La organización denuncia el “silencio absoluto” del gobierno municipal de San Sebastián de Los Reyes ante las alegaciones vecinales y la falta de transparencia en la reactivación de un proyecto urbanístico paralizado durante más de una década.
La urbanización daría al traste con una zona natural de extraordinario valor para el municipio y para el conjunto de espacios naturales del territorio.
Ante el anuncio realizado por el primer teniente de alcalde, Diego Domingo García, sobre el inminente inicio de las obras de urbanización del Cerro del Baile, Ecologistas en Acción de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes, AlcoSanse, en coordinación con otros movimientos sociales y vecinales del municipio, ha anunciado el inicio de una campaña de recogida de fondos para emprender las acciones legales necesarias que permitan esclarecer las circunstancias de esta reactivación urbanística, la cual daría al traste con una zona natural de extraordinario valor para el municipio y para el conjunto de espacios naturales del territorio, que se han ido reduciendo drásticamente en los últimos años.
Para Ecologistas en Acción, la decisión de retomar este proyecto genera más sombras que luces. La organización considera que se trata de una operación urbanística carente de transparencia, que llega en un momento de máxima tensión social por la crisis de acceso a la vivienda y afirman que no viene a paliar ni a solucionar en absoluto la problemática de vivienda en el municipio, y mucho menos a contribuir a la bajada de su precio. En este sentido, el colectivo advierte que se está reproduciendo un modelo especulativo que recuerda al boom inmobiliario previo a la crisis de 2008, el cual desembocó en una de las peores crisis socioeconómicas de la historia reciente de España.
La organización ecologista recrimina al Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes que haya respondido con “desprecio y silencio administrativo” a las sucesivas alegaciones, peticiones de información y escritos presentados, tanto por la ciudadanía a título individual, como por colectivos sociales. Este mutismo, unido a la decisión de desempolvar un proyecto que llevaba estancado más de diez años, ha despertado todas las alarmas y ante la falta de respuesta institucional, Ecologistas en Acción ha considerado la necesidad de buscar amparo mediante el inicio de un proceso judicial que busca paralizar esta actuación urbanística y exigir al consistorio la entrega de toda la documentación relativa a la modificación puntual del planeamiento, los informes de impacto ambiental y la viabilidad económica del proyecto aspectos que, entienden, ocultan deficiencias graves en la tramitación.
Cómo colaborar
Para hacer frente a los costes derivados de la asesoría legal, la presentación de recursos y las posibles medidas cautelares, Ecologistas en Acción ha habilitado una cuenta corriente para recibir donaciones. La organización hace un llamamiento a la participación ciudadana, por pequeña que sea la aportación, para defender uno de los últimos espacios naturales que albergan una rica biodiversidad, procuran aire limpio al municipio y lugares donde pasear y recrearse para sus vecindarios.
Titular: Federación de Ecologistas en Acción de la Comunidad de Madrid
Nº de cuenta: ES13 1491 0001 2630 0014 1920
Concepto: “Proceso judicial Cerro del Baile”
Desde el distrito Centro a Vallecas, pasando por Carabanchel o Prosperidad, una acción coordinada en la madrugada de este viernes deja el mensaje de “Más vecinas, menos Airbnb”, en la cerradura de más de 200 pisos turísticos. La acción quiere mostrar la oposición de buena parte de la vecindad harta del sistema que financia y protege el rentismo y la expulsión de los barrios.
Padres de alumnos de los centros escolares afectados por la mega instalación industrial de residuos que construye el Ayuntamiento de Madrid han presentado a eurodiputados la situación, acompañados por la Plataforma No al Cantón de Montecarmelo. El movimiento vecinal anuncia que este domingo 1 de marzo convocan a la sexta manifestación contra el cantón.
La escritora colombiana Laura Ortiz recuerda el levantamiento de mujeres anarquistas contra sus caseros en Argentina en 1907 en una novela coral en la que hasta la casa tiene voz propia y que une una profunda investigación sobre el tema con una escritura muy poética.
El fuerte apoyo social ha conseguido diluir la amenaza de desalojo previsto para el 23 de febrero. Sin embargo, la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo del Ayuntamiento de Madrid insiste en que seguirá con el proceso de desahucio.
Ecologistas en acción de Madrid ciudad ha recibido información y material fotográfico que evidencia la existencia de un vertido de aguas residuales procedente de la zona de Valdemingómez con desembocadura en el río Manzanares. Las imágenes muestran un curso de agua con una coloración anómala y un fuerte olor, indicios claros de contaminación que podrían estar afectando gravemente al entorno natural.
El grupo ecologista denuncia que este vertido no solo compromete la calidad del agua del Manzanares, sino que también puede estar perjudicando la vía pecuaria por la que discurre, así como la vegetación y la fauna de la zona. La degradación ambiental de este espacio supone un riesgo para los ecosistemas locales y para el uso público y tradicional del territorio.
La posible afección a un cauce público y a una vía pecuaria —bienes de dominio público protegidos por la normativa ambiental y patrimonial— exige una intervención urgente por parte del Ayuntamiento de Madrid y de los organismos competentes en materia de medio ambiente y gestión de aguas.
Ecologistas en Acción considera imprescindible que se realice una inspección inmediata de la zona para determinar el origen exacto del vertido y se proceda a evaluar los daños ambientales ocasionados, en este sentido exige la adopción urgente de medidas para detener cualquier emisión contaminante y la puesta en marcha de un plan de restauración ecológica del área afectada así como actuaciones para evitar que este tipo de episodios se repitan.
