contratación de electricidad de origen renovable es un factor que muchas empresas utilizan para reducir sus huellas (ecológica, hídrica…), y mejorar su reputación. Es obvio que es preciso también ser exigentes con los proveedores, para no externalizar los impactos negativos. La deslocalización es un proceso por el que algunas empresas sitúan sus centros de trabajo (o subcontratan a otras empresas) en países donde la mano de obra es más barata, o la legislación no es tan estricta (laboral, ambiental, de seguridad…). Un grave accidente en Bangladesh destapó el abuso a mujeres por prestigiosas marcas de ropa, como Zara. Entre las muchas ideas de sostenibilidad, podemos encontrar algunos indicadores interesantes.
Ejemplos de indicadores: Tasa de reducción en CO2 u otros tóxicos, tasas de reciclaje, eficiencia energética y material, evaluación de calidad y durabilidad de los productos elaborados (evitar obsolescencia), proyectos o iniciativas sociales/ambientales o de eco-innovación, evaluaciones de impacto ambiental efectuadas, informes de RSE, inversiones en sectores no éticos (armas, energías fósiles…), huellas y otras medidas (de la organización, y de sus suministradores), implantación de energías renovables (autoconsumo solar), número de riesgos ambientales/sociales en nuevos/viejos productos o servicios (multas, o incumplimientos de la normativa interna), y a qué población y extensión afectan, proveedores con informe de RSE positivo, desarrollo de la ley de las 3 erres, sustitución de ingredientes o componentes perjudiciales o de producción lejana (transgénicos, aceite de palma, productos de soja, grasas trans…), auditoría energética (consumo en standby)… Como puede verse, la lista de posibles indicadores ambientales es inmensa.
Perspectiva de Aprendizaje y Crecimiento: Aquí hay que estudiar si es preciso hacer cambios para conseguir mejorar los indicadores y objetivos de las anteriores perspectivas. ¿Están los empleados bien formados? ¿Es la maquinaria adecuada? ¿Estamos usando procedimientos correctos? ¿Hay un clima de trabajo agradable? Para todo esto, las encuestas a los empleados son muy importantes, y que ellos sepan que sus opiniones son escuchadas.
Ejemplos de indicadores: Medir la satisfacción de los empleados, y su conciencia ambiental, huella ecológica por cada puesto (o por empleado), acceso de los empleados a información sobre sostenibilidad y al informe RSE de la organización… Por otra parte, la reposición de máquinas mejores (menos contaminantes, más eficientes…) puede ser un buen indicador, pero a veces puede ser engañoso.
Los resultados económicos miran parcialmente el pasado de la empresa, pero el CMI y la RSE predicen y conducen el futuro. La RSE no es cosa sólo de directivos, sino que hay que implicar a toda la empresa, y mejorar la comunicación, en todas las direcciones. La Responsabilidad Social Individual, marca la diferencia, y este vídeo seguro que te va a gustar:
Tal vez no exista la libertad, sino que nuestras acciones estén predeterminadas, fijadas por un montón de factores físico-químicos, o el azar. Pero lo cierto es que nosotros percibimos, individualmente que continuamente estamos haciendo elecciones. Ahora mismo, puedes decidir seguir leyendo esto, o hacer otra cosa.
