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KWrite vs Kate: diferencias reales entre los dos editores de KDE

Por: Pablinux

KWrite vs. Kate

Si usas KDE o alguna distribución como Manjaro, openSUSE o Fedora con Plasma, tarde o temprano te habrás topado con KWrite y Kate en el menú de aplicaciones. A simple vista parecen casi lo mismo y, de hecho, mucha gente se pregunta por qué están los dos instalados, si son la misma app o si se puede borrar uno sin cargarse el otro.

La realidad es que KWrite y Kate son dos “hermanos” muy cercanos, que comparten casi todo el motor interno, pero están pensados para usos distintos: uno como editor ligero y sencillo, y el otro como entorno de edición avanzado para programación y proyectos grandes. Vamos a ver con calma qué los diferencia, qué comparten, de dónde vienen y cuándo te merece la pena usar cada uno.

Origen y relación entre KWrite y Kate

Desde hace unos veinte años, KWrite y Kate han ido siempre de la mano en el ecosistema KDE. Históricamente, KWrite fue el primero: un editor de texto de ventana única (SDI) que ya venía en las versiones tempranas de KDE como el típico bloc de notas “vitaminado”.

Con el tiempo, uno de los desarrolladores principales de KDE decidió crear Kate como variante de múltiples documentos (MDI), pensada para trabajar con varias pestañas, más paneles y funciones orientadas a programación. Es decir, Kate nació explícitamente como la versión más potente y multi-documento de KWrite.

Durante muchos años, ambos proyectos siguieron caminos de desarrollo algo separados. KWrite cambió poco: se mantenía como un editor simple, con mejoras puntuales y corrección de errores, pero sin volverse una “suite” enorme. Mientras, Kate fue recibiendo reimplementaciones de características como el sistema de pestañas, la gestión de sesiones, plugins avanzados, terminal integrada y soporte para proyectos.

Sin embargo, el núcleo de edición que usaban ambos es el mismo: la biblioteca KTextEditor del framework de KDE. Gracias a esto, tanto en KWrite como en Kate disfrutas de una experiencia de edición muy potente, muy por encima de un bloc de notas plano típico, incluso aunque visualmente KWrite parezca “básico”.

Un único código base: cuando Kate “se come” a KWrite

En los últimos años se tomó una decisión importante en el proyecto: evitar código duplicado y hacer que KWrite reutilice directamente la base de código de Kate, desactivando las funciones más avanzadas. Esta idea surgió cuando se quiso añadir pestañas a KWrite.

Un desarrollador (Waqar, muy activo en el proyecto) empezó a implementar soporte de pestañas en KWrite. El problema era que en el repositorio de Kate ya se habían reescrito las pestañas varias veces, tanto en el núcleo como mediante plugins, y no tenía sentido añadir otra implementación más que hubiera que mantener a largo plazo.

Para evitar esa duplicación, el equipo decidió que KWrite no tendría una base de código independiente, sino que utilizaría el mismo núcleo que Kate con un modo “recortado”. KWrite se construye ahora como una especie de Kate simplificado sin sesiones, sin plugins y con la interfaz más limpia. Técnicamente, lo que cambia entre uno y otro es principalmente la función principal (main) y algunas comprobaciones en el código compartido para activar o ocultar partes de la interfaz.

Gracias a este cambio, se eliminaron alrededor de mil líneas de código específicas de KWrite y solo hubo que añadir unas pocas líneas al código común. El resultado es que ambos editores comparten prácticamente toda la lógica, incluyendo el sistema de pestañas moderno, el análisis de parámetros de línea de comandos y el comportamiento básico de edición.

Eso sí, aunque hayan unificado la base interna, KWrite sigue teniendo su propia personalidad: no comparte instancias entre ventanas, no tiene gestión de sesiones, no carga plugins avanzados, no ofrece terminal integrada ni lenguaje de servidor (LSP), entre otras cosas. Si quieres esas funciones, te toca irte a Kate.

KTextEditor: el motor común de edición

Tanto KWrite como Kate se apoyan en la misma biblioteca de edición, KTextEditor, parte del marco de trabajo de KDE. Esta librería es la que proporciona casi toda la “magia” de edición potente que ves en ambos programas, y además es usada también por otras aplicaciones como KDevelop u otros IDEs de KDE.

Esto significa que la experiencia pura de escribir, seleccionar, resaltar y manipular texto es prácticamente idéntica entre KWrite y Kate. Si te acostumbras a uno, no te costará nada usar el otro o incluso KDevelop, porque el comportamiento de la zona de texto es coherente en toda la familia.

Gracias a KTextEditor, ambos editores cuentan con resaltado de sintaxis para infinidad de lenguajes, análisis de modos específicos (por ejemplo, soporte para Markdown, HTML, Python, C, etc.), herramientas de edición como sangrado automático, numeración de líneas, minivista del documento y otras funciones que van bastante más allá de un editor plano.

Instalación y distribución en diferentes sistemas

En general, si usas KDE Plasma, lo más normal es que ya tengas KWrite instalado por defecto. Kate, en cambio, puede que tengas que instalarlo a mano, según la distribución.

En sistemas basados en RPM como Fedora, es tan simple como ejecutar algo del estilo sudo dnf install kwrite kate. En otras distros, los paquetes se llaman igual o muy parecido. Además, ambos se publican de forma independiente: KWrite está disponible en apps.kde.org/kwrite y Kate en apps.kde.org/kate.

En el ecosistema KDE, puedes instalarlos desde Discover dentro del propio escritorio, y KWrite también se distribuye como Flatpak para entornos donde prefieras este tipo de paquetes autocontenidos. En Manjaro, por ejemplo, los verás en Pamac como programas separados, aunque compartan código fuente y dependencias en buena parte.

Un detalle importante es que no dependen el uno del otro como paquetes. Es decir, puedes tener solo KWrite, solo Kate o los dos a la vez sin que se molesten entre sí, sin que se mezclen configuraciones y sin conflictos de dependencias directas. Funcionan como “gemelos bien educados”.

KWrite: editor ligero pero nada cutre

Si abres KWrite esperando algo tipo bloc de notas limitadísimo, te vas a llevar una sorpresa, porque es un editor ligero pero con bastantes prestaciones avanzadas. Puedes lanzarlo desde el menú de aplicaciones y ponerte a escribir tal cual, guardando textos sueltos, notas, pequeños scripts, etc.

Entre las funciones que se le atribuyen tradicionalmente, están la exportación a HTML, el bloqueo del modo de selección, el seguimiento de código y los marcadores. Todo ello lo hace muy útil tanto para tomar notas como para editar código de manera informal. También ofrece autocompletado de palabras y otras ayudas a la escritura.

Dispone de resaltado de sintaxis configurable para múltiples lenguajes, selección del modo de fin de línea (Unix, Windows, Macintosh) y la posibilidad de elegir la codificación de texto. Es cierto que no siempre detecta automáticamente la codificación del fichero, ya que suele seguir la predeterminada del sistema al abrir archivos, pero puedes cambiarla manualmente si lo necesitas.

Otra característica interesante es que permite trabajar con archivos remotos a través de protocolos como FTP o fish, integrándose con la infraestructura de red de KDE. Esto facilita editar ficheros que están en servidores sin necesidad de montar complicadas soluciones externas.

KWrite también incluye la opción de usar diferentes componentes gracias a la tecnología KParts (en versiones antiguas esto fue una novedad importante). Eso permitía incrustar, por ejemplo, una consola Konsole dentro del editor u otros componentes. Más adelante se adoptó como editor de texto por defecto el motor de Kate, consolidando esa integración.

En el contexto histórico de KDE, KWrite formaba parte del paquete kdebase y, más recientemente, se distribuye junto a Kate, con su código en un subdirectorio específico del repositorio. Todo ello refuerza la idea de que no es un proyecto totalmente separado, sino una cara distinta de la misma base tecnológica.

Funciones compartidas: marcadores, resaltado y más

Al estar basados en KTextEditor, tanto KWrite como Kate comparten algunas herramientas que marcan bastante la diferencia frente a editores muy básicos. Por ejemplo, puedes usar marcadores temporales para moverte rápido por el documento.

Con un simple atajo de teclado, como Ctrl+B para crear un marcador, puedes luego saltar a ellos desde el menú de marcadores. No se guardan dentro del archivo (no modifican el contenido real), pero mientras trabajas son una forma elegante de marcar secciones importantes. Más práctico que dejar palabras “chorra” como foobar en el texto y buscar luego, que al final siempre se puede olvidar borrar.

Otra función clave es el resaltado de sintaxis y los modos de documento. Desde el menú de herramientas puedes activar la revisión ortográfica automática, que marca errores con subrayados, y elegir modos específicos para formatos concretos: Markdown, HTML, Python, C/C++, etc. Cada modo aplica un esquema de resaltado distinto para ayudarte a leer y entender mejor el contenido.

Si quieres hilar más fino, puedes elegir directamente el tipo de resaltado independientemente del modo, por si quieres forzar un esquema visual concreto. Este tipo de flexibilidad hace que el mismo editor te sirva tanto para redactar texto plano como para depurar rápidamente un fragmento de código.

Además, muchos usuarios aprecian especialmente la vista general del documento en el lateral derecho, una especie de miniatura muy vertical de todo el texto. Aunque parezca pequeña, es sorprendentemente útil para localizar secciones, títulos o trozos de código y saltar con un solo clic a la zona aproximada.

Qué ofrece Kate por encima de KWrite

La gran pregunta es: si la edición de texto “pura y dura” es casi la misma, ¿por qué pasar de KWrite a Kate? La respuesta está en todo lo que rodea al texto cuando trabajas como programador o con proyectos complejos: paneles, plugins, sesiones y terminal.

Kate añade una barra lateral donde puedes ver el sistema de ficheros o un directorio de proyecto. Además, maneja el concepto de “proyecto”, de modo que puede relacionar archivos entre sí (por ejemplo, un .cpp con su .h, o varios ficheros de configuración de un mismo módulo) y ofrecerte navegación más inteligente entre ellos.

Incluye también una terminal integrada que se despliega con una tecla (normalmente F4), lo que te permite ejecutar comandos, compilar, lanzar scripts o usar herramientas de consola sin salir del propio editor. Incluso puedes mandar el contenido del documento a la terminal de forma directa, lo que, para desarrollo y scripting, ahorra bastante tiempo.

Otro plus es la gestión de sesiones. Kate puede guardar diferentes configuraciones de ventanas, pestañas, proyectos abiertos y preferencias, de modo que tengas perfiles distintos para cada tipo de trabajo (por ejemplo, un entorno para C++, otro para edición web, otro para notas de documentación, etc.).

Además, Kate admite una amplia variedad de plugins que añaden funcionalidades avanzadas: integración con servidores de lenguaje (LSP) para autocompletado inteligente, análisis estático, terminales mejoradas, depuración, herramientas específicas para lenguajes concretos, y un largo etcétera. Este ecosistema de extensiones es lo que, en la práctica, convierte a Kate en una especie de mini-IDE para muchos desarrolladores.

Por todo esto, muchos usuarios describen Kate como una herramienta muy completa para programadores, mientras que KWrite se ve como el editor “limpio” para tareas rápidas o simples, aunque siga teniendo opciones potentes bajo el capó.

Diferencias prácticas en la interfaz y el comportamiento

Cuando comparas las dos ventanas lado a lado, te das cuenta de que la interfaz de KWrite y la de Kate son casi idénticas en los elementos que comparten: barra de herramientas, área de texto, minivista lateral, menús básicos… La diferencia principal viene de los paneles y vistas adicionales.

En KWrite no verás las vistas de herramientas laterales que sí aparecen en Kate para explorador de proyectos, terminal acoplada y otros paneles derivados de plugins. También cambia la configuración por defecto del toolbar y de la barra de URL (ruta del archivo), que pueden venir activadas o desactivadas según el modo.

A nivel de comportamiento, KWrite no comparte instancias ni sesiones. Cada vez que lo abres, es como un editor independiente y no se mete en historias de gestión avanzada de sesiones. Tampoco carga plugins complejos, por lo que no tendrás algunas de las funciones “fancy” que sí ofrece Kate.

En ambos puedes usar pestañas con un comportamiento muy parecido: abrir múltiples documentos, hacer apertura rápida, dividir la vista en paneles, etc. Esta es una mejora importante respecto al KWrite de hace 20 años, que era de ventana única estricta. Hoy en día, gracias a compartir código con Kate, KWrite puede tener pestañas sin arrastrar consigo todo el peso del resto de características.

Uso real: de la edición ligera al desarrollo profesional

Entre los usuarios de KDE hay opiniones bastante claras sobre cuándo tiene sentido usar KWrite, Kate o incluso KDevelop. En general, se suele ver KWrite como el más liviano, KDevelop como el más pesado orientado a grandes proyectos y Kate en un punto intermedio, ideal para el día a día del programador que no necesita un mega-IDE.

Mucha gente nueva en KDE pregunta cuál elegir, y la respuesta habitual es algo así: si solo quieres editar texto, tomar notas, tocar algún script o archivo de configuración, KWrite va sobrado. Si programas de forma habitual, manejas muchos ficheros y aprecias cosas como proyectos, terminal integrada y sesiones, entonces Kate encaja mucho mejor.

Hay incluso usuarios que, aun sin usar KDE como escritorio principal, siguen tirando de KWrite porque les gusta su equilibrio entre sencillez y potencia. Un ejemplo típico es alguien en XFCE que mantiene algunas aplicaciones KDE como Krusader o KWrite porque les resultan imprescindibles, y ajusta las dependencias para evitar lo que considera “bloat” (componentes como kactivities, knewstuff o kuserfeedback si no les saca partido).

También se ven casos de personas que intentan buscar alternativas no-KDE a KWrite (como ciertos editores para GTK o Qt independientes) y, al probarlas, echan en falta detalles clave como el modo de edición en bloque (selección vertical parcial de líneas) o un comportamiento robusto al comentar múltiples líneas. Mientras no encuentran un sustituto que cumpla con todas esas funciones, terminan quedándose con KWrite como herramienta principal.

Otros editores en el entorno KDE: KDevelop y KEdit

Dentro del ecosistema KDE no todo es KWrite y Kate; hay otras aplicaciones relacionadas con la edición de texto y el desarrollo, como KDevelop o el veterano KEdit.

KDevelop es un IDE completo, mucho más pesado, pensado ya para proyectos grandes, refactorizaciones complejas, depuración integrada, asistentes y un largo catálogo de herramientas. Aprovecha también KTextEditor como motor de edición, por lo que la sensación de escribir es familiar si vienes de Kate o KWrite, pero a nivel de interfaz y requisitos de recursos juega en otra liga.

KEdit, por su parte, sigue existiendo en algunos entornos como editor alternativo. Una de sus particularidades históricas es el soporte para texto bidireccional, algo relevante para idiomas escritos de derecha a izquierda. Formaba parte en su día del paquete kdeaddons y servía un nicho concreto en cuanto a tipología de texto.

En cualquier caso, el usuario medio de KDE hoy en día se mueve sobre todo entre KWrite como editor ligero, Kate como entorno de edición avanzado y, cuando necesita aún más, KDevelop como IDE especializado.

Licencia, tecnología y mantenimiento

A nivel técnico, KWrite (y por extensión Kate) está escrito en C++ usando Qt para la interfaz y distribuido bajo licencia LGPL. Esto lo convierte en software libre, integrable en otros proyectos y mantenido por un equipo de desarrolladores bastante amplio dentro de la comunidad KDE.

Sus repositorios de código están alojados en la infraestructura de KDE y con espejos en plataformas como GitHub, tanto para el propio editor como para los frameworks subyacentes: KTextEditor y KSyntaxHighlighting, entre otros. También existen sistemas de seguimiento de bugs donde se pueden reportar errores y hacer seguimiento de su resolución.

El equipo anima de forma constante a que nuevos colaboradores se sumen al desarrollo, ya sea para añadir funciones, pulir detalles o mejorar el rendimiento. El hecho de que KWrite y Kate compartan ahora casi todo el código hace que cada corrección o mejora repercuta automáticamente en ambos editores, reduciendo esfuerzo duplicado y aumentando la calidad general.

En la práctica, esto se traduce en que cada pequeña mejora que entra en el repositorio beneficia a todo el ecosistema de editores KDE, no solo a Kate y KWrite, sino también a las aplicaciones que usan sus frameworks, reforzando su papel como referencia dentro del escritorio Plasma.

Mirando el conjunto, para un usuario final de KDE es difícil encontrar hoy un equilibrio mejor entre un editor ligero pero potente como KWrite y una herramienta de desarrollo versátil como Kate, más aún sabiendo que ambos se mantienen en paralelo, comparten la misma base, no entran en conflicto entre sí y cubren desde el uso más simple de bloc de notas hasta flujos de trabajo muy exigentes en programación.

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SonicDE: el entorno de escritorio que mantiene vivo X11

Por: Pablinux

SonicDE

SonicDE se ha convertido en uno de los nombres más sonados cuando se habla de mantener vivo el escritorio en X11 dentro del ecosistema KDE. Mientras buena parte del mundo Linux se mueve a toda prisa hacia Wayland, este proyecto comunitario ha decidido coger el relevo del código clásico de Plasma y KWin para ofrecer una alternativa optimizada, pulida y con una filosofía muy clara: priorizar la estabilidad, el rendimiento y la libertad de elección del usuario.

Lejos de ser un simple clon, SonicDE se articula como un conjunto de componentes bien definidos: sonic-win como gestor de ventanas X11, sonic-workspace como espacio de trabajo derivado de Plasma, silver-sddm como tema de inicio de sesión y paquetes específicos para distintas distribuciones. Todo ello con una hoja de ruta que pasa por mantener y mejorar el soporte X11, depurar el código heredado de KDE y ofrecer un entorno cohesionado que funcione bien tanto en equipos modestos como en configuraciones más exigentes, incluyendo escenarios de juego y creación de contenido, con soporte para Steam Audio.

Qué es SonicDE y de dónde sale

SonicDE nace como un fork directo de partes clave de KDE Plasma, en concreto del workspace y del gestor de ventanas KWin para X11. Su origen está muy ligado a la decisión de KDE de orientar Plasma 6.8 y versiones posteriores hacia un modelo prácticamente exclusivo en Wayland, retirando de forma gradual el soporte para sesiones X11. Ante este cambio, un grupo de desarrolladores y usuarios que seguían confiando en X11 decidió rescatar, limpiar y ampliar el código orientado a este protocolo clásico.

En un principio el proyecto se llamó «KDE-Lite», pero con el tiempo adoptó el nombre actual para reflejar mejor su identidad propia como entorno de escritorio independiente aunque derivado de KDE. SonicDE no busca competir con Plasma en el terreno Wayland, sino ofrecer una opción sólida para quienes necesitan o prefieren seguir usando X11 por compatibilidad, rendimiento o simple preferencia personal.

Componentes principales del ecosistema SonicDE

El corazón de SonicDE se sustenta en varios proyectos que se desarrollan de forma coordinada. Cada uno cubre una parte específica del escritorio, pero todos comparten una misma filosofía: código mantenible, reproducible y centrado en X11.

sonic-workspace: el espacio de trabajo basado en Plasma

El paquete sonic-workspace es, en esencia, una bifurcación del Plasma Workspace original, con todas las piezas necesarias para levantar un entorno tipo Plasma pero afinado para sesiones X11. Incluye paneles, widgets, gestión de actividades, fondos, notificaciones y otros elementos que definen la experiencia de escritorio cotidiana.

Dentro de este fork, los desarrolladores han ido eliminando partes del código que se enfocaban únicamente en Wayland, a la vez que han ido modernizando elementos obsoletos o marcados como deprecated en el árbol original. Esto no solo mantiene vivo el soporte X11, sino que facilita que el proyecto sea sostenible a medio y largo plazo sin arrastrar lastre innecesario.

Una de las ventajas de este enfoque modular es que ciertas funciones ligadas a Wayland se han movido a componentes opcionales, como el paquete sonic-workspace-wayland. Esto permite escenarios flexibles, por ejemplo en dispositivos como Steam Deck, donde el usuario puede seguir en X11 de forma habitual y activar Wayland solo cuando necesite HDR o integraciones específicas con Gamescope, evitando instalar o cargar componentes que no vaya a usar de forma habitual.

sonic-win: gestor de ventanas y compositor X11

El otro gran pilar del proyecto es sonic-win, un gestor de ventanas y compositor para X11 derivado directamente de KWin/X11. Su función principal es gestionar las ventanas y los efectos gráficos en conjunto con una shell de escritorio (como sonic-desktop), siempre con la idea de ser lo menos intrusivo posible. Si todo va bien, el usuario casi no debería notar que está usando este gestor en particular: su presencia debe ser transparente en el día a día.

A pesar de este enfoque discreto, sonic-win integra un conjunto de características avanzadas pensadas para usuarios exigentes, siempre que no entren en conflicto con la prioridad de ofrecer una experiencia estable y simple. No está orientado a un nicho muy específico de usuarios, sino que sigue el mismo público objetivo que la shell de escritorio que lo use, lo que lo hace válido tanto para entornos ligeros como para instalaciones más completas.

Importa subrayar que sonic-win no pretende ser un sustituto universal para todos los gestores de ventanas. No es una alternativa directa a gestores standalone minimalistas como i3 u openbox, ni un reemplazo para gestores estrechamente ligados a shells ajenas (por ejemplo, GNOME Shell). Tampoco apunta a ser lo más espartano posible ni a prescindir del compositor por defecto, aunque es técnicamente posible desactivar la composición o aprovechar la transparencia de red de X11 cuando se necesite.

silver-sddm y otros elementos del entorno

Además del workspace y el compositor, SonicDE se apoya en otros componentes que redondean la experiencia. Un ejemplo claro es silver-sddm, un tema para el gestor de inicio de sesión SDDM pensado para integrarse visualmente con el entorno Sonic y con Plasma 6. Este tema forma parte del conjunto de paquetes que dan coherencia visual al sistema.

Junto al tema de login se han desarrollado paquetes como sonic-silver-theme, que incluye decoraciones de ventana, estilo de aplicaciones y un tema global muy personalizable adaptado a la estética de SonicDE. La idea es ofrecer un escritorio que no solo funcione bien, sino que además tenga una identidad visual cuidada y consistente, manteniendo compatibilidad con el ecosistema KDE.

Ventajas de seguir apostando por X11 con SonicDE

Uno de los argumentos centrales del proyecto es que X11 sigue ofreciendo ventajas prácticas en muchos escenarios reales, más allá del debate teórico entre protocolos. SonicDE se ha ido centrando precisamente en pulir esos detalles que marcan la diferencia para el usuario final.

Experiencia de usuario pulida y funciones que “simplemente funcionan”

Entre las funciones destacadas de sonic-win en entorno X11 se encuentran los menús integrados localmente (LIM, Locally Integrated Menus), que permiten que la experiencia con aplicaciones clásicas y modernas sea muy fluida. Además, se ha logrado una implementación de desplazamiento inercial muy fina, que incluso bajo Wine ofrece una respuesta suave.

El comportamiento de desplazamiento en aplicaciones como LibreOffice o programas basados en Qt resulta notablemente más fluido bajo X11 con SonicDE en comparación con ciertos entornos Wayland, según las experiencias que se han ido recopilando. En el caso de Chromium y derivados, algunas funciones como el arrastrar y soltar (drag & drop) muestran una mayor fiabilidad en X11 bien configurado.

Las teclas rápidas globales son otro de los puntos fuertes: atajos como los de pulsar para hablar (push-to-talk) en Telegram o el conmutador de grabación en OBS Studio funcionan de manera más predecible en este entorno. Del mismo modo, las ventanas se restauran donde estaban cuando se cerraron, tanto dentro de una sesión como entre sesiones distintas, lo que aumenta la sensación de continuidad.

También hay mejoras notables en la gestión de pantallas múltiples: las aplicaciones, incluidos muchos juegos, identifican correctamente cuál es la pantalla principal y se ajustan a ella sin comportamientos extraños. Por otro lado, la grabación y compartición de pantalla a través de herramientas como TeamViewer o soluciones de escritorio remoto resulta muy natural, algo que en Wayland aún depende de capas adicionales y portales específicos.

Herencia de KWin/X11 y mejora continua

KWin para X11 fue durante años mantenido directamente por los desarrolladores de KDE, pero con la reorientación del proyecto hacia Wayland esa parte del código perdió prioridad. Antes de SonicDE, hubo esfuerzos individuales como el repositorio kwin-x11-improved de guiodic, donde se aplicaron parches en 2025 para mejorar la experiencia de Plasma sobre X11.

SonicDE recoge ese testigo con la intención de ir más allá: unificar mejoras, corregir errores y añadir optimizaciones propias sobre la base de KWin/X11. Además, se está explorando un backend basado en Vulkan para sonic-win, similar a iniciativas como DXVK 2.1, lo que abre la puerta a composiciones más eficientes, menor latencia y mejor uso del hardware gráfico moderno, algo especialmente interesante para jugadores y usuarios que trabajan con contenido multimedia intensivo.

Distribuciones, paquetes y ecosistema alrededor de SonicDE

Uno de los signos más claros de madurez de un proyecto de escritorio es su llegada a los repositorios de las principales distribuciones. En este sentido, SonicDE ha ido ganando presencia con paquetes específicos en Arch Linux, XLibre y OpenMandriva, entre otras iniciativas.

Paquetes y versiones en XLibre

En el ecosistema XLibre se pueden encontrar varios paquetes clave relacionados con SonicDE, que muestran tanto la estructura modular del proyecto como su evolución en el tiempo. Entre ellos destacan elementos como sonic-win, sonic-workspace y sonic-x11-session, además de los temas Silver.

El paquete sonic-win se distribuye como un fork más ligero de KWin centrado exclusivamente en X11, en versiones recientes de la rama 6.5.x. sonic-workspace, por su parte, aporta los componentes necesarios para levantar un entorno de trabajo tipo Plasma, incluyendo correcciones y mejoras pensadas específicamente para sesiones X11. Complementando estos elementos, sonic-x11-session proporciona la sesión de escritorio lista para usar en XLibre, con ajustes orientados a ese entorno.

Junto a estos paquetes funcionales se encuentran sonic-silver-sddm y sonic-silver-theme, que aportan respectivamente un tema para SDDM adaptado a Plasma 6 y un conjunto de decoraciones de ventanas, estilo de aplicaciones y tema global fuertemente personalizable. Todo ello forma un conjunto bastante coherente a nivel visual y funcional.

