El Congreso de los Diputados ha convalidado este jueves el decreto del Gobierno con ayudas económicas para las víctimas de los accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Gélida (Barcelona), con un respaldo prácticamente unánime. El pleno registró 349 votos a favor y un único voto en contra, que correspondió a la vicepresidenta primera y ministra …
El exteniente coronel Antonio Tejero, condenado a 30 años de cárcel por el asalto al Congreso en el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, ha fallecido este jueves en Alzira (Valencia) a los 93 años de edad, según ha confirmado la abogada de la familia, Ángeles Cañizares. En un comunicado, detalla que …
El Proyecto de Conservación AVIN busca la protección de las especies de golondrinas, aviones y vencejos de manera local, en nuestros pueblos. Nació como una pequeña idea de activismo ante una situación que empieza a ser común en las aves ligadas a medios agrícolas y urbanos: un descenso acusado en sus poblaciones. Por ejemplo, la golondrina común ha sufrido un declive del 30% en la última década.
En 2014 se declaró a esa especie Ave del Año por la organización SEO/Birdlife, y fue entonces cuando surgió el proyecto. Gracias a la difusión que le dio Nicolás López, responsable de la conservación de especies amenazadas en la ONG, llegó a otros lugares de España. Tras casi dos años después de su publicación, hemos llegado a 9 provincias: Huesca, Zaragoza, Segovia, Ávila, Ceuta, Sevilla, Cáceres, Madrid y Castellón. Y somos 13 personas las que luchamos por la conservación de estas aves en el proyecto.
Durante el primer año nos centramos en desarrollar los aspectos más importantes del proyecto, que se resume en cuatro líneas de actuación:
Evitar la destrucción de sus nidos. La difusión y concienciación son los aspectos más importantes que se pueden realizar para proteger estas aves, porque existe una gran indiferencia generalizada sobre las leyes que protegen estas aves y la importantísima labor insecticida que realizan.
Proporcionar lugares adecuados para anidar. Se incluye cualquier actuación con el fin de facilitar la reproducción de estas aves, como por ejemplo colocar nuevos nidos.
Seguimiento de poblaciones. Para conservar cualquier especie es necesario saber su tamaño poblacional y la tendencia de esta a lo largo del tiempo. También es importante recopilar información sobre su fenología (relación con el clima), que posteriormente se manda a SEO.
Recuperar y liberar pollos caídos. Los pollos que nos encontramos son recuperados hasta que finalmente se pueden liberar. No somos ningún centro de recuperación, por lo que este trabajo es exclusivo de cada persona.
Con el poco tiempo que llevamos con el proyecto hemos conseguido muchas cosas, como por ejemplo:
Estamos realizando un importante trabajo de difusión en ciudades como Zaragoza donde en prácticamente todos los edificios con nidos se ha dejado una carta informando de su estatus legal.
El ayuntamiento de Binéfar (Huesca) ha aceptado el proyecto editando mil folletos repartidos en el pueblo, y dando la oportunidad de dar charlas en la “Semana de la Sostenibilidad”.
También se han impartido varias charlas en colegios de educación primaria y se está colaborando con el instituto IES Sierra de San Quílez (Binéfar) elaborando un proyecto de fabricación de cajas nido para vencejos.
Se consiguió que una empresa instalara cuatro nidos de avión común tras su derribo en unas obras de rehabilitación.
También hemos terminado los primeros censos de avión en la comarca oscense de La Litera (2.966 parejas en 2016) y en la ciudad autonómica de Ceuta (unas 50 parejas).
En resumen, es muy fácil movilizarse y hacer algo por ayudarlas. Creemos que gente con ganas de hacer cosas, pueden hacerlas. Y todo el que se quiera unir con nosotros será bien recibido.
A la voz de “quiero productos ecológicos asequibles” da comienzo esta campaña en la Red Social del Consumo Colaborativo: coincidea.com. Aquí ha nacido un Grupo donde nos congregamos los consumidores de toda España de productos ecológicos, vegetarianos, “bio”… junto a sus comerciantes.
Con la unión en masa de los consumidores es posible crear un mercado más justo. ¿Cómo? Apoyando al comerciante ecológico y agrupándonos para generar una gran demanda que permita precios asequibles.
Coincidea es la red social de los Grupos deConsumo Colaborativo (libre y gratuita). El encuentro entre consumidores y comerciantes, donde cualquier usuario puede crear un Grupo de Consumo para convocar a los que estén interesados y hacerse fuertes. Ahora nos estamos uniendo aquellas personas que tenemos una firme conciencia ecológica. Aquellos que creemos que no hay evolución posible sin un desarrollo ecológico de la sociedad. Unidos por una idea: en la unión de los consumidores reside una fuerza soberana capaz de cambiarlo todo, en conjunción con los comerciantes y hacia una conciencia colectiva.
El sistema es muy simple: reunir online a consumidores interesados en adquirir productos ecológicos, junto a comerciantes, distribuidores o productores, impulsando así una gran alianza por el consumo ecológico. De esta forma, los comerciantes harán sus ofertas con el precio y la cantidad mínima a vender para que se mantenga ese precio. De todas estas ofertas, cada consumidor se apunta a la que más le guste (o a ninguna si nada le interesa). Una vez apuntado a una oferta puede abandonarla sin penalización siempre que ésta no se haya activado todavía. La oferta se activa cuando alcanza su cantidad mínima, la que haya estipulado el comerciante. Una vez se activa la oferta el consumidor debe hacer el pedido. Si no lo hace, recibirá una penalización que quedará visible en su perfil, indicando así que noes una persona comprometida con el sistema. La relación es directa entre consumidor y ofertante, y es este último quien establece el procedimiento de compra.
Coincidea es una red social en la que no hay intermediarios y no nos llevamos ningún porcentaje por las compras. No es una web de compras.
Porque sumar es poder: Súmate a la unión en masa para adquirir productos ecológicos. Accede directamente al grupo (registrándote o haciendo login si ya eres usuario/a). Entra, mira, y si te gusta, participa.
Andrés Montesinos Campos, @Andres_SomE
Portavoz del Grupo Local de Som Energia Valencia
Presidente de la Sección Territorial Valencia de Som Energia
Frente a las energías renovables, y para impedir su avance, están en España las grandes compañías energéticas que forman el conocido oligopolio eléctrico, es decir, Endesa, Iberdrola, Gas Natural-Fenosa, Viesgo y EDP. En España siempre han estado contra el fomento de las renovables, y lo estarán hasta que los echemos por la fuerza de la razón y con la ley en la mano.
Como brazo ejecutor de sus políticas empresariales, donde el único objetivo es la maximización del beneficio, hay algunos partidos políticos que, desde el gobierno, han convertido sus instrucciones en leyes que debemos acatar. Hasta ahora, los principales han sido PSOE y PP, por su responsabilidad en los diferentes gobiernos de España, aunque otros muchos participan por activa o por pasiva en el mantenimiento de los privilegios de estas empresas. No hay más que ver el enorme listado de políticos “giratorios” de los que se nutren sus consejos de administración y los sueldos que perciben por ello (y por cierto, no son sólo políticos de esos dos partidos, y no se colocan sólo en las citadas empresas, sino que el sector energético tiene otras empresas involucradas).
quiebra del sector de las renovables, que fue puntero en España y que representa la mejor energía del presente, y que será mejor aún en el futuro como única alternativa a la decadencia de las fuentes fósiles y nucleares,
y un largo etcétera de sinsentidos (impuesto al sol, hachazo a las renovables…).
Cabe destacar, aunque no en un sentido exclusivo, ese regalo que se ha dado en llamar la posverdad (la cual se basa en que lo importante es que algo aparente ser verdad, aunque no lo sea). ¿No me creéis? Pues solo tenéis que ver en televisión esos anuncios de pretendidas empresas eléctricas “responsables”. Algunas dicen que te regalan electricidad o que te avisan si tu tarifa se puede mejorar para que ahorres el máximo posible. Algunas se venden como si su energía fuera verde, cuando sólo es renovable una pequeña parte.
En este contexto de la posverdad, nos quieren hacer creer que por el monte corren las sardinas, pero es mentira y es fácil de demostrar, a través de la información. Lástima que los grandes medios de comunicación, se encuentren comprados por parte de estas grandes compañías mediante publicidad y regalos a periodistas. Los medios son propiedad de grupos editores que no desobedecerán las indicaciones de tanto político en nomina.
Las noticias pueden, o no, cambiar el foco de atención de la ciudadanía, cambiar su punto de vista, hacerles partícipes del camino que tomamos como civilización dependiente de la energía, o mantenerlos en el placido sueño de los ignorantes. Frecuentemente son muchas las noticias que echo en falta cuando repaso los medios, y frecuentemente me escandaliza su parcialidad y su sumisión a la línea editorial.
Ahora, en plena tarea por alargar la vida útil de las centrales nucleares españolas, podría ser un buen momento para llamar a las cosas por su nombre, y frente a esa pretendida energía limpia y barata que proviene de la quema del combustible nuclear, mirar hacia ese Chernóbil a cámara lenta que es Fukushima. Un accidente que comenzó hace seis años y continuará por muchos más sin visos de solución, visto el estrepitoso fracaso de las medidas adoptadas hasta el momento.
El error de Fukushima era previsible y nos puede servir de revulsivo frente al discurso de esas compañías que construyen posverdad al mismo ritmo que beneficios multimillonarios. Mientras ellas se auto califican de verdes, poseen un parque nuclear obsoleto, y altamente peligroso, que basa sus beneficios en unos precios que bajarían por la entrada de más energía renovable al sistema eléctrico. Eso lo reconoce ya, hasta la Secretaría de Estado de Energía, y hasta el dimitido ministro Soria (el más antirenovables de la historia de España, por ahora).
Más aún, mientras estas grandes empresas se califican de “sostenibles”, también tienen centrales de carbón y de ciclo combinado, donde queman carbón y gas, algo claramente insostenible. Y todas estas tecnologías, incluso la hidroeléctrica, les permiten manipular los precios de mercado (ya que España tiene un sistema injusto y el gobierno se niega a una auditoría para conocer realmente porqué pagamos tan cara la electricidad).
Son también estas mismas empresas las que, mientras se autocalifican de responsables, se oponen a medidas que puedan paliar la pobreza energética en nuestro país.
Pensadlo bien. Mientras estas empresas marquen la agenda política, mientras controlen los medios de comunicación, mientras sigan abrazando las energías sucias con toda la intensidad de que son capaces, seguirán frenando el avance de las energías renovables para sacarle más partido a sus viejas y sucias centrales. El cambio de modelo energético que tan desesperadamente necesitamos, se verá obstaculizado.
Tomemos consciencia, comencemos a cambiar las cosas.
Una segunda mujer ha interpuesto una denuncia contra el exportavoz de Sumar Íñigo Errejón por una presunta agresión sexual cometida en octubre de 2021 en el domicilio del exdiputado. El abogado de la acusación y de la actriz Elisa Mouliaá, Alfredo Arrien, ha solicitado al juzgado «la protección y confidencialidad absoluta» de la identidad de …
En La fosa abierta (Anagrama), Brigitte Vasallo toma como punto de partida la memoria campesina gallega y la experiencia de la emigración a París para cuestionar los marcos desde los que solemos pensar la identidad, la integración y el mundo rural. El libro no es una evocación nostálgica del pasado, sino una intervención en debates muy presentes: la figura del “migrante ejemplar”, la instrumentalización política de la lengua, la construcción cultural del campesinado como sujeto atrasado o incapaz de pensarse.
A través de la historia de su madre –que pasó de una aldea gallega a trabajar como interna en el distrito 16 de París– y de las capas de la migración interna en Catalunya, Vasallo discute la idea misma de integración y señala las dificultades de la izquierda para reconocer al campo como sujeto político con autonomía propia. La memoria, aquí, no es un refugio, sino un campo de disputa.
En esta conversación, la memoria deja de ser relato íntimo para convertirse en herramienta crítica. Hablamos del “migrante útil”, de la integración como tecnología de poder, de la lengua como derecho y no como prueba de pureza, y de la dificultad de las izquierdas para pensar el campo sin convertirlo en objeto. La memoria, aquí, no es un refugio: es una forma de desobediencia.
La memoria –la de tu madre antes de ser madre, la tuya propia, la de la población migrante que viene del mundo campesino– atraviesa todo el libro. No como nostalgia, sino como campo de disputa. Para empezar, ¿qué papel juega la memoria para quienes han migrado y han tenido que desplazarse no solo geográficamente, sino también social y culturalmente?