Desde las 6h de este jueves un amplio despliegue policial, incluyendo antidisturbios, rodean el edificio 13-15 de la calle Real. 43 familias del bloque se encuentran actualmente en negociaciones con Sareb, propietario del edificio.
La Sección Primera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha desestimado el recurso para levantar las cautelares que protegen Montegancedo.
El Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, Aedas Homes y Pryconsa pierden su intento de reiniciar las obras que llevarían a la destrucción del espacio natural y son condenadas a pagar las costas de la apelación.
La Sección Primera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid se ha pronunciado en contra de la apelación del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, Aedas Homes Opco, S.L.U. y Promociones y Construcciones PYC Pryconsa, S.A, que buscaba la suspensión de la ejecución provisional del proyecto de urbanización de Montegancedo, incluida en el del Plan General de Ordenación Urbana de Pozuelo de Alarcón.
En julio de 2024 el juzgado número 9 del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, aprobó las medidas cautelares solicitadas por la Federación de Ecologistas en Acción de la Comunidad de Madrid, que paralizaron las obras de urbanización de 1050 viviendas de lujo en Montegancedo, un pulmón de pinos y encinas de 69 hectáreas, al carecer el proyecto de una evaluación ambiental que permitiese comprender el impacto real del mismo.
La Sala concluye que, de no suspenderse la ejecución del proyecto de urbanización, el recurso perdería su finalidad dado que, una vez dictada la sentencia, aun resultando estimatoria, toda la zona habría desaparecido y perdido su valor botánico y ecológico sin que fuese posible de ningún modo revertir la situación a su estado anterior.
Respecto a la ponderación de los intereses en conflicto, la Sala ha considerado que no cabe interponer al riesgo medioambiental los eventuales perjuicios económicos a los que aluden los titulares del suelo, de manera que lejos de admitir la caución de los recurrentes de 4.907.957€ solicitada por Aedas Home, el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón y Pryconsa, la sentencia considera que las costas derivadas del proceso de apelación desestimado deberán ser satisfechas por las tres entidades apelantes.
Ecologistas en Acción y la Plataforma “Salvemos Montegancedo” han mostrado su satisfacción por la resolución judicial, aunque consideran necesario seguir luchando por la preservación de este valioso espacio natural que continúa en peligro de desaparecer debido a los intereses especulativos de las promotoras y a la falta de sentido del bien común del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón.
La renuncia a sus actas de diputados y portavoces Pablo Posse (Educación), Mónica Lavín (Política Social), y Carlota Pasarón (Juventud), abre una crisis en el gobierno de Ayuso, después de destituir a Emilio Viciana, la noche del lunes.
Le sustituye la hasta ahora viceconsejera Mercedes Zarzalejo, cuyo cometido será llevar la LESUC a la Asamblea de Madrid a finales del verano, pero que todavía no llega al Consejo de Gobierno.
Las obras en la estación pasante de Atocha han provocado el deterioro y desaparición de numerosos ejemplares de árboles maduros.
Pese a existir un compromiso previo, ADIF no ha protegido adecuadamente el patrimonio vegetal en el entorno de las obras.
Los vecinos y vecinas de Méndez Álvaro y colectivos, que conforman la “Mesa Ciudadana del Árbol”, entre los que se encuentra Ecologistas en Acción de Madrid ciudad, han expresado su indignación y rechazo ante la situación que se está viviendo en las obras de la estación pasante de Atocha. Denuncian que la supuesta “reordenación” del espacio “está resultando ser una auténtica masacre de árboles maduros, que han sido brutalmente podados o arrancados sin contemplaciones”.
En un breve espacio de tiempo se han deteriorado, o directamente han desaparecido: granados, manzanos, plátanos, olmos, acacias y ciruelos, todos ellos árboles maduros “que han crecido durante décadas y que han sido testigos de la historia del nuestro barrio” lamentan. Para las entidades denunciantes, la mala praxis jardinera y la falta de respeto por el medio ambiente han vuelto a quedar patentes en esta actuación, que enmarcan dentro de una gestión que califican de irresponsable, bajo la que se han producido podas que han dejado decenas de árboles desmochados y sin ninguna esperanza de supervivencia.
Consideran inaceptable que se sacrifiquen árboles por obras que podrían haberse planificado de manera más respetuosa con el entorno, en este sentido recuerdan que en reuniones previas ADIF se comprometió a esmerarse en el cuidado del arbolado afectado, por lo que exigen a las autoridades competentes (Ministerio de Transportes y ADIF) que asuman su responsabilidad y tomen medidas para que esta situación no se vuelva a repetir.
La vida de Nacho Vegas no puede entenderse sin los términos afecto, lucha política y música; los tres están ligados de manera innegable a su existencia. Por eso Vidas semipreciosas(Oso Polita), su nuevo álbum, está plagado de canciones al servicio de estas cuestiones. Temas que parten de la primera persona del singular, con su eco directo en el plural, y que están dedicados, entre otros, a su madre, a las propias canciones, a lo colectivo y al asombro. Sobre todo a esto último, ya que es lo que consigue que no caigamos en la desgana.
¿Cuáles son esas vidas semipreciosas?