Integración con OpenMandriva y mejoras en la cadena de construcción

Un hito importante para la consolidación del proyecto ha sido la llegada de los primeros pull requests de Sonic-Win y Sonic-Workspace a la infraestructura de OpenMandriva. Esta integración no se ha limitado a empaquetar el código tal cual, sino que ha supuesto un trabajo profundo en la forma de definir dependencias, parches y procesos de compilación.

Las nuevas recetas de construcción se han diseñado con un alto nivel de rigor: cada dependencia está fijada explícitamente, todos los hashes se validan, cada parche cuenta con documentación clara y los pasos de compilación se han hecho lo más deterministas posible. Esta atención al detalle facilita que más desarrolladores y mantenedores puedan colaborar sin necesidad de conocer todos los entresijos del código desde el primer día.

El resultado práctico es que SonicDE deja de depender de unos pocos expertos y se vuelve un proyecto más abierto a la comunidad e industrializable. Cualquier distribución interesada puede tomar estas recetas como base, confiando en que el resultado será reproducible y comprensible, dos factores claves para que un entorno de escritorio gane adopción real.

Compatibilidad ampliada con otros escritorios X11

Uno de los aspectos más llamativos del trabajo sobre sonic-win es que sus beneficios no se limitan al propio SonicDE. Muchos entornos ligeros como XFCE, LXQt y otros escritorios que reutilizan KWin_X11 de forma indirecta pueden aprovechar las mejoras con solo instalar sonic-win, sin configuraciones especiales.

Los usuarios han empezado a reportar mejoras en la fluidez de los fotogramas, menor uso de RAM y un comportamiento más estable en situaciones de juego o alta carga gráfica, incluso aunque no se esté usando la sesión de SonicDE como tal. Este efecto colateral positivo refuerza la idea de que el esfuerzo invertido en optimizar X11 aún tiene recorrido y puede beneficiar a todo un abanico de escritorios.

Filosofía del proyecto y relación con Wayland, systemd y otras plataformas

SonicDE no solo se define por su código, sino también por la filosofía que hay detrás. Su punto de partida es una postura clara en favor de la libertad de elección dentro del software libre, tanto a nivel técnico como de plataformas soportadas.

Posición frente a Wayland y el cambio de rumbo de KDE

La apuesta de KDE por Wayland llevó a sacrificar parte de la compatibilidad con X11 y con plataformas menos extendidas. Decisiones como retirar el soporte a FreeBSD en el Plasma Login Manager o ir dejando de lado ciertos caminos alternativos se han percibido como una forma de estrechar el campo de juego, especialmente para quienes no encajan del todo en el modelo de escritorio más popular o en las distribuciones dominantes.

En respuesta a este contexto, SonicDE se presenta como una vía para que quienes no quieran o no puedan migrar todavía a Wayland sigan disfrutando de un entorno moderno. Además, hay un interés explícito en que el proyecto se pueda adaptar a plataformas menos comunes, al estilo de lo que realiza XLibre, abriendo la puerta a arquitecturas y sistemas más allá del Linux de masas.

Iniciativas de empaquetado multiplataforma y apoyo a otros init

La comunidad en torno a SonicDE ha recibido atención de desarrolladores procedentes de proyectos como Ravenports, un framework de empaquetado que da servicio a sistemas como DragonFly BSD, FreeBSD, Linux con glibc, MidnightBSD, NetBSD o illumos. Gracias al trabajo previo con bibliotecas de KDE Frameworks, estos colaboradores plantean extender su cobertura hasta el entorno de escritorio SonicDE en la medida en que la compatibilidad lo permita.

Un punto recurrente en estas conversaciones es el papel de systemd frente a otros sistemas de inicio. Mientras algunas partes del mundo KDE han ido adoptando una cierta dependencia de systemd por defecto, SonicDE se mira con interés como un proyecto que podría seguir funcionando correctamente en sistemas que prefieren otros esquemas de init. La intención, desde el lado de la comunidad que lo apoya, es que se dé soporte tanto a distribuciones basadas en systemd como a aquellas que han optado por alternativas, manteniendo realmente esa promesa de opcionalidad.

Ravenports, al funcionar como gestor de paquetes secundario en un prefijo separado, ofrece un modelo especialmente útil para proyectos jóvenes como SonicDE que aún no están ampliamente empaquetados en todas partes. Esto permitiría instalar SonicDE de forma complementaria a los paquetes del sistema base, facilitando pruebas, adopción gradual y contribuciones desde más entornos.

Comunidad de SonicDE, contribución y canales de participación

Al ser un proyecto comunitario, SonicDE se apoya mucho en la participación de usuarios y desarrolladores interesados en mantener viva la experiencia Plasma sobre X11. El repositorio principal se aloja en GitHub, donde se puede explorar tanto el código fuente de sonic-win y sonic-workspace como los distintos módulos que componen el escritorio.

Para quienes quieran aportar código, se ha preparado documentación de contribución en la que se explica cómo empezar, cómo enviar parches y cuál es el flujo de trabajo esperado. Los informes de errores se centralizan en el bug tracker de sonic-win dentro de GitHub, donde se pueden abrir incidencias detallando el problema, el entorno y los pasos para reproducirlo.

Más allá de la parte técnica, el proyecto mantiene presencia en distintos canales de comunicación: Bluesky, Discord, Mastodon, Matrix, OFTC IRC, Telegram y X (Twitter). Estos espacios sirven tanto para ofrecer ayuda a usuarios finales (siempre combinada con el soporte que dé cada distribución) como para debatir la dirección del proyecto, coordinar tareas o simplemente compartir experiencias.

También se recomiendan recursos de terceros, como la guía Plasma X11 mejorada de guiodic, que incluye optimizaciones pensadas sobre todo para tarjetas gráficas Intel, o el análisis crítico que compara X11 y Wayland elaborado por probonopd. Estos materiales ayudan a contextualizar el papel de SonicDE en el debate más amplio sobre la evolución del escritorio gráfico en Linux y otros sistemas.

En conjunto, SonicDE representa un esfuerzo serio por mantener y modernizar el escritorio X11 heredado de KDE, combinando rigor en la ingeniería (builds reproducibles, dependencias controladas, modularidad real) con una filosofía que prioriza la libertad de elección del usuario y de las distribuciones. Para quienes aún no están convencidos de dar el salto definitivo a Wayland, o simplemente quieren un entorno X11 afinado y bien mantenido, este proyecto se está consolidando como una opción cada vez más atractiva y madura.

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GNU Guix 1.5 refuerza su modelo funcional y amplía soporte de escritorios

Por: Pablinux

GNU Guix 1.5

La llegada de GNU Guix 1.5 marca un punto de inflexión para esta distribución del sistema GNU y su conocido gestor de paquetes funcional. Tras un periodo de desarrollo prolongado, el proyecto presenta una actualización de gran calado que no solo renueva el software disponible, sino que también introduce cambios profundos en la forma en que se gestiona y evoluciona la plataforma.

En un contexto europeo donde crece el interés por las soluciones libres que garanticen independencia tecnológica, este lanzamiento sitúa a GNU Guix como una opción particularmente atractiva para administraciones públicas, universidades y usuarios avanzados que valoran la reproducibilidad, el control de las actualizaciones y la transparencia del código.

GNU Guix 1.5: nueva versión estable tras más de tres años de desarrollo

La versión 1.5 de GNU Guix llega más de tres años después de la anterior versión estable 1.4, un intervalo que se traduce en una actualización de gran tamaño para la distribución y para el gestor de paquetes. Los responsables del proyecto destacan la incorporación de más de 12.500 paquetes nuevos y en torno a 29.900 actualizaciones de paquetes ya existentes, lo que supone un salto notable en variedad de software disponible.

Además de la ampliación del catálogo, el equipo ha puesto el foco en pulir la experiencia con la herramienta de línea de comandos guix, incorporando mejoras de usabilidad y nuevas opciones para gestionar perfiles, paquetes y sistemas de manera más sencilla y segura tanto en entornos de escritorio como de servidor.

Escritorios KDE Plasma 6.5 y GNOME 46 sobre Wayland

Uno de los cambios más visibles para el usuario final es la inclusión del entorno de escritorio KDE Plasma 6.5, que llega acompañado de un nuevo servicio denominado plasma-desktop-service-type. Este servicio facilita la configuración del escritorio Plasma dentro de las definiciones del sistema de Guix, permitiendo ajustar con precisión componentes y aplicaciones en función de las necesidades del usuario o de la organización.

En el caso de GNOME, GNU Guix 1.5 pasa a ofrecer GNOME 46 con Wayland como sesión predeterminada en los sistemas que utilizan este escritorio. El servicio gnome-desktop-service-type se ha rediseñado para ser más modular, lo que abre la puerta a personalizar con mayor detalle el conjunto estándar de aplicaciones GNOME, algo especialmente útil para despliegues en empresas, centros educativos o laboratorios que deseen crear imágenes adaptadas a su uso concreto.

El uso de Wayland por defecto, tanto para GNOME como para Plasma, refuerza la apuesta por un stack gráfico más moderno, con mejor gestión de seguridad, aislamiento de ventanas y soporte mejorado para pantallas de alta resolución, aunque manteniendo opciones para seguir recurriendo a X11 cuando los casos de uso o determinados programas así lo requieran.

Kernel GNU Linux-libre 6.17 y software actualizado

En el corazón de esta versión se encuentra el kernel GNU Linux-libre 6.17, una variante del kernel Linux sin componentes considerados no libres. Este enfoque encaja con la filosofía del proyecto GNU y con los requisitos de quienes necesitan garantizar que todo el software del sistema cumple criterios estrictos de libertad.

Junto con el kernel, la distribución incorpora numerosas versiones recientes de herramientas de desarrollo y aplicaciones de uso general. Destacan la presencia de GCC 15.2 y LLVM 21.1.8 como compiladores principales, lo que proporciona un entorno moderno para desarrolladores que trabajen con distintos lenguajes y optimizaciones.

El ecosistema de aplicaciones también se pone al día con programas como GNU Emacs 30.2 para edición de texto y desarrollo, así como navegadores y clientes basados en tecnologías libres como Icecat 140 y Librewolf 140. Todo ello se integra en el modelo de gestión transaccional de Guix, que facilita la instalación, el retroceso de cambios y el mantenimiento de distintos perfiles de usuario sin interferencias entre sí.

GNU Guix 1.5 introduce nuevos servicios de sistema con GNU Shepherd 1.0

En el apartado de servicios de sistema, GNU Guix 1.5 incorpora alrededor de 40 nuevos servicios que amplían notablemente las posibilidades de configuración. Entre ellos se incluyen componentes como Forgejo Runner, RabbitMQ, iwd para la gestión de redes inalámbricas o dhcpcd, que permiten adaptar el sistema a entornos de desarrollo, producción o redes complejas sin recurrir a herramientas externas.

El sistema de inicio y gestión de servicios se basa en GNU Shepherd 1.0, que proporciona funcionalidades como servicios programados en el tiempo, soporte para reinicios mediante kexec y nuevos servicios para el manejo de registros del sistema y su rotación. Estos nuevos servicios de logging pasan a ser utilizados por Guix System en sustitución de soluciones tradicionales como Rottlog y syslogd, con el objetivo de ofrecer una gestión de registros más integrada y coherente con el diseño del sistema.

En paralelo, se ha introducido un cambio importante en la gestión de binarios con permisos elevados: el antiguo mecanismo setuid-programs se ha reemplazado por privileged-programs en las definiciones del sistema operativo. Este nuevo enfoque permite asignar capacidades concretas de Linux a determinados programas, afinando tanto la seguridad como el control de privilegios en entornos multiusuario.

Mejoras de seguridad y cambios en paquetes base de GNU Guix 1.5

Entre las novedades menos visibles pero relevantes desde el punto de vista de la seguridad, GNU Guix 1.5 integra el paquete nss-certs dentro de %base-packages, lo que significa que los certificados necesarios para conexiones TLS pasan a formar parte del conjunto estándar de paquetes del sistema. Esto facilita disponer de un entorno seguro nada más instalar, sin configuraciones adicionales complejas.

Las mejoras en el comando guix también persiguen reforzar la seguridad y la trazabilidad de las operaciones de instalación, actualización, creación de perfiles y gestión de sistemas. La combinación del modelo funcional con operaciones transaccionales permite volver atrás en caso de errores o problemas, algo de especial interés para administradores que gestionan sistemas en producción o estaciones de trabajo críticas.

Soporte para RISC-V de 64 bits y experimentos con GNU Hurd

En el plano de arquitecturas soportadas, GNU Guix 1.5 añade soporte para RISC-V de 64 bits en la distribución del sistema. Este movimiento responde al creciente interés en Europa y otras regiones por arquitecturas abiertas que puedan ser empleadas en proyectos académicos, investigación, hardware soberano y dispositivos especializados.

Además, el proyecto incluye de forma experimental una opción de kernel GNU Hurd para x86_64, pensada para quienes deseen explorar o contribuir a este sistema alternativo al kernel Linux dentro del entorno de Guix. Aunque se trata de una característica en fase temprana, refuerza la vocación del proyecto de servir como plataforma flexible para distintos núcleos y configuraciones.

Cambios en la gobernanza del proyecto y nuevo ciclo de lanzamientos

Más allá de las mejoras técnicas, GNU Guix 1.5 llega acompañado de un cambio relevante en la forma de tomar decisiones dentro de la comunidad. Los desarrolladores han adoptado un nuevo proceso de toma de decisiones basado en el consenso, con el objetivo de hacer más transparente y participativa la evolución del proyecto.

Una de las decisiones derivadas de este nuevo modelo ha sido la migración del alojamiento del código fuente a Codeberg, una plataforma de forja de software que destaca por su apuesta por el software libre y el control comunitario. Este movimiento encaja con la filosofía de Guix y con la voluntad de reducir dependencias de infraestructuras privativas o controladas por grandes corporaciones.

Asimismo, el proyecto ha decidido establecer un ciclo de lanzamientos anual para las versiones principales de Guix. De esta forma, los usuarios y organizaciones que despliegan la distribución podrán planificar con mayor antelación actualizaciones, pruebas y migraciones, algo especialmente importante en entornos donde se requiere estabilidad a largo plazo pero también acceso periódico a nuevas funcionalidades.

Formas de instalación y actualización de GNU Guix 1.5

GNU Guix 1.5 se distribuye en varias modalidades para adaptarse a distintos escenarios de uso. Desde la web oficial del proyecto se pueden obtener imágenes ISO de instalación (no se proporcionan imágenes en modo «live»), así como imágenes preconfiguradas para máquinas virtuales. Estas opciones resultan prácticas para pruebas controladas, despliegues en infraestructuras de virtualización o entornos de laboratorio.

Para quienes ya cuentan con otra distribución GNU/Linux, el proyecto ofrece tarballs con los que instalar el gestor de paquetes Guix sobre el sistema existente, ya sea compilando desde el código fuente o utilizando binarios proporcionados por el proyecto. Esta modalidad permite beneficiarse del modelo funcional y transaccional de Guix sin tener que sustituir por completo la distribución actual.

Los usuarios que ya utilizan Guix pueden obtener la nueva versión mediante el comando guix pull, que actualiza el canal principal y pone al día el sistema manteniendo la posibilidad de retornar a revisiones anteriores gracias al historial de generaciones. Esta característica resulta especialmente útil para probar nuevas versiones de paquetes o del propio sistema sin asumir riesgos irreversibles.

Con esta edición 1.5, GNU Guix refuerza su posición como distribución y gestor de paquetes orientado a la libertad del usuario, la reproducibilidad y el control fino del sistema, combinando un ecosistema de software considerablemente ampliado con mejoras de seguridad, soporte para arquitecturas emergentes y una gobernanza más estructurada que apunta a una evolución sostenida en los próximos años.

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Deepin 25.0.10 pule su instalador y el escritorio para dar más estabilidad

Por: Pablinux

Deepin 25.0.10

La distribución GNU/Linux Deepin 25 arranca el año con una nueva revisión de su sistema, la versión 25.0.10, centrada sobre todo en pulir la experiencia diaria y en facilitar las tareas de instalación y mantenimiento. No se trata de una revolución para quienes ya están al día, pero sí de un punto de entrada más maduro para quienes quieran probar este escritorio tan cuidado visualmente que, poco a poco, también gana peso fuera de China, incluyendo Europa y España.

Esta entrega llega como una imagen de sistema renovada que agrupa todas las mejoras publicadas hasta la fecha, además de incorporar ajustes adicionales en el instalador, el gestor de archivos, el entorno de escritorio DDE y distintos componentes del sistema. En conjunto, el objetivo es reforzar la estabilidad, la seguridad y la coherencia de la experiencia, sin alterar el enfoque base de Deepin 25 como sistema inmutable con fuerte protagonismo de la inteligencia artificial.

Deepin 25.0.10: una nueva imagen de instalación más inteligente

La numeración de este lanzamiento, Deepin 25.0.10, deja claro que estamos ante una revisión de mantenimiento más que ante una versión mayor. Para quienes ya usan Deepin 25 y han ido aplicando las actualizaciones con regularidad, prácticamente todo lo que incluye esta imagen ya debería estar presente en su sistema. La diferencia principal es que ahora se ofrece un ISO actualizado, pensado tanto para nuevas instalaciones como para equipos que lleven tiempo sin actualizar.

El cambio más visible para quien instale desde cero es la mejora del instalador del sistema. Deepin ha revisado el proceso de instalación completa en disco para que la información sobre el formateo sea más clara y destacada visualmente, algo especialmente importante para usuarios menos expertos que, en muchas ocasiones, no tienen del todo claro qué se va a borrar.

Además, el instalador incorpora una opción muy demandada: la posibilidad de conservar los datos del usuario y reutilizar la cuenta, su configuración y sus archivos personales durante una instalación de disco completo. Esto reduce el temor a perder documentos importantes y acorta el tiempo de recuperación tras una reinstalación, al evitar tener que rehacer desde cero preferencias, atajos y entorno de trabajo.

Para usuarios que se plantean migrar desde otras distribuciones GNU/Linux o desde versiones anteriores que llevan tiempo sin tocarse, este enfoque más «amable» con los datos facilita que un equipo pueda ponerse al día con la versión más reciente de Deepin 25 sin necesidad de planear copias de seguridad complejas o procesos manuales de restauración.

Gestor de archivos renovado para trabajar más rápido

El otro gran protagonista de Deepin 25.0.10 es el gestor de archivos, que recibe una actualización profunda para mejorar la eficiencia en el día a día. Una de las funciones más prácticas es el desplazamiento automático de la lista cuando se arrastran elementos hacia el borde de la ventana, una característica que facilita mover ficheros en directorios muy largos sin tener que combinar varias acciones de scroll y arrastre.

El explorador introduce también vista por grupos, que permite organizar archivos según criterios como fecha, tamaño o tipo, ayudando a localizar contenidos recientes o a limpiar directorios con más comodidad. A esto se suma la posibilidad de fijar pestañas (pinned tabs), muy útil para mantener siempre a mano las carpetas de uso frecuente sin tener que abrir constantemente nuevas ventanas.

Deepin ha retocado igualmente la forma en que se abren carpetas desde el escritorio o desde aplicaciones de terceros, priorizando la apertura en nuevas pestañas dentro de la ventana existente. De este modo se evitan ventanas duplicadas y se mantiene más ordenado el espacio de trabajo, algo especialmente valorable en escritorios con múltiples monitores o cuando se manejan varios proyectos a la vez.

Junto con estas mejoras funcionales, se han abordado diversos problemas de uso: desde errores en la ordenación de archivos con nombres complejos -por ejemplo, con varios puntos- hasta comportamientos anómalos al abrir elementos como administrador, traducciones incompletas o inconsistencias en la forma en que se muestran dispositivos externos y elementos de terceros.

Pulido de la interfaz: barra de tareas, centro de control y bloqueo

La actualización 25.0.10 dedica buena parte del esfuerzo a ajustar detalles de DDE, la barra de tareas y el centro de control. Se ha refinado el área de clic de los iconos de la barra para mejorar la precisión al lanzar aplicaciones, y se ha trabajado en los bordes, alineación y aspecto de las vistas previas de ventanas, con el objetivo de que la experiencia sea más coherente, tanto en modo claro como en modo oscuro.

El centro de control recibe cambios en varias secciones. En el apartado de desarrollador, se añade la posibilidad de configurar el nivel de registro de logs, permitiendo activar un modo de depuración más detallado cuando se necesita investigar un fallo. También se incorpora un interruptor para la protección de solo lectura del sistema, conocida como «Rocky read-only» o mecanismo de protección de la base inmutable, que permite desbloquear temporalmente la escritura en directorios del sistema manteniendo el respaldo mediante snapshots y opciones de restauración.

Se han retocado asimismo elementos de la pantalla de bloqueo y del comportamiento en espera. En portátiles con configuración multi-monitor, cuando la tapa se cierra y la acción de energía está fijada en «no hacer nada», el sistema puede conmutar automáticamente el monitor externo como pantalla principal, un escenario típico en entornos de oficina o teletrabajo con dock y monitor grande.

Entre los ajustes menores se incluyen mejoras en el portapapeles, la lógica de autenticación tras la suspensión, la corrección de pequeños fallos de interfaz en menús y botones, y una mejor integración de las notificaciones y accesos directos, intentando que el conjunto resulte más predecible y cómodo para quienes pasan muchas horas frente al escritorio.

Nuevas funciones de Deepin 25.0.10: temas, métodos de entrada y capturas con IA

Más allá del pulido visual, Deepin 25.0.10 incorpora varias funciones nuevas orientadas tanto a usuarios profesionales como a quienes necesitan un mejor soporte multilingüe. Destaca la inclusión del tema empresarial «Origin», pensado para entornos de trabajo donde se busca una apariencia sobria y uniforme, así como nuevas opciones de entrada como el método 98 Wubi y la ampliación de diccionarios para Wubi-Pinyin.

En línea con la estrategia de IA del proyecto, se estrena una herramienta de capturas de pantalla asistidas por inteligencia artificial. Esta función no se limita a guardar imágenes del escritorio, sino que permite resumir, explicar o traducir el texto que aparece en la captura, lo que puede resultar útil, por ejemplo, para documentar incidencias, traducir interfaces o extraer información de manuales y páginas web de forma más rápida.

El ecosistema de aplicaciones propias también recibe algunos ajustes. La tienda de aplicaciones mejora su página de colecciones y etiquetas, añade opciones de ordenación en la vista de administración de apps y ofrece un acceso directo para abrir la carpeta donde se guardan los instaladores. Se han revisado mensajes de error y avisos de tiempo de espera para que sean más claros, y se incorpora soporte de compatibilidad con Qt5 y Qt6, además de optimizar la integración y mensajes relacionados con aplicaciones Wine.

Otras herramientas del sistema, como la calculadora, el monitor de sistema o el terminal, han sido ajustadas para respetar mejor la configuración regional (por ejemplo, el formato de decimales en distintos países europeos), para mostrar de forma más precisa la frecuencia de CPU o para ofrecer mensajes más informativos en operaciones potencialmente delicadas como la limpieza de paquetes con autoremove.

Estabilidad, seguridad y drivers gráficos al día en Deepin 25.0.10

Una parte importante de esta versión está dedicada a corregir errores y cerrar vulnerabilidades. En el arranque y funcionamiento básico del sistema se arreglan problemas relacionados con variables de entorno mal configuradas que impedían iniciar ciertas aplicaciones, conflictos con el gestor de entrada fcitx que bloqueaban nuevos procesos y avisos repetidos de paquetes a actualizar.

En el apartado de seguridad, Deepin 25.0.10 integra la corrección de vulnerabilidades conocidas como CVE-2024-48877, CVE-2024-52035, CVE-2024-54028, CVE-2025-5222 o CVE-2025-32462, además de parches específicos para la propia tienda de aplicaciones. También se actualizan paquetes clave del sistema, incluyendo herramientas como git, el reproductor de audio audacious, el ensamblador nasm y varias bibliotecas de desarrollo.

En el terreno gráfico, la distribución incorpora la actualización del driver propietario de NVIDIA a la versión 580.119.02, lo que supone un refuerzo tanto en compatibilidad con hardware reciente como en corrección de fallos previos. Asimismo, se solucionan conflictos de dependencias que afectaban a algunos usuarios con GPU dedicada a la hora de actualizar el sistema, un detalle relevante para quienes usan Deepin en equipos de sobremesa orientados a juegos o tareas gráficas intensivas.

El trabajo de corrección se extiende a módulos como el centro de control (problemas con atajos de teclado, estado del Bluetooth tras reiniciar, información de red desactualizada, textos cortados en pantallas con fuentes grandes), el lanzador de aplicaciones (iconos duplicados, animaciones poco fluidas, iconos borrosos), el bloqueo y la pantalla de inicio de sesión (cuestiones de autenticación, fallos en el servicio de sonido al reiniciar) y varias aplicaciones propias, incluyendo el editor de texto, el reproductor de vídeo, el cliente de correo y diversas herramientas específicas.

Dispositivos, red y herramientas del sistema

Otro bloque de cambios se dirige a mejorar la compatibilidad con dispositivos y redes. Entre otros ajustes, se corrigen problemas con el comportamiento del desplazamiento natural en ratones Bluetooth, se soluciona el mal funcionamiento de impresoras como la HP 1106 y se aborda un fallo que impedía cargar correctamente la tienda de aplicaciones cuando IPv6 estaba activado por defecto en la configuración de red.

En las herramientas de sistema se han revisado aspectos como la estabilidad del gestor de energía TLP y su lógica para aplicar el modo de rendimiento, el comportamiento del recolector de logs y algunos errores que aparecían tras instalar componentes adicionales como el UEngine Runner. También se ajusta el terminal para evitar la pérdida de temas de usuario personalizados y para proporcionar avisos más precisos en ciertas operaciones administrativas.

En cuanto a la experiencia multi-idioma, Deepin actualiza las traducciones, con especial mención a la incorporación y mejora de el soporte para la lengua lao en todo el conjunto de aplicaciones, pero con impacto general en la coherencia de textos en distintos idiomas. Estas mejoras de localización contribuyen a que la distribución resulte más accesible para usuarios de diferentes regiones, incluidos los de la Unión Europea que combinan varios idiomas en su día a día.