A mí me interesa mucho la cuestión de la memoria y, en este caso, que hago memoria de la diáspora, la pregunta de cómo podemos hacer esta memoria sin que responda a las lógicas memorialistas de los lugares fijos. Porque nuestro estar en el mundo y nuestra memoria es necesariamente una cosa distinta.
Entonces, ¿cómo construir esa memoria que no sea una memoria museitable y que no responda a la quietud, sino al movimiento?
Me decía Geni Núñez, que es una pensadora brasileña, que en las cartas jesuíticas de la conquista de los territorios que llamarán americanos se hablaba de que los pueblos nómadas no son colonizables. Entonces, una de las primeras preocupaciones era precisamente eso, parar el movimiento. Y a mí eso me interesa también en el sentido de comportamiento colonizable, cómo conservamos ese movimiento que también es la fluctuación en el pensamiento.
¿Y cómo se puede consolidar una identidad basada en el movimiento? Es decir, ¿la identidad nos remite necesariamente a una serie de representaciones fijas a las que volver?
Es que tal vez no responde a la lógica de la identidad. También lo que estoy buscando con todo este viaje no es una identidad.
Por eso me gusta y he usado siempre estas dos palabras para definirme a mí misma: charnega y marimacho. ¿Por qué? Porque son palabras que abren una conversación, no la cierran. La identidad es una cosa que cierra más, que ya tiene un tipo de consenso alrededor.
En cambio, usar términos donde no hay aún consenso permite la conversación. Y eso es lo que a mí me interesa. No sé si me interesa tanto buscar una identidad en la diáspora.
Cuando narras en el libro que reunís gente con distintas experiencias de la diáspora, hay un común denominador, aunque las experiencias sean distintas. Hay un apelar a algo compartido.
Sí, en ese caso te remitiría a Spivak cuando habla de identidades estratégicas. Es como lo máximo que me podría interesar en el término identidad. Somos nosotres en ese momento en que hablamos de la diáspora y hay unas cosas en común.
Pero atendiendo a los lugares de salida, que en este caso es el mundo campesino antes de esos últimos procesos capitalistas, es distinta la experiencia en una aldea gallega que la experiencia de las jornaleras sin tierra andaluzas. Y cuando pensamos en los lugares de llegada, es distinta mi experiencia nacida en Catalunya que la de la gente que emigró a América o se quedó en Francia.
Entonces ahí vuelve a haber unos otros que se reconfiguran. Me interesa esa flexibilidad en la construcción y la posibilidad de una no confrontación entre las diferencias. Que no sea exactamente la misma experiencia no significa que sea la experiencia contraria ni que una memoria anule otras.
Si atendemos a las lógicas del pensamiento situado, esta es una pieza del puzzle que yo entrego. El puzzle no invalida las otras.
Foto: Anna Oswaldo Cruz
Se trata, entonces, de encadenar esas experiencias y abrirlas de una forma que no se tapen las unas con las otras.
Exacto. Eso es lo que se llama la estratificación de la clase obrera en términos del capitalismo y también la estratificación de las migraciones. Es uno de los mecanismos que tiene el capitalismo: generar estratos y ponerlos a competir.
Cuando hacemos esta memoria en Catalunya y se nos responde «también había catalanes pobres», claro, una cosa no quita la otra. Es interesante ver cómo el sistema puso a competir a catalanes pobres con migrantes pobres, igual que ahora se nos dice que el problema son los migrantes.
Y nosotras, hijas de migrantes internos, no saltamos las alarmas porque no sentimos que estén insultándonos, cuando también lo están haciendo.
Entender todos esos estratos forma parte de un relato que no alterice y que no haga brocha gorda con las clases subalternas.
Hablas del campesinado como una clase social difícilmente colonizable, casi impermeable a ciertas lógicas del capitalismo. ¿Por qué el campesino ha sido visto históricamente como alguien peligroso o indomable para el sistema?
El campesinado, en verdad, como clase social y como grupos sociales, es bastante indomable en ese sentido. ¿Por qué? Porque son grupos bastante autónomos. Eso ya lo decía Berger: un campesinado –a no confundir con el capitalismo agrario– es una clase social totalmente impermeable al consumismo.
Ya no es que tenga que hacer un esfuerzo para no dejarse atrapar, es que no necesitan nada. Yo estoy aquí en casa de mis primas y prácticamente no necesitan nada. Hoy en día tienen que pagar impuestos, claro, y ya no se fabrican la ropa como antes, pero por lo demás la cuestión de la acumulación, cuando hablamos de patatas, nabos y zanahorias, es un poco extraña.
Entonces es una clase social impermeable. Para los sistemas que se han ido instalando desde la modernidad, tanto el capitalismo como el Estado liberal, no se puede permitir que eso exista. Yo hago un paralelismo con las lesbianas o con las mujeres trans. Pienso: ¿para qué tanto ensañamiento si somos cuatro? Proporcionalmente somos una cosa irrisoria. Tal vez tanto ensañamiento porque somos un ejemplo disciplinar. Si existimos, quiere decir que hay otras formas de existencia posibles.
Y eso pasa también con el campesinado. Si el campesinado existe, quiere decir que hay otras formas de vida posibles. Y eso es lo que al sistema no le interesa. Entonces se disciplina, se invisibiliza, se barbariza al campesinado para que no podamos ni siquiera vernos reflejadas ahí.
Y a veces, desde la ciudad, también se romantiza el campo…
Claro, claro. Pero romantizar es fetichizar, y solo puedes fetichizar un objeto. El franquismo lo hizo. Primero fetiche y después, cuando ya no sirve, se tira. Es una cosificación.
Quería preguntarte por Paco Candel, una figura que en Catalunya se presentó como una suerte de “migrante modélico” y que tú criticas en tanto que representa tan bien la idea de integración del amo.
Paco Candel fue el migrante útil. Y cuando digo útil no lo digo como juicio moral, sino como función política. Es el migrante que no solamente acepta asimilarse, sino que además acepta ocupar el lugar ejemplar desde el que se mide a los demás. Se convierte en referencia normativa.
Entonces, si Paco Candel se integró, ¿por qué no se integran los musulmanes? Si la migración anterior funcionó, ¿qué pasa con la actual? Ahí se produce un desplazamiento muy claro. El problema deja de ser estructural, deja de tener que ver con condiciones materiales, con racismo institucional, con desigualdad, y pasa a colocarse en el grupo migrante más débil del momento. Se individualiza y se culturaliza el conflicto.
Además, esa figura del “buen migrante” cumple otra función. No solo disciplina hacia fuera, también cierra el debate hacia dentro. Se construye una voz autorizada que habla en nombre de una experiencia entera. El año pasado se celebró el aniversario Candel y nadie me invitó a hablar de la cuestión charnega. Eso no es anecdótico. Se establece una especie de canon. Hay una figura que puede hablar por los siglos de los siglos de las migraciones internas, y otras voces quedan fuera.
Y cuando esa figura se utiliza como ejemplo comparativo frente a otras migraciones, lo que se está haciendo es reforzar una jerarquía racial y cultural. Se dice: antes funcionó, ahora no funciona. Entonces el fallo no es del sistema, es del nuevo migrante. Ese es el mecanismo.
Dices también que la mutación de clase de tu madre, que pasó de la aldea a trabajar de sirvienta en París, para luego volver a Galicia, fue también una mutación de género.
Esto es un salto filosófico que me he permitido hacer. Cuando escribí el libro sobre lenguaje inclusivo y exclusión de clase empezaron a aparecer imágenes sobre mi origen campesino de forma poco intencional. Yo ya ponía la imagen de mi tía Erundina, que tenía bigote, y a mí eso siempre me pareció una cosa atrasada, porque era una campesina con bigote.
Hasta que en los ambientes transfeministas se empezó a hablar de no depilarse y eso me pareció súper moderno. Pero esos cuerpos yo ya los había visto. Lo que pasa es que no les había dado legitimidad política.
Entonces pienso en ese cuerpo campesino que no es un cuerpo refinado. Cuando Kollontai habla de la nueva mujer que no va a depender de un hombre, mis abuelas nunca dependieron de un hombre. Aquí hay un montón de hijos de soltera, mujeres que han criado y han tirado adelante la casa sin depender de nadie.
Federici nos dice que con el salario llega un tipo nuevo de patriarcado: la vida depende del salario y con él se crea desigualdad de género. En las colonias industriales catalanas los hombres cobraban salario entero, ellas la mitad y los niños menos. Eso genera una estructura que pasa a depender de los hombres.
En el campo no hay tarea que no sea cuidado. Todas las tareas tienen el mismo prestigio.
Mi madre, campesina de una aldea donde todos estamos emparentados, se marchó a París. No sabía leer ni escribir. Llegó al barrio 16, entró de interna en una casa rica y pasó diez años allí. Tuvo que aprender a usar el tenedor y el cuchillo, a cocinar como ellos. Tuvo que sofisticar su género.
Quería preguntarte por la llamada España vaciada, que aparece un poco como música de fondo en el libro. Hay todo un relato político y mediático sobre el vacío, sobre territorios que supuestamente ya no tienen sujetos, casi como si fuesen espacios disponibles para proyectos externos. ¿Qué hay de cierto en esa idea de lo vacío? ¿Existe realmente ese vacío o es una forma de nombrar otra cosa?
No, ciertamente, lo vacío no existe. Las resistencias siguen existiendo. A mí me preocupa mucho la relación entre las izquierdas políticas y el campesinado; hay una arrogancia y una mentalidad cosificante respecto a la gente del campo.
La gente del campo es diversa y vota a todo el espectro. ¿Cómo es que no hay un acercamiento en horizontal, una escucha real, un apoyo a los proyectos que existen aquí?
Con los incendios se vio claro: no se puede desbrozar el monte para prevenir que el fuego se extienda, pero sí se desbroza para postes eléctricos, eólicos o placas solares. Eso genera un malestar muy fuerte.
Cuando dices que la izquierda no tiene proyecto político para el campo, pero sí existe una narrativa cultural muy potente sobre lo rural, pienso en el cine de Carla Simón o en As bestas, de Sorogoyen. ¿Qué te parece problemático de esa representación? ¿Qué es lo que está narrando realmente la película sobre el campesinado?
Una de las cosas que me ha enseñado esta investigación es que todo el pensamiento político que hacemos desde la modernidad es hijo de la modernidad. No planteamos la modernidad como uno de los marcos posibles, sino como la neutralidad. Todo el pensamiento que hacemos dentro del capitalismo es capitalista, incluso el anticapitalismo.
Uno de los éxitos narrativos de la modernidad ha sido construir al campesino como un ser incapaz de pensarse a sí mismo, como alguien al que tiene que venir la gente de ciudad a explicarle lo que le pasa. Y eso lo vemos también en productos culturales que, incluso siendo críticos, siguen reproduciendo esa mirada.
En el caso de As bestas, mucha gente de izquierdas no había leído la película en ese sentido. Pero ahí vuelve a aparecer esa figura del campesino como bruto, como incapaz de entender el mundo, como alguien reaccionario por naturaleza. No se plantea qué conflictos materiales hay, qué tensiones reales existen, qué choque de proyectos se está produciendo.
Incluso cuando desde la izquierda se habla de “llevar el arte al campo” o de intervenir culturalmente en lo rural, hay algo de esa misma lógica: como si aquí no hubiese pensamiento, ni cultura, ni capacidad de producir discurso propio.
No se reconoce al sujeto campesino como sujeto político y sujeto de su propia historia.
Estimada Señora Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, Estimado Señor Costa, presidente del Consejo Europeo,
Les instamos a que respeten los procesos democráticos y se abstengan de aplicar el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur antes de que el Parlamento Europeo haya ejercido su derecho a votar sobre el acuerdo.
El acuerdo UE-Mercosur es muy controvertido y ha suscitado repetidamente la preocupación de muchos ciudadanos y grupos de la sociedad civil, tanto en la UE como en los países del Mercosur, por cuestiones como las normas de seguridad alimentaria, las repercusiones en el empleo y la agricultura, y la deforestación. En una democracia, es fundamental que se escuche la voz de la ciudadanía en asuntos como estos.
La base democrática del acuerdo ya ha sido puesta en tela de juicio. El acuerdo solo ha podido seguir adelante gracias a decisiones polémicas que han eludido a los parlamentos nacionales. Además, la aprobación del Consejo Europeo se obtuvo por una estrecha mayoría, siendo la primera vez que un acuerdo comercial se ha llevado a cabo sin el apoyo unánime de todos los Estados miembros. Ahora, el Parlamento Europeo ha solicitado asesoramiento al Tribunal de Justicia Europeo sobre cuestiones jurídicas relacionadas con el acuerdo, lo que envía una clara señal de que los/as parlamentarios/as no quieren aprobar el acuerdo sin un examen adecuado.