Las de la mayor parte de nosotros y nosotras. Es decir, las que no pertenecen a una élite y que podrían compararse con las piedras semipreciosas: aquellas que se mezclan unas con las otras, que tienen una paleta de colores maravillosa, las de la gente más tierna y más consciente de que nos necesitamos los unos a los otros. Hay una reivindicación en el disco de esta semipreciosura por encima de la preciosura, que es una cosa de pijos y de una élite que nos gobierna y nos hace la vida más difícil.
Foto: Álvaro Minguito
Unas vidas en las que, como dices, debemos ser más conscientes de lo que nos necesitamos los unos a los otros. Más en estos tiempos de fascismo, de lobos, como cantas en una canción.
A nivel individual se puede hacer mucho, pero cuando nos juntamos somos más fuertes. Cuando somos conscientes de que lo que nos une es más importante de lo que nos separa, es cuando se tejen redes de solidaridad y de cuidados mutuos. Algo que también nos empodera y nos permite romper ciertas mordazas que nos intentan imponer.
«Los afectos siempre están en el centro de todo».
A día de hoy, corremos el riesgo de normalizar muchas veces actitudes fascistas. O incluso aceptar que es una opción política tan legítima como otra cualquiera. Algo que puede llevarnos a olvidar que en el Estado español hay presos y presas políticas por salirse de los márgenes por la izquierda. La manera de enfrentarse a ello creo que es a través de un grito en común. El fascismo se ha colado entre nosotros porque ha planteado una batalla cultural que la izquierda ha infravalorado. Tenemos que recuperarla desde abajo.
Antes decías que con la entrada del fascismo se permiten ciertas dinámicas. Algo contra lo que tú luchas musicalmente incluyendo interludios con audios en primera persona, como uno de los integrantes de los seis de Zaragoza o del caso Altsasu, entre otros. También la canción Seis pardales.
Cada uno de los interludios está colocado de forma que al final desemboquen en Seis pardales, dedicada a las seis de la Suiza. Un conflicto que me tocó muy de cerca porque ocurrió en Gijón y mientras escribía el álbum estaba muy presente en la ciudad con muchas movilizaciones. Ver que seis compañeras se encuentran en la cárcel esperando el indulto por hacer sindicalismo es una barbaridad. Además de que es un precedente muy peligroso.
Los seis de Zaragoza acabaron en la cárcel tras un montaje policial simplemente por manifestarse delante de la extrema derecha. El caso de Altsasu fue también una aberración: Adur, el chico que me mandó el audio que incluyo en el disco, no estaba ni siquiera en el bar de la reyerta ese día. Y así muchos más. Por eso hay que seguir luchando y visibilizando estos casos, para que no se olviden y no acabemos normalizándolos. Para mí era importante que estas voces que lo vivieron en primera persona dieran fe en el disco de que existe un aparato represor dentro del Estado. Es necesario romper con esas mordazas para gritarle al fascismo.
«Para mí era importante que [gente como las del caso de Altsasu] diera fe en el disco de que existe un aparato represor dentro del Estado».
En tus letras la defensa de todo ello está muy clara. Incluso en una canción escribes que eres antes antifascista que artista. ¿Por qué crees que no existe este posicionamiento en otros compañeros?
No lo sé. Yo tampoco me atrevería a criticar ninguna actitud de otro compañero o compañera, a no ser que suelte un discurso fascista. Igualmente, a mí los que más me preocupan son los que escriben comunicados larguísimos. Como ocurrió con los festivales KKR: hubo gente que se cayó del cartel sin decir nada, otros que tocaron y otros que actuaron, pero soltaron su discurso. Creo que no podemos perder el foco aquí: si no quieres mojarte, échate a un lado, pero lo importante no eres tú, lo importante es que hay un genocidio que está ocurriendo en directo. A mí me gustaría que más músicos se posicionaran y pudiéramos hacer más cosas en común, pero no soy quién para decir a nadie qué tiene que hacer.
Aparte de deslenguarte a nivel político, también lo haces con los afectos.
Para mí hay que tejer una serie de redes que son las que sustentan nuestras vidas y que se basan en los compromisos que vamos adquiriendo con el tiempo. Esto es muy importante, pero también el compromiso con el trabajo o el político. Son tres esferas que se unen y que para mí tienen un espacio en común muy importante. Los afectos siempre están en el centro de todo. Las canciones son actos emocionales y, aunque a veces hablan de cuestiones íntimas, lo que se trata es que lleguen a mucha gente y las sientan suyas. Igual que cuando hablas de cuestiones políticas. Yo escribo de ello porque me impacta y siento la necesidad de cantarlo e intentar confrontarlo, igual que sucede con otras realidades.
«Si no quieres mojarte, échate a un lado, pero lo importante no eres tú, lo importante es que hay un genocidio que está ocurriendo en directo. A mí me gustaría que más músicos se posicionaran y pudiéramos hacer más cosas en común, pero no soy quién para decir a nadie qué tiene que hacer».
Una de las canciones que más peso tiene en el álbum es la que le dedicas a tu madre. ¿Cuáles fueron esas herramientas que cantas que te dejó?
Mi madre y mi padre nos inculcaron muchos valores a mis hermanos y a mí. Recuerdo que nos explicaban las dudas que nos nacían de pequeños o el póster de Allende que teníamos en el salón. Ellos tuvieron en común la lucha antifranquista y estaban muy concienciados con la educación pública, mi madre con el derecho al aborto, etc. Asuntos que nos explicaron cuando éramos muy guajes y que me ayudaron a comprender ciertos valores importantes para la vida. Todo ello sin adoctrinamiento.