Recomendaciones de uso y escenario ideal para la nueva imagen

El equipo de desarrollo plantea Deepin 25.0.10 como una versión de funcionalidad ampliada y corrección de errores, más que como una ruptura con lo anterior. Por eso recomiendan especialmente descargar la nueva imagen en dos casos principales: instalaciones en dispositivos nuevos que vayan a usar Deepin 25 por primera vez, y sistemas ya instalados que lleven mucho tiempo sin actualizar, donde una actualización progresiva podría resultar lenta o más propensa a conflictos.

Para quienes ya utilicen Deepin 25 y mantengan las actualizaciones al día, basta con acudir al apartado de «Sistema → Actualización» en el centro de control para recibir los mismos paquetes que incluye esta imagen, sin necesidad de reinstalar. En la práctica, 25.0.10 actúa como una instantánea del sistema en un punto de madurez mayor, útil para reducir el número de actualizaciones iniciales tras una instalación limpia.

Los desarrolladores reconocen no obstante que la imagen todavía presenta algunos detalles pendientes de pulir que no afectan al uso normal, como la lentitud en la primera comprobación de actualizaciones tras instalar, ciertas inconsistencias temporales en el escalado de la interfaz durante las animaciones de actualización y bloqueo -especialmente visibles en pantallas de alta resolución- o demoras al activar el canal de pruebas mientras se están consultando actualizaciones.

Probar Deepin 25.0.10

Para probar el sistema, basta con descargar el ISO de Deepin 25.0.10 desde la web oficial y volcarlo en una memoria USB con herramientas habituales como Ventoy o Rufus. Desde ahí es posible ejecutar el modo en vivo para evaluar el rendimiento en el hardware propio y, si convence, proceder a la instalación mediante el asistente gráfico, aprovechando las nuevas funciones de preservación de datos y la protección por snapshots del sistema inmutable.

Con este lanzamiento, Deepin refuerza la línea marcada por la versión 25: un escritorio visualmente cuidado, apoyado en una base inmutable pensada para ofrecer mayor estabilidad a largo plazo, al que se suman nuevas capacidades de IA y una batería de mejoras prácticas en instalación, gestión de archivos, control del sistema y compatibilidad de hardware; una combinación que, sin grandes estridencias, va puliendo la propuesta para quienes buscan un entorno de trabajo moderno y relativamente sencillo de mantener tanto en equipos domésticos como profesionales.

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GNOME 49.3 llega como actualización de mantenimiento clave

Por: Pablinux

GNOME 49.3

La nueva versión GNOME 49.3 ya está disponible como tercera actualización de mantenimiento de la rama “Brescia”, y llega con un objetivo muy claro: pulir la experiencia diaria sin introducir cambios drásticos. No es una edición con grandes novedades visuales, sino un conjunto amplio de correcciones que buscan que el escritorio sea más estable, predecible y seguro.

Esta entrega se distribuye como actualización estable a través de los repositorios de las distintas distribuciones GNU/Linux, donde GNOME sigue siendo uno de los entornos de escritorio más extendidos en sistemas de escritorio y portátiles. El foco está puesto en refinar aplicaciones clave como Nautilus, Configuración, GNOME Software, Maps y herramientas de accesibilidad, sin olvidar mejoras internas en bibliotecas fundamentales como Glib y libadwaita.

Una actualización centrada en estabilidad y seguridad

En esta ocasión, GNOME 49.3 se presenta como una actualización de mantenimiento que prioriza la corrección de errores antes que la incorporación de nuevas funciones llamativas. El proyecto subraya que la idea es reforzar el día a día del usuario, reduciendo fallos, afinando el comportamiento de las aplicaciones y mejorando detalles de rendimiento que, a menudo, solo se notan cuando algo va mal.

Un elemento clave de esta versión es la inclusión de Glib 2.86.3, biblioteca central utilizada por la práctica totalidad de aplicaciones del ecosistema GNOME. Esta revisión corrige varias vulnerabilidades relacionadas con el tratamiento de URI, el análisis de estructuras GVariant y la gestión de atributos de ficheros, lo que se traduce en una superficie de ataque más reducida en el escritorio.

También se actualiza libadwaita 1.8.3, la biblioteca responsable de muchos de los componentes visuales del entorno. Gracias a ello, los diálogos responden de forma más fiable, los widgets mantienen un comportamiento más coherente y se mitigan ciertos cuelgues detectados en versiones anteriores. Estas mejoras impactan directamente en aplicaciones como Calendario, Maps o Consola, que se benefician de una interfaz más robusta, especialmente en configuraciones con varios monitores y en escenarios donde el cambio de zona horaria o de idioma es frecuente.

Nautilus: menos consumo y mejor comportamiento gráfico

El gestor de archivos Nautilus (Files) es uno de los grandes protagonistas de GNOME 49.3. El equipo ha trabajado para evitar que la aplicación desperdicie recursos al manejar imágenes con dimensiones extremas, un problema que podía provocar un uso de memoria o CPU excesivo al generar miniaturas o previsualizaciones.

Además, Nautilus ahora redibuja correctamente la vista cuando cambia el factor de escala de pantalla, algo muy relevante para usuarios con pantallas de alta resolución o configuraciones mixtas (por ejemplo, portátil más monitor externo con escalas distintas). También se corrige un fallo potencial relacionado con el uso de elementos de vista desactualizados, lo que reduce la posibilidad de comportamientos extraños al navegar por carpetas o al refrescar el contenido.

Ajustes y Configuración del sistema más coherentes

La aplicación de Configuración (GNOME Control Center) también recibe un conjunto notable de correcciones en la versión 49.3. Se han solucionado problemas en el panel de Aplicaciones que impedían que el filtro de monitorización de apps reaccionara de forma fiable a los cambios, algo que podía confundir a quienes revisan qué programas consumen más recursos o controlan qué se ejecuta en segundo plano.

En el apartado de Fecha y hora se ha mejorado la búsqueda de zonas horarias, de forma que los resultados sean más consistentes y sencillos de localizar. Esto ayuda especialmente a usuarios que viajan con frecuencia o que administran sistemas remotos en distintos países y necesitan cambios de zona sin sorpresas.

El panel de Teclado recibe un ajuste aparentemente pequeño, pero práctico: se ha incrementado la altura del diálogo de entrada, algo que facilita la visualización de las opciones y evita recortes incómodos en pantallas más compactas. Son detalles menores, pero que contribuyen a que el apartado de accesos rápidos y diseños de teclado resulte más cómodo de manejar.

En la sección de Red se corrige el comportamiento de la gestión de Wi‑Fi cuando el sistema solo cuenta con un dispositivo de red inalámbrico. Ahora es posible desactivar correctamente la conexión en estos casos, lo que evita situaciones en las que parecía que el Wi‑Fi seguía activo pese a haberse intentado desconectar.

Por último, el panel de Región e idioma ajusta la forma en la que se aplican las variables de configuración regional del sistema. GNOME 49.3 garantiza que, al modificar el idioma o la región, se establezcan de forma consistente todas las variables necesarias, reduciendo incoherencias entre formatos de fecha, moneda o separadores numéricos.

Tienda de Software en GNOME 49.3, cuentas en línea y tienda de aplicaciones

La herramienta GNOME Software 49.3, utilizada por muchas distribuciones como tienda y centro de actualización, también recibe mejoras específicas. Una de ellas es la gestión de nombres de repositorios muy largos, que ahora se muestran mejor y evitan recortes poco informativos, algo útil cuando se manejan varias fuentes de software externas.

Otro cambio relevante es que la aplicación deja de mostrar un aviso de firmware en la página de actualizaciones instaladas cuando este mensaje no aporta información útil, reduciendo así el ruido visual y posibles confusiones para el usuario. Además, se corrigen varios problemas relacionados con el histórico de actualizaciones en sistemas basados en rpm-ostree, muy presentes en distribuciones inmutables.

En paralelo, GNOME Online Accounts incluye ahora detección y configuración DAV para SOGo, un servidor de groupware utilizado en entornos profesionales y educativos. Este avance facilita la integración de calendarios, contactos y tareas alojados en servidores SOGo dentro del escritorio GNOME, un punto interesante para organizaciones que usan este tipo de soluciones en sus infraestructuras.

GNOME Maps: pequeños cambios para una experiencia más fluida

La aplicación GNOME Maps 49.3 incorpora ajustes enfocados en la usabilidad y en el rendimiento, con especial atención a entornos multi pantalla. Entre las novedades destaca la renovación del icono de estaciones de tren para la red ferroviaria nacional de Gran Bretaña, que ahora evita el recorte de elementos gráficos en ciertas vistas.

También se corrige un error que, en determinadas circunstancias, podía provocar que la aplicación se congelara al mostrar una ruta y mover la ventana entre distintas pantallas. Este tipo de fallos resultaba especialmente molesto para quienes usan varios monitores para planificar rutas o consultar mapas mientras realizan otras tareas.

Loupe: visor de imágenes más rápido y con menos errores

El visor de imágenes Loupe se incluye en esta actualización con la versión 49.2, pero integrado en el conjunto de cambios de GNOME 49.3. Una de las mejoras más notables es el aumento de velocidad al listar imágenes en carpetas, especialmente en ubicaciones remotas, como recursos compartidos en red o unidades montadas a través de Internet.

Se ha corregido además un problema con el zoom, que en algunas ocasiones impedía ampliar imágenes usando el menú correspondiente, dejando al usuario sin feedback claro. Junto a ello, se abordan fallos que podían desencadenar cierres inesperados (panics) al realizar acciones como copiar una imagen y cerrar la ventana inmediatamente después.

Juegos en GNOME 49.3: Sudoku y Quadrapassel más pulidos

En el apartado lúdico, GNOME 49.3 incorpora la versión GNOME Sudoku 49.3, que añade soporte para ejecutarse sin instalación previa, una opción interesante para probar el juego en entornos de escritorio donde no se disponen de permisos de administrador o en sesiones temporales.

Además, el juego corrige el color del temporizador al cambiar la dificultad, soluciona un error por el que las celdas podían quedar en orden incorrecto al usar idiomas con escritura de derecha a izquierda (RTL) y repara el modo de marcado (earmark mode) en partidas personalizadas, que quedaba deshabilitado de forma no deseada.

Otro clásico del catálogo, Quadrapassel, se actualiza a la versión 49.2.2. Entre las novedades se incluye la pausa automática de la partida cuando la ventana pierde el foco, por ejemplo, al abrir el menú principal o cambiar a otra aplicación, algo que mejora la comodidad del jugador y evita perder partidas por distracciones momentáneas.

También se corrige un problema en el que el campo para introducir el nombre del jugador no recibía el foco en una nueva puntuación cuando su puesto era inferior a 10, dificultando guardar marcas personales. Por último, se mejora de forma notable el soporte para lectores de pantalla y la navegación mediante teclado, reforzando la accesibilidad del juego.

Orca, Snapshot y Papers: accesibilidad, cámara y documentos

El lector de pantalla Orca, elemento esencial para usuarios con discapacidad visual, se actualiza a la versión 49.5 dentro del marco de GNOME 49.3. Este lanzamiento corrige un problema que podía provocar la doble lectura de líneas que contenían caracteres de nueva línea, y ajusta varios niveles de verbosidad (chattiness) para que la narración sea más coherente y menos repetitiva.

Orca también mejora el tratamiento de la tecla espacio como carácter imprimible durante la introducción de contraseñas, un comportamiento importante en determinados formularios, y añade soporte para recurrir a nodos descendientes como alternativa al presentar el contenido de celdas editables en tablas, incrementando la precisión de la información verbalizada.

La aplicación de cámara Snapshot se actualiza a la versión 49.1, solucionando el uso del portal de cámara en versiones no aisladas (no sandboxed). Esta corrección garantiza que la aplicación pueda acceder al dispositivo de vídeo de manera correcta según el contexto de ejecución, algo relevante en distribuciones que mezclan aplicaciones empacadas en formatos tradicionales y en contenedores.

Por su parte, el visor de documentos Papers 49.3 corrige un fallo que hacía que el teclado dejara de responder en el modo de presentación, un problema especialmente molesto durante exposiciones o sesiones formativas. También se ajusta el centrado del número de página, mejorando la legibilidad del indicador al navegar documentos extensos.

Retoques en aplicaciones básicas y componentes del escritorio

Además de las aplicaciones más visibles, GNOME 49.3 incluye un conjunto de correcciones y mejoras de traducción en utilidades como Escritorio Remoto de GNOME, Consola, Gnote o Calendario. Aunque estos cambios puedan parecer secundarios, ayudan a que la experiencia global sea más homogénea, con interfaces mejor traducidas y comportamientos más predecibles.

Las mejoras se extienden también a varios componentes internos del entorno, reforzando la estabilidad del escritorio, la gestión de sesiones y la interacción con servicios del sistema. El resultado es un GNOME 49 que, sin ofrecer grandes titulares, se percibe más sólido y confiable en el uso diario.

Disponibilidad de GNOME 49.3 en distribuciones y relación con otras versiones

Los usuarios que ya estén en la serie GNOME 49 “Brescia” recibirán GNOME 49.3 a través de los repositorios estables de sus distribuciones GNU/Linux. En el caso de sistemas populares, como Debian, Ubuntu, Fedora o openSUSE, la llegada de los paquetes depende del calendario de cada proyecto, pero la recomendación general es actualizar en cuanto la nueva versión esté disponible.

Mientras tanto, el proyecto también ha anunciado GNOME 48.8 como octava actualización de la rama anterior “Bengaluru”. Esta edición hereda buena parte de las mismas correcciones que estrena GNOME 49.3, aunque aplicadas a un subconjunto más limitado de componentes, pensado para quienes aún no han dado el salto a la serie 49.

En paralelo, ya se ha mencionado la aparición de GNOME 50 Alpha como versión preliminar destinada a pruebas, lo que indica que la siguiente gran generación del escritorio está en marcha. No obstante, para el usuario final que busca estabilidad y fiabilidad en producción, GNOME 49.3 se posiciona como el punto de referencia actual dentro de la rama estable, y la próxima actualización de mantenimiento, GNOME 49.4, se espera para comienzos de febrero de 2026.

Con todo este conjunto de cambios, GNOME 49.3 se consolida como una actualización discreta en lo estético pero muy relevante en lo práctico: refuerza la seguridad mediante nuevas versiones de bibliotecas clave, reduce fallos en aplicaciones cotidianas como Nautilus, Configuración, Software, Maps o Loupe, mejora la accesibilidad con un Orca más pulido y ajusta juegos y utilidades para que simplemente funcionen mejor, algo que, en el día a día, suele ser lo que más valoran quienes usan GNOME en su equipo principal.

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EndeavourOS Ganymede Neo llega como nueva ISO con KDE Plasma

Por: Pablinux

EndeavourOS Ganymede Neo

La distribución EndeavourOS Ganymede Neo ya está disponible como nueva imagen estable para quienes quieran instalar desde cero este sistema basado en Arch Linux. Se trata de una actualización moderada de la anterior ISO de Ganymede, que no revoluciona la experiencia, pero sí pone al día el instalador y los componentes principales para facilitar la vida a quienes den el salto ahora.

Al apoyarse en un modelo de publicación continua, EndeavourOS sigue la filosofía rolling release: se instala una vez y, a partir de ahí, solo hay que ir actualizando. Por eso, esta ISO de Ganymede Neo está pensada principalmente para instalaciones nuevas, mientras que los usuarios que ya tuvieran Ganymede con el sistema al día disponen prácticamente de las mismas versiones de software sin necesidad de reinstalar.

EndeavourOS Ganymede Neo: una ISO renovada con Linux 6.18 LTS y KDE Plasma 6.5.4

La nueva instantánea se distribuye con el kernel Linux 6.18 LTS, una rama de soporte extendido orientada a ofrecer mayor estabilidad a medio plazo, algo valorado tanto en equipos de escritorio como en entornos más exigentes en Europa. Sobre esta base se integra el escritorio KDE Plasma 6.5.4, acompañado del conjunto de bibliotecas KDE Frameworks 6.22 y de las aplicaciones de KDE Gear 25.12.1, formando un entorno bastante coherente y actualizado para el usuario final.

Este enfoque convierte a la ISO de Ganymede Neo en una opción razonable para quienes buscan un escritorio KDE moderno sin tener que montar Arch Linux desde cero. El equipo de EndeavourOS mantiene la esencia de Arch —repositorios, filosofía y flexibilidad—, pero reduce buena parte de la complejidad inicial, algo que puede resultar especialmente interesante para usuarios de España y otros países europeos que no quieran dedicar horas a configurar el sistema base.

Componentes gráficos y base del sistema actualizados en EndeavourOS Ganymede Neo

En el apartado gráfico, la imagen incorpora la pila Mesa 25.3.3, lo que permite aprovechar mejor las capacidades de las GPU más recientes, especialmente en equipos de sobremesa y portátiles que se comercializan en el mercado europeo con gráficas integradas y dedicadas. Junto a ello se ofrece el servidor gráfico X.Org Server 21.1.21, todavía muy extendido en muchas configuraciones frente a Wayland, lo que contribuye a una compatibilidad amplia con hardware variado.

Para los usuarios con tarjetas de la firma verde, el sistema incluye el controlador NVIDIA 590.48.01 y los paquetes nvidia-utils 590.48.01-2, integrados ya en el instalador de Ganymede Neo. Además, el proyecto ha introducido cambios en la forma de gestionar estos drivers para utilizar directamente los controladores Nvidia abiertos por defecto, una decisión que busca mejorar la experiencia inicial y simplificar la configuración en portátiles híbridos o equipos con GPU dedicadas.

Mejoras en el instalador Calamares y corrección de errores

Una de las novedades más prácticas de esta ISO es la presencia del instalador gráfico Calamares 26.01.1.5, versión que, además de incluir mejoras internas, soluciona un fallo que podía generar tiempos de arranque muy largos en instalaciones nuevas antes de aplicar las primeras actualizaciones. Este tipo de ajustes no suelen llamar tanto la atención como un cambio de escritorio, pero marcan la diferencia en la primera impresión del usuario.

El objetivo de estas ediciones Neo es que la imagen de instalación esté alineada con el estado real del sistema en el repositorio, de modo que el usuario no tenga que descargar inmediatamente grandes cantidades de paquetes tras el primer inicio. En el caso de Ganymede Neo, se han integrado ya las versiones recientes de componentes clave, como Linux 6.18.4.arch1-1 en el kernel de la ISO, lo que reduce el número de paquetes pendientes tras el primer arranque del sistema recién instalado.

Aplicaciones clave: Firefox y paquetes de escritorio

En el apartado de software de usuario, la nueva imagen incluye el navegador Mozilla Firefox 146, concretamente en su compilación Firefox 146.0.1-1, ofreciendo una versión totalmente actualizada desde el primer inicio de sesión. De este modo, quienes instalen EndeavourOS Ganymede Neo en su PC principal o portátil no necesitan pasar por una ronda de actualizaciones inmediata para poder navegar con un navegador moderno y con los últimos parches de seguridad.

Más allá del navegador, la ISO también integra actualizaciones sobre otros paquetes de uso general y del propio escritorio KDE, apoyándose siempre en los repositorios de Arch Linux. Al tratarse de una base rolling, estos componentes seguirán avanzando con el tiempo, pero Ganymede Neo entrega ya una instantánea bastante reciente que evita instalar una versión desfasada para luego descargar un volumen elevado de actualizaciones.

Cambios en Cinnamon, Budgie y paquetes eliminados

EndeavourOS no se limita a KDE, y la ISO de Ganymede Neo también refleja cambios en otras sesiones de escritorio. En el caso de las variantes con Cinnamon y Budgie, se ha decidido retirar el paquete Nemo Preview del conjunto de software instalado por defecto. Este cambio se produce porque dicho paquete se ha eliminado del repositorio oficial de Arch Linux, de modo que mantenerlo en la selección inicial ya no era viable.

Para los usuarios que ya estuvieran utilizando EndeavourOS con Cinnamon o Budgie, este ajuste se habrá aplicado mediante las actualizaciones habituales. En nuevas instalaciones, el explorador de archivos Nemo seguirá estando disponible, pero sin el complemento de vista previa retirado de los repositorios. La idea es mantener la coherencia con Arch y reducir posibles errores derivados de paquetes que ya no se mantienen de forma oficial.

EndeavourOS Ganymede Neo: una actualización discreta para usuarios existentes

El propio equipo de EndeavourOS y las comunidades que siguen de cerca la distribución coinciden en que Ganymede Neo no supone un gran cambio para quienes ya tienen el sistema instalado. Si el usuario ha ido aplicando las actualizaciones de manera habitual, ya disfruta del kernel 6.18, de las versiones recientes de Mesa, de Firefox y del resto de componentes que ahora se integran de serie en la ISO.

En ese contexto, la utilidad principal de esta edición se orienta a las nuevas instalaciones: facilitar que la experiencia inicial sea lo más cercana posible al estado actual del sistema en los repositorios, con menos descargas iniciales y con un instalador corregido y más ágil. Para quienes ya forman parte de la base de usuarios de EndeavourOS en España o Europa, el procedimiento recomendado sigue siendo actualizar desde la terminal con el comando habitual sudo pacman -Syu, sin necesidad de reinstalar nada.

Proceso de actualización y descarga en Europa

Los usuarios que ya tengan EndeavourOS Ganymede en su equipo pueden obtener las novedades de Ganymede Neo simplemente actualizando el sistema. Basta con abrir un emulador de terminal y ejecutar sudo pacman -Syu para sincronizar la base de datos de paquetes y descargar las últimas versiones disponibles. Este proceso mantiene todos los datos personales y ajustes, ya que la distribución respeta plenamente el modelo rolling release de Arch Linux.

Para instalaciones nuevas, la ISO de EndeavourOS Ganymede Neo se puede descargar desde la web oficial del proyecto, donde se ofrecen diferentes espejos (mirrors) repartidos por diversas regiones, incluyendo Europa. Esto contribuye a que los tiempos de descarga sean razonables en países como España, Francia, Alemania o Italia, incluso en conexiones domésticas. Una vez descargada la imagen, se puede grabar en una memoria USB mediante utilidades habituales en Linux, Windows o macOS.

Ganymede Neo como cierre de ciclo antes de EndeavourOS Titan

El equipo de desarrollo ha indicado que Ganymede Neo será la última iteración de la serie Ganymede. A partir de ahora, los esfuerzos se centrarán en la próxima gran versión, denominada EndeavourOS Titan, que ya está en el horizonte y se espera para más adelante en el año. Esta futura entrega llegará con el escritorio KDE Plasma 6.6, un nuevo salto de versión que traerá consigo cambios adicionales en funcionalidad y en la base técnica del entorno.

Además del escritorio, Titan se apoyará en el kernel Linux 6.19 y otras mejoras que todavía no se han detallado por completo. No obstante, el anuncio de Ganymede Neo deja claro que la rama actual mantiene un nivel de soporte suficiente mientras se prepara ese siguiente paso. Para los usuarios que ya se manejan bien con EndeavourOS en Europa, la decisión de pasar a Titan o permanecer en Ganymede durante un tiempo dependerá, sobre todo, de sus necesidades de estabilidad frente a las ganas de probar las últimas novedades.

La llegada de EndeavourOS Ganymede Neo se puede interpretar como un pulido final a la etapa Ganymede: una ISO más alineada con el estado actual del sistema, con kernel 6.18 LTS, KDE Plasma 6.5.4 y un instalador Calamares mejorado que corrige problemas de arranque y simplifica la instalación, mientras el proyecto pone ya la mirada en Titan y en el siguiente salto tecnológico dentro del ecosistema Arch.

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Win8DE: el escritorio Linux que revive la experiencia de Windows 8

Por: Pablinux

Win8DE

Si llevas tiempo trasteando con escritorios Linux, es posible que alguna vez has pensado aquello de: “ojalá pudiera tener la estética de Windows 8, pero sin perder la libertad de Linux”. Justo en ese punto entra en juego Win8DE, un entorno que intenta recuperar la esencia visual de Windows 8 sobre Wayland, sin renunciar a las ventajas del ecosistema open source moderno.

Lejos de ser un simple tema visual, Win8DE se plantea como un proyecto completo de experiencia de escritorio inspirado en la interfaz Metro/Modern UI, pensado para integrarse con gestores de ventanas ligeros como Labwc o compositores más avanzados como Hyprland. Es una iniciativa pequeña pero muy representativa de una tendencia clara: usar la nostalgia y las necesidades de nicho para impulsar nuevas capas de innovación sobre Linux.

¿Qué es exactamente Win8DE?

En pocas palabras, Win8DE es un entorno de escritorio open source que recrea la apariencia y parte del comportamiento de Windows 8 en Linux, con énfasis en entornos basados en Wayland. El proyecto está alojado en GitHub y su código está disponible para que cualquiera pueda estudiarlo, modificarlo o integrarlo en su propia configuración de escritorio.

El objetivo principal no es clonar al milímetro cada rincón de Windows 8, sino ofrecer una experiencia de uso muy parecida a nivel visual y de flujo de trabajo: un menú de inicio a pantalla casi completa con estilo “baldosas”, una pantalla de bloqueo reconocible y ciertos elementos de interfaz que recuerdan claramente al sistema de Microsoft, pero ejecutándose sobre distribuciones GNU/Linux modernas.

La base técnica del proyecto gira alrededor de Wayland como servidor gráfico de referencia, aprovechando su arquitectura más actual frente a X11. Gracias a ello, Win8DE puede integrarse con compositores y gestores de ventanas como Labwc o Hyprland, que ya son habituales en entornos ligeros o configuraciones muy personalizadas. Este enfoque permite que la capa visual “tipo Windows 8” se apoye en componentes modernos y flexibles del ecosistema Linux.

Un punto importante es que Win8DE está diseñado pensando en usuarios que vienen de Windows y buscan una transición menos brusca. Para muchos, la interfaz Metro supuso un cambio fuerte en su momento, pero hay quien la recuerda con cariño por su sencillez y su enfoque táctil. Win8DE se apoya en esa memoria visual para crear un entorno familiar sin renunciar al control granular típico de Linux.

Características principales del entorno Win8DE

Uno de los pilares del proyecto es su menú de inicio inspirado en Windows 8, con una disposición tipo mosaico. Desde este menú se accede a aplicaciones, configuraciones y accesos directos de forma muy parecida a como se hacía en el sistema original de Microsoft. Aunque la implementación no es una copia literal, el usuario reconoce inmediatamente la estética de las “baldosas” y la distribución a pantalla amplia.