La aplicación provisional, sin la opinión del Tribunal y sin el consentimiento del Parlamento, pisotearía los procesos democráticos que existen precisamente para que las voces de los ciudadanos puedan ser escuchadas, representadas y tenidas en cuenta cuando surgen desacuerdos. Socavaría la confianza pública y la legitimidad democrática de la Unión Europea. En un momento en el que muchos en nuestra sociedad se sienten marginados y están perdiendo la fe en los procesos políticos, optar por la aplicación provisional sería profundamente antidemocrático y correría el riesgo de avivar las tensiones en y entre los Estados miembros de la Unión.
Les pedimos que apoyen los principios democráticos establecidos y se comprometan a esperar la opinión del Tribunal y el voto en el Parlamento Europeo antes de aplicar el acuerdo.
El Departamento de Protección de Cultivos del Instituto de Agricultura Sostenible del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IASCSIC), el Ayuntamiento de Córdoba y la empresa municipal Saneamientos de Córdoba (SADECO) han puesto en marcha una colaboración estratégica para el control del avispón oriental (Vespa orientalis) en el entorno urbano de la capital cordobesa. El avispón …
Nuestra amiga Susan George falleció el pasado 14 de febrero.
Nuestra condolencia para nuestros compañeros de Attac Francia en cuya organización fue activista significada, cofundadora en 1999 y presidenta honoraria.
Susan colaboró y ayudó en múltiples ocasiones a ATTAC España. Todavía recordamos su brillante intervención en el centro cultural Galileo el 19 de enero de 2017, con motivo del encuentro abierto que inauguraba los actos de la Red Europea de ATTAC (EAN) en Madrid, en la que analizó la situación social y económica de Europa en aquel momento.
Expresamos nuestro agradecimiento a una figura inspiradora y tejedora del altermundismo. Politizada por su oposición a la guerra de Vietnam y la recepción en Francia de los rebeldes estadounidenses, su fibra internacionalista nunca ha flaqueado. Durante esos años de guerra y represión, trabajó para traer a Europa un think tank estadounidense, el Institute for Policy Studies, que se convirtió en el TNI, el Transnational Institute, con sede en Ámsterdam, y del cual fue presidenta y presidenta honoraria.
Tras encargársele la redacción de un informe para la FAO en 1974, publicó su primer libro en 1976, que le trajo éxito internacional: Comment meurt l’autre moitié du monde (Como muere la otra mitad del mundo (Laffont, 1978). Este fue el comienzo de su lucha contra las multinacionales que matan de hambre al planeta, contra el perverso colonialismo de la «deuda» de los países del Sur y el papel de las instituciones internacionales en su fabricación.
En 2000, publicó The Lugano Report (El Informe Lugano), una explosiva «ficción factual», que presenta a un grupo de expertos en Lugano, Suiza, reunidos para salvar el capitalismo y que hoy sigue siendo relevante. Sensible a las alteraciones ecológicas, fue miembro del Consejo de Administración de Greenpeace International y Greenpeace France desde 1989 y participó en el lanzamiento en Francia de la organización conocida en el Reino Unido como Extinction Rebellion.
Frente al neoliberalismo encarnado por el dogma del mercado generalizado, el libre comercio y el desenlace de las finanzas, ha estado involucrada en todas nuestras luchas, desde el bloqueo de la OMC en Seattle (1999), los Foros Sociales Mundiales iniciados en Porto Alegre (2001), hasta la organización concreta, junto con los comités locales de Attac, de campañas nacionales contra los acuerdos de libre comercio (el GATS en particular, Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios), paraísos fiscales o campañas contra los OGM y Monsanto.
Recordamos su determinación, su disponibilidad, su elegancia y su sentido del humor, a menudo devastadores para sus oponentes. En los tiempos oscuros en los que vivimos, escuchamos su mensaje: «Por supuesto, a veces puedo sentirme desanimada. Pero no creo haber perdido el tiempo. Creo que los efectos de una acción, y aún más de la acumulación de acciones, pueden ocurrir en cualquier momento y a menudo cuando menos se espera»
Nos ha dejado una mujer valiente y luchadora, además de una compañera muy cercana. Estará siempre en nuestro recuerdo, DEP.
20 de enero por Eric Toussaint , CADTM International , Colectivo , Joao Pedro Stedile , Jeremy Corbyn , Yanis Varoufakis , Rafael Bernabe , Fátima Martín , Martín Mosquera , Zoe Konstantopoulou , Jean-Luc Mélenchon , Teresa Rodríguez , Verónica Gago , Olga Rodríguez , Manon Aubry , Annie Ernaux , Ada Colau , Irene Montero , Ana Miranda…
La extrema derecha y neofascista avanza en todos los continentes. La amenaza adopta formas particulares en cada país o región, pero es fácil señalar sus elementos comunes: el objetivo de aniquilar derechos y protecciones laborales, el estrangulamiento de las organizaciones obreras, el desmantelamiento de la seguridad social y la imposición de un régimen de precariedad a empleados y desempleados, la privatización de servicios públicos, la negación del cambio climático, la utilización del pretexto del alto nivel de la deuda pública para intensificar las políticas de austeridad, la desposesión del campesinado para abrir paso al agro-negocio, el fortalecimiento el desplazamiento de pueblos originarios para propiciar el extractivismo desenfrenado, el endurecimiento de las políticas migratorias inhumanas, el aumento del gasto militar. Son políticas que, para imponerse, requieren una restricción del derecho a la huelga, de expresión, de asociación, de reunión, un silenciamiento de la prensa y de las voces críticas en las escuelas y universidades, una negación de la ciencia cuando sus hallazgos contradicen esas políticas y un fortalecimiento de las ramas y aparatos de represión y vigilancia.
La derecha extrema pone el descontento con las consecuencias nefastas del neoliberalismo al servicio de una aceleración de esas políticas. Para lograrlo, al igual que el fascismo clásico, pretende dirigir ese descontento contra sectores oprimidos y desposeídos: los migrantes, las mujeres, las personas LGBTQ+, los sectores que se benefician de programas de inclusión, las personas racializadas, la minorías nacionales o religiosas. El chovinismo nacional, el racismo, la xenofobia, el sexismo, la homofobia, el cultivo del odio, la normalización de la crueldad, acompañan a cada paso el avance de la derecha radical, según las particularidades de cada país.
El deseo de acumular riqueza en manos del capital, la búsqueda desenfrenada del máximo beneficio que sustenta las políticas de extrema derecha, se manifiesta también en la intensificación de las agresiones imperialistas para apoderarse de los recursos y explotar a las poblaciones. Esto va de la mano con la perpetuación de situaciones coloniales que, en el caso de Palestina, toma la forma de un genocidio orquestado por el Estado de Israel, con la complicidad de sus aliados imperialistas.
Más allá de la complicidad con el gobierno de Netanyahu, la extrema derecha teje sus lazos internacionales: congresos, think tanks, declaraciones conjuntas, apoyo mutuo en procesos electorales, colaboración de podcasters y agendas de propaganda y desinformación. Nuestra lucha contra las derechas y las agresiones imperialistas es urgente y, para ser efectiva, tiene que ser internacional.
Las fuerzas que luchan contra el auge de la extrema derecha, el fascismo y las agresiones imperialistas no son monolíticas ni homogéneas. Nunca lo han sido. Son diversas y existen diferencias innegables de análisis, estrategia y tácticas, programa y política de alianzas, de énfasis y prioridades. La experiencia nos enseña que, sin dejar de reconocer esas diferencias, es indispensable coordinar la lucha contra enemigos cada vez más amenazantes. Esa convergencia puede y debe incluir a todas las fuerzas dispuestas a defender la clase trabajadora, el campesinado, los migrantes, las mujeres, las personas LGBTQ+, las personas racializadas, las minorías nacionales o religiosas oprimidas, los pueblos originarios; a defender la naturaleza ante un capitalismo ecocida; a combatir las agresiones imperialistas y coloniales, independientemente de su procedencia, y a apoyar a la lucha de los pueblos que se resisten a ellas, incluso con las armas en la mano si es necesario.
Es urgente compartir análisis, estrechar lazos, acordar acciones concretas. Esos objetivos inspiraron la iniciativa de convocar una Conferencia Internacional Antifascista y Antiimperialista en la ciudad de Porto Alegre, Brasil los días 26 a 29 de marzo 2026 https://antifas2026.org/es/ .
La conferencia de Porto Alegre es una etapa importante en una ruta mucho más larga. Las organizaciones y los individuos que firmamos nos comprometemos a continuar luchando sin descanso, y de la manera más unitaria posible, contra la extrema derecha en ascenso y las agresiones imperialistas, una dimensión esencial de nuestro proyecto emancipador, socialista, ecologista, feminista, antirracista e internacionalista.
Como lo escribió Che Guevara a sus hijos: Sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario.
Primero/as firmantes:
Alemania 1. Angela Klein, redactora jefa responsable de la revista SOZ. 2. Carola Rackete, bióloga, activista, capitana de barco arrestada en Italia en junio de 2019 por proteger a refugiados, exmiembro del Parlamento Europeo.
Argentina 3. Atilio A. Boron, docente Universidad de Buenos Aires y de la Universidad Nacional de Avellaneda. 4. Verónica Gago, activista feminista e investigadora en la Universidad de Buenos Aires. 5. Julio Gambina, Corriente Política de Izquierda, ATTAC Argentina, CADTM AYNA. 6. Claudio Katz, profesor de la Universidad de Buenos Aires e investigador del CONICET. 7. Beverly Keene, Diálogo 2000-Jubileo Sur Argentina y Autoconvocatoria por la Suspensión del Pago e Investigación de la Deuda. 8. Claudio Lozano, Presidente del Instrumento Electoral por la Unidad Popular. 9. Jorgelina Matusevicius, referente de Vientos del Pueblo Frente por el Poder Popular. 10. Felisa Miceli, Economista, Ex Ministra de Economía de Argentina 2005/2007. 11. Martín Mosquera, editor de Jacobin América Latina (Jacobinlat). 12. María Elena Saludas, integrante ATTAC- Cadtm Argentina, Corriente Política de Izquierda (CPI).
Australia 13. Federico Fuentes, editor LINKS International Journal of Socialist Renewal. 14. Pip Hinman, Coeditora de Green Left. 15. Susan Price, Coeditora de Green Left.
Bélgica 16. Vanessa Amboldi, directora del CEPAG movimiento de educación popular. 17. France Arets, profesora de historia jubilada, activa en el apoyo a personas sin papeles, CRACPE. 18. Eléonore Bronstein, secretaria federal del Mouvement Ouvrier Chrétien Bruselas. 19. Céline Caudron, Gauche Anticapitaliste, militante sindical y feminista. 20. Giulia Contes, Copresidenta de la Coordination Nationale d’Action pour la Paix et la Démocratie (CNAPD). 21. Paul-Emile Dupret, jurista, exfuncionario de The Left en el Parlamento Europeo. 22. Pierre Galand, exsenador, presidente de la Association Belgo-Palestinienne (ABP), presidente de la Conférence européenne de coordination du soutien au peuple sahraoui (EUCOCO). 23. Corinne Gobin, profesora de la Université libre de Bruxelles. 24. Henri Goldman, miembro de la Unión de Judíos Progresistas de Bélgica. 25. Jean-François Tamellini, secretario general de la FGTB wallonne. 26. Éric Toussaint, portavoz de CADTM international. 27. Felipe Van Keirsbilck, secretario general de la Centrale Nationale des Empoyés (CNE/CSC). 28. Arnaud Zacharie, maestro de conferencias en la ULB y en la ULiège, secretario general del Centre National de Coopération au Développement (CNCD).
Benín 29. Émilie Atchaka, feminista, presidenta de la CADD Benín.
Bolivia 30. Gabriela Montaño, médica, ex Presidenta de la Cámara de Diputados y Senadores, exministra de Salud.