Pero, sobre todo, lo que yo pongo en valor de mi madre es que, superada la primera juventud, me di cuenta de que ella era la persona que siempre había estado, la que me había cuidado. Por ello le escribí este homenaje a ella y a todas las madres que nos sufren y a las que no les devolvemos el cariño que nos dan de forma incondicional. Al menos no tanto como deberíamos.
Foto: Álvaro Minguito
¿Qué tiene que ver el asombro con el amor?
Cuando nos enamoramos nos asombramos de las posibilidades de la vida. Yo lo he observado en algunas amistades, cuando pasan de una situación muy baja, casi depresiva, a una en la que llega el amor a sus vidas y descubren eso que les faltaba. Asombrarse produce esa chispa que está en el germen de muchas canciones también. Si perdemos esa capacidad de asombro, nos apoltronamos y nos convertimos en seres que asisten a la vida de forma pasiva y, por lo tanto, en seres más tristes.
«Superada la primera juventud, me di cuenta de que mi madre era la persona que siempre había estado, la que me había cuidado. Por ello le escribí este homenaje a ella y a todas las madres que nos sufren».
En este disco hay ciertas canciones más melódicas que lo que venías haciendo hasta ahora. ¿Por qué ese cambio?
Yo no soy consciente de ello ni de lo que supone respecto a otros discos. Venía de hacer uno con un mundo muy intimista y confesional, imagino que influido por la pandemia. En este nuevo hay una manera positiva de enfrentarse a afectos que son los que nos hacen sentirnos vivos. Yo escribo la mayoría de canciones desde lugares dolorosos porque son los que no entiendo: necesito un punto disruptivo que me haga poner las cosas enfrente de mí para confrontarlas. Estos sentimientos, cuando los acompañas de melodías más alegres, es cuando consiguen que salte la chispa. Me gusta jugar con esos contrastes.
Cumples 25 años como artista con disco publicado. ¿Qué ha cambiado en ese Vegas de hace un cuarto de siglo y cómo haces para mantener ese asombro?
He evolucionado como cualquier persona desde los 25 hasta los 50 años. Tengo la suerte de que los discos son como álbumes de fotos de cada época y, cada vez que vuelvo a ellos, descubro cosas que me obsesionaban en ese momento. Cuando recupero canciones para alguna gira, las canto con una actitud diferente, por lo que al reinterpretarlas no me canso de ellas. Lo bueno es intentar cantarlas como si fuera la primera vez.
Con respecto a mantener ese asombro, lo que intento es volver a ese chaval que empezó haciendo canciones por la pura urgencia. Trato de aislarme de todo lo demás y mantener esa capacidad de asombro de las cosas que pasan en la vida, ya sea para maravillarme u horrorizarme. Es decir, seguir cantando para entender lo que ocurre en el mundo.
Más de medio centenar de agrupaciones, entre las que se encuentra Ecologistas en Acción, así como personas pertenecientes al vecindario, conforman la plataforma “Lavapiés al límite”.
Atención a la infancia, vivienda, gentrificación y espacios públicos son algunas de las cuestiones en las que pone el foco la plataforma.
El abandono y el racismo institucional, la especulación inmobiliaria, la falta de zonas verdes y de espacios para la infancia y la adolescencia, son solo algunos de los problemas que denuncia la plataforma “Lavapiés al límite”. Ponen el foco en la especulación inmobiliaria y la proliferación de pisos turísticos que atenazan el barrio e impiden el acceso a una vivienda asequible, además de perjudicar al comercio local y denuncian la “falta de inversión social y cuidados dentro de un modelo que expulsa a las personas de su barrio”, reclamando que se implementen medidas para un territorio habitado por realidades diversas.
También claman contra las redadas masivas a personas migrantes y/o racializadas que, bajo la excusa de la “lucha contra la droga”, estigmatizan y perpetúan lo que consideran como violencia racista estructural, afirmando que se señala a los colectivos de personas migrantes y/o racializadas para que se quite el foco de los problemas estructurales del barrio.
La plataforma critica las condiciones en las que la infancia y la juventud tiene que desarrollarse, recibiendo el impacto más duro debido a la gentrificación, que convierte a Lavapiés en un barrio cada vez más hostil para las familias, donde la falta de espacios públicos impide una correcta interacción entre vecinas y el desarrollo de redes que permitan la cooperación social y la construcción de comunidad.
Igualmente se reivindica la mejora radical del maltrecho medio ambiente del barrio, lo que hace necesario cuidar y fomentar el arbolado urbano, preservar y ampliar los escasos espacios verdes, respetar los niveles legales de ruido y mejorar la calidad del aire, todos ellos elementos fundamentales para cuidar de la salud física y mental de los vecindarios.
Todas estas demandas se recogen en un manifiesto que aboga por medidas concretas como servicios que refuercen atención, apoyos de cuidado y total asistencia hacia las personas ancianas y dependientes, garantizar el acceso universal a la salud sin distinción administrativa, presencia de intérpretes y mediadores en las lenguas mayoritarias del barrio, y el refuerzo urgente de aulas de enlace que garantice una incorporación efectiva de menores extranjeros al sistema educativo, entre otras, para mantener la calidad de vida del tejido vecinal.
