
Lilidog Linux es una de esas distribuciones que, en cuanto la pruebas, notas que está pensada por alguien que realmente usa el sistema a diario. No busca impresionar con efectos visuales exagerados, sino ofrecer un entorno ligero, rápido y muy personalizable sobre una base tan sólida como Debian. Si estás cansado de distros recargadas o quieres exprimir al máximo un PC modesto, aquí vas a encontrar mucha chicha, al igual que en otras distribuciones ligeras como Alpine Linux.
A lo largo de este artículo vamos a desgranar con calma qué ofrece exactamente Lilidog, sus distintas ediciones, cómo se instala, qué herramientas especiales incorpora y por qué se ha ganado un hueco entre quienes valoran un sistema minimalista pero muy bien afinado. Veremos también pequeños trucos, opciones de personalización y detalles prácticos que te ayudan a sacarle todo el jugo sin complicarte la vida.
¿Qué es Lilidog Linux y en qué se basa?
En esencia, Lilidog es una distribución GNU/Linux basada en Debian que utiliza el gestor de ventanas Openbox como entorno principal. Su filosofía es muy clara: ofrecer un sistema ligero, con un consumo de recursos muy contenido, manteniendo a la vez las ventajas de Debian y añadiendo muchas utilidades propias que facilitan la configuración y el día a día.
La distribución parte de Debian con los repositorios contrib y non-free habilitados por defecto, lo que simplifica la instalación de controladores y cierto software adicional que en una instalación estándar de Debian quizá tengas que activar manualmente. Lilidog se apoya en la rama estable (como Bullseye en las versiones actuales) para garantizar estabilidad, pero también ofrece imágenes de prueba basadas en Bookworm (testing) y Sid (unstable) para quienes disfrutan trasteando.
Una de las señas de identidad de Lilidog es que todos sus builds están realizados con la política de “no recommends”. Es decir, durante la instalación solo se incluyen las dependencias estrictamente necesarias, sin paquetes recomendados ni sugeridos. Esto deja un sistema muy limpio en el que tú decides qué añadir, evitando que se llene de programas que nunca vas a usar. Si lo prefieres, esta política se puede cambiar tras la instalación para volver al comportamiento habitual de Debian.
Versiones y sabores de Lilidog Linux
Para adaptarse a diferentes tipos de usuarios y hardware, Lilidog se distribuye en varias ediciones. Cada una mantiene la base común, pero con distintos niveles de software preinstalado y enfoques de uso. Todas las imágenes se pueden descargar desde su página en SourceForge.
Lilidog-amd64: la versión completa para uso diario
La edición Lilidog-amd64 es la variante “full” para arquitecturas de 64 bits. Está pensada para usuarios que quieren tener casi todo listo desde el primer arranque, sin invertir tiempo inicial en instalar un montón de aplicaciones básicas.
En esta versión vienen de serie programas muy usados en el día a día, como el navegador Firefox, el cliente de correo Thunderbird, el gestor de archivos Thunar, el editor de texto Geany, el visor de imágenes Gpicview, el reproductor multimedia Smplayer, la herramienta de particionado Gparted, el gestor de paquetes Synaptic, el editor gráfico GIMP y otros muchos. Con este conjunto inicial puedes navegar, trabajar con documentos ligeros, gestionar archivos, retocar fotos o ver vídeos sin necesidad de instalar nada extra.
Aun siendo una versión bastante completa en software, se mantiene la idea de sistema ligero. El uso de Openbox, la ausencia de servicios innecesarios y una selección de aplicaciones sobrias hacen que Lilidog-amd64 se mueva con mucha soltura incluso en equipos no demasiado modernos, siempre que sean de 64 bits.
Lilidog-Minimal-amd64: control total sobre lo que instalas
Si te gusta partir de una base sólida pero ser tú quien decide prácticamente todo lo que se instala, la edición Lilidog-Minimal-amd64 encaja como un guante. Esta variante conserva toda la estructura, scripts y “magia” de Lilidog, pero con un conjunto de programas muy reducido para que vayas construyendo tu sistema a medida.
De inicio, la versión Minimal trae lo imprescindible: el terminal xfce4-terminal, el gestor de archivos Thunar y el editor de texto Mousepad para que puedas empezar a manejar el sistema, configurar y añadir paquetes. A partir de ahí, la idea es que seas tú quien vayas completando tu escritorio con lo que realmente necesitas, sin arrastrar software sobrante.
Para facilitar las cosas, se recomienda ejecutar en consola el comando sudo apt update && sudo apt install synaptic, con el que obtendrás el conocido gestor de paquetes gráfico Synaptic. Gracias a él podrás instalar aplicaciones cómodamente, con un interfaz visual que simplifica la búsqueda y selección de programas en los repositorios de Debian.
Lilidog-i386: soporte para hardware antiguo
Para quienes aún mantienen ordenadores muy antiguos, Lilidog ofrece una edición específica i386 para 32 bits. Esta versión comparte la misma base que la edición amd64 completa, pero adaptada para funcionar en máquinas viejas que no soportan arquitecturas modernas. Es una forma muy eficiente de dar una segunda vida a equipos que con otros sistemas se arrastran, al igual que otras opciones ligeras como Absolute Linux.