Brasil 31. Ricardo Abreu de Melo «Alemão», FMG. 32. Luana Alves, feminista negra, concejala del PSOL en São Paulo. 33. Frei Betto, escritor. 34. Sâmia Bomfim, diputada federal PSOL. 35. Bianca Borges, presidenta de la UNE. 36. Ana Cristina Carvalhaes, Periodista, revista Inprecor. 37. Raul Carrion, Historiador, exdiputado, miembro de la FMG y de la Secretaría de Relaciones Internacionales del PC de Brasil. 38. Rodrigo Dilelio, presidente del Partido dos Trabalhadores de la ciudad de Porto Alegre; Comité Organizador. 39. Olívio Dutra, Ex Gobernador del Estado de Rio Grande do Sul; Ex Ministro de las Ciudades (PT). 40. Israel Dutra, Secretario de Movimientos Sociales del PSOL, miembro de la Dirección Nacional del PSOL. 41. Luciana Genro, diputada estadual de Rio Grande do Sul y presidenta de la Fundação Lauro Campos/Marielle Franco. 42. Tarso Genro, Ex Gobernador del Estado de Rio Grande do Sul; Ex Ministro de Justicia (PT). 43. Socorro Gomes, CEBRAPAZ y Consejo Mundial de la Paz. 44. Amanda Harumy, Analista internacional y latinoamericanista. 45. Elias Jabbour, geógrafo y especialista en China. 46. Joao Machado, economista, PSOL. 47. Fernanda Melchionna, diputada federal PSOL de Rio Grande do Sul. 48. Maria do Rosário Nunes, Diputada Federal; Ex Ministra de Derechos Humanos (PT). 49. Misiara Oliveira, secretaria adjunta de Relaciones Internacionales / Comisión Ejecutiva Nacional (PT). 50. Raul Pont, historiador, exalcalde de Porto Alegre, PT. 51. Ana Maria Prestes, historiadora, doctora en Ciencias Políticas y secretaria de Relaciones Internacionales del CC del PC de Brasil. 52. Edson Puchalski, presidente del PC do B Rio Grande do Sul. 53. Roberto Robaina, concejal y presidente del PSOL de Porto Alegre. 54. Miguel Rossetto, líder del PT en la Asamblea Legislativa de Rio Grande do Sul. 55. Juliana Souza, líder del PT en el Concejo Municipal de Porto Alegre. 56. Joao Pedro Stedile, activista social, Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra (MST). 57. Gabi Tolotti, presidenta del PSOL Rio Grande do Sul. 58. Thiago Ávila, coordinación internacional de la Global Sumud Flotilla para Gaza.
Cataluña 59. Ada Colau, activista social, ex Alcaldesa de Barcelona, Presidenta de la Fundación Sentit Comú. 60. Gerardo Pisarello, diputado en el Congreso por Comuns. Profesor de derecho. Universitat de Barcelona. 61. Daniel Raventós, profesor de la Universidad de Barcelona. Comité de Redacción de la revista Sin Permiso y presidente de la Red Renta Básica. 62. Carles Riera, sociólogo, exdiputado y miembro de la Mesa del Parlamento de Catalunya por la CUP (2016-2024), presidente de la Fundación FDC, presidente de la Red Mundial por los Derechos Colectivos de los Pueblos.
Chile 63. Daniel Jadue, Partido Comunista de Chile. 64. Jorge Sharp Fajardo, ex alcalde de Valparaíso, miembro de Transformar Chile.
Colombia 65. Wilson Arias, senador de la República. 66. Isabel Cristina Zuleta, senadora del Pacto Histórico.
Congo, República Democrática del 67. Yvonne Ngoyi, feminista, presidenta de la Unión de Mujeres para la Dignidad Humana (UFDH).
Costa de Marfil 68. Solange Kone Sanogo, presidenta del Foro Nacional sobre Estrategias Económicas y Sociales (FNSES), Coordinación Nacional Marcha Mundial de las Mujeres.
Cuba 69. Rafael Acosta, escritor, académico e investigador. 70. Aurelio Alonso, subdirector de la revista Casa de las Américas. 71. Katiuska Blanco, escritora y periodista, RedEDH. 72. Olga Fernández Ríos, Instituto de Filosofía y vicepresidenta de la Academia de Ciencias de Cuba. 73. Norma Goicochea, presidenta de la Asociación Cubana de las Naciones Unidas, integrante de la Red en Defensa de la Humanidad (REDH). 74. Georgina Alfonso González, Dra., directora del Instituto de Filosofía. 75. Rafael Hernández, politólogo y profesor. Director, Revista Temas. 76. Marilín Peña Pérez, educadora popular, Centro Memorial Dr. Martin Luther King (CMLK). 77. Pedro Prada, periodista, investigador y diplomático. 78. Abel Prieto, escritor, ex ministro de Cultura, diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, presidente de la Casa de las Américas. 79. Raul Suárez, Rev., pastor emérito de la iglesia Bautista Ebenezer, Fundador del Centro Memorial Dr. Martin Luther King, Jr. 80. Marlene Vázquez Pérez, directora del Centro de Estudios Martianos.
Dinamarca
81. Per Clausen, miembro del Parlamento Europeo, GUE/NGL, Alianza Roja-Verde. 82. Søren Søndergaard, miembro del Parlamento, Alianza Roja-Verde.
Ecuador 83. Alberto Acosta, ex presidente de la Asamblea Constituyente en 2007-2008.
España 84. Fernanda Gadea, coordinadora de ATTAC España. 85. Estrella Galán, eurodiputada SUMAR, grupo The Left. 86. Manuel Garí Ramos, economista ecosocialista, miembro del Consejo Asesor de la revista Viento Sur. 87. Vicent Marzà i Ibáñez, diputado en el Parlamento Europeo por Compromís, País Valenciano. 88. Fátima Martín, periodista, editora del periódico onlineFemeninoRural.com, integrante del CADTM. 89. Irene Montero, secretaria política de PODEMOS, eurodiputada y ex Ministra de Igualdad. 90. Jaime Pastor, redactor de la revista Viento Sur. 91. Manu Pineda, ex diputado al Parlamento Europeo y responsable de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Español. 92. Olga Rodríguez, periodista y escritora. 93. Teresa Rodríguez, co-portavoz de Adelante Andalucía. Profesora de secundaria y bachillerato. 94. Isabel Serra Sánchez, Diputada en el Parlamento Europeo de Podemos/The Left. 95. Miguel Urban, ex eurodiputado, miembro del consejo editorial de la revista Viento Sur. 96. Koldobi Velasco Vázquez, participante de Alternativa antimilitarista y del Movimiento Objetor de Conciencia/Acción Directa No Violenta. Docente universitaria de Trabajo Social, Canarias.
Estados Unidos 97. David Adler, Coordinador General Adjunto de la Internacional Progresista. 98. Anthony Arnove, editor. Revista Tempest y Haymarket Books. 99. Tithi Bhattacharya, profesora de Historia, Purdue University, coautora de Manifiesto de un feminismo para el 99%. 100. Robert Brenner, profesor emérito de historia y director del Center for Social Theory and Comparative History en la University of California, Los Angeles (UCLA). 101. Vivek Chibber, profesor de sociología en la New York University. Editor de Catalyst. 102. Olivia DiNucci, organizadora antimilitarismo y justicia climática con sede en Washington D.C. y escritora, afiliada a Code Pink, una organización feminista de base que trabaja para poner fin a las guerras y el militarismo estadounidense. 103. Dianne Feeley, trabajadora automotriz jubilada (UAW Local 235), miembro de Solidarity, Metro Detroit DSA y editora de la revista Against the Current. 104. Nancy Fraser, profesora emérita, New School for Social Research y miembro del Comité Editorial de New Left Review, coautora de Manifiesto de un feminismo para el 99%. 105. Michael Hudson, profesor de economía, emérito, UMKC, y autor de Super Imperialism. 106. Neal Meyer, miembro de DSA y editor para Socialist Call. 107. Christian Parenti, periodista de investigación, académico, autor y editor colaborador de The Nation. 108. Jana Silverman, Profesora de Relaciones Internacionales, Universidade Federal do ABC (UFABC) y copresidenta, Comité Internacional de los Socialistas Democráticos de América (DSA) 109. Bhaskar Sunkara, editor fundador de Jacobin, presidente de la revista The Nation. 110. Suzi Weissman, profesora de Ciencias Políticas en el Saint Mary’s College of California.
Filipinas 111. Walden Bello, copresidente del consejo de administración, Focus on the Global South. 112. Jen Cornelio, Presidenta de Inged Fintailan (Organización de Mujeres IP/ Mindanao). 113. Dorothy Guerrero, consultora, Alianza Womin africana; Copresidenta del consejo de administración de la Red Minera de Londres. 114. Reihana Mohideen, Internacional Office, Partido Lakas ng Masa-PLM (Partido de las Masas Trabajadoras). 115. Lidy Nacpil, Coordinadora del Movimiento Popular Asiático sobre Deuda y Desarrollo. 116. Reyna Joyce Villagomez, secretaria general del Movimiento de los Pobres Rurales.
Francia 117. Manon Aubry, copresidenta (LFI) del grupo de la Izquierda (The Left) en el Parlamento Europeo. 118. Ludivine Bantigny, historiadora. 119. Olivier Besancenot, NPA – l’Anticapitaliste. 120. Leila Chaibi, miembro del parlamento europeo, La France Insoumise, The Left. 121. Fabien Cohen, Secretario General de France Amérique Latine-FAL. 122. Hendrik Davi, diputado a la Asamblea Nacional del grupo ecologista y social y miembro de la APRES. 123. Penelope Duggan, miembra de la dirección de la Cuarta Internacional, redactora jefe de International Viewpoint. 124. Annie Ernaux, Premio Nobel de Literatura 2022. 125. Angélique Grosmaire, secretaria general de la Federación Sud PTT. 126. Rima Hassan, miembro del parlamento europeo, LFI. 127. Michael Löwy, sociólogo, ecosocialista. 128. Jean-Luc Mélenchon, La France Insoumise. 129. Ugo Palheta, editor de la Revue ContreTemps, autor de «La nouvelle internationale fasciste». 130. Patricia Pol, universitaria, representante de Attac France en el Consejo internacional del Foro Social Mundial. 131. Raymonde Poncet Monge, senadora Les Écologistes. 132. Thomas Portes, diputado LFI a la Asamblea Nacional. 133. Christine Poupin, Portavoz del NPA – l’Anticapitaliste. 134. Denis Robert, fundador y director de la redacción de Blast, medio de información independiente. 135. Catherine Samary, investigadora en economía política, especialista de los Balcanes, miembro de la QI y de la ENSU (European Network in Solidarity with Ukraine). 136. Aurélie Trouvé, diputada a la Asamblea Nacional, La France Insoumise. 137. Cem Yoldas, Portavoz de la Jeune Garde Antifasciste. 138. Sophie Zafari, sindicalista FSU.
Galicia 139. Ana Miranda, miembro del Parlamento Europeo, Bloque Nacionalista Galego (BNG).
Grecia 140. Zoe Konstantopoulou, abogada, jefa del Movimiento Político «Curso a la Libertad», miembro del Parlamento, ex presidenta del Parlamento griego, iniciadora-presidenta del Comité de la Verdad sobre la Deuda Pública. 141. Nadia Valavani, economista y autora, ministra alterna de finanzas en 2015 y exmiembro del Parlamento griego. 142. Yanis Varoufakis, líder de MeRA25, cofundador de DiEM25, profesor de economía – Universidad de Atenas.
Haití 143. Camille Chalmers, profesor de la Université d’Etat d’Haiti (UEH), director de la PAPDA, miembro del comité ejecutivo regional de la Assemblée des Peuples de la Caraïbe (APC), miembro del Comité nacional haïtien pour la restitution et les réparations (CNHRR).
India 144. Sushovan Dhar, revista Alternative Viewpoint, miembro del CI del Foro Social Mundial y de CADTM India. 145. Vijay Prashad, director, Instituto de Investigación Social Tricontinental. 146. Achin Vanaik, profesor jubilado de la Universidad de Delhi y miembro fundador de la Coalición para el Desarme Nuclear y la Paz (CNDP).
Indonesia 147. Rahmat Maulana Sidik, Director Ejecutivo, Indonesia for Global Justice (IGJ).
Irak 148. Noor Salem, periodista de radio.
Irlanda 149. Paul Murphy, miembro del Parlamento.
Italia 150. Eliana Como, miembra de la Assemblea Nazionale del sindicato CGIL. 151. Nadia De Mond, activista e investigadora feminista, Centro de Estudios para la Autogestión. 152. Domenico Lucano, alcalde de Riace en Calabria, miembro del Parlamento Europeo (grupo de izquierda The Left), perseguido por su política humanista de acogida de migrantes y refugiados por el sistema judicial italiano y el ministro del Interior de extrema derecha, el Sr. Salvini, injustamente condenado a 13 años de prisión antes de ganar su apelación tras una larga batalla legal y gracias a la solidaridad. 153. Cristina Quintavalla, profesora de filosofía, militante decolonial, contra las privatizaciones y la deuda pública. 154. Ilaria Salis, activista antifascista, injustamente encarcelada en Budapest hasta su elección en junio de 2024, miembro del Parlamento Europeo (The Left).