Además, el proyecto incorpora una pantalla de bloqueo personalizada que emula el estilo visual de Windows 8: fondo a pantalla completa, hora y fecha visibles y una transición coherente con el resto del entorno. Esta pantalla de bloqueo no solo cumple una función estética, sino que también se integra con el flujo de autenticación del sistema, manteniendo la coherencia cuando se activa el bloqueo automático por inactividad o cuando el usuario lo fuerza manualmente.

Otro aspecto cuidado es el sistema de OSD (On-Screen Display) para el control de volumen y brillo. Estos indicadores en pantalla aparecen al cambiar el nivel de audio o la iluminación, mostrando barras de progreso y elementos gráficos reconocibles. Es un detalle aparentemente menor, pero resulta clave para que la experiencia de escritorio se sienta cohesiva y moderna, en lugar de una mezcla de diálogos y notificaciones inconexas.

El entorno también ofrece opciones de personalización razonablemente amplias, al menos en lo que respecta a fondos de pantalla, esquemas de color y ciertos ajustes visuales. La idea es que el usuario pueda ajustar la apariencia sin perder la identidad “Windows 8-like” del proyecto, jugando con combinaciones de colores, imágenes de fondo y pequeños matices de la interfaz.

En el plano práctico, Win8DE incluye scripts de instalación que permiten desplegar el entorno tanto a nivel local como global en el sistema. Esto facilita mucho las pruebas: basta con seguir las instrucciones del repositorio para tener el escritorio funcionando sin necesidad de configurar cada componente a mano. Quien quiera puede instalarlo solo para su usuario, y los más valientes pueden integrarlo de forma más profunda en la distribución.

Todo esto está respaldado por una licencia GPL-2.0, que garantiza la libertad de uso, modificación y redistribución. Esa elección de licencia no es casual: se alinea con la filosofía del software libre y asegura que cualquier mejora o variante que se publique deba mantener las mismas garantías para futuros usuarios y desarrolladores.

Wayland, Labwc, Hyprland y la integración técnica

Para entender bien por qué Win8DE tiene sentido hoy, conviene fijarse en el contexto técnico: Wayland se ha convertido en el estándar de facto hacia el que se están moviendo la mayoría de escritorios Linux, sustituyendo poco a poco al veterano Xorg. Ese cambio implica nuevas APIs, nuevos patrones y, en general, otra forma de pensar la interacción entre el servidor gráfico y los clientes.

Win8DE se apoya abiertamente en este ecosistema moderno, buscando una integración limpia con gestores de ventanas y compositores como Labwc. Labwc es un compositor para Wayland inspirado en Openbox, que apuesta por la ligereza y la simplicidad. Al combinarlo con Win8DE, se obtiene un escritorio visualmente muy distinto al típico look clásico de Openbox, pero manteniendo esa filosofía de bajo consumo y gran capacidad de personalización.

Por otro lado, el proyecto también tiene en cuenta la compatibilidad con Hyprland, un compositor para Wayland muy popular en la comunidad más entusiasta. Hyprland destaca por sus animaciones fluidas, sus configuraciones muy detalladas y su capacidad para adaptarse a setups complejos de múltiples monitores. Integrar una capa visual tipo Windows 8 en este entorno significa que el usuario puede disfrutar de efectos modernos y una experiencia más “premium” sin renunciar a la coherencia estética.

Desde el punto de vista técnico, esto obliga a resolver cuestiones como la gestión de atajos de teclado, el manejo de ventanas flotantes y en mosaico, la captura de entradas o el dibujo de elementos de interfaz sobre el compositor elegido. Win8DE debe coordinarse correctamente con esas piezas para que el menú de inicio, la pantalla de bloqueo o los OSD no entren en conflicto con los controles nativos del gestor de ventanas.

La adaptación a este nuevo stack Wayland ofrece, además, una oportunidad excelente para experimentar con patrones de diseño más modernos. Muchos proyectos de escritorio heredados arrastran décadas de capas de compatibilidad; sin embargo, iniciativas como Win8DE pueden partir de un lienzo más limpio, centrarse en las funcionalidades clave y aprender directamente de lo que funciona (y de lo que no) en grandes interfaces ya conocidas.

Nostalgia, nichos y valor para founders y startups open source

Desde la perspectiva de producto, Win8DE es un ejemplo muy claro de cómo la nostalgia puede convertirse en un motor de innovación en el mundo open source. No se trata solo de recrear algo antiguo por puro romanticismo, sino de detectar un segmento de usuarios que añora una experiencia concreta y ofrecerle una alternativa moderna, abierta y extensible.

Para founders que se mueven en el ámbito de las aplicaciones de escritorio o en la capa de experiencia de usuario, este tipo de proyecto ilustra cómo un nicho muy específico (usuarios ex-Windows que valoran la interfaz Metro) puede servir como campo de pruebas. Validar ideas con comunidades pequeñas pero apasionadas permite iterar más rápido, recibir feedback concreto y refinar el producto antes de aspirar a audiencias más amplias.

Además, Win8DE demuestra la fuerza de la comunidad open source para iterar sobre interfaces conocidas y llevarlas más allá de su contexto original. A diferencia de un producto cerrado, aquí cualquiera puede abrir el código, proponer cambios, discutir decisiones de diseño o incluso “forkear” el proyecto para experimentar con variaciones radicales de la interfaz.

Otro aprendizaje clave para startups es cómo adaptarse a nuevos stacks técnicos, como el ecosistema Wayland y sus distintos gestores de ventanas. Muchas compañías siguen centradas en plataformas tradicionales, mientras que proyectos como este se adelantan y exploran cómo construir experiencias fluidas sobre APIs gráficas más recientes. Ese conocimiento acumulado puede convertirse más adelante en una ventaja competitiva al crear productos comerciales o soluciones más serias.

Por último, está la vertiente estratégica: atender a ecosistemas menos explotados, como usuarios que han migrado desde Windows a Linux, abre puertas a servicios, utilidades y herramientas que rellenen huecos reales. Una startup que entienda bien las fricciones de esa transición puede diseñar propuestas de valor muy concretas: asistentes de migración, entornos de trabajo híbridos, integraciones con aplicaciones empresariales heredadas, etc.

Lecciones de comunidad y diseño a partir de Win8DE

Mirando con lupa el desarrollo de Win8DE, se observan varias lecciones interesantes sobre cómo gestionar un proyecto de interfaz de usuario en código abierto. La primera es la importancia de documentar bien el proceso de instalación, los requisitos y la compatibilidad con diferentes compositores y distribuciones, algo que este proyecto cuida de forma razonable a través de su repositorio en GitHub.

También salta a la vista el valor de mantener un ciclo de actualizaciones frecuentes y visibles. El hecho de que el código se active con commits regulares, correcciones de errores y pequeños refinamientos de la interfaz genera confianza en los usuarios potenciales y anima a más personas a probar el entorno sin miedo a que esté abandonado.

Otra lección clave es la apertura explícita a la colaboración. Win8DE invita a que los interesados contribuyan tanto con mejoras de UI como con correcciones de bugs o nuevas integraciones. Esto ayuda a que el proyecto no dependa únicamente de una persona o un núcleo minúsculo de desarrolladores, y permite que diseñadores, traductores y otros perfiles no técnicos también tengan espacio para aportar valor.

En lo referente al diseño, Win8DE sirve como recordatorio de que las interfaces retro o “clásicas” pueden tener una segunda vida si se adaptan bien al contexto actual. No hace falta perseguir siempre la estética del último sistema operativo; a veces, recuperar patrones reconocibles puede ser justo lo que cierto público necesita para sentirse cómodo en una nueva plataforma.

Asimismo, el proyecto pone en evidencia que no todo el mundo busca el minimalismo extremo o los escritorios superligeros sin florituras. Hay perfiles de usuario para los que una estética más marcada, con iconos grandes y elementos visuales muy claros, resulta más intuitiva. Atender a esa diversidad de gustos es una oportunidad para productos que no encajan en el molde habitual de los grandes escritorios generalistas.

Cómo probar Win8DE en tu sistema Linux

Quien quiera echarle un vistazo de primera mano puede acudir directamente a su repositorio en GitHub, donde se detalla el procedimiento de instalación y los requisitos. Desde ahí es posible clonar el proyecto, revisar el código fuente y consultar los scripts de despliegue tanto para instalaciones locales (solo para el usuario actual) como globales (para todo el sistema).

Normalmente, el proceso implica ejecutar uno de los scripts proporcionados, que se encarga de copiar los archivos necesarios y registrar los componentes del entorno. Dependiendo de la distribución y del compositor elegido (Labwc, Hyprland u otros compatibles con Wayland), puede requerirse algún ajuste adicional, como definir la sesión en el gestor de login o añadir ciertas variables de entorno.

Antes de lanzarse, conviene comprobar la compatibilidad con tu distribución, tu versión de Wayland y el gestor de ventanas que uses habitualmente. Aunque el objetivo es ser lo más genérico posible, la realidad del escritorio Linux es que cada combinación tiene sus pequeñas peculiaridades. El propio repositorio suele recoger incidencias reportadas por otros usuarios, que sirven como guía para evitar problemas comunes.

Un enfoque prudente es probar Win8DE en una sesión separada o en un usuario de pruebas, de modo que, si algo no encaja del todo, puedas volver a tu configuración habitual sin sorpresas. De esa manera, tienes margen para experimentar con la interfaz tipo Windows 8, ajustar la personalización y valorar si encaja con tu flujo de trabajo diario.

Cómo contribuir al proyecto y participar en su evolución

Para quienes quieran ir más allá de la simple prueba, el proyecto ofrece distintas vías para colaborar activamente en la mejora de Win8DE. La más directa es la clásica del ecosistema GitHub: abrir issues reportando problemas, proponer nuevas funcionalidades o enviar pull requests con cambios concretos en el código, la documentación o los recursos gráficos.

Los desarrolladores con experiencia en interfaces gráficas, Wayland o integración con gestores de ventanas pueden aportar optimizaciones, mejorar la estabilidad o ampliar la compatibilidad con más compositores. Por ejemplo, se pueden pulir transiciones del menú de inicio, refinar los OSD o ajustar el comportamiento de la pantalla de bloqueo según distintos escenarios de uso.

Pero no hace falta ser programador para aportar valor. Cualquier persona puede ayudar con pruebas en distintas distribuciones, traducir textos, mejorar la guía de instalación o proponer ideas de diseño que hagan el entorno más accesible para usuarios nuevos. Incluso compartir capturas de pantalla, configuraciones personalizadas o tutoriales en foros y redes sociales contribuye a dar visibilidad al proyecto y atraer nuevas manos.

La dinámica propia del software libre hace que cada contribución, por pequeña que parezca, pueda tener un impacto real en la experiencia de muchos usuarios. Win8DE es aún un proyecto relativamente joven y en evolución constante, por lo que es un buen campo de aprendizaje tanto para perfiles técnicos como para quienes quieran adentrarse en la colaboración comunitaria alrededor del escritorio Linux.

Win8DE se ha convertido en un ejemplo llamativo de cómo la combinación de nostalgia, Wayland y comunidad open source puede dar lugar a experiencias de escritorio muy singulares. Al recrear la estética de Windows 8 sobre Linux, el proyecto no solo satisface a quienes echan de menos aquella interfaz, sino que también ofrece a founders, desarrolladores y curiosos un laboratorio vivo de ideas sobre migración de usuarios, diseño de UX retro y adaptación de interfaces conocidas a plataformas abiertas y modernas.

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Budgie 10.10 se convierte en la última versión de la serie 10 y abandona X11 para ser solo Wayland

Por: Pablinux

Budgie 10.10

La llegada de Budgie 10.10 marca un punto de inflexión en la evolución de este escritorio para GNU/Linux. La nueva versión supone el cierre de una etapa, tanto por ser el último lanzamiento de la rama 10 como por firmar el abandono definitivo de X11 en favor de Wayland, un movimiento que están adoptando cada vez más entornos de escritorio.

Budgie 10.10 introduce más novedades, pero el abandono de X11 y su apuesta por Wayland es, sin lugar a dudas, la más destacada. No gusta a todos por igual, pero es innegable que es presente y futuro de lo que vemos en Linux.

Budgie 10.10: fin de la serie 10 y adios definitivo a X11

Esta versión se presenta como la última gran actualización de Budgie 10 y al mismo tiempo como la primera que funciona únicamente sobre Wayland. Con ello se da por cerrada la transición progresiva iniciada hace más de doce meses, durante los cuales se han ido adaptando paso a paso buena parte de los componentes internos del escritorio al nuevo sistema de ventanas.

Los desarrolladores dejan claro que Budgie 10.10 sella la migración oficial desde X11. A partir de ahora, el camino está orientado hacia Budgie 11, que será el siguiente gran salto y pondrá la serie 10 en una especie de “modo mantenimiento”, centrándose principalmente en correcciones de errores y parches de seguridad, dejando atrás nuevas funciones de calado.

Una sesión Wayland apoyada en múltiples protocolos

Para ofrecer una experiencia fluida bajo Wayland, Budgie 10.10 se apoya en un amplio abanico de protocolos específicos del ecosistema Wayland. Entre ellos se incluyen ext-workspace-v1, wlr-foreign-toplevel-management-unstable-v1, wlr-layer-shell-unstable-v1, wlr-output-management-unstable-v1 y xdg-output-unstable-v1, que permiten gestionar escritorios, ventanas, paneles, salidas de vídeo y otros elementos críticos del entorno.

El objetivo de integrar tantos protocolos no es otro que lograr que todo funcione con la misma naturalidad que en la sesión basada en X11. Para el usuario medio esto se traduce en que sus paneles, atajos de teclado, iconos de escritorio y el panel lateral Raven deberían seguir comportándose como siempre, con la ventaja añadida de las mejoras en seguridad, gestión de pantallas y eficiencia que se asocian habitualmente con Wayland.

Recomendación de compositores: apuesta por Labwc y wlroots

Aunque el equipo de Budgie está trabajando en su propio compositor Wayland a largo plazo, por ahora recomienda claramente utilizar un compositor basado en wlroots, con menciones explícitas a Labwc como opción especialmente afinada para este escritorio.

Para facilitar esa integración, se ha creado un “labwc bridge” o puente con Labwc que se ejecuta de manera automática al iniciar sesión. Este pequeño componente se encarga de copiar y adaptar la configuración de Labwc utilizada por Budgie hacia el directorio ~/.config/budgie-desktop/labwc, reduciendo al mínimo los conflictos con configuraciones previas del usuario. La idea es que no haya que pelearse con ficheros de configuración a mano para disfrutar de un escritorio plenamente funcional.

Gracias a este puente, bajo Wayland se activan funciones clave como atajos de teclado por defecto para acción rápida, aceleración ajustada para ratones y touchpads, coherencia en el tema visual (tipografías, sombras, diseño de la barra de título), reglas específicas de ventanas y distintas opciones de gestión de ventanas. Sobre el papel, la intención es que quien venga de X11 note el menor cambio posible en su día a día.

Herramientas Wayland incluidas por defecto en Budgie 10.10

Para cubrir tareas habituales como la captura de pantalla, la gestión de la inactividad o el bloqueo de sesión, Budgie 10.10 incorpora una serie de utilidades pensadas explícitamente para Wayland. Entre las más destacadas se encuentran grim y slurp para tomar capturas de imagen, que se apoyan en la infraestructura de Wayland en lugar de depender de los antiguos mecanismos de X11.

En el apartado de bloqueo y gestión de la sesión, la nueva versión puede trabajar con swayidle, gtklock o swaylock para controlar el tiempo de inactividad y el bloqueo de pantalla, así como con wlopm para regular el apagado de monitores. Para el fondo de escritorio, se utiliza swaybg, mientras que la configuración de múltiples pantallas y resoluciones se puede afinar con wdisplays, una herramienta que facilita el ajuste fino de la salida de vídeo en equipos de sobremesa y portátiles.

Mejoras en applets y paneles de Budgie

El applet de Night Light es uno de los que más evoluciona, ya que ahora se integra con Gammastep para controlar la temperatura de color de la pantalla. Esto permite reducir el tono azulado por la noche y descansar mejor la vista, algo que muchos usuarios en Europa valoran para trabajar o estudiar durante largas jornadas frente al ordenador.

Por su parte, el applet de Notificaciones facilita activar o desactivar rápidamente el modo No molestar mediante un clic central del ratón, una pequeña mejora de usabilidad que puede marcar la diferencia para quienes reciben muchas alertas mientras trabajan.

El applet de lista de tareas (Tasklist) también se ha revisado con una implementación más moderna, diseñada para escalar mejor cuando hay muchas aplicaciones abiertas. Esto ayuda a mantener el panel organizado tanto en pantallas pequeñas como en monitores ultrapanorámicos cada vez más presentes en oficinas y hogares.

Budgie 10.10 introduce nuevas capacidades de Budgie Panel y Budgie Desktop View

Otra de las claves de la actualización está en la manera en que Budgie Panel y Budgie Desktop View aprovechan layer-shell, un mecanismo propio de Wayland que permite definir qué elementos deben permanecer anclados a los bordes de la pantalla o quedarse por debajo de las ventanas abiertas.

En concreto, Budgie Panel utiliza layer-shell para fijarse con solidez a los bordes del monitor, evitando solapamientos o comportamientos extraños al cambiar de resolución o conectar nuevas pantallas. Budgie Desktop View, por su lado, se sirve de este mismo sistema para mantenerse siempre en un plano inferior respecto a las ventanas, Raven y el propio panel, garantizando que los iconos de escritorio sigan en su sitio sin interferir con el resto de la interfaz.

Budgie Control Center y accesibilidad bajo Wayland

La configuración del sistema también recibe atención con mejoras en Budgie Control Center (BCC). Se han introducido comprobaciones de visibilidad en varios paneles, lo que significa que algunas opciones solo aparecen cuando tienen sentido según el gestor de ventanas o compositor que se esté usando.

El panel de Multitarea (Multitasking) se ha actualizado con soporte específico para Wayland, y se han incorporado archivos de configuración («keyfiles») que permiten controlar qué muestra exactamente el BCC en función del entorno subyacente. De esta manera, los fabricantes de distribuciones y los usuarios avanzados pueden ajustar mejor la experiencia a sus necesidades.

Asimismo, Budgie Control Center cuenta ahora con un panel independiente para la función Night Light, lo que facilita manejar a golpe de clic el ajuste de luz cálida o fría en la pantalla. Se han puesto sobre la mesa diversas opciones de accesibilidad, entre las que destaca la incorporación de una lupa o magnificador, especialmente útil para personas con problemas de visión o para trabajar con detalles minúsculos en pantallas de alta densidad de píxeles.

Distribuciones y disponibilidad

La publicación de Budgie 10.10 es inmediata, pero su despliegue real dependerá de cada distribución. Los desarrolladores indican que la nueva versión llegará pronto a los repositorios estables de proyectos populares como openSUSE Tumbleweed o Arch Linux, muy utilizados en la comunidada por su enfoque moderno y sus rápidos ciclos de actualización.

Un paso más hacia Budgie 11

Todo este movimiento en torno a Budgie 10.10 se entiende mejor al verlo como una preparación de cara a Budgie 11, el siguiente gran capítulo del proyecto. La transición completa a Wayland en la serie 10 permite sentar unas bases sólidas sobre las que construir el futuro del escritorio, con margen para introducir cambios profundos sin arrastrar la compatibilidad con X11.

Aunque la fecha concreta de Budgie 11 no está fijada, la hoja de ruta apunta a que el esfuerzo de desarrollo se irá concentrando progresivamente en esta nueva versión. Budgie 10 quedará como opción estable para quienes prefieran no cambiar nada más allá del paso a Wayland, mientras que la próxima iteración del escritorio podría traer una oleada de funciones y ajustes de mayor calado.

Con este lanzamiento, Budgie 10.10 se coloca como una versión clave: es la que cierra una década de la serie 10, adopta Wayland como única base gráfica y pone al día applets, paneles y herramientas de configuración para adaptarse a los nuevos tiempos. Para usuarios y distribuciones en España y el resto de Europa, supone una oportunidad de subirse a un escritorio moderno que intenta mantener la sensación de siempre, pero apoyado en una infraestructura más actual y preparada para lo que venga con Budgie 11.

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Orbitiny Desktop: el entorno modular y portátil que revoluciona el escritorio Linux

Por: Pablinux

Orbitiny

Orbitiny Desktop es uno de esos proyectos que nacen casi en solitario y acaban poniendo contra las cuerdas a las grandes ideas preestablecidas. Si llevas tiempo usando Linux y estás un poco cansado de ver siempre lo mismo en GNOME, KDE Plasma, Xfce y compañía, este entorno gráfico puede sorprenderte muchísimo. No solo rompe esquemas con funciones que no se han visto en otros escritorios, sino que además lo hace manteniendo una apariencia clásica, con sus iconos, paneles y menús de toda la vida.

Lejos de ser un experimento pasajero, Orbitiny se ha convertido en un auténtico ecosistema modular construido desde cero con Qt y C++. Puede ejecutarse como escritorio invitado encima de tu DE actual o instalarse como entorno principal a nivel de sistema. Además, presume de algo que pocos pueden decir: es totalmente portátil, lo puedes llevar en un pendrive con todas tus configuraciones y lanzarlo en cualquier equipo Linux como si fuera “tu” escritorio de siempre.

¿Qué es exactamente Orbitiny Desktop?

Cuando hablamos de Orbitiny no estamos delante de un simple panel alternativo ni de un fork de otro proyecto. Orbitiny Desktop es un entorno gráfico completo, original y sin depender de ninguna base previa. El desarrollador partió de una ventana vacía en Qt Creator y, con el tiempo, lo ha convertido en un DE enorme formado por 47 componentes: 45 programas externos (incluyendo complementos) y 2 internos que más adelante también se separarán.

Su filosofía se resume en tres pilares: funcionalidad, innovación y extensibilidad, todo ello sin renunciar a un aspecto familiar. Es decir, no intenta reinventar la rueda en lo visual, sino en lo que puedes hacer con el escritorio. Por eso conserva elementos clásicos como la barra de tareas, los iconos en el escritorio y el menú de aplicaciones, pero a la vez mete funciones tan peculiares como los gestos de escritorio, la multi-pega o los emblemas dinámicos sobre iconos.

Otra idea clave es que Orbitiny funciona sobre tu gestor de ventanas actual. No trae uno propio: se apoya en el que ya usa tu distribución (KDE Plasma, GNOME, etc.) y se ejecuta como si fuera una aplicación de usuario más. Dibuja su propia ventana de escritorio a pantalla completa por encima del entorno que ya tengas cargado, de modo que incluso en escritorios sin iconos (como GNOME “puro”) puedes recuperar esa metáfora clásica de archivos y carpetas en el fondo de pantalla.

Portabilidad extrema: modo portátil y modo sistema

Uno de los mayores puntos fuertes de Orbitiny es su enfoque en la portabilidad. El entorno puede funcionar en dos modos principales: portátil y no portátil (a nivel de sistema), lo que permite usarlo como escritorio invitado o como DE principal.

En modo portátil, todos los archivos necesarios para el escritorio —incluyendo aplicaciones, utilidades y configuración— se guardan en un único directorio. Las preferencias se almacenan junto al script start-orbitiny, de forma que al copiar esa carpeta a una memoria USB te llevas contigo tu escritorio tal cual: mismos paneles, mismos temas, mismas acciones personalizadas. Basta con lanzar el script start-orbitiny en otra máquina Linux y tendrás el mismo entorno, sin instalación y sin dejar rastro en el sistema anfitrión.

Para que se active este modo, es suficiente con crear un archivo especial llamado “.portable_mode”. Dependiendo de la versión, se comprueba en la ruta base ($BASE_DIR) o en $BASE_DIR/usr/bin. A partir de ahí, la variable interna $BASE_DIR apunta a ese directorio portátil y $SHARED_DIR referencia la carpeta “shared”, donde se recomienda dejar ficheros y recursos que quieras usar en varios lanzadores para garantizar que todo siga funcionando en live CDs y distintas distros.

En modo no portátil o de sistema, Orbitiny se integra con el esquema estándar de configuración de Linux. Las preferencias de cada usuario se guardan en $HOME/.config/orbitiny, igual que cualquier otro DE moderno. La gran novedad en las versiones recientes es el instalador gráfico, que permite desplegar Orbitiny como un entorno independiente elegible desde el gestor de pantalla, sin llenar el sistema de archivos dispersos: todo se organiza en un solo directorio de instalación.

Arquitectura modular y estabilidad del escritorio

En sus últimas versiones, el proyecto ha recibido un rediseño profundo. El desarrollador ha rehecho gran parte del código base para dejar atrás el enfoque puramente “invitado” y convertirlo en un DE robusto, apto para instalarse como escritorio principal sin miedo a cuelgues globales.

El resultado es una arquitectura modular formada por 47 componentes desacoplados los unos de los otros. Muchas piezas que inicialmente estaban integradas directamente en el escritorio se han separado en aplicaciones independientes: panel, utilidades de configuración, gestor de dispositivos, gestor del portapapeles, etc. Esto tiene una consecuencia práctica clave: si una de estas aplicaciones se bloquea, el escritorio no se viene abajo.

Además, se ha implementado reinicio automático de procesos críticos. Si, por ejemplo, el panel o la ventana principal del escritorio se cierran por un fallo, Orbitiny los vuelve a lanzar de forma automática. Este mecanismo es especialmente importante cuando se ejecuta como escritorio de sesión completo arrancado desde un display manager, ya que evita el clásico escenario de quedarte con una pantalla X11 vacía tras un crash.

Ligado a este rediseño, el código base se ha limpiado, modernizado y reorganizado. Se han corregido decenas de fallos relacionados con arrastrar y soltar, selección de archivos, posicionamiento de iconos, comportamiento del panel y estabilidad del gestor del portapapeles. Incluso se ha solucionado un bug muy escurridizo provocado por std::string y std::bad_alloc que podía afectar a múltiples componentes, reduciendo cuelgues aleatorios y mejorando el rendimiento general.

Gestor de archivos Qutiny y funciones avanzadas de escritorio

Orbitiny integra su propio gestor de archivos, llamado Qutiny (a veces mencionado también como Qutinty en algunos textos). No es un simple explorador de ficheros más, sino una pieza central del ecosistema con funciones muy poco habituales en otros file managers.