Para reclamar estas mejoras han convocado una manifestación que tendrá lugar el domingo 15 de febrero y que se iniciará en el Casino de la Reina a las 12h. siguiendo un itinerario en el que habrá diferentes paradas para explicar y denunciar las distintas problemáticas que sufre.
Plataformas y Asociaciones vecinales agrupadas en la “Mesa Ciudadana del Árbol”, avisan de los destrozos al arbolado urbano que se están produciendo por las numerosas obras que lleva a cabo el Ayuntamiento de Madrid.
Denuncian que, además de perjudicar seriamente la movilidad vecinal, las obras están suponiendo una pérdida de patrimonio arbóreo y natural de la ciudad.
Las numerosas obras que se están realizando en estos momentos en la ciudad de Madrid están suponiendo un auténtico desastre para el arbolado urbano, no solo hablamos de las talas programadas, sino de árboles y arboledas que están sufriendo los daños colaterales que toda gran obra conlleva.
Así en el Paseo de Extremadura, las tareas de soterramiento de la A5, están acabando con cientos de árboles adultos de diferentes especies, que “molestan” a la maquinaria, en el diseño de trazados provisionales para el tráfico o modificaciones en los servicios.
La losa de Ventas, está impactando en la arboleda de álamos, almeces y cipreses del Parque Lineal de Sancho Dávila, lindando con la Quinta de la Fuente del Berro. Esta zona está siendo literalmente devastada por la construcción de las pasarelas y su utilización como zona de estacionamiento de la maquinaria y de los vehículos de los. En el otro lado de la M30, en la calle de Antonio Pirala, directamente han hecho desaparecer el talud que estaba poblado de álamos que ayudaban a amortiguar el ruido de la M30. El total de árboles afectados y suprimidos está superando con creces la cantidad prevista. Para construir un cantón de limpieza enfrente de la mezquita de la M30 han arrasado los únicos 11 árboles de la zona (cipreses, olivos y olmos) y más de 100 arbustos. De hecho, las AAVV de San Pascual, a través de campañas específicas, están reivindicando desde el año pasado la plantación de árboles en el barrio, y esta es la respuesta.
De igual manera, las obras del circuito de Fórmula 1 se están llevando por delante humedales, vías pecuarias, árboles y bosquetes, dada la premura de las mismas para poder estar disponible en la fecha comprometida. Dos grupos de cipreses de la Plaza de Santa Ana, que habían sobrevivido a las talas y pseudo trasplantes se están secando debido a las zanjas de obra civil que se han ejecutado en sus proximidades, aunque la excusa del ayuntamiento sea que sufren una “infección de hongos”.
El vecindario cercano al bosque metropolitano de Barajas, está viendo cómo por las operaciones de poda se están perdiendo numerosos árboles jóvenes y la negativa de la JM a dar permiso para el riego por parte de las AAVV, pone en riesgo la supervivencia de más de 1600 ejemplares. Justificándose en el nuevo diseño, las obras de remodelación del parque Manolito Gafotas han significado la tala de arbolado sano plantado a través de los años por la iniciativa popular. La Plaza de Tirso de Molina, Montecarmelo, y así podríamos continuar con muchos más casos sobre los que el ayuntamiento no ofrece ninguna información ni justificación entendible por la ciudadanía.
Ecologistas en Acción de Madrid denuncia que esta obra pública, desmesurada e injustificada en muchos casos, se debe a estar en año preelectoral y persigue réditos entre el electorado, y demandan el derecho de la ciudad de Madrid a conocer y juzgar el modo en el que esta corporación trata el patrimonio arbóreo, que deja de ser considerado un ser vivo, cada vez más necesario, para convertirse en mobiliario urbano con el que se puede especular económica y socialmente.
Nada más terminar la conversación que ha dado cuerpo a este artículo, el periodista Sergio C. Fanjul da las gracias a un servidor por el tiempo invertido. Estas palabras, que en otra entrevista quizá son pura cordialidad, aquí tienen mucho sentido: Fanjul sufre de cronofobia, término que se usa para nombrar el miedo al paso del tiempo y que también ha dado título a su nuevo libro, publicado en la editorial Arpa.
En este ensayo reflexiona sobre todo lo que implica el tiempo, desde un intento por describirlo hasta su perspectiva más social. De esta manera, muestra la relación problemática que tenemos con él; cómo nos organizamos con respecto al trabajo, los cuidados o el ocio; lo que pensamos del futuro y del pasado; la prisa con la vivimos hoy en día; y un largo etcétera de cuestiones más. Una entrevista que, esperemos, no te haga perder el tiempo.
¿Qué es la cronofobia?
Como su nombre indica, es el miedo al paso del tiempo. Yo empecé a sentirla a los 14 años y desde entonces la arrastro. Ahora que he sacado el libro hay mucha gente que me dice que la comparte también. Y, aunque tenga ese nombre feo y amenazante, creo que es algo connatural al ser humano. De hecho, la mayoría de las filosofías, religiones y espiritualidades se han peleado con este concepto y con qué va a venir después. Algo que sucede porque es una cosa que pasa a través de nosotros, que no sabemos lo que es y que no podemos controlar.
Estamos rodeados de él, lo manejamos en el día a día. Pero, ¿qué es exactamente? ¿Cómo podemos tener control sobre él?