Kenia 155. Ikal Angelei, Dra., activista académica por los derechos indígenas. 156. David Otieno, Coordinador General, Liga de Campesinos de Kenia y Presidente Convocante del Grupo de Referencia de la Sociedad Civil, miembro de La Vía Campesina.
La Reunión/Francia 157. Françoise Vergès, autora, militante feminista decolonial.
Líbano 158. Sara Salloum, cofundadora y presidenta de AgriMovement en Líbano.
Luxemburgo 159. Justin Turpel, ex diputado de ’déi Lénk – la Gauche’ en la Cámara de Diputados. 160. David Wagner, miembro de déi Lénk de la Cámara de Diputados.
Madagascar 161. Zo Randriamaro, presidenta del Movimiento de los Pueblos del Océano Índico.
Malasia 162. Jeyakumar Devaraj, presidente del Partido Socialista de Malasia.
Malí 163. Massa Kone, del comité organizador del Foro Social Mundial 2026 en Benín.
Marruecos 164. Fatima Zahra El Belghiti, miembro de Attac CADTM Marruecos.
Martinica/Francia 165. Mireille Fanon-Mendes-France, copresidenta de la Fundación Frantz Fanon internacional. 166. Fondación Frantz Fanon, https://fondation-frantzfanon.com/
México 167. Armando Bartra, escritor, sociólogo, filósofo y analista político. 168. Verónica Carrillo Ortega, integrante de la Promotora Nacional para la Suspensión de la Deuda Pública en México, CADTM AYNA. 169. Ana Esther Ceceña, coordinadora del Observatorio Latinoamericano de Geopolítica y de la Agencia Latinoamericana de Información. Universidad Nacional Autónoma de México. 170. Martín Esparza Flores, secretario general del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME). 171. Diana Fuentes, filósofa y analista política, profesora-investigadora de tiempo completo en la Universidad Autónoma Metropolitana. 172. María Auxilio Heredia Anaya, sindicalista y feminista, Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM). 173. Sara Lovera Lopez, periodista/feminista. 174. Ana López Rodríguez, una fundadora del PRT y dirigente campesina Sonora, integrante del MSP. 175. Pablo Moctezuma Barragán, politólogo, historiador y urbanista; investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, vocero del Congreso por la Soberanía. 176. Massimo Modonesi, historiador, sociólogo y politólogo, profesor Ordinario de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). 177. Humberto Montes de Oca, secretario del Exterior del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME). 178. Magdalena Núñez Monreal, Diputada Federal en el Congreso de México. 179. César Enrique Pineda, sociólogo y activista, docente en la Facultad de Políticas Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México. 180. Mónica Soto Elízaga, feminista y cofundadora de la Promotora por la suspensión del pago de la deuda pública (México), CADTM AYNA. 181. Paco Ignacio Taibo II, escritor y director del Fondo de Cultura Económica. 182. Carolina Verduzco Ríos, antropóloga, profesora en el Instituto Politécnico Nacional, integrante del Comité 68.
Nigeria 183. Emem Okon, fundadora y directora del Centro de Desarrollo y Recursos de Mujeres de Kebetkache.
País Vasco 184. Garbiñe Aranburu Irazusta, Coordinadora General del Sindicato LAB. 185. Igor Arroyo Leatxe, Coordinadora General del Sindicato LAB. 186. Josu Chueca, ex profesor de la EHU. Activista de la memoria histórica. 187. Irati Jiménez, parlamentaria en Navarra, EH Bildu. 188. Mitxel Lakuntza Vicario, secretario general del Sindicato ELA Sindikatua. 189. Oskar Matute, diputado en el Congreso del estado español, EH Bildu. 190. Luisa Menendez Aguirre, activista antirracista y feminista, Bilbao. 191. Amaia Muñoa Capron-Manieux, secretaria general adjunta del Sindicato ELA Sindikatua. 192. Anabel Sanz Del Pozo, activista feminista, Bilbao. 193. Igor Zulaika, parlamentario en la CAPV, EH Bildu.
Pakistán 194. Sheema Kermani, Artista escénica, defensora de los derechos humanos.
Palestina/Francia 195. Salah Hamouri, abogado franco-palestino, ex detenido político durante 10 años en las prisiones israelíes, deportado a Francia en 2022.
Perú 196. Evelyn Capchi Sotelo, secretaria de Organización Nacional del NUEVO PERÚ POR EL BUEN VIVIR. 197. Jorge Escalante Echeandia, responsable político de la corriente SÚMATE, dirigente nacional de la organización NUEVO PERÚ POR EL BUEN VIVIR. 198. Yolanda Lara Cortez, Dirigente feminista y socio ambiental de la provincia del Santa Ancash. 199. Flavio Olortegui, Dirigente de la Federación Nacional de trabajadores textiles del Perú.
Portugal 200. Mamadou Ba, investigador, dirigente de SOS Racismo Portugal. 201. Jorge Costa, periodista, miembro de la dirección nacional del Bloco de Esquerda. 202. Mariana Mortágua, economista, Bloco de Esquerda. 203. José Manuel Pureza, coordinador del Bloco de Esquerda. 204. Alda Sousa, ex diputada europea del Bloco de Esquerda.
Puerto Rico 205. Manuel Rodríguez Banchs, portavoz del Instituto Internacional de Investigación y Formación Obrera y Sindical. iNFOS. 206. Rafael Bernabé, autor y profesor universitario; ex miembro del Senado de Puerto Rico por el Movimiento Victoria Ciudadana.
Reino Unido 207. Gilbert Achcar, profesor emérito, SOAS, University of London. 208. Jeremy Corbyn, miembro del Parlamento, cofundador de Your Party. 209. Michael Roberts, economista y autor. 210. Zarah Sultana, miembro del Parlamento, cofundadora de Your Party.
Senegal 211. Aly Sagne, fundador y director de Lumière Synergies pour le Développement.
Sri Lanka 212. Swasthika Arulingam, Presidenta de la Federación Unida del Trabajo. 213. Kalpa Rajapaksha, Dr., profesor titular, Departamento de Economía, Universidad de Peradeniya. 214. Amali Wedagedara, Centro Bandaranaike de Estudios Internacionales.
Sudáfrica 215. Mercia Andrews, coordinadora de la Asamblea de Mujeres Rurales del África Austral, miembro fundadora de la campaña de solidaridad palestina y miembro activo de BDS Sudáfrica. 216. Patrick Bond, Profesor Distinguido en el Departamento de Sociología de la Universidad de Johannesburgo, donde dirige el Centro para el Cambio Social. 217. Samantha Hargreaves, fundadora y directora de WoMin. 218. Trevor Ngwane, presidente, United Front, Johannesburgo.
Suiza 219. Sébastien Bertrand, Enseignant.e.s pour le climat, Syndicat des Services Publics y miembro de solidaritéS Ginebra. 220. Hadrien Buclin, diputada Ensemble à Gauche en el Parlamento del Cantón de Vaud. 221. Marianne Ebel, Marcha Mundial de las Mujeres y de solidaritéS Neuchâtel. 222. Jocelyne Haller, solidaritéS, ex diputada cantonal de Ginebra. 223. Gabriella Lima, miembro del CADTM Suiza y de la plataforma Ensemble à Gauche. 224. Mathilde Marendaz, diputada Ensemble à Gauche en el Parlamento del Cantón de Vaud. 225. Aude Martenot, investigadora y coordinadora asociativa. 226. Mathieu Menghini, historiador de la acción cultural. 227. Françoise Nyffler, Colectivo Huelga feminista Suiza. 228. Stefanie Prezioso, ex diputada, Parlamento suizo. 229. Juan Tortosa, portavoz del CADTM-Suiza y miembro de SolidaritéS Suiza. 230. María Wuillemin, militante ecofeminista, miembro del Colectivo Jaguar. 231. Jean Ziegler, escritor, ex parlamentario, antiguo Relator Especial de la ONU para el derecho a la alimentación.
Siria 232. Joseph Daher, académico y especialista en economía política de Oriente Medio (residente en Suiza). 233. Munif Mulhen, activista político de izquierda. Ex prisionero político durante 16 años durante el régimen de Hafez al-Assad (1970-2000).
Túnez 234. Imen Louati, militante tunecina, una de las miembros fundadoras de la red de soberanía alimentaria árabe (Siyada). 235. Layla Riahi, miembro de la red Siyada pour la souveraineté alimentaire.
Venezuela 236. Luis Bonilla-Molina, director de Otras Voces en Educación.
Una fraga gallega es un bosque gallego, sagrada para los que la amamos y respetamos su herencia, y lugar fascinante, donde conviven fauna y flora. En el municipio de A Laracha (La Coruña), encontramos Vilar de Fraga con grandes robles, castaños, acebos, bidueiros, avellanos… albergue de lechuzas, búhos, jabalíes, salamandras, lagartos… nacimiento de truchas en el río Anllóns, el cual rodea ese lugar tan maravilloso (ver vídeo más abajo).
Esta fraga siempre fue fraga, en el reino de Galicia y en los archivos históricos, siempre virgen, sin tocar, de ahí la toponimia, VILAR DE FRAGA. Su suelo es rústico de protección natural, con miles de organismos vivos, líquenes, musgo y todo tipo de seres vivos, reptiles únicos y en peligro de extinción.
Esa fraga estaba cortada por un gran camino real, cuya anchura llama la atención de expertos, rodeado de grandes muros de piedra, un perfecto túnel de naturaleza que atravesaba la fraga, ciego de luz, lugar de sombras, cuyo techo eran las grandes ramas de los grandes árboles que cubrían el camino. Ese camino, que cruza el río Anllóns y continua cruzando varias carreteras, hoy es reconocido por expertos como la presunta y perdida Vía Romana XX, Vía Per-Loca Marítima, desconocido tramo antes de los episodios de destrucción que relatamos a continuación.
En 2014, de ruta por la fraga, sentí la pena más grande de mi vida: los grandes árboles habían sido talados, muchos otros tirados sobre el camino cuyo paso quedó prácticamente cerrado. Un presagio caía sobre la fraga. Algo muy terrible iba a suceder.
Y así fue. Comenzaron la construcción de un Club de Tiro Olímpico en el lugar sagrado de una fraga gallega. En 2015, comenzó la primera alegación a esa obra en el Ayuntamiento de Laracha, sin respuesta hasta hoy. A partir de ahí, el Comité de Defensa de las Rías Altas (CDRA), tomó la iniciativa de llevar a cabo una serie continuada de denuncias, investigaciones, rutas, manifestaciones, publicaciones, entrevistas, reportajes, y difusión en redes sociales. Todo, para denunciar que los PERMISOS están MAL CONCEDIDOS (es suelo rústico de protección natural), aunque cuenta con permisos concedidos tales como los de Aguas o Medio Rural, que se supone defienden el agua y los bosques.
La tala de árboles, el plomo de los disparos y los restos de platos rotos son y serán la evidencia de que no son permisos adecuados, pues no protegen la naturaleza, sino que, al contrario, CONTAMINAN y DESTRUYEN. Así lo afirmó el fiscal al presentar la segunda denuncia sobre dicha obra faraónica y de altísimo impacto ambiental en un lugar tan sensible.
Lugar supuestamente protegido, esta fraga virgen gallega está situada en uno de los comienzos del río Anllóns que desemboca en Ponteceso, a los pies del hogar del que fue célebre escritor gallego, Eduardo Pondal, que menciona en una parte del himno gallego el “valeroso chan”, es decir, el “valeroso suelo gallego”.
El agua del río Anllóns es un caudal valioso, más aún en Carballo, donde beben de sus aguas. Miles de estudios nos indican lo grave que sería la contaminación por plomo.
A día de hoy (1 de junio de 2017), desde la denuncia de la CDRA en la fiscalía del día 5/1/2017, ya habrá más de 15 denuncias en diferentes organismos y ninguna administración ha paralizado las obras para investigar estos hechos. Las obras continúan avanzando en turnos de mañana y tarde. En tres meses, entre octubre y diciembre del pasado año, construyeron un inmenso edificio, que es como un cementerio nuclear en tierra sagrada.
No es lugar, una FRAGA GALLEGA, para hacer un CLUB DE TIRO.
Valoren ustedes si quieren destruir una fraga o devolver su lugar sagrado a VILAR DE FRAGA.
El autoconsumo de electricidad consiste en generar electricidad para utilizarla en el mismo sitio donde se genera y por el mismo usuario. Muchos negocios y particulares están ya usando paneles solares fotovoltaicos. En todos los países ya es rentable. Si tienes espacio y un puñado de euros, no te lo pienses más.