A lo largo de la historia, las elecciones individuales de los individuos de cada generación han modelado continuamente su época y el futuro. Ningún sistema ha perdurado, porque ningún sistema ha sabido hacer “sostenible” su funcionamiento: El imperio romano, el egipcio, los mayas… todos han sucumbido en el tiempo. En este mundo globalizado, el sistema imperante (liderado por EE.UU., Europa… y China, por supuesto) es puesto en cuestión por muchos ciudadanos, pero a la vez, muchos estamos continuamente aceptando activa o pasivamente, en silencio, muchas cosas que posiblemente nos disgustan a todos. A veces, aceptamos en silencio grandes injusticias, grandes barbaridades… aceptamos que el dinero es una finalidad más que un medio, aceptamos comida obtenida mediante maltrato animal y mediante la contaminación del mundo, aceptamos que los bancos inviertan nuestro dinero donde quieran, y que los gobernantes nos gobiernen como quieran, aceptamos que los mayores criminales y las mayores fortunas no paguen impuestos en paraísos fiscales (Suiza o Gibraltar, por citar dos ejemplos), aceptamos que nos mientan en la publicidad, y que nos manipulen con la televisión, aceptamos el hambre en el mundo, y aceptamos guerras que nos venden como inevitables, aceptamos entretenernos con el “pan y circo” (léase fútbol e hipotecas…) para olvidar que hay temas más importantes, aceptamos que deforesten la Amazonia, y que talen los árboles junto a nuestra casa para construir casas y carreteras…
Para más detalles de lo que aceptamos te dejamos la presentación titulada “Yo_acepto” y el siguiente vídeo (una auténtica bomba social pero… que por desgracia no tiene suficientes detonadores para hacerla estallar):
Esta intervención se realizó el 22 de enero 2026 en el marco de la “ Jornada Avance de la Privatización en el Sistema Sanitario Público”, organizada por el Grupo de Podemos en el Congreso de los Diputados. El avance de la privatización va a pasos agigantados sobre todo a partir de la pandemia por la Covid 19.
Los peligros que nos acechan son los derivados de una ideología de pensamiento único pernicioso para la Democracia que se refleja en: el modelo Neoliberal de libre mercado sin reglas, que entra a saco en la Mercantilización de los Servicios Públicos, convirtiendo Salud, Vida y Naturaleza en mercancías mientras convierte a toda la ciudadania en una clientela cautiva cuya metodología obedece la pura especulación.
Especulación invasora por ese modelo que nos ha convertido en victimas del capitalismo desbocado y salvaje que se incrementó a partir de la pérdida de contrapesos tras la caída del Muro de Berlín y de la URSS. Un capitalismo embrutecido por el permanente juego a la ruleta rusa con sus juegos financieros viciosos al margen de la economía productiva real.
Los lobbys o grupos de presión son puros agentes invasores de las instituciones que se camuflan de espesas telas de araña globales. Herramientas que utilizan las grandes corporaciones transnacionales que acaban sometiendo a Estados bajo fórmulas coercitivas por incumplimientos. Teniendo a su vez como jefes ejecutivos para la dirección estratégica y operativa de dichos Estados a gobiernos colaboracionista sin voluntad y a políticos sin liderazgo arrastrados por la gran manada sin ética que los arrastra.
El negocio de la Salud es una estafa democrática y no un fraude, el fraude se comete sin consentimiento de la victima, en cambio en la estafa la victima lo permite a cambio de promesas que sólo son cebos que no la van a solucionar. Sólo un Sistema sanitario Público, cuyo único objetivo es la Salud y sin reglas de Mercado, será capaz de garantizar un derecho obligado.
Lo exigen normativas internas e internacionales. No quieren entender que democracia es un sistema socialista, que se levanta sobre la “Res- Pública”, lo demás es una estafa bien adornada a costa de los trabajadores y sus impuestos. Sin embargo esos gobiernos incapaces que son meros gestores no han cumplido con trabajar por ella con plena dedicación.
Con esa farsa del plan neoliberal además estamos a punto de que se extinga el Estado de Bienestar que llegó para satisfacer a toda la sociedad, siendo más necesario hoy ante las en enormes bolsas de pobreza frente al enriquecimiento progresivo de muy pocos se han adueñado del país
Todas las posturas y discursos caben en una generación. Frente a la narrativa mayoritaria de una juventud que se inclina hacia posturas de ultraderecha, que vive con desafección el presente y que no tiene ilusión por el futuro, los y las jóvenes de Acampada por Palestina demuestran que sí hay otra Gen Z.
Hay un árbol perennifolio que está siempre en flor, el árbol del cacao (Theobroma cacao). Otra especie más que está amenazada por el cambio climático. De sus semillas sale el chocolate, un producto que no es de primera necesidad, pero que está buenísimo: un auténtico alimento de los dioses, como indica en griego su género (la primera palabra de su nombre científico). Se le atribuyen muchas propiedades beneficiosas (mejor cuanto más negro), tales como ser anticancerígeno y antidiarreico, ayudar a los sistemas circulatorio e inmune, combatir la tos y el síndrome de fatiga crónica (SFC)… y sin olvidar el hecho de ser antioxidante, y afrodisíaco.