Es la gran pregunta filosófica. Ya Agustín de Hipona dejó dicho que notaba el tiempo, sabía lo que era, pero que si le preguntabas sobre él no podía explicarlo. A nosotros nos pasa igual, algo que también nos ocurre con palabras como amor o arte. Con respecto al tiempo, podemos diferenciar varios conceptos: desde eso que nos sirve para ordenar las cosas, para medir duraciones, para concertar citas, está el tiempo objetivo (el del reloj) y el subjetivo (cómo lo percibimos), etc.
Un tiempo que cada vez está más acelerado. ¿Por qué?
Uno de esos tiempos de los que hablaba antes es el que rige el planeta, que se crea a finales del s. XIX con sus usos horarios. Uno que es fundamental que sea igual en todas partes porque es lo que permite que funcionen los medios de comunicación, que lleguen los transportes de mercancías, que haya transacciones financieras, etc. Todo depende de él. El problema es que es un tiempo al que los seres humanos tenemos que adecuarnos, además con la lengua fuera, y que no tiene nada que ver con cómo somos cada uno.
¿Cómo afecta esto a los cuidados?
El tiempo, tal como está pensado, no tiene que ver con nosotros: ni con nuestro cuerpo físico y ni en la forma en la que deberíamos vivir. Algo que se ve muy bien en la conciliación con la crianza, la pareja, el ocio o el autocuidado. Por ejemplo, yo tengo una niña de cuatro años que exige una temporalidad completamente diferente a la que se propone laboralmente. Los niños necesitan la atención constante de sus padres, algo que el trabajo no permite, por lo que tenemos que externalizar los cuidados. Pero esto ni muchas veces sirve: cuando se habla de conciliar, de lo que se habla es de cómo tener algún sitio donde almacenar a los hijos para trabajar, no en cómo adaptar el trabajo a la crianza.
«Cuando se habla de conciliar, de lo que se habla es de cómo tener algún sitio donde almacenar a los hijos para trabajar, no en cómo adaptar el trabajo a la crianza».
¿La lucha por el tiempo debería de ser una de las principales luchas políticas?
Totalmente. Desde Sumar han estado muy preocupados con esto y han intentado reducir la jornada laboral. Cuando trabajas ocho horas en una oficina sientes que te están succionando la vida, porque es eso literalmente lo que hacen: el tiempo es la esencia de la existencia. La política tiene que meterse ahí y, aunque no haya salido por culpa de las derechas, tiene que seguir peleándose. Ahora que el término libertad está tan instrumentalizado por la derecha –desde una perspectiva muy malentendida y muy egoísta–, debería empezar a ser enarbolada por la izquierda para defender una idea de la libertad de disponer del propio tiempo. No hay libertad más grande.
Dejando de lado el aspecto laboral, ¿qué necesitamos para ralentizarlo?
Otro factor que ha supuesto una aceleración del tiempo es la tecnología, sobre todo por el teléfono móvil: un aparato que nos está pidiendo atención todo el rato, lo que se traduce en tiempo. Una forma de luchar contra ello es intentar tener un uso razonable de las redes, si es que esto es posible. Ni yo predico con el ejemplo.
«No hay libertad más grande que disponer del propio tiempo».
Ligado con esto, el otro día leía una entrevista en la que un científico decía que el scroll infinito y la conexión constante hacen que el tiempo pase más rápido no solo porque reclaman nuestra atención, sino porque son un chorro continuo sin momentos que se abran y se cierren. Es decir, no hay hitos que cortan el tiempo ni lo almacenan, como si la vida fuera un churro y no distinguiéramos nada en ella. Aparte de eso, hay otra forma que han repetido desde diferentes lugares a lo largo de la historia que sirve también para ralentizar el tiempo: el estar presente en el ahora. Cada cosa en su momento y su lugar hace que la experiencia del tiempo sea más lenta y menos agobiante.
¿Cómo se relacionan tiempo y memoria?
El cerebro tiene diferentes formas de entender el tiempo. Hay algunas partes, como la amígdala o el hipotálamo, que se dedican a uno más presente. La memoria, por su parte, es una forma de organizar el tiempo pasado. Nos sirve sobre todo para entenderlo a largo plazo, cuando hablamos de nuestra vida en general. Por eso nos permite recordar cuando íbamos al colegio, cuando éramos pequeños… Ahí radica nuestra identidad. De esta manera, la memoria es lo que somos y a la vez el tiempo pasado: somos lo que hemos sido. Por eso cuando una persona sufre demencia o alzhéimer, pierde su identidad.
Dos conceptos que tienen su vertiente en la nostalgia y, actualmente, en la corriente más reaccionaria.
Hace unos años se empezó a discutir si la nostalgia era revolucionaria o no, si se podía ser nostálgico de un mundo que no respetaba las minorías y, por lo tanto, que era peor. Yo defiendo que hay que diferenciar de qué tipo de nostalgia hablamos, porque quizá se es nostálgico de los movimientos culturales del pasado o de la niñez, cuando la vida, al menos en términos generales, suele ser mejor.
«Quizá se es nostálgico de los movimientos culturales del pasado o de la niñez, cuando la vida, al menos en términos generales, suele ser mejor».