Un reciente informe del Observatorio de la Sostenibilidad propone para España un millón de tejados solares en 2025, que producirían 15.400 GWh para abastecer una población de 7,5 millones de personas (un sexto de la población española). Así, se generarían 15.532 empleos, se evitarían 4,2 millones de toneladas de CO2 y las inversiones se recuperarían en solo 5,7 años.
Otro estudio de la Fundación Renovables resalta que cuatro de cada diez municipios de más de 10.000 habitantes ofrecen descuentos del IBI por autoconsumir energía. Además esa fundación ayuda a todos con el papeleo.
Los paneles solares son un electrodoméstico que ahorra electricidad en vez de consumirla y que en vez de estar dentro de casa está fuera. La electricidad se consume en el momento en el que los paneles la generan. Si se necesita más electricidad, se usará la de la red, como de costumbre. Si se produce más de la que se emplea, la electricidad sobrante se vierte a la red —no se pierde— y te genera un ahorro en tu factura eléctrica. Cualquier empresa instaladora podrá explicarte los detalles de la legislación, pero independientemente de las leyes, es algo tan barato que compensa, especialmente a pequeña escala (instalaciones de menos de 10kw).
En este artículo pretendemos hacer balance de las ventajas del autoconsumo frente a las energías sucias. Junto con los dos estudios anteriores, esperamos que este artículo aúne la fuerza necesaria para que más de uno se anime a instalar sus propios paneles fotovoltaicos (aunque sea solo uno).
Seis graves inconvenientes de la electricidad procedente de energías sucias
Contaminación y afecciones a la salud: Se emiten gases perjudiciales (CO2 y otros tóxicos), que provocan problemas sanitarios y cambio climático, con todas sus serias consecuencias. Hay que sumar la contaminación de transportar y extraer esos combustibles, sus vertidos, desastres de la minería, etc. La contaminación de la industria nuclear es aún peor, por ser residuos tóxicos de altísima duración.
Pérdida de valiosos recursos no renovables: Quemar petróleo nos hace perder esa materia prima para otros usos.
Dependencia energética del país: Importar energías sucias hace que el país dependa del exterior, lo cual es malo para la balanza de pagos.
Dependencia de los ciudadanos: Gracias a la energía fotovoltaica los ciudadanos no tienen que depender al 100% de empresas productoras de electricidad. Eso no significa desconectarse de la red eléctrica (lo cual sería más caro y contaminante por las baterías). El autoconsumo de electricidad es como plantar tus propios tomates en tu ventana, lo cual no te impide comprarlos en la frutería de tu barrio (mejor que en el supermercado).
Pérdidas en el transporte: El sistema de producción centralizada tiene mayor pérdida de energía en las líneas de transporte de electricidad, lo cual requiere grandes inversiones.
Quita espacio a la naturaleza y reduce la biodiversidad: No solo se ocupa el espacio donde se instalan las centrales y donde se almacenan sus residuos (cenizas, basura nuclear…), sino también toda la extensión que requieren las líneas eléctricas. A eso hay que sumar la gran cantidad de aves que mueren electrocutadas. Algunos parques eólicos también requieren ocupar mucho terreno y también provocan daños a las aves.
Ahorra dinero con poca inversión. El coste depende de factores como la potencia a instalar, pero la rentabilidad es estupenda tanto para empresas como para particulares. Podemos resumir diciendo que invertir en energía fotovoltaica es más rentable que cualquier plan de pensiones. La amortización está asegurada, pero calcular el plazo es complejo (como lo es calcular en cuántos años se amortiza un vehículo comparado con el transporte público), pues depende de la potencia, del lugar de la instalación, de si te lo instalas tú mismo, de nuestros hábitos de consumo, de la evolución de los precios de la electricidad, del tipo de paneles, de las subvenciones que se reciban, etc.
La instalación es simple. No se requieren obras y se instala en pocas horas. La empresa instaladora se encargará del papeleo técnico.
La electricidad que sobre se vierte a la red y te genera dinero. En España y en muchos países las compañías eléctricas están obligadas a descontar dinero en la factura eléctrica por esa electricidad vertida. Esto hace que la rentabilidad sea mayor. Nuestro país dependerá un poco menos del exterior y estaremos avanzando hacia la sostenibilidad.
Para potenciar el autoconsumo, en todo el mundo hay muchos países que han regulado el “balance neto” o sistemas similares.
El autoconsumo es clave para poner fin a la crisis energética. Por supuesto que las energías renovables no son la solución a todos los problemas ambientales, pero si conseguimos sociedades sostenibles será gracias a dos aspectos esenciales: reducir el consumo de energía y hacer la transición hacia energías solo renovables.
El autoconsumo reduce muchos gastos de nuestra sociedad: Se reduce la necesidad de nuevas centrales y nuevas líneas. Al reducir la contaminación, se ahorran también muchos gastos sanitarios.
El autoconsumo es una actitud de exigencia de libertad y sostenibilidad. Es un gesto de economía, pero también de rebeldía ante quienes se lucran con la contaminación.
Facilitar el autoconsumo de electricidad es gratis para el Estado, porque lo pagan aquellas personas y empresas que lo deseen. Solo pierden unas pocas empresas energéticas que se lucran contaminando el planeta.
El futuro de la producción energética es descentralizado: pequeños generadores distribuidos son mejores que grandes centrales eléctricas. De la misma forma, el futuro de la producción de alimentos es también descentralizado: pequeños huertos urbanos (en tu balcón, por ejemplo) son mejores que grandes campos de agricultura intensiva, pero ese es otro tema.
El gobierno de España desprecia el sol. No hagamos nosotros lo mismo. La ley debe cambiar pronto, pero incluso aunque no cambie, merece la pena instalar unos pocos paneles solares pues no hay “Impuesto al Sol” para menos de 10 Kw.
Sin duda, el nuevo panorama político hará cambiar la ley para favorecer el autoconsumo solar. El actual gobierno de España es contrario al autoconsumo solar, porque es una fuente de energía cuya materia prima es GRATIS y ACCESIBLE para todos. Aprovechar el sol tiene inmensas ventajas para España (aunque no sea rentable para sus amigos de las grandes eléctricas), como son: mayor eficiencia de la red eléctrica (el 14% de la energía se pierde en su transporte), menores costos en generar la energía y en crear y mantener redes de transporte, menor dependencia de energías fósiles exteriores, menor contaminación, más salud…
¿Qué implica poner paneles solares en mi vivienda o negocio?
La instalación de paneles solares es muy simple y relativamente barata (depende de cuánta potencia queramos instalar). Si tienes tejado o un espacio soleado, poner unos paneles es fácil y empezarás a ahorrar electricidad desde el primer día. Los paneles solares producen electricidad y la inyectan en tu instalación eléctrica para que la consuma tu casa, sin depender del suministro exterior.
Si en algún momento produces más de la que necesitas, puedes almacenarla en baterías pero éstas son costosas y poco rentables en general, salvo que vivas aislado de la red eléctrica. Con una instalación sin baterías, si hay un día soleado y estás fuera de casa, es posible que los paneles solares produzcan en algún momento más electricidad de la que consume el hogar. Con la ley actual, ese exceso se vierte a la red en forma de regalo. Cuando esté aprobado el Balance Neto (debería estarlo pronto) la energía que se vierta podrá ser recuperada más tarde cuando el hogar la necesite (de noche, por ejemplo). El Balance Neto está aprobado en países como Alemania, Holanda, Portugal, Grecia, Italia, Dinamarca, Japón, Australia, Estados Unidos, Canadá y México, entre otros. En España no.
¿Merece la pena instalar paneles solares?
El autoconsumo solar ya es rentable para una casa o negocio. El Balance Neto sólo hará que los paneles solares sean más rentables aún.
El famoso “Impuesto al Sol” es una barbaridad ética y ambiental. Pero la ley NO establece ningún “Impuesto al Sol” para instalaciones pequeñas, de menos de 10 Kw. Por tanto, el que quiera poner unos pocos paneles no tiene más que pagar lo siguiente:
Paneles, microinversor e instalación: El precio depende de la potencia que se desee instalar, pero los precios han bajado muchísimo en poco tiempo. El microinversor se instala entre los paneles y la red eléctrica. La instalación es sencilla para alguien con mínimos conocimientos de electricidad.
Verificación: En una instalación legalizada, la empresa de distribución eléctrica (no la comercializadora de electricidad) ha de verificar la instalación y configurar el contador eléctrico. En esto se tardan 10 minutos pero cobran unos 200 euros.
Otros temas: La empresa instaladora puede cobrar algo si se encarga del papeleo para registrar la instalación (y puede ser dinero bien empleado porque el sistema está pensado para que no sea fácil). Algunos ayuntamientos exigen pagar un permiso de obra. Suele ser un permiso reducido, ya que instalar un panel solar es lo más alejado al concepto de “obra” que se pueda imaginar. También puede haber subvenciones, dependiendo del momento y del lugar donde vivas. Normalmente, las empresas instaladoras saben si hay alguna convocatoria abierta y se encargan de todo el papeleo.
La garantía suele ser de 25 años al 80% (es decir, que tus paneles seguirán produciendo un 80% de su potencia, en el año 2042). Tienes más información sobre el autoconsumo y los trámites en la web del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital.
¿Qué pasa si no legalizo mi instalación?
La ley es tan absurda que contempla multas de hasta 60 millones (el doble de lo que se penaliza un escape nuclear). La instalación es tan simple que la mayoría de las pequeñas instalaciones no están registradas y nadie ha sido multado. No obstante, lo correcto es registrar nuestra instalación para que el sistema eléctrico cuente con ella (para predicciones de consumo, por ejemplo).
Por otra parte, los nuevos contadores, mal llamados “inteligentes”, pueden contar erróneamente como energía consumida de la red la energía que te sobre de tu instalación. O sea, si el contador no está bien configurado puede que pagues por la energía que regales. Esto lo hacen para penalizar las instalaciones no registradas, y para evitar que se instalen paneles (si instalas muchos paneles, será más fácil que te sobre electricidad en algún momento). Si tienes un contador antiguo, cuando regales electricidad solar el contador intentará ir hacia atrás, pero un mecanismo se lo impedirá. En ese caso no pagarás por lo que regales.
Otras soluciones son instalar menos potencia solar de la que gaste tu vivienda en el menor momento del día, o usar sistemas de “inyección cero” (mecanismos que evitan que la electricidad salga de la vivienda: desconectando la instalación solar cuando no haya suficiente consumo en el hogar o aprovechándola para otros fines, como calentar agua).
Entender el contador de tu casa
Si el contador es tipo Enel (los más habituales) podrás ver estos códigos en el display:
Código 1.18.1: Cuando se visualiza este código, a la derecha se muestran los kilovatios hora consumidos (energía activa). Ese valor es el que aparece en la factura y es el que se usa para saber cuánto se ha consumido cada mes. Si tienes una tarifa de Discriminación Horaria (2.0DHA y 2.1DHA), este código muestra el consumo en el periodo caro (punta o P1)
Código 1.18.2: Si tienes una tarifa de Discriminación Horaria este código muestra el consumo en el periodo barato (valle o P2). En el display se visualizan alternativamente este código y el anterior.
Código 1.28.1 (y 1.28.2 si tienes Discriminación Horaria): Si exportas energía activa, este código te dirá cuánta energía ha salido de tu instalación. Pero este código no se muestra directamente, sino que hay que usar el botón amarillo que hay junto al display del contador. Hay que dar una pulsación larga, una corta, dos largas y varias cortas:
Display en reposo → PL (Pulsación larga) hasta que aparece el texto: “Modo de lectura” → PC (Pulsación Corta): “L1 CTTO1” → PL: “Actual” → PL: “1.18.1” → Luego, dar varias PC hasta llegar al código “1.28.1” (y el siguiente será el 1.28.2, si procede).
Ver nota al final para más detalles de los códigos del contador.
¿Por qué el gobierno no fomenta el autoconsumo?
El ministro de energía Álvaro Nadal ha cometido ya demasiadas barbaridades, como por ejemplo, apoyar el “Impuesto al sol” o afirmar que los españoles se tendrán que acostumbrar a pagar más por la electricidad. Es sorprendente que el ministro prefiera que los ciudadanos nos acostumbremos a pagar más, en vez de hacer políticas que reduzcan el precio de la electricidad, tales como favorecer las renovables y recuperar para el Estado las hidroeléctricas (las cuales cobran un 600% más que sus costes usando un recurso público como es el agua).