Intermón-Oxfam revela los trapos sucios de diez multinacionales con productos superventas: Coca-Cola, Nestlé, Danone, Kellogg’s, Mars, Unilever, Pepsico, Mondelez, General Mills, y Associated British Food.
Como características negativas, el chocolate tiene demasiadas grasas y azúcares, y a algunos le provoca dolor de cabeza. Pero más dolor de cabeza provoca a los muchos niños que trabajan en régimen de explotación infantil en muchas plantaciones de cacao, y a los agricultores que se les paga un precio despreciable, (con discriminación femenina) en parte por la concentración del mercado mundial en unas pocas multinacionales (similar al oligopolio del mercado eléctrico en España). El 45% de los hogares que producen cultivos para exportación (cacao y café principalmente) están entre los más pobres de la sociedad en Costa de Marfil, el principal productor de cacao del mundo. ¿Cómo pueden ser tan pobres los que producen un producto tan rico, y que se paga bien en el mundo rico?
El Nobel de Economía James Tobin propuso en 1971 un impuesto que podría resolver “parte” de esta crisis económica. La crisis económica no es producto sólo de la mala fortuna, o de mentes maquiavélicas, sino que es un fallo del propio sistema económico. El propio sistema está mal creado: El economista Georgescu-Roegen criticó las enseñanzas universitarias en Economía, y fundó las bases de la Bio-economía.
En el mercado de Londres, por ejemplo, sólo el 6% de las operaciones no son especulativas. El restante 94% de las operaciones financieras tienen el objetivo exclusivo de ganar dinero sin aportar nada a la sociedad, haciendo subir los precios y aprovechándose de ello, perjudicando así al medio ambiente y a gran parte de la sociedad mundial. No estamos hablando de una nimiedad: La especulación financiera es 70 veces superior al PIBde todo el mundo. Si quieres ser parte de la solución puedes firmar esta petición al presidente Mariano Rajoy. Si tienes más curiosidad mira este vídeo y sigue leyendo:
La Tasa Tobin o ITF, solicitada por muchas ONGs como Intermón-Oxfam, no sólo sería un freno a la feroz especulación que genera crisis ambiental, económica y alimentaria, sino que sería una fuente de ingresos estupenda para frenar la oleada de recortes en Europa: Sanidad, Educación, y proyectos de diversas ONGs podrían recibir de la Tasa Tobin unos 200.000 millones de euros sólo en Europa. No se trata de aprovecharse de los especuladores, sino de hacer que paguen impuestos con sus operaciones financieras, como los pagamos el resto de las personas.
Georgescu-Roegen y su Bioeconomía (pincha en la imagen para aprender más)
A todo el mundo le encantan los árboles, pero sin embargo, no todo el mundo los trata como se debe: Se talan, se trasplantan o se podan sin respeto, se usan como meros adornos en Navidad —”usar y tirar”—, se compran productos de madera sin saber si su procedencia es certificada FSC o no, y algunas ciudades, como Málaga, han sido denominadas arboricidas.
Si vas con prisa, un bosque es sosiego: Muchos de los que empezaron a leer este artículo ya han pasado a otra cosa… ¿para qué correr tanto?
Si ves egoísmo, un bosque es generosidad, sin ego: Limpian aire y agua, sin pedir ni una subvención.
Hemos seleccionado 4 breves reportajes que recomendamos a todo el mundo:
1. Los bosques curan la fibromialgia, el trastorno por déficit de Naturaleza, la ansiedad, el estrés, reducen la tensión arterial, aumentan las proteínas anticancerígenas, refuerzan el sistema inmunitario, aumentan el vigor… Un interesante vídeo de EFE VERDE que te invita a darte un «baño de bosque»:
2. ¿Qué es un bosque maduro? ¿Hay en España? ¿Cuál es su papel en el ciclo del agua? En España aún tenemos bosques maduros, y debemos conservarlos. Vídeo de EnArbolar:
3. Los bosques más hermosos del planeta. Una selección de imágenes en menos de 4 minutos:
4. Árboles singulares, por EnArbolar. Enamórate de ellos:
«La armada española mata a un pirata somalí». Es una noticia que estremece a cualquiera con un mínimo de sensibilidad. Pero luego hay que preguntarse ¿por qué? ¿qué hace la armada española en el océano Índico? ¿estamos en guerra allí tan lejos? Para responder, no os perdáis el vídeo que hay más abajo (unos 20′ en dos partes), y este artículo sobre los otros piratas.