En el libro, además, explico la diferenciación entre dos tipos de nostalgia que hace la pensadora Svetlana Boym. La primera, la restaurativa, es una que quiere volver al mundo anterior y materializarlo, como intenta la extrema derecha. Pero esto no tiene mucho sentido porque no es posible recuperar el pasado en los mismos términos y seguramente se corresponda con uno que no es tan esplendoroso como se piensa. La otra nostalgia es la reflexiva, una más amable que suele estar vinculada al arte: no quiere volver al pasado, sino que se alegra de que haya tenido lugar. Es una alegría por haber vivido y a la vez triste porque ya pasó.
Con motivo de la celebración el pasado 2 de febrero del Día Mundial de los Humedales, Ecologistas en Acción de Parla ha comenzado una campaña de recogida de firmas en la plataforma Change.org solicitando la inclusión de diferentes humedales amenazados distribuidos por los municipios de Parla, Fuenlabrada, Pinto y Griñón en el Catálogo de Embalses y Humedales de la Comunidad de Madrid.
Estos humedales endorreicos, estacionales y someros son de gran valor ecológico, paisajístico y sociocultural, por lo que su protección y conservación resultan imprescindibles. Estos tipos de hábitat, a pesar de estar reconocidos por la Directiva de Hábitats de la Unión Europea como de interés prioritario en su conservación por ser un tipo de hábitat escaso y de gran biodiversidad en la Unión Europea (3170 Estanques temporales mediterráneos), han ido desapareciendo en silencio debido al desinterés y desidia por parte de las administraciones locales y regionales, engullidas por proyectos urbanísticos, polígonos industriales, infraestructuras de transporte, vertidos de basuras y escombros, así como por agricultores que las han integrado a sus campos de cultivo de forma ilegal.
Según considera el grupo ecologista, para nada ha servido la protección que les otorga la Ley de Aguas 1/2001, de 20 de julio, la cual otorga a los humedales el carácter de dominio público hidráulico. Todas estas actividades destructivas han negado su valía y la posibilidad de su futura recuperación, algo que aún hoy continúa. Así por ejemplo, el Ayuntamiento de Parla proyecta construir el mayor polígono industrial de la Comunidad de Madrid, el futuro PAU-5, arrasando con hábitats acuáticos protegidos por la Directiva de Hábitats europea y la Ley de Aguas nacional.
Estos humedales del sur de Madrid resultan fundamentales para la conservación de diferentes especies de aves acuáticas, entre las que destacan, el ánade azulón, el pato cuchara, el porrón moñudo, la focha común, la gallineta común, el zampullín chico, la garza real, la garcilla bueyera, la cigüeña blanca, diferentes especies de limícolas, como la cigüeñuela común o el chorlitejo chico y gaviotas, el aguilucho lagunero occidental, así como anfibios amenazados como el sapo corredor, sapo de espuelas, sapo partero ibérico y gallipato.
Las láminas de agua de estos humedales rompen la monotonía del paisaje de las estepas agrícolas dónde se ubican, siendo un oasis en medio de la sequedad y rutina del paisaje. Estos reservorios de agua son fundamentales para la conservación no sólo de la comunidad de aves acuáticas, sino también de las cada día más amenazadas aves esteparias que viven en las estepas circundantes. Aves cómo el amenazado sisón común, el alcaraván, los aguiluchos pálido y cenizo, el milano real, el milano negro, el ratonero común, el halcón peregrino, el cernícalo común, la cogujada común, la terrera común, la calandria común, el escribano triguero, la collalba rubia y la golondrina común, entre otras aves, que dependen de la conservación de estas lagunas y balsas de agua.
Recalcan que este tipo de hábitats acuáticos son para muchas especies de plantas acuáticas los únicos lugares donde desarrollar su ciclo vital. Plantas cómo Eleocharis palustris, Carex divisa, Typha latifolia, Phragmites australis, Scirpoides holoschoenus, Juncus inflexus, Juncus bufonius, Bolboschoenus maritimus, Lythrum thymifolia, Lythrum hyssopifolia, Lythrum acutangulum, Sonchus crassifolius, Veronica anagallis-aquatica, Schenkia spicata, Ranunculus peltatus, Ranunculus repens, Mentha cervina, Heliotropium supinum, Verbena supina, Hordeum marinum, Tamarix mascatensis, entre otras. Gran parte de este tipo de plantas constituyen elementos botánicos raros y amenazados debido a la exclusividad y características de estos humedales. Además, estos humedales estacionales modulan las condiciones climáticas y el ciclo hidrológico y permiten conservar valores paisajísticos y socioculturales asociados.
Por todo ello, desde Ecologistas en Acción de Parla exigen la protección, conservación y restauración de todos los humedales de los municipios afectados que son patrimonio de nuestro entorno natural, así como herencia cultural y social de la zona. Los humedales del sur de Madrid son los grandes olvidados como demuestran los proyectos de la comunidad de Madrid cuyo ámbito de actuación son humedales conocidos, dejando de lado otros de la zona sur de gran valor ecológico. El grupo considera que los recursos hídricos, además de ser parte de nuestro entorno a defender ante los futuros proyectos como el PAU-5, deben considerarse también como esenciales ante el escenario futuro que pronostican los estudios sobre el impacto del cambio climático.
Ecologistas en Acción de Villaviciosa de Odón ha presentado una denuncia formal ante el Ayuntamiento de Móstoles (Concejalía de Medio Ambiente) por un vertido incontrolado e ilegal de escombros y residuos de obra que se viene produciendo de manera reiterada en una nave de propiedad privada.