Nadal y su ministerio presentaron un informe sobre autoconsumo incompleto, sin rigor y claramente falto de objetividad. En palabras de Frederic Andreu, el informe de la Secretaria de Estado de Energía “intenta de manera desvergonzada demostrar el sobrecoste económico que el autoconsumo supone para las arcas del Estado”. Otros estudios concluyen que el gobierno miente por más de 200 millones de euros.
La triste realidad es que el gobierno no tiene como prioridad defender los derechos de los ciudadanos, ni reducir la contaminación. Resulta evidente que este gobierno está más interesado en que las empresas eléctricas ganen mucho. Las puertas giratorias giran a favor de los miembros del gobierno y de sus amigos, que se van colocando en empresas energéticas. Pero la gente está cansada de todo eso. El clamor del pueblo por el Balance Neto y por las renovables dará sus frutos.
Los tres números de los códigos del contador significan, respectivamente: Contrato (por si hubiera varios), Concepto y Periodo (habrá dos en caso de discriminación horaria y aparece marcado con un asterisco el periodo actual). Además de los dos conceptos comentados, hay otros muchos tales como el exceso de potencia (12), maxímetro (16), energía reactiva (58), potencia contratata (135)…
Este artículo se publicó originalmente en El Salmon Contracorriente, y tuvo algunos comentarios interesantes.
La cumbre climática COP25 empezó mal. Primero, por un cambio de lugar en el último momento de Chile a España, debido a unas revueltas contra el gobierno chileno cuyo presidente fue incapaz de resolver. Luego están las emisiones de CO2. Tras 25 cumbres del clima, el CO2 no ha dejado de aumentar, llegando a máximos históricos (407,8 ppm en 2018). Por tanto, las cumbres climáticas COP han sido un clamoroso fracaso (incluyendo el protocolo de Kioto firmado en la tercera cumbre y el Acuerdo de París de la COP21). Por si fuera poco, Trump ha sacado a EE.UU. del Acuerdo de París y, más grave aún, a todos los niveles no cesan de surgir datos que demuestran que vamos por mal camino. Por ejemplo, acabamos de saber que España ha generado un 13% más de basura de plásticos en dos años. Las grandes empresas contaminantes con plástico y Ecoembes están contentos con los consumidores.
Aún hay más: las empresas más contaminantes de España (Endesa e Iberdrola) se han sumado a patrocinar la COP25, en un ejercicio de greenwashingsin complejos de culpabilidad. Por su parte, el Banco de Santander también patrocina la cumbre mientras aumenta la financiación de empresas sucias (nada menos que carbón).
El colmo del esperpento, del greenwashing y de la cara dura lo protagoniza el ayuntamiento de Madrid (PP+Cs) en dos actos. Primero, días antes de la cumbre, Madrid se auto proclama Green Capitalde forma falsa. Ese título lo concede la Comisión Europea y en España solo lo tiene la ciudad de Vitoria. En segundo lugar, el propio alcalde de Madrid ha presumido de que Madrid Central está funcionando muy bien, a pesar de sus feroces críticas anteriores y de que en campaña electoral prometió que eliminaría ese sistema para reducir las emisiones (sistema creado por el anterior equipo de gobierno, el de la alcaldesa Carmena). Hay que tener en cuenta que Madrid Central está entre los sistemas más eficientes de Europa. El ridículo hecho por el alcalde le ha costado recibir algunos insultos.
Por si fuera poco, han surgido muchas críticas hacia Greta Thunberg, desde las más inocentes a las más absurdas (algunas desde el PP). Critican a una niña cuyo mensaje principal es que escuchemos lo que dicen los científicos. Critican al mensajero porque no les interesa que hablemos de su mensaje. Es una vuelta de tuerca más al “cuñadismo climático“. Greta Thunberg está molestando bastante a los que contaminan y a los que no quieren sentirse culpables por no hacer nada.
Entonces… ¿qué sentido tienen las Cumbres del Clima?
Las cumbres climáticas no están funcionando. Sin embargo, peor sería si no existieran. Al menos, la comunidad internacional reconoce el problema y reconoce que es urgente actuar (aunque no se actúe).
La ONU se queja de la “falta de voluntad política” para detener “la guerra contra el planeta” y denuncia que las empresas que más contaminan no están haciendo su parte. Es necesario establecer castigos para los que no cumplan los acuerdos climáticos, sean empresas o países.
Está claro que las conferencias COP son necesarias, está claro que no son efectivas, está claro que se despilfarran muchos recursos en su organización (viajes en avión, comidas…), y está claro que hay mucho donde mejorar. Para empezar, estas cumbres deberían fomentar las videoconferencias para evitar los contaminantes viajes en avión. Además, no deberían utilizar agua mineral ni permitir que las cumbres se aprovechen para que las empresas más contaminantes laven su imagen (greenwashing).
Entonces… ¿qué tenemos que hacer?
El calentamiento en todo el planeta, y en particular en España, es demasiado evidente. Si el calentamiento global no te preocupa, al menos debería preocuparte la contaminación, la sequía, las inundaciones, la pérdida de biodiversidad, la contaminación y la subida del nivel del mar, la pérdida de bosques, etc. Quédate con este dato: solo la contaminación atmosférica en España mata a unas 27.000 personas cada año.
Para alumbrar el camino futuro podemos fijarnos en otras luchas sociales de la Historia. Por ejemplo, hace no muchos años las mujeres no podían votar en España y los negros no podían votar en Estados Unidos. ¿Cómo consiguieron ejercer su derecho al voto? Su derecho a votar no lo consiguieron por el buen corazón de los que ostentaban el poder. Tampoco lo consiguieron exclusivamente con la fuerza de sus argumentos. Tener razón no implica convencer a los que no quieren ver la verdad.
El sufragio universal se consiguió a base de protestas constantes, manifestaciones continuas, argumentos sólidos, debates filosóficos y también gracias a personas incansables —como Clara Campoamor en España o Martin Luther King en Estados Unidos— y a todas las personas que apoyaron esas protestas y a esos líderes.
De la misma forma, la justicia climática (o la sostenibilidad) no se va a conseguir porque tenemos razón. Si se consigue será a fuerza de perseverar y de convencer. Y si no se consigue por las buenas, se conseguirá por las malas, porque toda nuestra sabiduría y nuestra tecnología jamás nos permitirá incumplir las leyes de la termodinámica. Greta Thunberg tiene toda la fuerza que le damos los que apoyamos su mensaje.
Terminará la COP25 y llegará la COP26, la COP27… y seguiremos sin esperar mucho de las COP, porque tampoco esperamos mucho de nosotros mismos.
Los grandes contaminadores están contentos de patrocinar las cumbres del clima: ellos se encargan de que los acuerdos sean papel mojado, porque ellos fabrican productos tóxicos y saben que nosotros se los vamos a comprar.
Traer hijos al mundo es un acto poco ecológico. Se ha demostrado científicamente, aunque el problema no es traer hijos, sino traerlos en una sociedad insostenible y enseñarles a vivir de forma insostenible. Dicho esto, cualquier cosa que fomente la natalidad hay que cuestionarla seriamente y examinarla con un riguroso filtro ético.
La gestación subrogada consiste en que una mujer soporta la gestación de un niño durante los nueve meses, pero renuncia a ser la madre legal del mismo. Esta técnica, también llamada vientres de alquiler, se está poniendo de moda entre los ricos que quieren tener hijos. Esto está expresamente prohibido en muchos países, como en España, por lo que algunos deciden contratar el vientre en países que lo permitan. El Parlamento Europeo condenó esta práctica en 2015 porque “socava la dignidad humana de la mujer” al ser utilizado su cuerpo y sus funciones reproductivas “como una mercancía” (o sea, algo similar a la prostitución).
El embarazo, el parto y el postparto es un proceso largo y costoso, que socava la salud de la madre. Por eso, para que una mujer acepte hacerlo y renuncie a su hijo, es obvio que su situación económica debe ser precaria. Prueba de ello es que en los países en los que es legal hacerlo de forma altruista (sin pagar), como Reino Unido o Canadá, la mayoría de la gente se va a otros países en los que sea legal hacerlo pagando. En Ucrania es legal previo pago de 40.000 euros como mínimo. Curiosamente, Ucrania no da la nacionalidad a los niños nacidos por esta técnica.
Como decía la periodista Sandra Sabatés, todos podemos tener el deseo de ser padres, pero ese deseo no es un derecho, y no puede conseguirse pisoteando los derechos de las mujeres más vulnerables. Además, a los propios niños se les trata como objetos comerciales. A veces, incluso se puede elegir, como en un catálogo, a la madre que hará la gestación o incluso si se quiere niño o niña.
Los que piden que esta práctica sea legal, están pidiendo que se elaboren leyes para que sea legal la explotación de las mujeres, como se hace, por ejemplo, con los animales en las granjas de cría. Se debería regular para evitar los trucos (legales o no) que usan algunos para saltarse la prohibición. Algunos de los que pretenden usar esos trucos y se han ido al extranjero a contratar la gestación subrogada, luego se quejan de los problemas para inscribir al niño como hijo suyo. El fraude está en que el niño no es un hijo fruto del vientre de la supuesta madre (aunque puede que sí sea un hijo genéticamente hablando de al menos uno de ellos, lo cual habría que demostrar). A eso se unen los casos de parejas estafadas y los pagos en paraísos fiscales por esta práctica (es decir, fraude fiscal). Por otra parte, no es raro que las mujeres que prestan su vientre se arrepientan.
No es razonable que el niño sufra por los errores de aquellos que pagaron por su gestación, pero tampoco es razonable que por el hecho de que el niño ya está en el mundo, sus compradores sean absueltos de cometer un delito que en España está penado. El artículo 221 del Código Penal castiga con penas de prisión de 1 a 5 años y de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de la patria potestad, tutela, curatela o guarda por tiempo de 4 a 10 años, penas que se extienden “a la persona que lo reciba y el intermediario, aunque la entrega del menor se hubiese efectuado en país extranjero”.
La gestación subrogadaes como la prostitución, al menos en tres aspectos: nace de una falta de ética y conciencia, explota el cuerpo de una mujer por parte de quien puede pagarlo, el cual se beneficia de la necesidad económica de la mujer. Puede haber excepciones, pero son eso, excepciones.
Mención aparte merece considerarse cuando los padres sean de avanzada edad. Su pasión de ser padres quedará llena, pero su hijo quedará sin padres a temprana edad. Algo de egoísmo hay.
La fecundación in vitro no tiene tantos problemas éticos, pero es otro mecanismo para traer hijos al mundo; a un mundo en el que8.500 niños mueren de hambre CADA DÍA. Ya no es solo por la dignidad de las mujeres o por cuestiones ecológicas, sino que es mucho más humano fomentar las adopciones, por delante de la gestación subrogada, la fecundación in vitro e incluso de la propia gestación.
Por supuesto no decimos que se prohíba tener hijos, sino que se piense bien, como parte de una paternidad responsable. El proceso de adopción no puede ser un trámite de 5 minutos, pero en un mundo con tantos niños faltos de cariño no podemos permitir que los procesos de adopción sean excesivamente largos.
Hace más de 40 años, cuando yo era pequeño, mi padre me decía:
—¿Ves esa casa? Pues no debería estar ahí. Algún día lloverá fuerte y esa zona se inundará. En España se construye muy mal.
Han pasado más de 40 años y en eso España ha retrocedido. Se ha construido mucho y mal, y lo que estaba mal permanece e incluso se ha reformado. Por si fuera poco, estamos en un contexto de crisis climática grave, que está haciendo que los fenómenos meteorológicos extremos sean más frecuentes. En cada desastre suele decirse que es “lo peor” que ha pasado en 30 ó 50 años. Como si fuera mucho tiempo. Sabemos que volverá a pasar lo mismo, o tal vez, algo peor. Y volverán a decir que es “lo peor” que ha pasado en 30 ó 50 años. ¿Podemos hacer algo para remediarlo?
Las inundaciones por lluvias torrenciales se repiten todos los años en distintas zonas de España. Si no hacemos nada pasarán cada vez más. Evitar tantos desastres está en nuestra mano:
Todos podemos plantar árboles con esta sencilla guía.
Plantar árboles. Hablamos tanto de árboles de ribera junto a los cauces, como de árboles en montes cercanos. Los árboles retienen el agua y la tierra, evitan desprendimientos y frenan la velocidad del agua. Plantar árboles es la primera medida del ecologismo, porque sus beneficios son inmensos y los árboles trabajan año tras año gratuitamente. Aquí te ofrecemos una breve guía para plantar árboles.