En resumen:España está sobrepescando en los mares de todo el mundo, y tiene la mayor flota en tonelaje de toda la UE. Nuestros barcos viajan miles de kilómetros para pescar en las costas y en aguas que debieran ser protegidas (reservas marinas), o bien explotadas por países con una crisis mayor que la nuestra (Somalia, por ejemplo… que ellos sí saben lo que es crisis).
El negocio de la PESCA, principalmente de atún, es tan lucrativo que “justifica” que se defienda incluso con nuestra armada y la de otros países: Es la llamada Operación Atalanta, en la que España paga con dinero público más de 6 millones de euros al mes, a lo que hay que sumar la mitad de la “seguridad privada” que llevan los pesqueros, que también se paga con dinero público. Y hasta modificaron las leyes para que esa seguridad pudiera llevar armas de guerra (estupenda noticia para la industria armamentística española).
Ante este despilfarro e injusticia, hay dos cosas muy evidentes:
Nuestros militares no deberían estar para defender intereses privados. Este es otro gasto extravante más, a incluir en la lista de despilfarros de nuestros sucesivos gobiernos.
Algunos datos extra:
La flota de bajura española supone el 80% de los barcos, con el 13% de las capturas y bajo impacto ambiental. Sin embargo, la flota de altura tiene un enorme impacto ambiental y sólo supone el 20% de los barcos, que se llevan el 87% de la pesca y, encima, recibe más ayudas. Recientemente, la pesca de arrastre, recibió enormes subvenciones por destrozar los fondos marinos. GreenPeace lo denunció resaltando que los subsidios europeos financian actividades pesqueras insostenibles.
Al menos el 77% de las poblaciones de peces están sobreexplotadas, y cada vez se demanda más pescado. El atún rojo y el bacalao, por ejemplo, están al borde de su extinción comercial (aquí tienes otros pescados que no deberíamos comer).
Durante años, la basura nuclear de distintos países ricos de Europa se ha estado tirando al Índico, y el tsunami de 2004 llevó muchos barriles a las costas de Somalia. Nadie se ha responsabilizado de esa basura nuclear. Al menos España ya no tiene motivos para tirar allí nuestra basura nuclear, pues nuestro gobierno ha regalado (con dinero de todos) un ATC a la industria nuclear… lo cual no es buena inversión.
Pero lo más importante… no os perdáis este vídeono apto para gente sensible:
NOTA FINAL: Evidentemente este artículo no debe entenderse como una defensa de ninguna actividad pirata.
Los zoos han evolucionado a lo largo de su historia. De ser una forma de propaganda imperialista (que pretendía demostrar haber conquistado tierras lejanas mostrando animales y personas de allí), han pasado a ser centros de entretenimiento, donde pasar una tarde de domingo con las niñas y niños viendo espectáculos con animales.
El siguiente paso que los zoos parecen querer dar es convertirse en centros de educación y conservación de la naturaleza. Tras el rechazo social a la cautividad y al maltrato de los animales, sólo con esos argumentos de educación y conservación justifican su existencia y el mantener animales exóticos encerrados de por vida. ¿Se basa esta retórica en la realidad de los zoológicos actuales o es solo maquillaje?
Efectivamente, los animales no se extinguirán mientras los zoos consigan reproducirlos, pero sufrimos el riesgo de llegar a creer que los hábitats naturales de los animales son jaulas, mientras que esa realidad, vivir en cautividad, está demostrado que enloquece a los animales. Extrayendo datos de las propias páginas web de los zoológicos, vemos que la mayoría de animales que están en programas de cría en cautividad no disponen de un programa de reintroducción efectivo. De hecho, cuando esta reproducción se convierte en un “inconveniente” y no saben qué hacer con el animal, lo matan. Esta práctica se llama “culling” y se encuentra recogida en el manual de buenas prácticas de las asociaciones internacionales de zoos y acuarios EAZA y WAZA de las que el zoo de Barcelona, por ejemplo, forma parte.