Según ha constatado la organización ecologista, en la nave de la empresa Iluminaciones Lledó, situada en la calle Cid Campeador, 14 de la localidad, se están depositando residuos de construcción fuera de cualquier instalación autorizada para la gestión de este tipo de desechos y sin que conste permiso alguno, lo que supone un claro incumplimiento de la normativa medioambiental y urbanística vigente.
Ecologistas en Acción alerta de que estos vertidos incontrolados generan un impacto negativo en el entorno, además de posibles riesgos para la salubridad, la seguridad y el medio ambiente, agravados por el hecho de producirse en una propiedad privada sin control administrativo ni medidas de protección.
Ante esta situación, la organización ha solicitado al Ayuntamiento de Móstoles que los servicios municipales competentes realicen una inspección inmediata, adopten las medidas necesarias para el cese de los vertidos, ordenen la retirada y correcta gestión de los residuos existentes y, en su caso, inicien el correspondiente expediente sancionador.
Desde Ecologistas en Acción se insiste en la necesidad de una actuación rápida y contundente por parte de las administraciones para evitar este tipo de prácticas ilegales que se repiten en el sur de la Comunidad de Madrid, deteriorando el entorno urbano y natural de los municipios, que ven como sus caminos se contaminan con todo tipo de residuos; enseres, textil, neumáticos, etc. siendo especialmente profusos los de construcción, entre los que es frecuente encontrar restos de amianto.
Ecologistas en Acción de Getafe ha manifestado que “es inaceptable que se pretenda compensar los enormes perjuicios sobre la salud y el medio ambiente con dinero”, refiriéndose a la propuesta de la Mancomunidad del Sur para bonificar las cuotas que abonan por vertido los municipios más afectados por albergar el macro vertedero que da servicio a 71 municipios: Pinto, Getafe y San Martín de la Vega.
La organización ecologista ha solicitado al Ayuntamiento de Getafe que se niegue a aceptar esta propuesta, la cual viene a consolidar la ubicación definitiva del macro vertedero y los problemas derivados que sufren las poblaciones cercanas, entre las que está Getafe, desde hace cuarenta años.
La Mancomunidad del Sur, responsable de la gestión del vertedero, cuya extensión abarca ya terrenos de los municipios de Pinto, Getafe y San Martín de la Vega, ha anunciado a través de la prensa su acuerdo para bonificar la tasa que abonan dichos municipios por el depósito de sus residuos en el vertedero.
Ecologistas en Acción asegura que el deterioro de la salud y calidad de vida de los vecindarios cercanos, que durante décadas se viene denunciando desde la Plataforma por el cierre del vertedero de la que forma parte, “no puede ser moneda de cambio” y proclaman que “la salud de la ciudadanía y la protección del medio ambiente no tiene precio”, afirmando que ésta bonificación solo pretende desactivar la lucha vecinal que históricamente viene reclamando una gestión alternativa de los residuos en la Comunidad de Madrid, y concretamente en la Mancomunidad del Sur, para evitar el sacrificio al que se somete a la ciudadanía de los municipios colindantes, que viene soportando durante décadas, y sin horizonte de cierre de la instalación, las consecuencias de convivir con 800 mil toneladas anuales de 71 municipios, alejados en algunos casos más de cien kilómetros del vertedero.
La acumulación de residuos mezclados con materia orgánica es la causa de olores insalubres que afectan principalmente al barrio de la Tenería de Pinto, además de ser, junto con el vertedero de Valdemingómez en Madrid, los responsables de gigantescos escapes de metano detectados por diferentes satélites desde el espacio, lo que está suponiendo un gravísimo perjuicio a gran escala por ser este gas uno de los principales causantes del calentamiento global y consecuentemente del cambio climático, además de ser causante del empeoramiento de diferentes enfermedades al interferir en la formación de ozono troposférico.
La organización ecologista denuncia lo que considera una nefasta gestión de los residuos y la sistemática vulneración de la Ley 1/2024, de 17 de abril, de Economía Circular de la Comunidad de Madrid, especialmente en lo que se refiere a la implantación de un verdadero modelo de economía circular, inexistente al carecer actualmente de medidas para “favorecer la utilización más eficiente y sostenible de los recursos, extender la vida útil de los productos, prevenir y reducir la generación de residuos (…) tal como proclama en el establecimiento de sus fines. De igual manera, consideran incumplidos sistemáticamente sus principios rectores, especialmente el “principio de jerarquía y circularidad” en el que se prioriza la prevención y minimización de residuos, pero que Ecologistas en Acción considera entra en contradicción con la aprobación de plantas de tratamiento cada vez más complejas y caras, creadas para albergar una cantidad incoherentemente creciente de residuos.
A todo ello hay que añadir la rebaja en el nivel de protección en 80 hectáreas del Parque Regional del Sureste, único espacio natural protegido del sur de la Comunidad de Madrid, para albergar las ampliaciones de las instalaciones previstas, pese a que la clausura del vertedero estaba programada para 2025, y a pesar de que uno de los objetivos de la propia Ley 1/2024 es “promover una mayor protección del medio ambiente o entorno natural”.
Ecologistas en Acción ha presentado escrito ante el Ayuntamiento de Getafe solicitando que haga explícito su rechazo de la bonificación propuesta y su oposición a que la instalación se aloje indefinidamente en terrenos del municipio.