Una de las ideas más llamativas son los emblemas de iconos. Cuando cortas o copias un archivo al portapapeles, el icono recibe un pequeño distintivo visual indicando si está “en corte” o “en copia”. Si es una carpeta y su contenido cambia (entra o sale un archivo, se modifica algo) aparece también un emblema para avisarte de ese cambio. Estos emblemas se extienden a ficheros nuevos, modificados, vacíos o directorios sin contenido, de modo que visualmente puedes detectar mucho más rápido qué está pasando sin abrir diálogos de propiedades.

El administrador incluye funciones curiosas como File Join, que te permite arrastrar un archivo de texto sobre otro para concatenar su contenido, o la opción Pegar en archivo, que detecta si el portapapeles contiene texto o imágenes y los añade al final (o al principio) de un fichero existente. Si pegas sobre una carpeta, Qutiny crea automáticamente un nuevo archivo con el contenido del portapapeles, tanto para texto como para imágenes, generando nombres únicos para no pisar nada.

Otra característica diferencial es la multi-pega. Puedes seleccionar varias carpetas en el escritorio o en Qutiny, pulsar pegar y los archivos o el contenido de texto del portapapeles se distribuirán en todas las carpetas seleccionadas. Esto, unido a la posibilidad de abrir múltiples terminales a la vez (uno por cada directorio seleccionado con el menú “Abrir terminal”), facilita flujos de trabajo que en otros escritorios exigen más pasos manuales.

Qutiny también se encarga de mostrar iconos dedicados para puntos de montaje y directorios home de usuarios. Si un dispositivo /dev/sdc1 está montado en /mnt/mi_punto, el icono no solo cambia, sino que el nombre que ves en la vista de archivos incluye el dispositivo entre paréntesis, por ejemplo “mi_punto (/dev/sdc1)”. Así, identificas al vuelo qué directorio es un punto de montaje y qué dispositivo tiene detrás, sin necesidad de usar el terminal. De forma similar, los directorios home de los distintos usuarios se muestran con iconos específicos, sin limitarse a la ruta /home, lo que ayuda a distinguirlos rápidamente en cualquier ubicación del sistema.

En cuanto a interacción, Qutiny ofrece un buscador con soporte de búsqueda de contenido en archivos, con la posibilidad de pedir que la coincidencia incluya otra palabra en la misma línea, estrechando muchísimo los resultados. Varios detalles de ergonomía se han cuidado: por ejemplo, pulsar una tecla en una carpeta sirve para filtrar elementos en lugar de seleccionar, y se puede ajustar el tamaño de los iconos tanto con Ctrl+rueda como con una combinación peculiar de botón derecho + rueda. También se incluyen acciones avanzadas como “Pegar con rsync”, que abre un terminal y copia usando rsync junto al comando time para medir cuánto tarda la operación.

A nivel visual, el gestor de archivos cuenta con temas propios, como el tema Coconut, y vista de iconos, lista y detalles también en resultados de búsqueda. En versiones recientes se han corregido múltiples errores de selección, menús emergentes en posiciones incorrectas, problemas de vista previa al desactivar miniaturas y pequeños detalles de tamaño de icono para que el comportamiento sea lo más fluido posible.

El panel de Orbitiny: paneles múltiples, perfiles y Drag&Drop real

El panel de Orbitiny no es un simple “dock bonito”. Es una barra altamente configurable con soporte de arrastrar y soltar sin necesidad de entrar en modos de edición. Puedes coger cualquier archivo o carpeta desde el escritorio o desde un gestor de archivos (incluidos Thunar, Nemo, Dolphin, etc.) y soltarlo directamente en el panel para crear un lanzador. De igual modo, puedes reordenar applets y lanzadores arrastrándolos sin más.

Este panel incluye un menú de aplicaciones muy completo, con soporte total de Drag&Drop. Puedes reorganizar iconos dentro del menú, mover elementos entre categorías y usar una barra lateral dedicada para lanzar las aplicaciones o accesos más habituales. Entre sus 18 applets disponibles, hay uno que implementa precisamente ese menú de inicio, además de otros para tareas, bandeja de sistema, audio, cajones, lanzadores rápidos, etc.

Una de las funcionalidades más potentes es el soporte para múltiples perfiles de panel. Cada perfil es un conjunto de configuración de applets almacenado en un directorio propio. Desde el Administrador de perfiles puedes crear, renombrar, activar o desactivar perfiles y cambiar entre ellos como si cambiases de canal en la tele. Esto te permite, por ejemplo, tener un panel minimalista para trabajar, otro recargado para ocio y alternar entre ellos en segundos.

Además, existen herramientas dedicadas para gobernar el panel de forma centralizada: Administrador de complementos, Administrador de paneles y Administrador de temas. Desde estas interfaces puedes añadir plugins con doble clic, crear o eliminar paneles, activar o desactivar barras específicas, aplicar temas, exportarlos, abrir sus directorios y renombrarlos sin vagar por múltiples menús contextuales. El objetivo ha sido eliminar la sensación de “laberinto de submenús” que el propio autor reconocía como molesta en versiones anteriores.

El panel puede acoplarse a cualquier borde de la pantalla, flotando en el centro o funcionando como dock o deskbar. Es posible cambiar su tamaño con el ratón y moverlo entre monitores. Se han solucionado errores de cálculo de altura al cambiar de pantalla con distinta resolución, problemas de redimensionado cuando está en la parte superior o en el lateral, y comportamientos indeseados que provocaban cambios de tamaño espontáneos después de ajustarlo.

Gestos de escritorio, contextos avanzados y panel de control

Uno de los rasgos que más distingue a Orbitiny es su soporte nativo para gestos de escritorio. Puedes dibujar patrones con el ratón sobre un área vacía del escritorio —similar a los gestos de algunos navegadores— para ejecutar comandos personalizados o acciones predeterminadas. Se admiten hasta 12 gestos por botón (izquierdo y derecho) más configuraciones adicionales para clic central.

Estos gestos no dependen de que haya iconos visibles. Funcionan tanto si el escritorio muestra iconos como si los tienes desactivados, y se pueden modificar desde el apartado “Gestures” en la configuración avanzada del entorno. Además de los gestos, se pueden asignar acciones al doble clic en zonas vacías del escritorio, a la pulsación prolongada del botón derecho combinada con doble clic, o al clic central, que por defecto abre un vistoso menú de discos y particiones.

Los menús contextuales también tienen su propia personalidad. Orbitiny emplea menús personalizados, no los típicos QMenu bloqueantes. Esto significa que atajos de teclado globales de X11 siguen funcionando aunque tengas un menú contextual abierto, en lugar de quedar “secuestrados” como ocurre con muchas aplicaciones estándar. Dentro de estos menús se incluye un navegador de directorios integrado, acciones personalizadas sobre archivos y un cuadro desplegable tipo “Run” para ejecutar comandos sobre el conjunto de ficheros seleccionados.

Para gestionar la configuración general, el entorno incorpora un Panel de Control renovado basado en iconos. Cada sección de configuración se ha separado en su propia utilidad o módulo independiente, de manera que si una herramienta de ajustes falla, no arrastra a todo el panel ni al escritorio. Además, se ha introducido un sistema de monitorización en tiempo real del archivo settings.ini: si abres este fichero (un simple INI de texto), cambias parámetros como el directorio de escritorio, el fondo de pantalla o márgenes de contenido, al guardar el archivo el escritorio detecta la modificación y aplica los cambios al instante.

A nivel visual, Orbitiny ha ido incorporando mejoras estéticas como efectos de desvanecido y animaciones “líquidas” al pasar el cursor por los iconos del escritorio, así como sombras paralelas 3D en los textos de los iconos, que se pueden activar o desactivar desde el Panel de Control. El sistema de temas también se ha sofisticado, con un motor de temas dinámico basado en CSS editable en disco y un gestor de temas específico para el panel, y una API de backend pensada para un futuro gestor de temas global.

Escritorios virtuales avanzados e independencia por pantalla

Orbitiny no se limita a tener “varios escritorios” al estilo tradicional. Su applet de escritorios virtuales va un paso más allá al poder asociar un directorio de escritorio distinto a cada espacio de trabajo. De esta forma, al cambiar de escritorio virtual no solo se ocultan y muestran ventanas diferentes, sino que cambias de conjunto de iconos y de carpeta de fondo, como si pasaras de un ordenador a otro.

La idea se complementa con el soporte de directorios de escritorio personalizados e independientes por monitor. No estás obligado a usar $HOME/Desktop: puedes elegir cualquier ruta para cada pantalla y para cada escritorio virtual. El resultado, en la práctica, es que puedes tener en un monitor un escritorio centrado en trabajo, con sus proyectos y documentos, y en otro un escritorio distinto orientado a ocio o administración del sistema, con otra carpeta como base y otros fondos de pantalla.

Esta flexibilidad se refleja también en la forma de ajustar márgenes de contenido del escritorio. A través de “Environment & Workspace Settings → Appearance” puedes establecer los márgenes izquierdo, superior, derecho e inferior que determinan desde dónde empiezan los iconos. Esto es especialmente útil si ejecutas Orbitiny encima de otros entornos con paneles propios (como la barra superior de GNOME o docks laterales), evitando que los iconos queden ocultos debajo de esas barras.

Gestor de dispositivos, WINE, DOSBox y otras funciones especiales

Entre las utilidades internas más llamativas se encuentra el gestor de dispositivos de Orbitiny. A diferencia de otras soluciones que tiran de herramientas externas o de blacklisting de módulos, este administrador permite deshabilitar o habilitar dispositivos individuales con un simple clic derecho, apuntando directamente al dispositivo concreto y no a todo el módulo del kernel. Todo ello sin tener que reiniciar el sistema.

El escritorio integra además soporte nativo para WINE y DOSBox. Esto significa que si arrastras un ejecutable de Windows o DOS al panel, o lo abres desde Qutiny o el escritorio, se envía automáticamente a WINE o DOSBox según corresponda. La idea es que puedas gestionar estos binarios con la misma naturalidad que cualquier otro archivo local, sin tener que recordar comandos específicos.

Otra curiosidad es la compatibilidad con archivos MAFF (Mozilla Archive Format). Si haces doble clic en un archivo MAFF, Orbitiny lo extrae en /tmp y lo abre como si se tratara de un HTML, recuperando páginas archivadas que muchos navegadores han dejado de soportar de forma nativa.

El entorno incorpora también una ventana tipo “Dashboard” que aparece al pulsar en un borde del escritorio. En ella se muestran las tareas en ejecución y las aplicaciones instaladas, con funciones de búsqueda y filtrado. Por ahora, la detección de aplicaciones en ejecución está pensada para X11, ya que el enfoque declarado del proyecto es soportar de forma oficial solo este servidor gráfico.

En lo relativo a Wayland, el propio autor ha sido claro: Orbitiny solo admite oficialmente X11 por el momento. En Wayland se han observado al menos dos problemas importantes: los botones de tareas de las ventanas no se muestran correctamente y la bandeja de sistema falla. La intención es añadir soporte oficial para compositores Wayland más adelante, pero a día de hoy las pruebas y el desarrollo se centran en X11.

Seguridad, archivos “VIP” y experiencia de uso pulida en Orbitiny

Otro aspecto cuidado es la seguridad y la prevención de errores humanos. Por ejemplo, Orbitiny incorpora una lista de archivos de configuración “VIP” que se carga dinámicamente desde un fichero vip_files.conf. Entre ellos se incluyen directorios críticos como .config, .local, Escritorio y otros. Si intentas borrar alguno de estos elementos desde el gestor de archivos, se muestra una advertencia específica indicando que estás a punto de eliminar un archivo de configuración importante.

Al manejar scripts, el sistema ofrece una opción llamada “Ejecutar y marcar como seguro” en el cuadro de confirmación. Si la política por defecto está en “Preguntar”, esta opción permite ejecutar el script y registrar su suma de comprobación en un archivo. La próxima vez que lo lances, si el checksum coincide, no se te pedirá confirmación aunque sigas usando el modo “Preguntar”. Así se equilibra comodidad y seguridad sin renunciar a una protección básica frente a cambios inesperados en el script.

El gestor del portapapeles es también especialmente avanzado. No solo registra texto, sino también archivos e imágenes. Puedes, por ejemplo, copiar un archivo al portapapeles, luego copiar texto, abrir la ventana del administrador de portapapeles y hacer doble clic sobre el archivo para restaurarlo como contenido actual, o arrastrar directamente esa entrada desde la ventana del gestor a otra aplicación. Se han corregido errores que afectaban al copiado de datos HTML, al tamaño excesivo de las entradas nuevas o a la inactividad cuando solo se copiaba texto, y está previsto separar definitivamente este gestor en un proceso independiente para reforzar aún más la estabilidad.

Por último, el proyecto presta atención a detalles aparentemente menores pero que marcan diferencia: atajos alternativos como CTRL+Insert para copiar archivos, un diálogo de selección de fondo de pantalla rediseñado para ser un selector real y no un apaño sobre el file manager, correcciones en diálogos como “Vaciar papelera”, y pequeños ajustes gráficos de consistencia entre applets. Todo ello se traduce en una sensación de escritorio más pulido, pese a que el autor recalca que Orbitiny “no está ni cerca de estar terminado” y que sigue en desarrollo activo.

Orbitiny Desktop se ha convertido en un entorno gráfico enorme, modular y sorprendentemente maduro para haber nacido como proyecto personal motivado por la decepción con los escritorios Linux habituales. Ofrece un cóctel poco común: portabilidad total, un arsenal de funciones exclusivas centradas en la productividad real, una integración profunda con X11, un gestor de archivos y un panel muy por encima de lo estándar, y la posibilidad de ejecutarse tanto encima de otro DE como en modo independiente. Quien se anime a probarlo encontrará un escritorio distinto, pensado para exprimir al máximo el concepto de “escritorio clásico” sin renunciar a ideas atrevidas que todavía no han llegado a los grandes entornos.

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Phosh 0.52 mejora la experiencia táctil con nuevos gestos y ajustes rápidos

Por: Pablinux

Phosh 0.52

La llegada de Phosh 0.52 supone un nuevo paso en la madurez del ecosistema Linux para móviles, con una actualización que pone el foco en la comodidad diaria y en pulir detalles que marcan la diferencia al usar el teléfono como dispositivo principal. Más que una simple versión incremental, esta entrega apunta a que los móviles con GNU/Linux se comporten de forma más predecible y práctica para cualquier usuario acostumbrado a un smartphone moderno.

En Europa, donde proyectos como postmarketOS o distribuciones basadas en Debian y Arch se están ganando un pequeño pero sólido hueco entre usuarios avanzados, estas mejoras en Phosh resultan especialmente interesantes. Se combinan cambios visibles en la interfaz con un trabajo profundo en la base del sistema, pensado tanto para quienes solo quieren que el móvil «funcione» como para desarrolladores y entusiastas que requieren más control.

Una compartición de Wi-Fi mucho más sencilla en Phosh 0.52

Entre las novedades más claras para el día a día destaca la mejora del módulo de zona Wi-Fi. El complemento de hotspot ahora es capaz de generar automáticamente un código QR con la información de la red, incluyendo nombre y contraseña. Esto evita tener que dictar contraseñas largas o teclearlas a mano en el dispositivo invitado: basta con abrir la cámara o la app de escaneo de códigos y, en unos segundos, el otro móvil queda conectado.

Este cambio, que puede parecer menor, responde a una demanda muy habitual cuando se comparte la conexión de datos en casa, en el trabajo o incluso en espacios públicos. Al eliminar la introducción manual de credenciales, se reduce el riesgo de errores y se mantiene la seguridad de la red Wi-Fi, ya que no obliga a mostrar la clave en texto claro delante de otras personas.

Gestos de brillo directamente desde la pantalla de bloqueo

Otro añadido orientado a la usabilidad es el nuevo gesto para controlar el brillo desde la propia pantalla de bloqueo. Los usuarios pueden modificar la luminosidad del panel sin necesidad de desbloquear el teléfono, algo muy útil cuando se entra o se sale de ambientes con luz intensa o poca iluminación y se necesita ajustar la visibilidad de forma rápida.

Este gesto también contribuye al ahorro energético, ya que facilita bajar el brillo de inmediato sin navegar por menús adicionales. Para quienes usan su móvil Linux como dispositivo principal, poder ajustar el brillo en un solo movimiento reduce la fricción en situaciones tan cotidianas como revisar una notificación en la calle a pleno sol o consultar algo en la cama con la luz apagada.

Phosh 0.52 optimiza los ajustes móviles con backend sysfs

En el plano técnico, Phosh 0.52 introduce cambios relevantes en la forma en que se gestionan las opciones de telefonía móvil. La herramienta de ajustes específicos para la parte celular se apoya ahora en conf-tweaks utilizando un backend basado en sysfs. Este movimiento está pensado para simplificar la interacción con la configuración de bajo nivel de los dispositivos, evitando depender de múltiples aplicaciones separadas para tocar parámetros similares.

Para distribuciones como postmarketOS o Mobian, que se utilizan en una amplia variedad de teléfonos con hardware muy diferente, esta reorganización facilita mantener un comportamiento coherente entre modelos. Centralizar estos ajustes en un único mecanismo reduce errores, agiliza el mantenimiento y ayuda a que los cambios lleguen de forma más uniforme a los usuarios europeos que reutilizan terminales Android antiguos con Linux.

Mejor integración con pantallas de bordes curvos

Phosh 0.52 también se ocupa de un aspecto cada vez más frecuente en el mercado: las pantallas con esquinas redondeadas o bordes curvos. La biblioteca gmobile incorpora ahora soporte específico para gestionar diferentes radios de curvatura, mientras que el compositor phoc se encarga de que esos parámetros se reflejen correctamente al dibujar la interfaz.

En la práctica, esto significa que los elementos gráficos —paneles, notificaciones, botones o indicadores— se adaptan mejor a la forma real del panel, evitando cortes extraños o esquinas mal alineadas. Este tipo de pulido visual es clave para que los usuarios no perciban la interfaz como algo improvisado y acerca la experiencia de Linux en smartphones a la que ofrecen otras plataformas consolidadas.

Portales más seguros gracias a Rust y Phosh 0.52

Uno de los cambios de fondo más destacados es la reescritura del portal responsable de la gestión del fondo de pantalla, conocido como wallpaper portal. Este componente se ha migrado a la lengua de programación Rust, alineándolo con otros portales orientados al usuario que ya se están unificando sobre una misma base tecnológica.

Rust está diseñado para minimizar una buena parte de los errores típicos de memoria que pueden provocar fallos de seguridad o cuelgues. Al llevar el portal de fondos de pantalla a este entorno más seguro, se consigue un comportamiento más robusto y se sientan las bases para extender esta unificación del código a otros servicios de escritorio y móvil, algo relevante para cualquier instalación de Phosh en Europa que necesite estabilidad a largo plazo.

Nueva interfaz DebugControl para depuración avanzada

Para desarrolladores, mantenedores de distribuciones y usuarios avanzados, Phosh 0.52 presenta la interfaz DebugControl, pensada para gestionar parámetros de depuración de forma dinámica. A través de esta nueva capa se pueden activar o desactivar opciones de debug en tiempo real, lo que simplifica enormemente el diagnóstico de comportamientos extraños o problemas específicos de cierto hardware.

En lugar de tener que recompilar o reiniciar cada vez que se quiere ajustar el nivel de registro, esta interfaz permite cambiar el grado de detalle de los logs sobre la marcha. Esto acelera el trabajo de quienes desarrollan para dispositivos concretos —por ejemplo, terminales vendidos en España o en otros países de la Unión Europea— y favorece la aparición de parches y correcciones más rápidos cuando se detecta un fallo.

Phosh 0.52 introduce correcciones para un teclado en pantalla más fiable

El teclado virtual es otro de los componentes que recibe atención en esta versión. Phosh 0.52 corrige un problema que provocaba, en ocasiones, un retraso notable en la apertura del teclado en pantalla. Este tipo de fallos, aunque no críticos, resulta muy molesto en el uso diario, porque rompe el flujo cada vez que se intenta escribir un mensaje, buscar algo en el navegador o introducir una contraseña.

Además, se ha abordado un bug relacionado con la fase de preedición de texto, que podía afectar a los campos de entrada utilizados a continuación. Esta corrección mejora la consistencia al escribir en diferentes aplicaciones y evita situaciones en las que el comportamiento del teclado parecía aleatorio. Para quienes utilizan idiomas con composición compleja o corrección automática agresiva, disponer de un teclado más predecible es fundamental.

Impacto en el ecosistema móvil Linux europeo

Aunque Phosh se desarrolla con una perspectiva global, parte de sus usuarios más activos se encuentran en Europa, donde existe una comunidad especialmente interesada en la sobresoberanía tecnológica y el software libre. La combinación de nuevas funciones para el usuario final y ajustes internos más seguros encaja con las demandas de quienes quieren recuperar el control sobre su dispositivo sin renunciar a una experiencia moderna.

Tener un entorno como Phosh que sigue evolucionando a este ritmo ayuda a prolongar la vida útil de los terminales. Actualizaciones como la 0.52 demuestran que, más allá de las grandes marcas y sus capas propietarias, el ecosistema Linux móvil avanza con pasos firmes, priorizando la estabilidad, la facilidad de uso y el refuerzo de la seguridad desde la base.

Phosh 0.52 representa una iteración que combina mejoras muy visibles —como el código QR para compartir Wi‑Fi o el ajuste de brillo desde la pantalla de bloqueo— con cambios profundos en la infraestructura, desde el uso de Rust en los portales hasta el backend sysfs para ajustes móviles y la nueva interfaz de depuración. Todo ello contribuye a que los móviles con Linux se sientan cada vez menos como un experimento y más como una alternativa real para quienes valoran la libertad de software y un control mayor sobre su propio dispositivo.

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Manjaro 26.0 Anh-Linh apuesta por Wayland y renueva su escritorio

Por: Pablinux

Manjaro 26.0

La llegada de Manjaro 26.0, de nombre en clave “Anh-Linh”, marca un punto de inflexión para esta distribución basada en Arch Linux, muy extendida entre usuarios europeos que buscan un sistema rolling pero manejable en el día a día. No se trata de una simple actualización de paquetes: el proyecto da un paso decidido hacia Wayland, nuevos controladores gráficos y escritorios de última generación, con implicaciones directas para quienes usan hardware algo veterano o dependen todavía de X11.

Este lanzamiento se distribuye como un nuevo “milestone” dentro del modelo de publicación continua de Manjaro: las personas que ya usan la distro reciben los cambios vía actualización normal de paquetes, mientras que quienes quieran instalar desde cero dispondrán de imágenes ISO renovadas. En Europa, donde Manjaro es una opción habitual para quienes quieren probar Arch sin complicarse demasiado, este giro hacia Wayland y los controladores modernos puede influir bastante en la adopción en portátiles de trabajo, sobremesas de gaming y equipos profesionales.

Manjaro 26.0: un lanzamiento mayor con kernel 6.18 LTS y escritorios renovados

La versión 26.0 llega impulsada por el kernel Linux 6.18 LTS como opción principal, acompañado de otros núcleos de la rama 6.12 LTS, 6.6 LTS e incluso una instantánea 6.19-rc3 para quienes quieran probar lo más reciente. Esta combinación busca equilibrar estabilidad y soporte de hardware moderno, algo relevante para el parque de equipos de sobremesa y portátiles que suele encontrarse en España y el resto de Europa, donde conviven máquinas relativamente nuevas con otras de más de una década.

Como es habitual, Manjaro mantiene tres ediciones principales listas para usar: Xfce, GNOME y KDE. Todas se han actualizado a versiones muy recientes: Xfce 4.20, GNOME 49 y KDE Plasma 6.5. Las imágenes ISO se ofrecen tanto en variante Full como Minimal, de modo que el usuario puede apostar por un sistema “todo incluido” o una base más ligera para ir instalando solo lo que necesite.

Wayland por defecto y fin de X11 en Plasma 6.5 y GNOME 49

El cambio más delicado de Manjaro 26.0 tiene que ver con la adopción de Wayland como sesión por defecto en KDE Plasma 6.5 y GNOME 49. En estas dos ediciones, la sesión tradicional de X11 desaparece, por lo que quienes actualicen desde una versión anterior pueden encontrarse sin la opción de X.Org al iniciar sesión. Es un movimiento en línea con la tendencia general del ecosistema Linux, pero no deja de implicar ajustes para muchos usuarios.

Para quienes dependan todavía de aplicaciones, flujos de trabajo o hardware que funcione mejor con X11, el propio equipo de Manjaro sugiere apostar por la edición Xfce, que mantiene la sesión basada en X.Org. Esta recomendación es especialmente pertinente en entornos profesionales europeos donde se usan aplicaciones antiguas, configuraciones multimonitor peculiares o dispositivos de entrada específicos que aún no dan la talla bajo Wayland.

El proyecto ha publicado además un listado de problemas conocidos y posibles soluciones para la actualización a Manjaro 26.0, algo muy recomendable revisar antes de dar el salto, sobre todo en equipos de trabajo o compartidos. La comunidad en los foros oficiales ya está recopilando experiencias, soluciones y avisos sobre extensiones, aplicaciones o drivers que requieren algo de “mimo” tras el cambio a Wayland.

NVIDIA 590 y Mesa 25.3.x: avance en gráficos, adiós a GPUs antiguas

Otro punto clave de Manjaro 26.0 es la actualización de la pila gráfica. La distribución adopta el driver propietario NVIDIA 590, que deja de dar soporte a las tarjetas anteriores a la familia Turing. Esto implica que muchos equipos con GPUs más antiguas, aún frecuentes en oficinas, centros educativos o segundas residencias en Europa, tendrán que valorar alternativas como drivers heredados, el controlador libre Nouveau o incluso mantener instalaciones previas si necesitan ese soporte concreto.

En paralelo, se incorporan los drivers gráficos Mesa 25.3.x, con mejoras para GPUs AMD e Intel y para el ecosistema Vulkan. Este combo, junto con el kernel 6.18 LTS, busca mejorar el rendimiento en juegos y aplicaciones creativas, una prioridad para quienes usan Manjaro como sistema base para Steam, Proton, Blender u otras herramientas de diseño y producción audiovisual.

La herramienta de detección de hardware de Manjaro, MHWD (Manjaro Hardware Detection), sigue siendo una pieza importante en este escenario, ya que se encarga de detectar y configurar controladores gráficos de forma automática. En la versión 26.0 continúa su evolución para gestionar mejor los cambios en la pila NVIDIA y los distintos perfiles de kernel, aunque los usuarios con tarjetas muy antiguas pueden necesitar revisar foros y repositorios comunitarios para encontrar combinaciones de drivers que les sigan funcionando.