¿Tienen los animales problemas de reproducción en la naturaleza y necesitan la ayuda del ser humano para procrear? Por supuesto que no. Analizando los mismos datos de las webs de los zoológicos vemos que la principal causa de la desaparición de los animales en la naturaleza es la desaparición de sus hábitats debido a la presión humana (seguido de otras causas como la introducción de especies exóticas, por ejemplo). ¿Para qué nos sirve entonces esta reproducción y conservación ex situ? Simplemente para garantizar que los zoos siempre tendrán animales que exhibir. Por más que se empeñen en venderlo como una estrategia ecológica sigue siendo una estrategia económica.
Los zoos son otra “especie amenazada”. Necesitan una estrategia de conservación, un cambio de paradigma si no quieren desaparecer.
En Barcelona nació un grupo de activistas que, tras 8 años protestando en las puertas del zoo para exigir su cierre, entendieron que el cierre de los zoológicos es perjudicial para los animales que viven en ellos, pues sólo una gran minoría podrían ser trasladados a santuarios. La mayoría irían a parar a otros zoológicos, y otros con menos suerte a peleterías, cotos de caza o restaurantes de comidas exóticas. Para no trasladar el problema a otra parte pero tampoco quedarse de brazos cruzados, nació la Plataforma ZOOXXI:
ZOOXXI propone un cambio de paradigma, un nuevo modelo de zoo, un zoo que deje de sacar provecho de los animales para convertirse en un centro provechoso para ellos. Un zoo adaptado a la sensibilidad y los conocimientos científicos del siglo XXI. Un zoo con menos animales, que haya enviado a todos los que pueda a santuarios y reservas. Un zoo que haga verdaderos esfuerzos para la conservación in situ protegiendo los hábitats y, con ellos, a los animales, y mostrando esta realidad a través de avanzadas tecnologías inmersivas con las que podremos entender la verdadera existencia de las especies y la biodiversidad. Un zoo dedicado al rescate de todos aquellos animales que, hoy por hoy, no sabemos qué hacer con ellos, vengan de donde vengan (tráfico ilegal, circos, maltrato…).
ZOOXXI ha lanzado una Iniciativa Ciudadana en Barcelona, el mismo recurso democrático con el que se prohibieron las corridas de toros en Cataluña en 2010. A través de la recogida de firmas de personas empadronadas en Barcelona, se abre un proceso en el Ayuntamiento para debatir si aplicar este nuevo modelo de zoo. Si se consiguen las 14.000 firmas que se necesitan, el zoo de Barcelona podría ser el primero de una larga cadena de zoos del siglo XXI. Esta es la primera batalla de una lucha que terminará por transformar todos los zoos del mundo. Una estrategia de conservación como nunca se ha visto.
Después del que es, muy posiblemente, el mejor documental ecologista y humanitario de la historia, Annie Leonard ha realizado otros muchos documentales siguiendo el mismo estilo, tan fresco, ameno, con datos reales, y llamando a la acción.
Entre estos documentales encontramos, por ejemplo, la historia de los electrodomésticos (sobre la necesidad de evitar tantos electrodomésticos que se vuelven viejos tan rápido), de los cosméticos (y sus tóxicos), del agua embotellada (y las toneladas de plástico y transportes que genera), del comercio de emisiones (cap & trade), de los ciudadanos unidos (sobre la crisis de democracia y el abuso de las empresas), la historia de la ruina económica (y del destino de los impuestos en EE.UU.)… y uno de los más modernos, “Historia del Cambio”, que con su ritmo trepidante os invitamos a ver (subtitulado), y os sugerimos que vayáis parando para poder leer y reflexionar cada idea. Bajo este vídeo, os exponemos algunas ideas clave del mismo, y os facilitamos otros documentales de la genial Annie Leonard:
Ideas clave del documental “Historia del Cambio”:
Cuando asumimos que el rumbo del desarrollo está equivocado porque abusa de las personas y de la Naturaleza, las soluciones más inmediatas son pensar en lo que compramos, y preocuparnos por reciclar nuestros resíduos. Pero eso, NO ES SUFICIENTE.