Detener y eliminar las construcciones en cauces y zonas con riesgo de inundación. Las edificaciones ya construidas hay que desmontarlas si no queremos que el desastre se repita (como hizo Holanda). Limpiar el barro de la zona afectada es una medida necesaria a corto plazo, pero todos sabemos que una zona que se inunda un día, volverá a inundarse antes o después. Hay que estudiar si se le puede dar otra salida al agua.
No “limpiar los cauces”. Los políticos incultos llaman “limpiar” a quitar la vegetación (no las construcciones). Lo que ellos llaman “suciedad”, es el hogar de muchas especies (vegetales y animales). Además, cuanto más “limpio” esté un cauce, mayor será la velocidad del agua y mayores serán los daños producidos.
Estudiar en detalle las subvenciones. El Estado tiene que ayudar a las personas víctimas de catástrofes, pero cuando el problema persiste y no se hace nada para resolverlo hay que plantearse que las subvenciones vayan también para resolver el problema y no solo para paliar los efectos del problema. ¿Habría que buscar y sancionar a los alcaldes y concejales de urbanismo de los desastres que se repiten? ¿Y los que han dado licencias de construcción en zonas claramente contrarias a la ley?
Plan de evacuación de animales: Los animales también sufren las catástrofes. Si nos estamos aprovechando de ellos, es justo que al menos intentemos salvarles la vida. Ya hay propuestas hechas y, por supuesto, los costos finales deben ser asumidos por los propietarios de los animales.
Responder ante la crisis climática. No basta con acciones concretas para un problema concreto. Si miramos el problema con amplitud, veremos que hay muchas acciones que podemos hacer para minimizar estos problemas: fomentar las renovables, dejar de usar el coche privado, reducir nuestras compras en general, comer menos carne y pescado, poner nuestro dinero en banca ética, cambiar nuestra electricidad a una empresa de renovables…
La legislación española prohíbe construir en los cauces e incluso obliga a las administraciones a eliminar estas construcciones (artículo 28 del Plan Hidrológico Nacional). ¿Por qué no se cumple la ley y nadie es castigado? Cada inundación supone muchos gastos para el Estado, pero “casi ninguna administración hace nada por corregir esta situación”, según EeA. El Colegio Oficial de Geólogos mantiene algo similar.
Concluyendo, la ley no se cumple ni por aquellos que deben hacerla cumplir. Los desastres se repiten y sabemos lo que tendríamos que hacer. Es obvio que si no hacemos nada, volverá a pasar.
Los eventos meteorológicos extremos de 2019 ya han provocado en el mundo el mayor número de desplazados desde que se tienen registros. Podemos hacer las cosas mejor o podemos hacerlas como hasta ahora y esperar tener suerte. La suerte no solo es cuestión de suerte. La suerte se puede buscar. Está en nuestras manos.
Imagen del campo de Cartagena que muestra que las inundaciones de Septiembre 2019 coinciden en las zonas que sabemos que son de riesgo (Fuente: Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables).
Holanda ha dado más espacio a los ríos para evitar inundaciones Se han trasladado casas y familias para evitar desastres y muertes España ha hecho lo contrario: ¿Quién es el culpable de las muertes que se produzcan?https://t.co/XLxbm8Khhg via @ballenablanca_
Andrés Montesinos Campos, @Andres_SomE
Portavoz del Grupo Local de Som Energia Valencia
Presidente de la Sección Territorial Valencia de Som Energia
Mis amigas y amigos de Ecooo y su Revolución Solar vuelven a la carga con un nuevo proyecto, y ya pierdo la cuenta de las veces que lo han hecho y lo han conseguido.
No sé cuánto tiempo de sus vidas dedicarán, en esa cocina experimental de mentes inquietas que forman, a preparar y condimentar con esmero ideas y soluciones posibles. Ignoro los ingredientes, aunque intuyo que hay grandes conocimientos y experiencia técnica hábilmente maridada con imaginación, ilusión y la inteligencia necesaria para que todo esto se transforme en realidades palpables que nos benefician a todas. Y cuando digo a todas, hablo de personas. Sí, a ti también, aunque jamás hayas oído hablar antes de Ecooo y su trabajo en pro de las energías renovables.
Estas buenas gentes llevan doce años como empresa sin ánimo de lucro cuyos beneficios se destinan a informar, sensibilizar y educar para conseguir un nuevo modelo energético, trabajando y creciendo de forma colaborativa y cooperativa, en contraposición al modelo actual imperante de competitividad, ineficaz para satisfacer las necesidades de la gente, a la par que nos conduce directamente al colapso.
Doce años en los que han alumbrado 107 instalaciones fotovoltaicas sobre tejados, consiguiendo que mas de 2.600 personas pudiesen participar y se beneficiasen económicamente de la producción obtenida. Lo que antes estaba solamente al alcance de inversores con cierta capacidad económica, Ecooo lo ha hecho posible para toda la población, fraccionando estas inversiones en paquetes de 100 euros, sin que por ello varíe la tasa de interés que percibe quien invierte.
En los últimos años han socializado 70 plantas fotovoltaicas, algunas mediante “Recupera el Sol” en colaboración con los Grupos Locales de Som Energia en Madrid, Valencia, La Rioja y Navarra. Estas plantas, tras los recortes y eliminación de primas, pasaban por dificultades económicas, con el riesgo de caer en manos de fondos buitre, o de bancos que carecían de los medios técnicos y del más mínimo interés por mantenerlas en funcionamiento.
Lo que Ecooo ha hecho es pagar por las plantas un precio justo y ponerlas a disposición de la ciudadanía, que puede adquirir participaciones y beneficiarse de su producción, manteniéndolas en funcionamiento y aportando todas las ventajas de la energía sostenible. Al contrario de lo que durante mucho tiempo se nos ha intentado hacer creer, las renovables no solo evitan contaminación y gases de efecto invernadero (hasta la fecha, más de 21,700 toneladas de CO2 dejadas de lanzar a la atmósfera por esta iniciativa), sino que también abaratan el precio de la electricidad, lo cual beneficia directamente a toda la población independientemente de su grado de implicación o conocimiento sobre el tema.
En este tiempo, no solo se ha generado una energía de 25.000 MWh (y los que todavía quedan gracias a la larga vida de los paneles solares instalados) sino que ha fluido y esperemos que fluya durante mucho tiempo, otro tipo de energía igual de especial y positiva. Me refiero a la energía entre las personas, porque Ecooo ha trabajado muy activamente en la economía del bien común y se ha fundido con el mercado social, poniendo en práctica su visión de una economía al servicio de las personas y no una economía depredadora de recursos naturales y sociales, que esclaviza en pos de la competitividad y los beneficios accionariales.
Iniciativas como Ecooolocal, están ayudando a varios ayuntamientos de toda España a reducir su factura energética, reproduciendo el modelo desarrollado en el municipio de Rubí. Estos municipios no solo actúan desde un punto de vista técnico para reducir las emisiones y aumentar la eficiencia y el ahorro, sino que reducen la partida de gastos municipales involucrando directamente a las personas, lo cual ha demostrado ser tremendamente efectivo.
Hoy me sorprenden otra vez con una nueva, y desde mi punto de vista, brillante idea: la llaman “Oleada Solar”. Una campaña en la que buscan cien familias con tejados propios que deseen instalar en sus casas autoconsumo solar pese a las trabas que impone el denominado “impuesto al sol” (el cual es sólo para instalaciones superiores a 10 kw).
Cien familias en cuarenta y cinco días, ese es su reto, para conseguir mediante una compra colectiva de los materiales y la instalación de sus paneles, una reducción del 30% sobre el precio habitual de mercado.
¿Y ya está? Para una empresa de nuestro actual sistema económico esto sería más que suficiente, pero ya dije que son mentes inquietas, y la visión de una responsabilidad social corporativa va siempre un paso más allá e incluye al resto de la sociedad, también a quienes no participamos. Además de las ventajas de formar parte de la Comunidad Oleada Solar, al alcanzar las cien participaciones se pondrá en marcha un “Generador Solar Solidario”. Este consistirá en una instalación solar fotovoltaica sobre el tejado de la organización social que decidan libremente las participantes del proyecto.
Así, con ideas y optimismo van trabajando, van sumando, van construyendo un futuro sostenible junto a las personas y para las personas.
Enhorabuena a todas quienes hacen posible este nuevo modelo.
El mar Menor (Murcia, España) es la mayor laguna litoral de todo el Mediterráneo Occidental y se está muriendo, a pesar de tener siete figuras de protección, como las de LIC, ZEPA, área RAMSAR, Parque Natural y Red Natura2000. Ni gobiernos ni ciudadanos parecen querer que se cumplan las leyes. La situación del mar Menor es la peor de su historia, pero podemos solucionarlo.
¿Cuáles son los principales problemas del mar Menor?
Contaminación por la agricultura: Contamina principalmente con nitratos y fosfatos de abonos, a los que se suman los pesticidas. Es el principal problema, por lo que nunca debería haber mutado la agricultura de secano a regadío. Es urgente reducir la agricultura y poner filtros verdes en las explotaciones agrícolas que queden. El gran culpable de esto ha sido, por una parte el trasvase de agua Tajo-Segura (robar agua a un río deficitario, para permitir el desastre ambiental en otra región). Por otra parte, la permisividad del gobierno regional con los agricultores: exceso de pesticidas, pozos ilegales… (el descontrol ambiental absoluto típico del PP).
Contaminación por las desaladoras: Algunas desaladoras son usadas por los agricultores para regar, lo cual debe prohibirse inmediatamente. El problema aumenta porque vierten sus residuos al mar Menor.
Contaminación por las embarcaciones a motor: Además de por hidrocarburos, los barcos contaminan por las pinturas y otros químicos usados en el casco.
Contaminación por lasdepuradoras: Especialmente en verano, cuando la población se multiplica, las depuradoras no funcionan adecuadamente.
Urbanismo desenfrenado: Las políticas inmobiliarias han arrasado y cementado los ecosistemas costeros del mar Menor (arenales, humedales…) poniendo en peligro especies endémicas, como la esparraguera del Mar Menor (Asparagus macrorrhizus). Es urgente dejar de construir en todo el entorno: ni puentes, ni carreteras, ni paseos marítimos, ni edificios… ni puertos.
Puertos deportivos: Provocan daños exagerados y los disfrutan una minoría de la población, por lo que muchos pedimos la eliminación de todos ellos. Por ejemplo, la creación del puerto “Tomás Maestre” ha ocasionado graves daños al ecosistema del mar Menor. Greenpeace está recogiendo firmas para que se restauren los arenales destrozados por Puerto Mayor, obra paralizada por orden judicial hace 11 años: FIRMA AQUÍ. Además, el fondeo de barcos de recreo destroza los fondos marinos.
La apertura de canales artificiales hacia el Mediterráneo ha modificado la salinidad del mar Menor y ha permitido, por ejemplo, que entren dos nuevas especies de medusas. Antes sólo se encontraba en sus aguas la medusaAurelia aurita (usada como alimento en Asia). En verano son muy abundantes las medusas no venenosas conocidas popularmente como huevo frito (Cotylorhiza tuberculata). Algunos veraneantes creen que las medusas son el problema cuando, de hecho, son la consecuencia (además de parte de la solución, al ser filtradores que limpian el agua).
Sobreexplotación de recursos pesqueros: Sencillamente, estos recursos no se gestionan. Además, hay barcos arrastreros en todo el entorno (sin que se evite, ni siquiera donde está prohibido).
El mar Menor tiene unas características muy interesantes, como sus aguas hipersalinas, oligotróficas (con muy pocos nutrientes) y transparentes (si estuviera bien). Mención aparte merece el cambio climático, que se espera que afecte gravemente al mar Menor al ser una zona de escasa altitud.
Lo que está pasando en el mar Menor es reflejo del desarrollo insostenible que llevamos a escala mundial: Hemos conseguido medir bien la contaminación, pero eso no impide que siga aumentando. Podemos salvar al mar Menor, pero tenemos también que cambiar nuestro ritmo de desarrollo y crecimiento.
Los políticos, que deberían cumplir y hacer cumplir las leyes, son en muchos casos los primeros que las incumplen y fomentan la ilegalidad en esta zona protegida. El gobierno regional de Murcia (del PP) se dedica a hacer encuestas para ver qué proyecto urbanístico quiere la gente. La aberración llega al extremo de someter a votación proyectos paralizados judicialmente (como el citado puerto deportivo) o proyectos de altísimo impacto ambiental (como hacer una pasarela peatonal en el norte). La recogida de firmas de Greenpeace está siendo todo un éxito.
¿De verdad un gobierno que quiere saltarse la ley merece seguir gobernando? Para el mar Menor pedimos que se cumplan las leyes. ¡Todas las leyes!