Escritorios y aplicaciones en Manjaro 26.0: Plasma 6.5, GNOME 49, Xfce 4.20 y COSMIC

En el apartado de escritorio, la edición KDE Plasma incorpora Plasma 6.5 junto a KDE Gear 25.12 y KDE Frameworks 6.21. Entre las novedades destacan animaciones más fluidas, un mejor manejo de monitores múltiples bajo Wayland y ajustes de usabilidad que pulen la experiencia general. Para muchos usuarios europeos que usan Plasma como entorno principal en portátiles de trabajo, este salto supone más cohesión visual y mayor estabilidad en sesiones largas.

La edición GNOME sube a GNOME 49, que sigue la línea de apostar por gestos, diseños adaptativos y una experiencia más orientada a pantallas táctiles y portátiles con trackpad. Este estilo encaja bien con los portátiles ligeros que abundan en oficinas y universidades, aunque se mantiene el aviso de que algunas extensiones o flujos clásicos de GNOME bajo X11 pueden necesitar ajustes o sustituciones en el nuevo entorno Wayland.

Por su parte, la edición Xfce se actualiza a Xfce 4.20 y conserva X11 como base, añadiendo mejoras moderadas, como mejoras en el panel, ajustes en el gestor de archivos y pequeños refinamientos visuales. Esta opción continúa siendo recomendable para equipos con recursos más ajustados o para quienes prefieren un entorno más clásico y predecible.

Una de las novedades llamativas es la inclusión del primer lanzamiento estable del escritorio COSMIC, desarrollado por System76 en Rust. Manjaro lo incorpora como una opción adicional, pensada para quienes busquen un escritorio moderno, ligero y con un enfoque algo distinto al de las propuestas más tradicionales. Aunque todavía está en una fase relativamente inicial, su presencia en una distro tan popular en Europa puede acelerar su adopción y pruebas en distintos escenarios.

Actualizaciones de software clave en Manjaro 26.0: Firefox, LibreOffice, multimedia y audio

Manjaro 26.0 también renueva gran parte de su software preinstalado. En el apartado de navegación web se incluye Mozilla Firefox 146 / 146.0.1, con correcciones de seguridad recientes y mejoras en rendimiento, un punto importante para quienes utilizan el navegador de forma intensiva en entornos laborales o educativos.

Para la ofimática se integra LibreOffice 25.8.4, que aporta un conjunto actualizado de herramientas para documentos, hojas de cálculo y presentaciones. En Europa, donde el uso de formatos abiertos y suites ofimáticas libres es especialmente relevante en administraciones públicas y pequeñas empresas, disponer de una versión reciente de LibreOffice facilita la interoperabilidad con archivos de Microsoft Office y otros formatos.

En el terreno multimedia, Manjaro 26.0 incorpora el framework GStreamer 1.26.10, que mejora compatibilidad de códecs y reproducción de contenido audiovisual. Junto a ello, se incluye WirePlumber 0.5.13 como gestor de políticas para PipeWire, así como ALSA 1.2.15.1, conformando una pila de sonido pensada para ofrecer latencias más bajas y una gestión más flexible de dispositivos de audio, algo que agradecerán creadores de contenido, músicos y usuarios que combinan varios dispositivos en su día a día.

Herramientas propias, comunidad y enfoque para usuarios europeos

Uno de los pilares que distinguen a Manjaro frente a Arch es su conjunto de herramientas propias orientadas a simplificar tareas complejas. El Manjaro Settings Manager, por ejemplo, se encarga de centralizar la gestión de controladores, la selección de kernel y la configuración regional, algo muy práctico para usuarios de España y otros países europeos que necesitan cambiar fácilmente disposiciones de teclado, idiomas y formatos locales.

El instalador gráfico y los asistentes de configuración inicial siguen facilitando la adopción de Manjaro como sistema principal, tanto en equipos domésticos como en entornos profesionales. Este enfoque más “amigable”, sumado a una comunidad activa en foros y redes sociales, ha hecho que el sistema se convierta en una puerta de entrada habitual al mundo Arch para usuarios que no quieren partir de una base mínima y configurarlo todo a mano.

En el ámbito corporativo o institucional, las características de Manjaro 26.0 —como el soporte para distintos kernels, la mejor integración de hardware y la gestión de drivers desde interfaz gráfica— pueden resultar atractivas para equipos de TI que busquen flexibilidad sin renunciar a la estabilidad. No obstante, decisiones como el abandono de X11 en algunos escritorios y el corte en el soporte de GPUs antiguas obligan a planificar bien migraciones y pruebas piloto.

El lanzamiento de Manjaro 26.0 “Anh-Linh” coloca a la distribución en una posición más alineada con las tecnologías punteras de GNU/Linux: apuesta por Wayland en escritorios modernos, actualiza de forma agresiva controladores como NVIDIA 590 y Mesa 25.3.x, renueva los entornos de escritorio principales y refuerza su pila multimedia y de audio. Todo ello, sobre la base de un kernel 6.18 LTS y manteniendo el modelo rolling-release, refuerza a Manjaro como una opción sólida para quienes en España y en el resto de Europa quieran un sistema actual, versátil y con herramientas que faciliten el día a día, siempre que se tenga en cuenta el impacto de los cambios en X11 y en el soporte de hardware más antiguo.

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IceWM 4.0 mejora el comportamiento de Alt+Tab mientras moderniza la parte gráfica

Por: Pablinux

IceWM 4.0

Si te gusta exprimir tu escritorio al máximo sin gastar apenas recursos, la llegada de IceWM 4.0 es de esas noticias que merece la pena seguir de cerca. Hablamos de uno de los gestores de ventanas clásicos de X11, con casi tres décadas a sus espaldas, que en esta versión da un salto importante tanto en características como en modernización interna del código.

Este lanzamiento marca un punto de inflexión: por un lado, consolida a IceWM como un window manager rápido, ligero y sorprendentemente configurable; por otro, introduce mejoras que muchos usuarios llevaban años esperando, sobre todo en el famoso conmutador de ventanas con Alt+Tab y en el soporte gráfico (iconos, transparencia, RGBA…). Vamos a desgranar con calma todas las novedades de IceWM 4.0, su contexto y por qué sigue siendo una opción muy seria frente a escritorios completos.

Qué es IceWM y por qué sigue teniendo tirón

IceWM es un gestor de ventanas para el sistema de ventanas X cuyo objetivo siempre ha sido muy claro: ofrecer velocidad, sencillez y no estorbar al usuario. No es un entorno de escritorio completo, sino la pieza que se encarga de las ventanas, el foco, la barra de tareas y ciertos elementos básicos de interacción.

Desde sus inicios en 1997, IceWM ha sido apreciado por quienes prefieren un sistema ágil, estable y con consumo mínimo de recursos. Aun siendo ligero, no renuncia a una buena experiencia de uso: incorpora barra de tareas con paginador de escritorios, atajos globales de teclado y un sistema de menús dinámico que se adapta a la configuración del usuario.

Una de sus señas de identidad es que los programas se pueden controlar tanto con teclado como con ratón. Las ventanas pueden minimizarse a la barra, al área de notificación, al propio escritorio o incluso ocultarse por completo. Además, IceWM ofrece un listado de ventanas y el clásico conmutador rápido (Alt+Tab), que en la versión 4.0 recibe un empujón muy notable.

En el terreno de la personalización, IceWM es muy configurable, altamente “themeable” y está bien documentado. Incluye un gestor de fondos de pantalla opcional, con soporte de transparencia, un pequeño gestor de sesión y una bandeja de sistema para applets y notificaciones. Todo ello encaja muy bien en configuraciones modestas, equipos antiguos o entornos donde se prioriza la eficiencia.

Otra ventaja importante es su amplia disponibilidad: IceWM está presente en distribuciones populares como Debian, Ubuntu, Arch, openSUSE, Gentoo, Slackware, CentOS, antiX, NixOS y en la mayoría de sistemas BSD. Esto facilita instalarlo desde los repositorios oficiales casi en cualquier sistema basado en Linux o *BSD.

Principales novedades de IceWM 4.0

La versión 4.0 no es un simple ajuste menor, sino un lanzamiento importante con cambios de calado. Buena parte del foco se ha puesto en el conmutador Alt+Tab y en la modernización gráfica, pero también hay retoques en otros frentes como la compatibilidad con BSD o la gestión de iconos.

Gran salto en el conmutador Alt+Tab

El cambio más visible para la mayoría de usuarios está en el quick switch de ventanas activado con Alt+Tab. Hasta ahora ya era una herramienta útil, pero en entornos con muchas aplicaciones abiertas podía quedarse corto en comodidad y flexibilidad.

Con IceWM 4.0, el conmutador puede gestionar un número mucho mayor de ventanas abiertas tanto en disposición vertical como horizontal. Esto resulta especialmente práctico cuando trabajas con varias aplicaciones a la vez, varios escritorios o tienes la mala costumbre de no cerrar nada.

Además, ahora se soportan todas las teclas de navegación estándar para moverte por la lista. Es decir, no estás limitado a usar únicamente Tab o las flechas básicas: puedes aprovechar otras teclas de navegación para saltar de una ventana a otra con más precisión, algo que se agradece en sesiones intensivas.

Se ha añadido también un nuevo modo de previsualización de aplicaciones en Alt+Tab. En lugar de limitarse a mostrar solo iconos y títulos, IceWM puede ofrecer una vista previa que facilita identificar rápidamente la ventana correcta, sobre todo si usas varias instancias del mismo programa (por ejemplo, varias ventanas de navegador).

Una función especialmente útil es la posibilidad de escribir la primera letra de la clase de la aplicación mientras está abierto el conmutador. Al pulsar esa letra, se selecciona la siguiente ventana cuya clase coincida, lo que permite saltar entre instancias de un mismo tipo de aplicación de forma bastante ágil.

Otra mejora destacada es que ahora es posible elegir una ventana pulsando una tecla numérica. Cada entrada del conmutador puede asociarse a un número y, simplemente con pulsarlo, se activa esa ventana. Esto acelera el cambio cuando tienes muy claro qué quieres abrir y su posición en la lista.

En el modo horizontal de Alt+Tab se puede además seleccionar ventanas con el ratón, algo que refuerza la filosofía de IceWM de no encorsetar al usuario en un único método de interacción. Teclado y ratón se complementan, y cada cual puede usar lo que le resulte más cómodo.

Por último, IceWM 4.0 añade una opción para abrir el menú del sistema directamente desde la interfaz de Alt+Tab. Es un pequeño detalle, pero aumenta la integración entre el conmutador y el resto de herramientas del gestor de ventanas, simplificando algunas acciones habituales sobre las ventanas.

Mejoras gráficas: alpha blending, RGBA e iconos de alta resolución

Otra área donde se ha avanzado bastante es en el soporte gráfico moderno, especialmente en lo relativo a la transparencia y los iconos. IceWM 4.0 establece de forma predeterminada el uso de alpha blending y soporte completo para 32 bits RGBA.

En la práctica, esto significa que el gestor maneja mejor las transparencias y efectos relacionados con el canal alfa, lo que se traduce en una apariencia más limpia y actual, especialmente si usas temas que aprovechan estas capacidades o fondos de pantalla con elementos translúcidos.

En cuanto a los iconos, IceWM adopta como valor por defecto el uso de iconos de alta resolución a través de WM_ICON_SIZE. Se ha estandarizado la gama de tamaños soportados, que ahora van desde 16 hasta 256 píxeles. Esto permite mostrar iconos nítidos y bien escalados, tanto en pantallas de baja como de alta densidad (incluyendo configuraciones HiDPI).

La estandarización de tamaños facilita además el trabajo con temas e integraciones de iconos externos, ya que es más fácil saber qué resoluciones se van a utilizar y cómo se mostrarán en los distintos elementos de la interfaz (barra de tareas, menús, bandeja de sistema, etc.).

Correcciones para BSD y otros ajustes internos

Aparte de las novedades de Alt+Tab y los ajustes gráficos, IceWM 4.0 introduce varias correcciones específicas para sistemas BSD. Este tipo de cambios no suele ser espectacular a primera vista, pero es vital para mantener la robustez del gestor en plataformas como FreeBSD, OpenBSD o NetBSD.

También se incluyen correcciones menores y pequeños refinamientos repartidos por diferentes componentes: comportamiento de ventanas, coherencia con estándares, detalles en la barra de tareas, manejo de la bandeja de sistema, etc. Son mejoras que, sumadas, pulen la experiencia del día a día.

Otro aspecto que se ha cuidado es la actualización de las traducciones a múltiples idiomas. IceWM está disponible en unas tres docenas de lenguas, y con cada nueva versión se van actualizando cadenas, corrigiendo términos y completando idiomas que iban algo rezagados. El sistema de traducciones se gestiona mediante Weblate, donde cualquier persona puede registrarse y colaborar.

Instalación de IceWM 4.0, documentación y colaboración

La versión 4.0.0, publicada el 1 de enero de 2026, está disponible en el repositorio oficial del proyecto y, en muchos casos, también a través de los paquetes de las principales distribuciones. En algunos sistemas tendrás ya la nueva versión en los repositorios estables, mientras que en otros puede que llegue primero a ramas testing o unstable.

Quienes prefieran compilar desde el código fuente pueden obtenerlo directamente desde GitHub, donde se documentan los pasos básicos de compilación. Es necesario tener ciertas dependencias instaladas, entre ellas gettext para la gestión de traducciones. Si se dispone de CMake, se ofrece además un método alternativo de compilación con esta herramienta.

Para simplificar el proceso, el proyecto proporciona scripts para instalar todas las dependencias de una sola vez y también instrucciones para verificar que dichas dependencias son correctas. De esta forma se minimizan los errores típicos de compilación por bibliotecas faltantes.

En el sitio oficial se enlazan además recursos de documentación y guías de configuración, orientados tanto a usuarios nuevos como avanzados. Desde ahí se puede profundizar en cada opción de configuración, tema, gestión de atajos, comportamiento de ventanas y otras facetas del gestor.

El sistema de traducciones se gestiona mediante Weblate, donde cualquier persona puede registrarse (ya sea en la propia instancia del proyecto o en otra conectada) y ayudar a pulir el idioma de su elección. Así se mantiene IceWM accesible a usuarios de todo el mundo, con cadenas bien traducidas y coherentes.

En cuanto al reporte de errores, el equipo pide que se envíen los problemas a través del sistema de issues de GitHub, evitando duplicados y aportando detalles concretos (distribución, versión de X11, pasos para reproducir el fallo, etc.). Esa disciplina facilita que los desarrolladores puedan detectar patrones, corregir fallos y mantener alta la calidad del software.

IceWM se distribuye bajo la Licencia Pública General de la biblioteca GNU (LGPL), lo que permite un uso muy amplio tanto en entornos personales como profesionales y facilita su integración en diferentes proyectos y derivados.

IceWM 4.0 en el contexto del ecosistema Linux y BSD

Mientras el panorama de escritorios y gestores de ventanas sigue evolucionando, IceWM conserva su nicho gracias a su equilibrio entre ligereza, estabilidad y personalización. Frente a entornos pesados con decenas de servicios en segundo plano, IceWM ofrece una base sólida sobre la que el usuario decide qué añadir.

En un ecosistema donde conviven escritorios completos (GNOME, KDE Plasma, Xfce, etc.) y gestores minimalistas (como Openbox, Fluxbox o dwm), IceWM se sitúa en un punto intermedio: no llega a ser tan “pelado” como algunos gestores en mosaico, pero sigue siendo mucho más liviano que un escritorio completo con todo integrado.

La versión 4.0, con su énfasis en el Alt+Tab, las mejoras gráficas y los ajustes de compatibilidad, demuestra que el proyecto no se ha quedado anclado en el pasado. Al contrario, mantiene la esencia original a la vez que incorpora detalles que los usuarios actuales dan prácticamente por supuestos (iconos de alta resolución, transparencia correcta, navegación ampliada, etc.).

Quien busque un entorno rápido para un equipo antiguo, una sesión remota ligera o simplemente un escritorio sin florituras en una máquina potente, encontrará en IceWM 4.0 una opción que combina madurez, estabilidad y un desarrollo que sigue avanzando, aunque sea a un ritmo tranquilo y muy centrado en lo esencial.

Mirando todo lo que aporta este lanzamiento, desde las mejoras profundas en el conmutador de ventanas hasta la modernización de la capa gráfica, pasando por el cuidado por las traducciones, las correcciones para BSD y el amplio abanico de temas y configuraciones, se confirma como una actualización muy sólida para quienes valoran un entorno ligero pero completo, y como una puerta de entrada ideal para quienes quieran descubrir que un gestor de ventanas clásico todavía puede sentirse muy actual.

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Esto es lo primero que hice al actualizar a Plasma 6.4 en mi equipo

Por: Pablinux

Arrastrar y soltar en Plasma 6.4

Hace ya más de seis años desde que soy usuario de KDE y Plasma. La primera vez que lo probé funcionaba muy mal en mi hardware, pero lo bueno me gustó mucho. Cuando volví, ya en Plasma 5.x, los problemas estaban solucionados, me quedé y me encanta. Aún así, que algo sea bueno no significa que no pueda ser mejor, y hay funciones que me gustarían que fueran diferentes. Una de ellas la mejoraron en Plasma 6.4, disponible desde mediados de este 2025 que está a punto de finalizar, y es el comportamiento de arrastrar y soltar.

Un poco de contexto. El software de KDE no es como en de GNOME, proyecto que busca la simplicidad. Lo que yo llamo «Equipo K» suele ofrecer software que haga algo más, para usuarios exigentes, y hasta junio de este año arrastrar y soltar en Plasma era diferente a todo lo que recuerde haber probado. En Windows, macOS, GNOME, Xfce, LXQt, Budgie… vamos, en cualquier escritorio del mundo, arrastrar y soltar un elemento a una ubicación del mismo disco mueve dicho elemento. En Plasma lo que hacía (y aún hace por defecto) era ofrecer tres opciones distintas.

Arrastrar y soltar en KDE: cómo era y cómo puede ser

Las opciones mencionadas aparecían en un menú emergente que consultaban si queríamos mover, copiar o crear un symlink. Si te aprendías los atajos de teclado, se podía invocar directamente una acción: manteniendo la C copiaba, manteniendo Shift movía y con ambas teclas creaba en enlace simbólico. Para mí era suficiente, pero prefería que fuera como en el resto de escritorios por la consistencia. De hecho, yo usaba los botones de minimizar, restaurar y cerrar a la izquierda porque me acostumbraron Ubuntu y macOS, pero pasé a la derecha por esa consistencia y porque ya no toco el sistema de escritorio de Apple.

Plasma 6.4 fue la versión que hizo realidad una petición que llevaba aparcada nada menos que 18 años. Esta petición era, resumiendo, que se usara el mismo comportamiento que vemos en Windows, macOS y la mayoría de escritorios de Linux: si el archivo o carpeta está en el mismo disco de origen y destino, lo que hará será moverlo. En caso contrario, se copiará.

La opción no está activa por defecto

La opción no está activa por defecto, y por eso es lo primero que hice cuando actualicé a Plasma 6.5. ¿Por qué no cuando salió Plasma 6.4? Pues porque mi sistema principal tiene Manjaro y se saltaron esa versión del escritorio de KDE.

Para activarla hay que abrir Preferencias del Sistema y buscar «Comportamiento general». Hay un apartado nuevo «Arrastrar y soltar» que ofrece dos opciones: como decíamos, por defecto está marcada «Preguntar siempre lo que se debe hacer», y debajo los atajos de teclado para que lo haga directo; la segunda opción es la nueva, la de «Mover si está en el mismo dispositivo», y pulsando Shift mostrará las opciones.

Aquí cabe destacar que la función no está totalmente acabada. Sí, pulsando la tecla propuesta saca el menú, pero dicho menú nos dice que la misma tecla debe mover el archivo directamente. Las otras dos opciones sí funcionan como se espera, pero la de mover no; han de darle una vuelta.

Por qué si es buena opción para mí

Yo me pasé definitivamente a KDE a principios de 2019, y he estado más de seis años con el viejo comportamiento. Ya me conozco bien el comportamiento de siempre y sus atajos. Lo aprendido se quedará, y yo ya sé que KDE me permite copiar y crear enlaces simbólicos con la C y Shift+C respectivamente. Además, también sé que Shift me muestra el menú.

En definitiva, yo ya sé que activando la nueva opción consigo el comportamiento más estandarizado, y también sé que KDE me ofrece otras opciones al arrastrar y soltar. Para cualquier otro usuario, el hecho de que el comportamiento por defecto sea el mismo les ayudará a entender cómo es en KDE. Y si quieren el nuevo, ya es posible.

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Hyprland 0.53 refuerza la estabilidad y el rendimiento del compositor Wayland con múltiples optimizaciones internas.

Por: Pablinux

Hyprland 0.53

La llegada de Hyprland 0.53 marca un punto importante para quienes disfrutan exprimiendo el escritorio en Wayland con efectos pulidos y una configuración extremadamente flexible. Esta versión no solo corrige fallos de peso, sino que introduce cambios internos y novedades visibles que buscan hacer el compositor más robusto, más ágil y algo más cómodo para el día a día, tanto en entornos domésticos como en equipos de trabajo exigentes. Para quienes ya usaban versiones anteriores como Hyprland 0.52, el salto es especialmente interesante por las mejoras en rendimiento y comportamiento general.

A lo largo de esta versión 0.53 se han tocado piezas muy sensibles del compositor, se han afinado detalles de la experiencia de usuario y se han incorporado funciones de Hyprland 0.51 que llevaban tiempo en la lista de deseos de la comunidad. El resultado es un Hyprland algo más maduro, con menos aristas, que mantiene su filosofía de compositor dinámico y configurable, pero que a la vez se vuelve más estable y predecible incluso en configuraciones complejas. Si te gustan las transiciones fluidas, el soporte avanzado de monitores y una gestión muy granular de ventanas, esta actualización te interesa y mucho.

Novedades generales de Hyprland 0.53

Hyprland 0.53 llega como una actualización centrada en pulir y reforzar la base del compositor, pero también añade algún que otro detalle funcional. El objetivo principal ha sido mejorar la estabilidad, el rendimiento y la coherencia en distintas configuraciones de hardware, sin sacrificar la flexibilidad que caracteriza al proyecto. Desde la gestión de monitores hasta el comportamiento de los focos, se ha revisado buena parte del código para reducir comportamientos extraños y situaciones límite que podían frustrar al usuario.

Otra de las líneas de trabajo ha pasado por la integración con el ecosistema Wayland. Hyprland 0.53 incluye mejoras en el manejo de protocolos, en el soporte de algunos tipos de ventanas especiales y en la forma en la que se comunica con aplicaciones y paneles. Todo esto se traduce en una sesión de escritorio más consistente, con menos sorpresas cuando se lanzan nuevas aplicaciones o se cambian configuraciones sobre la marcha, y con una sensación general de fluidez y reacción más inmediata.

Hyprland 0.53 introduce cambios en la gestión de ventanas y espacios de trabajo

Uno de los pilares de Hyprland es la gestión dinámica de ventanas, y en esta versión 0.53 se han introducido cambios para que el comportamiento sea más intuitivo. Se ha revisado la lógica con la que se calculan los layouts, se posicionan las ventanas y se manejan las transiciones al cambiar de escritorio virtual. Todo ello se ha recalibrado para reducir solapamientos, glitches visuales y microcortes en animaciones, logrando que la navegación entre espacios y el reposicionamiento sea más suave y predecible para el usuario.

También se han afinado detalles del enfoque (focus) de ventanas. En determinadas combinaciones de apps flotantes y en mosaico (tiling), podían darse casos en los que el foco se comportaba de forma extraña al cerrar o abrir programas. Hyprland 0.53 ajusta esta mecánica para que, al cerrar una ventana, el foco se desplace al contenedor más lógico y no a una ventana aleatoria o al escritorio vacío. Así, acciones cotidianas como cerrar un terminal y seguir escribiendo en otro resultan más naturales y sin interrupciones.

En el ámbito de los espacios de trabajo, la versión 0.53 refuerza la gestión cuando hay varios monitores. Se ha trabajado para que el cambio de workspace en un monitor concreto no afecte al resto, evitando movimientos no deseados de ventanas entre pantallas. De esta forma, es más fácil mantener una organización clara: por ejemplo, un workspace de trabajo en el monitor principal y otro de ocio en el secundario, con transiciones independientes que aportan mayor control sobre el flujo de trabajo.

Hyprland 0.53 introduce mejoras de rendimiento y optimización interna

Uno de los focos importantes de Hyprland 0.53 es el rendimiento. Se han depurado cuellos de botella en el pipeline de renderizado y se han ajustado partes críticas del código para que la carga sobre CPU y GPU sea más contenida y estable. Esto se nota especialmente en equipos modestos o con gráficas integradas, donde cualquier microoptimización ayuda a mantener animaciones fluidas sin picos de consumo exagerados.

Para usuarios que hacen un uso intensivo del escritorio, con muchos espacios de trabajo activos, varias aplicaciones pesadas simultáneas y un conjunto amplio de efectos, esta versión busca reducir stuttering y pequeños tirones. Revisando cómo se actualizan las ventanas, cómo se repintan partes de la pantalla y cómo se sincronizan las animaciones, los desarrolladores han conseguido un comportamiento más lineal que, en la práctica, da la sensación de un entorno más ligero incluso con la misma configuración.

A nivel interno, se han reorganizado varias secciones del código base para facilitar el mantenimiento y la incorporación futura de nuevas características. Aunque esto no siempre es visible para el usuario final, sí repercute en que las próximas versiones puedan evolucionar con más rapidez y menos regresiones. El refactor de partes específicas, en combinación con correcciones de fugas de memoria y ajustes en el manejo de hilos o timers, contribuye a un compositor más sólido y menos propenso a bloqueos absurdos.

Correcciones de errores y estabilidad

Hyprland 0.53 llega con un buen paquete de correcciones que atacan bugs acumulados en versiones previas. Muchos de ellos estaban relacionados con situaciones que no todos los usuarios experimentaban, pero que podían ser especialmente molestas: cuelgues en determinadas combinaciones de hardware, congelaciones al cambiar configuraciones de gráficos o problemas al restaurar sesiones. Esta versión intenta limpiar ese terreno, logrando una experiencia más confiable incluso en usos poco habituales.