Los ciudadanos no somos los que elegimos, ni los que permitimos, que haya productos tóxicos en lo que se vende, ni que se permita la explotación infantil (como el caso de Nestlé y su chocolate), ni que se permita la contaminación de tierra, aire, y agua, ni que se permita la obsolescencia programada… porque es complicado saber el origen y destino de todo lo que pasa por nuestras manos.
La culpa es de malas políticas y malos procedimientos empresariales. Por tanto, es más importante cambiar las REGLAS (leyes…), que cambiar sólo a los consumidores, porque tratar de vivir ecológicamente en las sociedades actuales es tarea casi imposible. Por eso, si conseguimos reglas más sensatas, vivir ecológicamente será más simple y barato.
No es importante que esos grupos sean numerosos, sino que pasen a la ACCIÓN. Así, las tres cosas necesarias para el CAMBIO son: Tener IDEAS de lo que se quiere cambiar, UNIRSE, y pasar a la ACCIÓN.
Hoy día hay mucha gente que quiere apoyar las energías renovables por sus enormes ventajas, que no quiere que las empresas influyan en los gobiernos, ni que haya tantos tóxicos en lo que compramos, ni que se use esclavitudinfantil fuera ni dentro de nuestras fronteras: Entonces… ¿Por qué no hay un cambio sustancial?
Otros documentales de Annie Leonard que merece la pena “estudiar”:
“Historia de los cosméticos”: ¿Qué hay realmente en los botes que usamos? ¿Podemos usar jabón natural casero?
“Historia de las soluciones” (V.O., aún sin subtítulos en español): Se explica el error del crecimiento económico, y del PIB, para cambiar la manía por tener más y más, por el gusto de tener mejores cosas:
Traemos hoy un interesante documental grabado vía satélite de una televisión marciana. Nos habla del “Homo Consumus“, una especie con muchas similitudes a la que la ciencia en la Tierra etiquetó como “Homo oeconomicus” (y que fue criticado por muchos científicos). La evolución de esta especie no es opcional, sino que según el eminente científico marciano, la evolución es obligatoria si esos seres desean continuar viviendo. Resalta en dicha evolución el cambio a una alimentación sana (como ya dijera Riechmann entre muchos otros), pero en realidad puede que todo eso no sirva de nada… ¿o sí?
El ataque de Rajoy a las energías renovables ha desbancado a España de un campo en el que era líder, perdiendo multitud de empleos y prestigio internacional. España se enfrenta a denuncias nacionales e internacionales que nos harán perder dinero a todos los españoles, pues además se hizo con informes falsos y fuera de plazo. El ministro Soriareconoce que el petróleo sale muy caro, pero no apoya las renovables, y por supuesto sí al fracking.
Este gobierno no defiende el interés general. Sólo apoya a las grandes empresas eléctricas, expulsando a los pequeños. Las trabas que el gobierno de España nos impone a los ciudadanos por usar paneles solares para autoconsumo (energía fotovoltaica) va a ser investigada por el Europarlamento (lea el discurso ante el Parlamento Europeo). Una ley de Balance Neto (net metering) haría que España dependiera menos del petróleo exterior gracias a inversiones particulares (sin dinero público). Pero para conseguir que ciertas empresas eléctricas privadas saquen más rendimiento a sus viejas y sucias centrales térmicas y nucleares, el gobierno perjudica a toda la sociedad. Ya hay ley de Balance Neto en muchos países de Europa: Alemania, Portugal, Italia, Holanda, Dinamarca, Grecia… ¿Cuándo para España?
¿O para cuándo se hará en España una Auditoría Energética que arroje luz a tanto lio, normativas y corruptelas descaradas? Es algo que piden muchos ciudadanos.
Otros países hacen las cosas mejor. Alemania fomenta las renovables, aunque allí cuestan más que en España. La nuclear en Alemania ha pasado del 30% en 2001 a apenas un 15% en 2013, y cada verano Alemania bate su récord de fotovoltaica: Un día de junio de 2015 llegó al 50,6% del consumo. En España tenemos un sol mucho más intenso, más productivo, más rentable… e infrautilizado, porque las industrias sucias no quieren que lo usemos, y el gobierno se pliega a sus intereses. Por no hablar de Portugal y China.