Entre las correcciones destacadas se encuentran fallos en la gestión de algunas ventanas de diálogo, que a veces aparecían fuera de foco o en posiciones poco lógicas. También se han pulido inconsistencias al interactuar con aplicaciones que usan intensivamente aceleración gráfica o que se comportan de forma poco estándar bajo Wayland. Con estos ajustes, las apps conflictivas encajan mejor en el entorno, minimizando casos en los que se quedaban invisibles, sin borde o con tamaños imposibles de gestionar de forma cómoda.

Otra área con mejoras reales es la estabilidad al trabajar con varios monitores conectados y desconectados de forma dinámica. Cambiar de monitor, acoplar un portátil a una base o usar proyectores externos podía generar comportamientos extraños en las versiones anteriores, como workspaces que no reaparecían donde debían o resoluciones mal detectadas. Con Hyprland 0.53 estos escenarios han sido revisados para que el escritorio reaccione de forma más robusta cuando la configuración de pantalla cambia.

Mejoras en la experiencia de usuario introducidas en Hyprland 0.53

Más allá del rendimiento y la estabilidad, se han introducido mejoras orientadas a facilitar el uso cotidiano de Hyprland. Algunos ajustes afectan a la forma en que se muestran determinados efectos y a la claridad visual de transiciones entre estados de ventanas. Aunque siguen presentes las animaciones y el estilo característico del compositor, el objetivo ha sido hacerlas más coherentes y menos intrusivas, ayudando a que el usuario se centre en el contenido y no tanto en el adorno.

En el terreno de la interacción, se han afinado detalles como el comportamiento de combinaciones de teclas y la respuesta ante acciones rápidas encadenadas. Usuarios que alternan de forma muy dinámica entre ventanas, paneles y lanzadores apreciarán que las acciones seguidas ya no se estorben entre sí como antes podía suceder. El sistema ahora responde de forma más predecible cuando se encadenan atajos o se cambian layouts de forma constante, proporcionando una sensación de escritorio más profesional y menos “experimental”.

Otro aspecto trabajado es la integración con componentes externos, como barras de estado, menús, notificaciones o widgets diversos. Hyprland 0.53 busca que estos elementos se representen y posicionen de manera más estable, evitando saltos raros en la barra o superposiciones incómodas con las ventanas. Como resultado, es más viable montar un entorno completo alrededor del compositor sin encontrarse con conflictos de geometría que arruinen la orden ni legibilidad.

Soporte de hardware y pantallas

La compatibilidad de Hyprland con distintos escenarios de hardware sigue siendo una prioridad. En esta versión 0.53 se ha recalibrado parte de la lógica de detección de pantallas, resoluciones y tasas de refresco. Con ello se pretende reducir los problemas al usar monitores con características avanzadas, como altas frecuencias o proporciones de aspecto poco estándar, y que el compositor pueda sacar mejor partido de esas capacidades ofreciendo una experiencia gráfica más fluida.

En setups con varios monitores, se han corregido comportamientos donde las resoluciones o la disposición física no terminaban de respetarse tras reinicios o cambios de configuración. Ahora, la forma en que Hyprland recuerda y aplica la topología de pantallas es más consistente, algo clave cuando se trabaja con estaciones de trabajo sofisticadas o con escritorios donde se conectan y desconectan monitores con frecuencia. Todo esto facilita conservar la organización de ventanas, barras y workspaces en cada pantalla de manera más estable en el tiempo.

Además, se han realizado pequeños ajustes orientados a minimizar problemas con GPUs específicas y drivers concretos, especialmente en entornos donde el soporte Wayland todavía se va puliendo. Aunque muchas de estas mejoras son discretas, contribuyen a que Hyprland funcione mejor en una gama amplia de combinaciones hardware-software, reduciendo los típicos fallos visuales o cuelgues cuando se activan características gráficas avanzadas que antes podían generar más dolores de cabeza.

Configuración y personalización

La configuración en Hyprland siempre ha sido uno de sus puntos fuertes, y esta versión 0.53 refuerza esa idea con ajustes internos que hacen el sistema más predecible al modificar parámetros. Cambiar opciones de layout, efectos, animaciones o comportamiento de ventanas se integra mejor en tiempo real, evitando situaciones en las que un cambio en el archivo de configuración se reflejaba de manera inconsistente o requería reinicios completos para aplicarse correctamente.

Para usuarios avanzados que exprimen al máximo los archivos de configuración, las mejoras suponen menos sorpresas al probar combinaciones complejas. El sistema responde mejor a variaciones de parámetros y mantiene una lógica clara al combinar diferentes modos de mosaico, ventanas flotantes y reglas específicas por aplicación. Esto hace que montar un flujo de trabajo muy a medida sea algo más accesible, porque la relación entre cada ajuste y su efecto visible sobre el escritorio resulta más directa y fácil de entender.

También se ha retocado el comportamiento de algunas reglas y bindings que podían entrar en conflicto en escenarios muy personalizados. Hyprland 0.53 trata de ordenar esas interacciones de forma más coherente, de manera que al añadir nuevas reglas o combinaciones de teclas no se rompan otras que ya funcionaban bien. En la práctica, esto significa menos tiempo persiguiendo bugs de configuración y más tiempo usando el escritorio tal como uno lo ha diseñado a su gusto.

Integración con Wayland y aplicaciones

Al ser un compositor para Wayland, Hyprland depende en buena medida de cómo implementan las aplicaciones los distintos protocolos. En esta versión 0.53 se ha prestado atención a pulir la relación con programas que hacen un uso poco convencional de Wayland, o que aún arrastran particularidades pensadas para X11. El objetivo es que tanto aplicaciones modernas como algunas más antiguas convivan en el escritorio de forma más armoniosa y sin comportamientos raros.

Se han ajustado detalles del manejo de ventanas de tipo “popup”, diálogos, menús contextuales y otros elementos que a veces no obedecían bien las normas de tamaño o posición. Esto reduce los casos en los que un menú se abre en sitios inesperados o se corta visualmente. Además, se ha trabajado en la manera en que Hyprland interpreta ciertas solicitudes de las apps para maximizar, mover o redimensionar ventanas, de modo que el resultado sea más coherente con la intención de cada programa.

También hay mejoras orientadas a una mejor convivencia con paneles, launchers y otros elementos del ecosistema gráfico. La posición de las barras, su comportamiento frente a ventanas maximidadas y el respeto hacia los márgenes reservados se manejan de modo más consistente, evitando que las aplicaciones se solapen con elementos que deberían permanecer siempre visibles. Todo ello ayuda a montar escritorios más complejos, con varios componentes integrados, sin perder consistencia y claridad.

Impacto para usuarios nuevos y existentes

Para quien se acerca por primera vez a Hyprland, la versión 0.53 ofrece un punto de entrada más amable gracias a la mejora general de estabilidad y coherencia. Aunque sigue siendo un compositor que requiere cierta curva de aprendizaje y gusto por la configuración manual, ahora las primeras impresiones tienden a ser más positivas al encontrar menos fallos visibles y una experiencia más cuidada desde el principio. Esto facilita que nuevos usuarios se animen a explorar sus posibilidades sin chocar tan rápido con comportamientos extraños.

En el caso de quienes vienen de versiones anteriores, el salto resulta atractivo por la sensación global de pulido. Se mantiene la flexibilidad extrema a la hora de personalizar el escritorio, pero con una base técnica más firme que admite un uso diario intenso en entornos muy diversos. La corrección de bugs arrastrados, sumada a las mejoras en rendimiento, hace que actualizar sea una decisión bastante lógica para quienes buscan un compositor Wayland capaz de combinar estética y eficiencia.

Esta versión 0.53 consolida a Hyprland como una opción muy seria dentro del ecosistema Wayland, alejándolo poco a poco de la etiqueta de proyecto puramente experimental y acercándolo a algo que muchos podrían usar como entorno principal. Con un cuidado especial en rendimiento, estabilidad, soporte de monitores y experiencias de usuario más consistentes, se coloca en un punto interesante para quien quiere un escritorio moderno, personalizable y con efectos, pero sin renunciar a un comportamiento fiable en el día a día.

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Pop!_OS 24.04 LTS con COSMIC: así es el nuevo escritorio de System76 en su primera versión estable

Por: Pablinux

Pop!_OS 24.04 LTS con COSMIC

La llegada de Pop!_OS 24.04 LTS con el escritorio COSMIC marca uno de los cambios más relevantes en el panorama de las distribuciones Linux basadas en Ubuntu de los últimos años. System76 ha decidido dejar atrás su anterior capa sobre GNOME para apostar por un entorno completamente nuevo, escrito en Rust, que busca ofrecer un mayor control a usuarios avanzados y desarrolladores sin renunciar a una experiencia cuidada y relativamente familiar.

Este lanzamiento llega tras varios años de trabajo, con fases de alphas, betas y pruebas públicas que han ido puliendo el comportamiento del nuevo escritorio. Aunque COSMIC se estrena ahora en su primera versión estable, la propuesta ya apunta claramente a quienes necesitan un sistema sólido para programar, trabajar en ciencia de datos, diseño, juegos o tareas de oficina intensivas, tanto en equipos de sobremesa como en portátiles utilizados en Europa y otros mercados.

Pop!_OS 24.04 con un escritorio COSMIC construido desde cero en Rust

La principal novedad de Pop!_OS 24.04 LTS es su entorno de escritorio COSMIC, desarrollado íntegramente en Rust y apoyado en el toolkit Iced. A diferencia de las versiones anteriores de Pop!_OS, que adaptaban GNOME con extensiones y personalizaciones propias, ahora System76 apuesta por un escritorio completamente independiente, diseñado con una filosofía modular y componible.

Según la propia compañía, la idea es que COSMIC no sea solo un entorno para Pop!_OS, sino una base sobre la que otros proyectos puedan construir su propia experiencia de usuario para Linux. El escritorio está planteado como un conjunto de componentes que se pueden adaptar, sustituir o ampliar, lo que abre la puerta a que otras distribuciones o desarrolladores europeos lo adopten y lo adapten a sus necesidades específicas.

Esta decisión subraya la intención de System76 de reducir dependencias de otros grandes proyectos y ganar autonomía en la evolución de su sistema. La empresa ha financiado el desarrollo de COSMIC principalmente a través de la venta de su propio hardware, lo que le permite experimentar con tecnologías como Rust sin estar supeditada a decisiones ajenas.

Pop!_OS 24.04 está basado en Ubuntu 24.04 LTS, pero con su propio ritmo

Pop!_OS 24.04 LTS se apoya en la base de Ubuntu 24.04 LTS (Noble Numbat), aprovechando su ecosistema de paquetes y su ciclo de soporte prolongado. No obstante, System76 introduce algunos cambios relevantes en el apartado técnico, empezando por un kernel Linux 6.17.x, ligeramente más nuevo que el que trae Ubuntu 24.04.2 LTS, orientado a mejorar compatibilidad y rendimiento en hardware reciente.

En el apartado gráfico, la distribución utiliza la pila Mesa 25.1.x para controladores de código abierto y ofrece además la opción de instalar los drivers NVIDIA 580 para quienes dependan de tarjetas dedicadas, algo atractivo para usuarios que trabajan con renderizado, IA o juegos. Como ya es habitual, el sistema da acceso completo a los repositorios de Ubuntu, pero además viene con Flathub y los repositorios Flatpak de System76 activados por defecto, facilitando la instalación de una gran cantidad de aplicaciones modernas.

Todo esto sitúa a Pop!_OS 24.04 LTS como una opción interesante para usuarios en España y Europa que buscan una distribución con base Ubuntu, pero que prefieren un enfoque más orientado a la productividad, la personalización y el control del entorno de escritorio.

Nuevo ecosistema de aplicaciones COSMIC para Pop!_OS 24.04

Con el salto al nuevo escritorio, Pop!_OS 24.04 LTS estrena también un conjunto de aplicaciones nativas COSMIC que sustituyen a varias herramientas de GNOME. El tradicional gestor de archivos Nautilus deja paso a COSMIC Files, el terminal se renueva con COSMIC Terminal, el editor de texto pasa a ser COSMIC Text Editor y el reproductor multimedia se convierte en COSMIC Media Player.

Además, la tienda de software Pop!_Shop desaparece para dar lugar a la nueva COSMIC Store, desde la que se pueden instalar y actualizar tanto paquetes tradicionales (.deb) como aplicaciones Flatpak procedentes de Flathub u otros repositorios. Esta tienda se sitúa en el centro de la experiencia de usuario, ya que también recopila aplicaciones “Made for COSMIC”, pensadas para integrarse mejor con el nuevo entorno.

El sistema incorpora igualmente una herramienta de capturas de pantalla propia y una aplicación de bienvenida que guía al usuario en la configuración inicial de COSMIC y Pop!_OS. Desde ahí se pueden ajustar elementos como el tema, la disposición del panel, las opciones de tiling o las configuraciones de pantalla, lo que facilita poner el escritorio “a tu gusto” en los primeros minutos de uso.

COSMIC Launcher, paneles y diseño altamente configurable

Uno de los elementos más visibles del nuevo escritorio es el COSMIC Launcher, el lanzador de aplicaciones y buscador integrado que se activa con la tecla Super (Windows). Desde él se pueden abrir programas, cambiar a aplicaciones ya en ejecución, realizar búsquedas web, usar una calculadora rápida, buscar archivos o incluso ejecutar comandos sin necesidad de abrir un terminal.

El diseño del escritorio se ha planteado para ser altamente personalizable. Es posible utilizar una combinación de Panel y Dock, optar solo por un panel, e incluso cambiar la ubicación de estos elementos a cualquier borde de la pantalla. Además, COSMIC permite añadir y reorganizar applet o pequeños módulos en el Panel y en el Dock, de forma que cada usuario puede construir una interfaz muy adaptada a su flujo de trabajo.

En cuanto a la apariencia, el sistema ofrece opciones de tematización sencillas con selectores de color, de forma que se puede ajustar rápidamente el aspecto general del escritorio sin recurrir a configuraciones demasiado complejas. El objetivo es permitir tanto a usuarios noveles como avanzados moldear el entorno sin pelearse con menús crípticos.

Tiling, ventanas apiladas y atajos de teclado pensados para la productividad

Una de las funciones en las que System76 ha puesto más empeño es la gestión avanzada de ventanas. COSMIC integra de serie un sistema de tiling que se puede activar o desactivar con un simple conmutador en el panel, y que funciona tanto con el ratón como con el teclado.

El tiling se configura por espacio de trabajo y por pantalla, lo que permite, por ejemplo, tener un monitor con ventanas flotantes tradicionales y otro con un mosaico de terminales y editores de código. Los atajos de teclado para moverse entre ventanas, reposicionarlas o cambiar el foco se han definido pensando en quienes pasan muchas horas frente al ordenador, con combinaciones simples como Super+Flechas para cambiar el foco o Super+Shift+Flechas para mover ventanas.

Otra característica destacada son las ventanas apiladas en forma de pestañas, similares a las de un navegador. Es posible crear una “pila” de ventanas con un clic derecho en la barra de título o simplemente arrastrando una ventana sobre otra cuando se está usando el modo mosaico. También se incluyen funciones de “sticky windows”, para mantener ciertas ventanas siempre en primer plano y que sigan al usuario entre escritorios virtuales.

Workspaces flexibles y mejor soporte multi-monitor

COSMIC introduce un sistema de workspaces (espacios de trabajo) especialmente flexible. Se puede elegir entre espacios horizontales o verticales, decidir si cada pantalla tiene su propio conjunto de escritorios o si los espacios se extienden a través de varios monitores, y reorganizarlos arrastrando y soltando.

Los usuarios pueden anclar determinados espacios para que no se eliminen automáticamente, mantener configuraciones persistentes (de modo que un workspace en mosaico seguirá en mosaico tras reiniciar) y añadir un applet de “Workspaces numerados” al panel o Dock para ver en todo momento en qué escritorio se encuentran.

En entornos con varias pantallas, algo cada vez más frecuente en oficinas, estudios creativos o puestos de desarrollo, el escritorio intenta facilitar la vida: las pantallas con distinta densidad de píxeles se escalan de forma automática, se pueden ajustar con precisión desde la configuración, y el sistema recuerda la disposición y los parámetros de cada monitor. Si se desconecta una pantalla, las ventanas que había en ella se mueven a un nuevo workspace en un monitor que siga activo, evitando perderse aplicaciones abiertas.

Rendimiento gráfico y soporte para GPUs híbridas en Pop!_OS 24.04

Pop!_OS 24.04 LTS mantiene uno de los señuelos tradicionales de esta distribución: un cuidado especial en la gestión de gráficos híbridos en portátiles con GPU integrada y dedicada. En esta versión, el sistema puede cambiar automáticamente al uso de la gráfica discreta cuando una aplicación lo solicita, sin que el usuario tenga que alterar manualmente el modo.

También es posible forzar que una aplicación concreta se ejecute en la GPU preferida desde el menú contextual, lo que resulta útil para juegos, herramientas de diseño o software de IA en equipos portátiles. Este enfoque busca alargar la autonomía de batería cuando se usan tareas ligeras, reservando la gráfica dedicada solo para lo que realmente la necesita.

Combinado con el kernel actualizado y la pila Mesa reciente, este soporte hace que Pop!_OS 24.04 LTS sea especialmente atractivo para quienes utilizan equipos modernos con hardware gráfico reciente, tanto en contextos domésticos como profesionales, incluidos los usuarios europeos que trabajan con portátiles orientados a gaming o creación de contenido.

Instalación de Pop!_OS 24.04, cifrado y función “Refresh” para reinstalar sin perder datos

En el apartado de instalación, System76 mantiene su apuesta por facilitar un despliegue rápido del sistema. Pop!_OS 24.04 LTS ofrece un proceso de instalación sencillo con opción de cifrado completo de disco, algo que muchos usuarios valoran especialmente en entornos laborales o académicos donde se maneja información sensible.

Una de las novedades más llamativas es la opción de “Refresh install”, disponible manteniendo pulsada la barra espaciadora durante el arranque o desde la propia imagen de instalación. Esta función permite reinstalar el sistema operativo manteniendo archivos personales, ajustes y aplicaciones de usuario instaladas como Flatpak. Esta característica está pensada para aquellos casos en los que el sistema se ha degradado con el tiempo o se quieren solucionar problemas serios sin tener que pasar por una copia de seguridad y restauración completas.

System76 también planea integrar esta función “Refresh” directamente en la configuración de COSMIC, para que sea aún más accesible. En conjunto, estas opciones hacen que gestionar la vida útil del sistema sea menos traumático, algo especialmente útil para usuarios no expertos o para pequeñas empresas europeas que no disponen de un departamento de TI dedicado.

Compatibilidad de hardware, ARM64 y disponibilidad

Pop!_OS 24.04 LTS se distribuye en varias imágenes, incluyendo una versión estándar para sistemas x86_64, otra optimizada para hardware NVIDIA y una variante para arquitecturas ARM64. Esta última está oficialmente soportada en el sobremesa Thelio Astra de System76, aunque la comunidad reporta que puede funcionar en otros dispositivos utilizando herramientas como Tow-Boot, con el matiz de que el soporte fuera del ecosistema System76 no es oficial.

En lo que respecta al hardware, la distribución mantiene un amplio soporte para equipos de sobremesa y portátiles, tanto propios de System76 como de otros fabricantes. La compañía seguirá preinstalando Pop!_OS 24.04 LTS con COSMIC en sus portátiles y PCs de sobremesa, pero cualquier usuario puede descargar la ISO desde la página oficial, grabarla en un USB y probarla en su equipo, ya sea para un uso personal, educativo o profesional.

Para quienes ya utilizan Pop!_OS en Europa, el salto a la nueva versión supone acceder al nuevo escritorio COSMIC, al tiempo que se mantiene la familiaridad de la base Ubuntu, el acceso a Flathub y la integración con herramientas como Firefox, Thunderbird, LibreOffice o utilidades como Popsicle para crear USBs de arranque.

COSMIC más allá de Pop!_OS y su papel en el ecosistema open source

Aunque COSMIC debuta como escritorio por defecto en Pop!_OS 24.04 LTS, System76 ha trabajado para que también esté disponible en otras distribuciones. El entorno ya se puede encontrar en sistemas como Arch Linux, openSUSE Tumbleweed, NixOS, Fedora Linux, AerynOS e incluso en plataformas como BSD o Redox OS, lo que amplía su alcance y su comunidad potencial.

Esta apertura puede tener impacto también en el ecosistema open source europeo, donde cada vez más usuarios y empresas buscan alternativas que no dependan en exceso de grandes corporaciones. Al haber sido escrito en Rust y licenciado como software libre, COSMIC puede ser adaptado, bifurcado o ampliado por desarrolladores individuales, grupos de usuarios o compañías que necesiten un escritorio con determinadas características o políticas de soporte.

Desde la perspectiva del software libre, el esfuerzo de System76 aporta un nuevo conjunto de herramientas, bibliotecas y aplicaciones que pueden reutilizarse en otros proyectos, ya sea para mejorar la experiencia en el escritorio Linux tradicional o para explorar casos de uso más especializados en sectores como educación, administración pública o investigación dentro de la Unión Europea.

Pop!_OS 24.04 LTS y el nuevo escritorio COSMIC suponen un paso importante hacia un entorno Linux más modular, personalizable y centrado en las necesidades reales de quienes pasan buena parte del día frente al ordenador. Sin prometer ser la solución perfecta para todo el mundo desde su primera versión, la combinación de base Ubuntu, escritorio en Rust, fuerte personalización y herramientas orientadas a la productividad hace que esta propuesta tenga un papel a seguir de cerca tanto por usuarios domésticos como por profesionales y organizaciones en España y el resto de Europa.

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KDE Gear 25.12 actualiza de forma destacada Dolphin, Kate, Itinerary, Photos, NeoChat, Konqueror y Falkon.

Por: Pablinux

KDE Gear 25.12

La nueva versión de KDE Gear 25.12 ya está disponible y llega como el último lote estable de aplicaciones del proyecto KDE para el escritorio Plasma y distribuciones GNU/Linux. Se trata de una actualización enfocada a pulir la experiencia diaria, con cambios repartidos por herramientas clave como el gestor de archivos Dolphin, el editor de texto avanzado Kate, el asistente de viajes Itinerary y el visor de imágenes Photos, entre otras.

Esta entrega supone un paso más hacia un entorno de escritorio más cómodo y coherente. La mayoría de mejoras son discretas, pero se notan en el día a día: gestionar mejor los archivos, programar con más fluidez, preparar viajes con más información y usar las apps tanto en escritorio como en dispositivos móviles con gestos más naturales.

KDE Gear 25.12 y las novedades principales en Dolphin, el gestor de archivos

El gestor de archivos Dolphin es uno de los grandes beneficiados de KDE Gear 25.12. Una de las mejoras más prácticas afecta al manejo de carpetas temporales: cuando se envían a la papelera, estas ya no terminan en la papelera principal de la carpeta personal del usuario, lo que evita que se llene de contenido prescindible y facilita mantener el sistema más ordenado.

Otro cambio interesante es la posibilidad de ocultar archivos y carpetas directamente desde el menú contextual. Con un simple clic derecho se pueden esconder elementos que se quieran mantener accesibles pero lejos de la vista, algo útil para ficheros de configuración, documentos sensibles o cualquier contenido que no haga falta ver continuamente en el explorador.

Kate: más información de Git y navegación mejorada

El editor de texto avanzado Kate, muy usado por desarrolladores y administradores de sistemas, también recibe varias mejoras relevantes. La integración con Git se refuerza, ya que ahora la lista de ramas muestra la actividad más reciente, permitiendo identificar de un vistazo en qué partes del repositorio ha habido cambios y facilitando elegir la rama en la que trabajar.

A nivel de navegación dentro de archivos, Kate permite ahora ir directamente a una línea y columna concretas desde el cuadro de diálogo de apertura rápida (Quick Open). Esto acelera la revisión de proyectos grandes o el seguimiento de errores cuando se trabaja con referencias precisas, algo habitual en equipos de desarrollo de software.

Además, cuando se envía texto al terminal integrado del editor, Kate incorpora soporte para el llamado «bracketed paste». Esta función mejora la seguridad y la precisión al pegar bloques de texto o comandos largos, reduciendo el riesgo de que se ejecuten instrucciones de forma incorrecta en la consola, algo especialmente relevante para administradores y usuarios avanzados en entornos GNU/Linux.

Itinerary: asistente de viaje más inteligente

La aplicación KDE Itinerary, pensada como asistente personal de viajes, también da un salto funcional en KDE Gear 25.12. La nueva versión incorpora más extractores de datos para compañías ferroviarias y eventos, lo que le permite reconocer mejor billetes, reservas y entradas provenientes de diferentes operadores europeos, algo muy útil para quienes se mueven con frecuencia entre países de la UE.

El proceso de planificación del trayecto se simplifica, ya que Itinerary puede determinar automáticamente la ubicación del usuario como punto de partida. Con ello, preparar un viaje resulta más rápido, especialmente cuando se combinan distintos medios de transporte o se realizan desplazamientos urbanos y regionales dentro de España o el resto de Europa.

Entre las novedades más curiosas se incluye la posibilidad de ver la altitud directamente en el mapa, un detalle que puede interesar a quienes realizan rutas por zonas de montaña o viajes turísticos más detallados. A esto se suma un conversor de divisas integrado, pensado para facilitar las compras en el extranjero, desde recuerdos para amigos hasta gastos cotidianos durante la estancia.

Photos: recorte y gestos modernos en escritorio y móvil

El visor de imágenes Photos, diseñado para funcionar tanto en ordenadores como en dispositivos móviles, incorpora funciones que lo acercan más a un editor básico. La novedad más visible es una nueva herramienta de recorte que permite ajustar el encuadre de las fotos sin necesidad de recurrir a aplicaciones más complejas, algo muy práctico para retoques rápidos.

Junto al recorte, Photos adopta gestos más naturales para el manejo de imágenes. El usuario puede ampliar y reducir con el clásico gesto de pellizcar o separar los dedos, del mismo modo que se hace en móviles y tabletas. Una vez ampliada la imagen, es posible arrastrarla para revisar diferentes zonas con comodidad, y bastan gestos de deslizamiento para pasar a la siguiente foto de la galería.

Konqueror y Falkon: mejoras en navegación web en KDE Gear 25.12

Dentro del apartado de navegación web, dos navegadores del ecosistema KDE reciben atención en KDE Gear 25.12. Por un lado, el veterano Konqueror añade la posibilidad de exportar páginas a PDF con una calidad de salida mucho más alta, lo que resulta interesante para archivar artículos, documentación técnica o comprobantes de operaciones online.

Por otro lado, Falkon, el navegador moderno de KDE, incorpora un botón específico para activar o desactivar el bloqueador de publicidad de forma inmediata. Esta función ofrece más control al usuario, que puede permitir anuncios en webs concretas, desactivar el bloqueo para sitios de confianza o volver a activarlo cuando quiera reducir el consumo de datos y la distracción al navegar.

NeoChat y KJournald: comunicación y diagnóstico mejorados en KDE Gear 25.12

En el terreno de la mensajería, el cliente NeoChat, basado en el protocolo Matrix, también se actualiza en este paquete. La aplicación cuenta ahora con una página de configuración dedicada a los atajos de teclado, lo que facilita descubrir y personalizar combinaciones para moverse con mayor rapidez entre conversaciones y acciones habituales.

NeoChat añade igualmente soporte para extensiones de Matrix, ampliando las posibilidades del protocolo a medida que evoluciona, e integra un botón básico para reuniones con Jitsi que indica si hay una reunión en curso. Esta función resulta útil para coordinar encuentros rápidos entre equipos distribuidos, un escenario cada vez más habitual en empresas y comunidades de software libre.

Otra herramienta que recibe mejoras es KJournald, orientada a la visualización y análisis de registros del sistema. La novedad más destacada es el soporte para cargar unidades de usuario directamente en el KJournald Browser, lo que ayuda a depurar servicios y procesos iniciados por cada usuario sin necesidad de recurrir a utilidades externas.

Disponibilidad en distribuciones GNU/Linux

La colección de aplicaciones KDE Gear 25.12 se distribuye como versión estable y está pensada para integrarse de forma óptima con el escritorio Plasma 6, tanto en equipos de sobremesa como en portátiles o dispositivos móviles compatibles. Los cambios llegan progresivamente a los repositorios estables de las principales distribuciones GNU/Linux, como pueden ser Kubuntu, openSUSE, Fedora KDE, Debian o sus derivadas.

Los usuarios que utilicen uno de estos sistemas deben vigilar las actualizaciones en sus gestores de paquetes habituales y aplicar la nueva versión en cuanto esté disponible, ya que, además de las funciones destacadas, el paquete incluye un número considerable de correcciones de errores menores y pequeños ajustes de comportamiento que mejoran la estabilidad general. Esto sucede de forma similar a lo que ocurrió con KDE Gear 24.12.

KDE Gear 25.12 refuerza el papel del ecosistema KDE como conjunto de aplicaciones coherente y adaptable tanto al uso en escritorio tradicional como a dispositivos táctiles. Sin introducir giros radicales, la actualización se centra en pulir funciones básicas y añadir detalles prácticos que hacen más cómoda la gestión de archivos, el desarrollo de software, la planificación de viajes y el consumo de contenido en la web y en redes federadas como Matrix

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Cinnamon 6.6 refuerza el escritorio clásico de Linux Mint con mejoras visuales y de rendimiento

Por: Pablinux

Cinnamon 6.6

Linux Mint se ha ganado a pulso su fama como una de las distribuciones GNU/Linux más recomendables para el día a día, sobre todo para quienes vienen de Windows y buscan un entorno familiar. Con la llegada de las nuevas versiones de la distro y de Cinnamon 6.6 como entorno de escritorio estrella, el proyecto está dando pasos muy calculados hacia la modernización del sistema sin tirar por la borda su filosofía de estabilidad y sencillez.

En este contexto, Linux Mint 22.x y las versiones recientes de Cinnamon marcan una etapa clave: rediseño del menú de aplicaciones, avances en Wayland, renovación de herramientas de gestión de paquetes y una experiencia más pulida a nivel visual y de rendimiento. Todo ello mantiene el espíritu clásico del escritorio, pero lo adapta a lo que espera hoy cualquier usuario de Linux de escritorio.

Novedades de Cinnamon 6.6 y su papel en Linux Mint

El desarrollo de Cinnamon no se entiende sin Linux Mint: es el escritorio creado y mimado por el propio equipo del proyecto, y sobre él pivota la propuesta principal de la distro. Con la versión 6.6, Cinnamon refuerza su enfoque en un escritorio tradicional, configurable y muy cómodo, que sigue respetando la metáfora clásica de ventanas, panel y menú de inicio, alejándose de experimentos más radicales como GNOME Shell.

A nivel general, Cinnamon 6.6 continúa la línea marcada por versiones anteriores como Cinnamon 6.4, que introdujeron mejoras en gestión de energía, un tema predeterminado con mayor contraste y bordes redondeados, cuadros de diálogo más cuidados y una integración algo más avanzada con Wayland. Esta iteración sigue afinando esa experiencia, ofreciendo un escritorio moderno, pero que se siente muy reconocible para cualquiera que haya usado Linux Mint en los últimos años.

Una de las claves de Cinnamon es que ha ido separándose progresivamente del ecosistema GNOME. Nació como una bifurcación de GNOME 3 adaptada a las necesidades de Mint, pero con el tiempo el proyecto terminó aislando y reescribiendo componentes hasta convertirlo en un entorno propio. Desde Cinnamon 2.0, los applets, extensiones y desklets diseñados para Cinnamon dejaron de ser compatibles con GNOME Shell, consolidando así un ecosistema independiente, optimizado específicamente para este escritorio.

Un menú de aplicaciones más moderno en Cinnamon

Si hay un elemento que los usuarios asocian de inmediato a Linux Mint con Cinnamon es su menú de aplicaciones clásico: rápido, directo y sin florituras. Con las últimas iteraciones del escritorio y de la distro, ese menú sufre un rediseño pensado para modernizar la experiencia sin romper la costumbre, manteniendo la misma filosofía, pero poniéndose al día frente a lo que ofrecen otros entornos.

Los cambios se centran en una mejor organización de categorías, accesos directos y resultados de búsqueda, haciendo que sea más fácil encontrar aplicaciones, herramientas del sistema y archivos recientes. El objetivo es que los usuarios nuevos se orienten con mayor rapidez y que los veteranos mantengan su agilidad diaria a la hora de abrir programas.

Además, el nuevo enfoque del menú también favorece la usabilidad en pantallas de diferentes tamaños, desde portátiles hasta monitores grandes. Se han revisado elementos como el tamaño de las listas, el espaciado entre entradas y la disposición de las áreas principales (búsqueda, categorías, aplicaciones frecuentes), sin caer en diseños excesivamente minimalistas que sacrifiquen información.

Wayland en Cinnamon: transición cuidadosa pero firme

Wayland lleva años sonando como el relevo natural de X11 en el mundo Linux, pero no todas las distribuciones han tomado el mismo camino. En el caso de Mint, el equipo ha optado tradicionalmente por una estrategia conservadora, priorizando la estabilidad y la compatibilidad por encima de adoptar lo último por el simple hecho de hacerlo.

Con las nuevas versiones de Linux Mint 22.x y de Cinnamon, el soporte para Wayland comienza a ser más sólido y utilizable en el día a día. Se han corregido muchos de los problemas de compatibilidad iniciales, se mejora el rendimiento gráfico en determinadas configuraciones y se sientan las bases de un escritorio que pueda vivir cómodamente tanto con X11 como con Wayland durante un tiempo.

No se trata aún de una ruptura radical: X11 sigue presente como opción principal o de respaldo, especialmente para quienes dependen de aplicaciones o flujos de trabajo que aún se llevan mejor con el servidor gráfico tradicional. Sin embargo, el mensaje es claro: Mint se está preparando para un futuro en el que Wayland sea la norma, pero lo hace a su propio ritmo, intentando que el usuario note el cambio lo menos posible en forma de errores o regresiones.

Modernización de la gestión de paquetes: Aptkit y Captain

Uno de los cambios más interesantes «bajo el capó» en Linux Mint 22.1 y sucesivas es la renovación del ecosistema de herramientas vinculadas a APT. Durante años, tanto Ubuntu como Debian y Mint han arrastrado componentes como Synaptic, GDebi, apturl, aptdaemon o packagekit, muchos de ellos con un diseño envejecido y un mantenimiento limitado.

Para afrontar este problema, el proyecto ha dado el salto a Aptkit como sustituto del servicio aptdaemon, y ha creado Captain, una nueva utilidad que unifica lo que antes hacían GDebi y apturl por separado. Estas dos piezas traen mejoras en la gestión de dependencias, en la coherencia de las operaciones de instalación y en el rendimiento general a la hora de manejar paquetes.

Además, la modernización de estas herramientas se ha pensado también con la vista puesta en Wayland, de modo que los gestores gráficos de paquetes y las utilidades que lanzan instalaciones se integren mejor en sesiones no basadas en X11. Aunque muchas de estas mejoras están diseñadas para “pasar desapercibidas”, su impacto se nota en una experiencia más limpia, más consistente y menos dada a diálogos de error crípticos.

En cuanto a formatos de distribución de aplicaciones, la postura sigue siendo clara: Linux Mint favorece el uso de Flatpak y el repositorio Flathub, manteniendo su distancia con Snap. Esto da al usuario un catálogo muy amplio de software actualizado, pero sin atarse al ecosistema de paquetes de Canonical.

Cinnamon como entorno: tecnología y ecosistema de aplicaciones

Técnicamente, Cinnamon es un entorno de escritorio libre, de código abierto y basado en GTK, desarrollado principalmente en C, JavaScript y Python. Su interfaz se apoya en las bibliotecas GTK y mantiene compatibilidad con muchas aplicaciones diseñadas originalmente para otros escritorios derivados de GNOME.

El proyecto ofrece además un ecosistema de extensiones muy rico: applets, extensiones, desklets y temas personalizados. Estos elementos permiten añadir indicadores al panel, modificar el comportamiento del escritorio, colocar widgets en el fondo de pantalla o cambiar radicalmente la apariencia general del sistema. Todo ello se gestiona de forma bastante sencilla desde las herramientas propias de Cinnamon.

Actualmente, la versión estable disponible de Cinnamon se sitúa en la rama 6.6, con fecha de lanzamiento a finales de 2025. Cada nueva entrega no solo pule el funcionamiento del escritorio, sino que a menudo incorpora pequeños cambios visuales, mejoras de rendimiento, una integración más coherente con Wayland y ajustes pensados para que el escritorio siga resultando familiar, pero no se quede anclado en el pasado.

El proyecto X-Apps y su integración en Cinnamon

Para completar la experiencia de escritorio, Linux Mint mantiene desde hace años el proyecto X-Apps, un conjunto de aplicaciones «tradicionales» orientadas a diversos entornos GTK. La idea es ofrecer programas con interfaces coherentes que funcionen bien en Cinnamon, MATE, Xfce y otros escritorios similares, evitando depender de las decisiones de diseño más radicales de GNOME.

Muchas de estas X-Apps son en realidad bifurcaciones de aplicaciones clásicas del ecosistema GNOME. Por ejemplo, Xed es un editor de texto basado en Pluma, Xviewer deriva de Eye of GNOME para ver imágenes, Xreader procede de Atril como visor de documentos, Xplayer se inspira en GNOME Videos (Totem) para la reproducción multimedia, y Pix nace como una versión adaptada de gThumb para organizar fotografías.

Además, Timeshift se ha convertido en una pieza clave para la restauración del sistema, permitiendo crear instantáneas con BTRFS o rsync y deshacer cambios problemáticos con relativa facilidad. Blueberry proporciona una interfaz gráfica simple para gestionar Bluetooth apoyándose en la biblioteca gnome-bluetooth, y gnome-online-accounts-gtk actúa como gestor de cuentas en línea para entornos GTK que no quieren depender de la versión orientada exclusivamente a GNOME y a GTK4.

Para facilitar que todas estas herramientas funcionen bien en distintos escritorios, el proyecto mantiene libxapp, una biblioteca en C y Python que aporta los recursos comunes necesarios. Con el tiempo, Linux Mint ha ido separando gradualmente el desarrollo de X-Apps del ciclo principal de la distro para convertirlas en un proyecto más independiente, lo que favorece su uso también en otros sistemas.

Cinnamon 6.6 ya disponible

La combinación de Cinnamon 6.6, la base sólida de Linux Mint 22.x, las mejoras en Wayland y la modernización de herramientas como Aptkit, Captain y las X-Apps dibuja un panorama muy atractivo para quienes buscan un escritorio clásico, pero bien afinado para los tiempos que corren. Mint sigue apostando por la estabilidad, por una curva de aprendizaje suave para usuarios que vienen de Windows y por una experiencia que no obliga a pelear con el sistema a cada paso, al tiempo que va preparando con calma la transición hacia las tecnologías gráficas del futuro y un ecosistema de aplicaciones más coherente y mantenible.

Cinnamon 6.6 ya está disponible en GitHub, y será el escritorio que usará el Linux Mint 22.3 que llegará dentro de pocas semanas.

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GNOME 49.2 refuerza la estabilidad con numerosas correcciones en GNOME Shell, Mutter, GDM, Nautilus y Orca

Por: Pablinux

GNOME 49.2

La llegada de GNOME 49.2 marca un punto importante dentro del ciclo de la rama 49 «Brescia», no solo por ser una actualización de mantenimiento, sino porque introduce correcciones muy esperadas tanto en Wayland como en X11, mejora la experiencia con varios monitores y pule detalles que afectan al día a día en el escritorio. Es una de esas versiones que, aunque no presume de grandes cambios visuales, se nota desde el primer uso.

En paralelo, el proyecto también ha publicado GNOME 48.7 como actualización de la rama anterior, junto con un montón de actividad en torno al ecosistema GNOME: discusiones en foros sobre memoria, multimonitor, problemas con teclas de brillo o night light, así como el calendario de publicación de tarballs y la vista puesta ya en GNOME 50. Todo ello dibuja un contexto en el que GNOME 49.2 encaja como una pieza clave de transición hacia un escritorio más pulido y preparado para el futuro.

Contexto de GNOME 49.2 y la serie «Brescia»

La versión GNOME 49.2 es la segunda actualización puntual de la serie 49 «Brescia» y llega aproximadamente mes y medio después de GNOME 49.1. Estas versiones intermedias no introducen grandes cambios de diseño, pero sí se centran en pulir errores, mejorar la estabilidad y ajustar el comportamiento de componentes críticos como GNOME Shell, Mutter, GDM, Nautilus o GNOME Software. Es el tipo de lanzamiento que muchas distribuciones integran rápidamente en sus repos estables.

Según el anuncio oficial, la idea es consolidar todo el trabajo realizado desde el lanzamiento inicial de GNOME 49, atendiendo a problemas reales reportados por usuarios, optimizando el uso de memoria en operaciones habituales como la gestión de miniaturas y corrigiendo bugs molestos en áreas sensibles como bloqueo de sesión, gestos táctiles, accesibilidad y atajos de teclado.

GNOME 49.2 introduce mejoras en teclado, accesibilidad y sticky keys

Uno de los puntos más destacados de GNOME 49.2 es la mejora en la gestión de teclas persistentes (sticky keys). Varios usuarios habían reportado regresiones, especialmente en aplicaciones bajo XWayland, donde las teclas modificadoras podían quedarse «atascadas» o comportarse de manera errática. Con esta versión se han corregido estos comportamientos, reduciendo los casos en los que una tecla modificadora seguía activa cuando no debía.

Además de las sticky keys, se ha trabajado en el tratamiento de modificadores ignorados al capturar teclas y botones en X11. Esto es relevante para aplicaciones que dependen de atajos complejos o que necesitan distinguir entre diferentes combinaciones de teclas. GNOME 49.2 introduce un soporte mejorado para gestionar estos modificadores, lo que se traduce en un comportamiento más coherente de los atajos de teclado en sesiones X11 tradicionales.

En la parte de accesibilidad también hay cambios importantes en el lector de pantalla Orca. Se corrige una regresión relacionada con la navegación por tablas cuando, dentro de una cuadrícula, la navegación cambiaba a modo de enfoque (focus mode) de forma inesperada. Esta corrección es especialmente relevante para personas que dependen de Orca en entornos profesionales o educativos, donde la interacción con tablas complejas es habitual.

Soporte mejorado para teclados en pantalla y nuevos layouts

GNOME 49.2 amplía el soporte del teclado en pantalla, un componente esencial tanto para dispositivos táctiles como para usuarios con necesidades de accesibilidad. En esta versión se añaden distribuciones extendidas (extended layouts) para usuarios de Alemania y Austria, lo que permite acceder a más caracteres especiales sin necesidad de trucos adicionales o configuraciones complicadas.

Esta ampliación de layouts responde a la demanda de usuarios germanohablantes que necesitaban teclas adicionales y un mapa de teclado más completo para escribir cómodamente en su idioma. Supone un paso más hacia una internacionalización real, donde el teclado en pantalla deje de ser una solución de compromiso y pase a ser una alternativa funcional para el día a día.

Gestión de monitores en GNOME 49.2: pantallas en mosaico y multimonitor

Uno de los frentes donde GNOME 49.2 pone especial atención es en el manejo de monitores en mosaico (tiled monitors) y la configuración multimonitor. Se han realizado mejoras para que la disposición de pantallas que forman un mosaico se gestione de manera más coherente, tanto en la forma en que se presenta el escritorio como en la manera en que se mueven ventanas y se aplica el tiling.

En este contexto también cobra relevancia el trabajo paralelo que se está haciendo en Mutter y XWayland, especialmente en lo referente a restricciones del cursor y comportamiento en juegos a pantalla completa. De hecho, usuarios que llevaban tiempo sufriendo el problema de que el puntero del ratón se salía de la ventana del juego en configuraciones con múltiples monitores bajo GNOME han celebrado que, por fin, se hayan introducido cambios que ponen fin a esta molestia.

En concreto, se ha anunciado que el 24 de noviembre se levantan las restricciones de XWayland relacionadas con este comportamiento del cursor en escenarios multimonitor, algo que permitiría que el puntero quede correctamente contenido dentro de la ventana de juego cuando estamos en pantalla completa. A falta de que las mejoras lleguen en una nueva versión de Mutter, muchos usuarios ya hablan de esto como una «buena noticia» largamente esperada.

Arreglos en XWayland y comportamiento de atajos globales

GNOME 49.2 también aborda problemas específicos en ventanas XWayland, donde algunos atajos de teclado globales podían quedarse bloqueados. Este comportamiento resultaba especialmente molesto en juegos y aplicaciones heredadas que siguen usando X11 sobre Wayland. La nueva versión corrige estas situaciones en las que un atajo se quedaba «pegado» tras ser utilizado en una ventana XWayland.

Además, la mejora en el manejo de modificadores ignorados al capturar teclas y botones en X11 contribuye a un entorno más consistente para aplicaciones mixtas, donde Wayland y XWayland conviven. Todo ello ayuda a aligerar la transición hacia un futuro en el que Wayland será el estándar para la mayoría de escritorios Linux, pero sin dejar totalmente de lado a las aplicaciones que todavía dependen de X11.

GNOME 49.2 introduce mejoras visuales y de uso en GNOME Shell y GDM

La experiencia de inicio de sesión también recibe algunos retoques con GNOME 49.2. En concreto, se incorpora la posibilidad de ordenar la lista de sesiones en la pantalla de login por nombre de visualización. Esto resulta útil en sistemas con múltiples entornos o sesiones personalizadas, donde el listado podía resultar confuso o poco intuitivo.

Otra corrección clave afecta a GDM (GNOME Display Manager). Se soluciona un bug que impedía que se activara el fallback a X11 cuando fallaba el inicio de sesión automático (autologin). En la práctica, esto significaba que algunos usuarios podían quedarse sin una sesión funcional si algo iba mal con Wayland en el arranque. Con este arreglo, GDM recupera la capacidad de ofrecer una sesión X11 como respaldo cuando la sesión principal no se puede iniciar correctamente.

GNOME 49.2 también se encarga de detalles visuales en el Shell, como un separador mal colocado en el dock (dash) tras desanclar una aplicación en ejecución. Aunque parezca un detalle menor, este tipo de pulidos contribuyen a que el entorno se perciba más cohesionado y sin elementos fuera de lugar.

Correcciones en notificaciones, red y bloqueo de pantalla

Entre las correcciones más prácticas para el día a día encontramos un arreglo a un bug en el ajuste de notificaciones de la pantalla de bloqueo para clientes MPRIS (como reproductores multimedia). Este fallo podía provocar comportamientos inconsistentes en cómo y cuándo se mostraban notificaciones relacionadas con reproducción de audio y vídeo mientras la pantalla estaba bloqueada.

También se corrige la aparición de un icono de red incorrecto cuando se perdía la conectividad, algo que generaba confusión al no representar fielmente el estado real de la conexión. Aunque pueda parecer un detalle menor, en escenarios de trabajo remoto o conexiones inestables es importante que el indicador de red sea fiable.

Otro punto relevante es la solución a un problema que generaba procesos zombi en el helper de autenticación VPN. Este tipo de procesos huérfanos consumen recursos y pueden provocar comportamientos extraños con el tiempo. Con GNOME 49.2 se ha revisado el cierre correcto de estos procesos auxiliares.

Gestos táctiles, locales RTL y lista de resultados

GNOME 49.2 también se ocupa de pulir el comportamiento de los gestos de deslizamiento (swipe) en entornos donde la interfaz se muestra en idiomas de derecha a izquierda (RTL, Right-to-Left), como el árabe o el hebreo. Antes de esta versión, algunos gestos podían comportarse de forma errónea en estos locales, generando una experiencia inconsistente en comparación con idiomas LTR.

Otro ajuste fino se centra en una pequeña anomalía en los resultados de búsqueda, donde podía aparecer un glitch o comportamiento visual extraño al listar resultados. Aunque no se trata de un error crítico, sí afecta a la sensación de fluidez general del Shell, por lo que se ha corregido para ofrecer un desplazamiento y una presentación de resultados más limpia.

Además, se corrige un problema con un congelamiento (freeze) al usar un atajo de cambio de disposición de teclado basado solo en modificadores. En algunos casos, el uso de este tipo de combinación podía colgar la interfaz, algo muy molesto para quienes cambian constantemente de layout de teclado.

Optimización de memoria y mejoras en Nautilus

En el apartado de rendimiento, GNOME 49.2 introduce cambios pensados para reducir el uso de memoria asociado a las miniaturas de archivos. El sistema de thumbnails es indispensable para previsualizar imágenes, vídeos y documentos, pero también puede convertirse en una fuente de consumo excesivo de RAM si no se gestiona bien.

El gestor de archivos Nautilus también recibe varias mejoras: por un lado, se corrige la ordenación de dispositivos de loopback para que aparezcan de forma lógica en la lista, evitando confusiones con otros dispositivos; por otro, se resuelven problemas con el manejo de directorios XDG sin definir, algo que podía generar rutas raras o comportamientos extraños cuando ciertas variables de entorno no estaban bien configuradas.

Zoom y visualización de imágenes en Loupe

El visor de imágenes Loupe, cada vez más integrado como visualizador por defecto en GNOME, ajusta uno de sus atajos de teclado más importantes. En GNOME 49.2 se ha actualizado el atajo para el zoom al 300% (Ctrl + 3, 3) para que realmente amplíe la imagen al 300% en lugar del 200%, que era el comportamiento previo por error.

Este tipo de detalles demuestra la atención que se está poniendo en alinear la interfaz con las expectativas de los usuarios, especialmente aquellos que trabajan con imágenes con frecuencia y necesitan zooms precisos y bien definidos. Tener un atajo que promete un 300% y realmente ofrece ese nivel de zoom es algo básico, pero fundamental para la confianza en la herramienta.

GNOME Web (Epiphany) y navegación más consistente

El navegador GNOME Web (Epiphany) también se ve beneficiado en esta actualización. A partir de GNOME 49.2, el navegador muestra siempre la barra de acciones al pasar a modo estrecho, es decir, cuando se reduce el ancho de la ventana o se usa en dispositivos con pantallas pequeñas. Esto evita situaciones en las que determinadas acciones quedaban poco accesibles o escondidas.

Además, Epiphany ahora se asegura de decodificar las URLs de forma consistente antes de mostrarlas en la interfaz de usuario. Esto significa que los enlaces se ven de forma más legible, sin tanto carácter codificado, lo que mejora tanto la claridad como la verificación de la dirección real de una página web.

GNOME Software, Flatpak y gestión de actualizaciones

Otro error corregido en GNOME Software está relacionado con las actualizaciones offline. Un bug impedía que GNOME Shell convirtiera de forma adecuada un apagado en reinicio para aplicar dichas actualizaciones, lo que podía interrumpir el flujo pensado para instalar cambios importantes al reiniciar el sistema.

También se ha ajustado el comportamiento de GNOME Boxes para que las descargas temporales se escriban en /var/tmp en lugar de /tmp. Este cambio puede parecer menor, pero está relacionado con cómo se manejan los archivos temporales de mayor tamaño y su persistencia entre reinicios, algo relevante en escenarios de máquinas virtuales y descargas voluminosas.

Ajustes en GNOME Settings y código QR de redes Wi‑Fi

Dentro del panel de Configuración de GNOME (GNOME Settings) también hay novedades. Se ha mejorado el diálogo de código QR para redes Wi‑Fi, una función que permite compartir fácilmente el acceso a una red inalámbrica escaneando un código con el móvil u otro dispositivo.

Con GNOME 49.2, este cuadro de diálogo resulta más claro y usable, facilitando la conexión rápida de invitados o dispositivos adicionales sin tener que teclear contraseñas largas. Es un detalle práctico que se agradece tanto a nivel doméstico como en pequeñas oficinas.

GNOME 49.2 se presenta como una actualización cargada de detalles pulidos, correcciones muy concretas y pequeños refinamientos que, sumados, dan como resultado un escritorio más estable, cómodo y consistente tanto en Wayland como en X11. No rompe nada, no revoluciona la interfaz, pero sí soluciona irritaciones antiguas como el puntero escapándose de los juegos en multimonitor, los procesos zombi de la VPN, los glitches en los resultados de búsqueda o los problemas con sticky keys y atajos globales en XWayland, consolidando así la madurez de la serie 49 «Brescia» y dejando el terreno bien preparado para los siguientes pasos del proyecto GNOME.

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