Digámoslo muy claro: Las renovables tienen ventajas para todos, menos para las viejas industrias de energía sucia, y son ellos los que están manipulando a nuestros gobiernos, tanto del PP, como del PSOE.
Y mientras perdemos dinero y tiempo por no apoyar las renovables y agrandamos el problema del Cambio Climático, también perdemos dinero por engordar los gastos en armamento. Luego nos dicen que no hay dinero mientras usan dinero público para comprar votos, o aumentan los gastos en publicidad gubernamental (134.000 euros diarios porque, no lo olvidemos: gastar dinero público para hacerse publicidad es muy barato, para ellos).
Si crees que como ciudadano “normal” no puedes hacer mucho, te equivocas. Puedes decidir a quien votar cada vez que hay elecciones, pero también puedes decidir qué hacer tú y tu dinero, cada día del año. Aquí hay5 propuestas muy simples, pero muy poderosas.
Antes de añadir una lista de noticias sobre el Sr. Soria, nos gustaría exponer una PROPUESTA para la sociedad: Debiera haber un comité/tribunal que evaluara la actuación de los políticos. Este tribunal NO podría estar formado por políticos, ni ex políticos (para que no sea tan absurdo como el Tribunal de Cuentas). Aquellos políticos en los que se demuestre claramente su pésima gestión, su claro desprecio por los intereses generales, o su descarada manipulación de datos (mentir, falsear cifras…), serían inhabilitados de por vida para todo cargo público.
ACTUALIZACIÓN: Nuevos datos que van saliendo sobre el Sr. Soria… ¡Indignante!
Nos engañan en la factura de LUZ: Aunque ahorremos, pagamos más porque suben la parte fija de la factura, además de otras, como el pago del contador, que sólo deberíamos pagarlo 2 o 3 años, pero que pagamos toda la vida.
El gobierno en funciones del PP aprueba la extracción de gas en Doñana y la declara “de utilidad pública”: Se considera el último regalo a Gas Natural.
El Ministro Soria ‘engaña’ al presidente de Aragón con la subvención a la sucia y contaminante térmica: Escocia, Bélgica y otros 6 países de la UE ya han cerrado sus centrales térmicas; España sigue en el pasado. Desde 1992 se han otorgado más de 22 mil millones de euros de dinero público que debían ir destinados a planes de reconversión para las cuencas mineras y más de 20 años después ningún gobierno ni central, ni autonómico ha presentado un plan, dice Greenpeace.
Soria dice tener grabaciones de que las eléctricas le extorsionaban: Este ex ministro se sincera ahora, haciendo afirmaciones muy graves contra las grandes eléctricas y contra su compañero de partido Montoro. Acusa a directivos de Iberdrola y Endesa por sus advertencias.
La pésima reforma eléctrica se hunde en los tribunales(Octubre 2017): Se estima que tendremos que pagar 7.000 millones de euros por la mala gestión del gobierno de Rajoy (más los 128 millones a los que ya estamos condenados por sentencia).
Puertas giratorias para el ex ministro Soria: Pasa a trabajar para un concesionario (principalmente de Volkswagen), como pago por su pasividad ante el FRAUDE de los motores diésel. Esa pasividad provocó una sanción a España de la UE España no multó a nadie.
Puede verse que, años después de dimitir, este personaje sigue ocasionando daños a la economía y al medioambiente en España.
Las energías renovables se sienten estafadas por el Gobierno del PP: PINCHA en la foto para ver lo fácil que es pagar en tu factura de luz por electricidad de origen 100% renovable.
Si consumes butano o algún gas hidrocarburo en tu hogar, debes saber que es una energía no renovable y contaminante, que contamina al extraerla, al transportarla, y al consumirla, además de ser peligrosa. Tal vez no te resulta tan costoso sustituir tu calentador de agua por uno solar (o eléctrico), y cocinar con una placa de inducción eléctrica (que son muy eficientes). Si tu electricidad es renovable no será verdad que el gas contamina menos que la electricidad.
Cambiarte de empresa a una empresa 100% renovable implica que ya no eres responsable de residuos radiactivos o de emisiones de CO2, y otros tóxicos. Si tienes dudas sobre cómo cambiarte de empresa eléctrica o de sus implicaciones, LEE ESTE artículo, y aclara tus dudas.
En todo el mundo, pero en particular en España, necesitamos un Nuevo Modelo Energético, que ponga el interés en el beneficio de la sociedad y no de las pocas empresas energéticas de UNESA, que beneficie el medio ambiente y así, de nuevo, a todos… que no frene a las renovables, y que regule el autoconsumo de electricidad renovable, porque las energías sucias las debemos matar antes de que mueran. Vídeo de menos de 2 minutos:
Otra forma de colaborar con las renovables, la Desobediencia Solar:NOTA final: Nos gustaría pensar que este artículo y otros sobre energías renovables consigan que cada vez más gente en España y en todo el mundo se pasen a consumir energías renovables. En España es muy fácil pagar sólo por electricidad renovable, pero no sabemos la efectividad de este artículo, por lo que nos encantaría que pusieras un comentario tanto si decides cambiarte como si no, con tus motivos y tu experiencia. GRACIAS.
España paga la electricidad más cara de Europa (salvo los estados insulares de Chipre y Malta), y no es por el precio de la electricidad, sino por lo que llaman “peajes de acceso”, lo que hace que se incremente exageradamente el precio de forma truculenta: transporte de energía, primas para las energías renovables que de hecho ya no reciben, una partida para las grandes empresas, regalo a las empresas eléctricas por la moratoria nuclear, el déficit de tarifa, y hasta pura y dura especulación por parte de algunos bancos, y que el gobierno aceptan sin inmutarse.
El déficit de tarifa fue un invento de Rodrigo Rato (imputado penalmente por su gestión de Bankia) cuando estaba en el gobierno (año 2000) para hacer que la gente pagara menos por la electricidad: Se pagaba menos, pero el resto que pedían las compañías eléctricas se pagaría en el futuro, como una hipoteca, con sus intereses, impuesta a todos los españoles en el recibo de la luz (sin pedirnos permiso).
¿Cuánto vale producir la electricidad? Depende, pero en la práctica es imposible de saber porque estas empresas se niegan a hacer una auditoría. El mercado eléctrico español está muy mal regulado. La CNE tiene informes que lo desvelan, pero los políticos no se atreven a hacer bien las cosas. Ante esto, ya ha surgido una ciberactuación que ya han firmado más de 167.000 ciudadanos, y que aún puedes firmar AQUÍ:Tira de la manta del sector eléctrico: Pide a la UE una investigación del sector eléctrico en España.
Si no estás seguro si firmar, no te pierdas el programa de Jordi Évole y, entonces, seguro que luego querrás comprar tu electricidad a una empresa pequeña que venda energía sólo renovable como se explica al final de este artículo.
Te dejamos un vídeo de qué cómo UNESA reaccionó tras el programa
Desde aquí queremos rendir un homenaje al periodista Jordi Évole (@jordievole), por su fantástico programa Salvados, la difusión de noticias que no salen en otros medios, o que se explican poco y mal, y por la demostración de que aún hay libertad de expresión en la televisión. FELICIDADES, y ÁNIMO.
El viernes 16 de enero, a partir de las 19:00 horas, y con motivo del XII aniversario de la revuelta de Gamonal y la okupación del CSR, el Centro Social Recuperado de Gamonal acogerá la proyección del documental Vallcarca. Sobre ruines i esperances (Vallcarca. Sobre escombros y esperanzas) que narra la lucha del barrio barcelonés de Vallcarca frente a la especulación urbanística y como se produjo su reconstrucción por parte de los propios vecinos. La actividad contará con una pequeña presentación inicial de los autores del documental y un posterior debate.
A sus casi 70 años, Mónika afirma que nunca antes había participado en luchas sociales ni en ningún tipo de activismo. Sin embargo, en el caso de la mina, decidió actuar por amor a su tierra y por el deseo de defender los derechos de sus habitantes.