En algunos procesadores viejos, sobre todo ciertos modelos de Intel, puede ser necesario arrancar añadiendo el parámetro de kernel forcepae para que el sistema boote correctamente. Esto es un detalle importante si al intentar arrancar la ISO en un PC de 32 bits encuentras problemas inesperados.
Conviene tener presente que esta edición i386 tiene fecha de caducidad: dejará de estar disponible cuando Debian pase de Bullseye a Bookworm como rama estable. A partir de ese momento, el foco se desplaza de forma definitiva hacia arquitecturas de 64 bits, por lo que es buena idea considerarla una solución de transición para equipos muy antiguos.
Beardog: la versión “ultra minimal”
Dentro de la familia Lilidog, Beardog es la alternativa para quienes quieren empezar casi desde cero. Es una edición extremadamente minimalista, sin el cambiador de temas típico de Lilidog y con un conjunto de aplicaciones reducido al hueso.
En Beardog, el gestor de archivos por defecto es pcmanfm y el emulador de terminal elegido es lxterminal. Nada más iniciar sesión, el sistema te presenta una ventana con una lista de componentes opcionales muy comunes que mucha gente suele querer instalar: gestor de inicio de sesión (login manager), el menú jgmenu con control de iconos, el sistema de notificaciones dunst con gestión de sonidos, efectos de transparencia, repositorios backports, kernel alternativo y el resto de instaladores de Lilidog si los deseas.
Esta edición está orientada a usuarios que quieren armar su sistema pieza a pieza partiendo de una base verdaderamente desnuda. Si buscas el equivalente a “montarte la distro a mano”, pero con la comodidad de scripts y utilidades ya preparadas, Beardog es una opción muy atractiva.
Imágenes Bookworm y Sid para quienes les gusta experimentar
Además de las versiones estables basadas en Debian Bullseye, es posible encontrar en ciertos momentos imágenes de Lilidog basadas en Bookworm (testing) y Sid (unstable). Estas compilaciones no están pensadas como opción principal para todo el mundo, sino como campo de pruebas para usuarios que disfrutan de tener software muy reciente aunque exista margen para errores.
En estas variantes de prueba es importante entender que pueden aparecer fallos imprevistos, paquetes que cambien de versión con frecuencia o pequeños conflictos que aún no se han pulido. Quien utilice estas ediciones debe estar dispuesto a actualizar el sistema con bastante frecuencia y aceptar que algunos instaladores o scripts específicos de Lilidog no estén disponibles hasta que Bookworm se convierta oficialmente en la nueva rama estable (algo previsto para el verano de 2023 en el ciclo de Debian).
Si quieres trastear con estas ramas, se recomienda encarecidamente un buen control de copias de seguridad y la costumbre de leer el foro de Lilidog, donde la comunidad comparte avisos, soluciones y sugerencias para mantener estos sistemas de prueba en buen estado.
Descarga, creación de USB y arranque de Lilidog
Las imágenes de Lilidog Linux se alojan en SourceForge, en la ruta principal de Releases. Desde ahí puedes elegir la edición que mejor encaje con tu equipo y tu forma de trabajar (full, minimal, i386 o Beardog) y descargarla en formato ISO.
Una vez descargada la imagen, una de las formas más sencillas de probar Lilidog es utilizar un pendrive. El proyecto recomienda el uso de la herramienta live-usb-maker desarrollada por el equipo de MX Linux, disponible como AppImage. Se puede descargar desde su repositorio oficial en GitHub, en la sección de lanzamientos correspondiente.
El proceso típico consiste en descargar el archivo AppImage.tar.gz, descomprimirlo, y luego ejecutar el AppImage desde un terminal con los permisos adecuados. Dentro de la aplicación, conviene usar el modo “image mode” al grabar la ISO de Lilidog en el USB, de modo que la copia sea lo más fiel posible a la imagen original y el sistema arranque sin problemas.
Al encender el ordenador y arrancar desde el USB, el menú de inicio de Lilidog muestra la posibilidad de iniciar una sesión en vivo (Live) o pasar directamente al proceso de instalación. Lo más habitual es probar primero el modo Live para confirmar que el hardware se reconoce correctamente y que el entorno te convence antes de instalar en disco.
Instalación y modo Live en Lilidog Linux
El instalador utilizado por Lilidog es el propio de Debian, con la opción de emplear tanto la interfaz en modo texto como la instalación gráfica. Esto asegura un proceso robusto, bien probado y familiar para cualquiera que haya instalado Debian anteriormente. La herramienta guía al usuario a través del particionado, la selección de disco, la configuración básica y la instalación del cargador de arranque.
Mientras trabajas en modo Live, es importante recordar las credenciales por defecto: el nombre de usuario es «user» y la contraseña de administrador (sudo) es «live». Estas credenciales se usan también para desbloquear el bloqueo de pantalla durante la sesión en vivo. Una vez que instales el sistema en tu disco, podrás crear tus propios usuarios y contraseñas como en cualquier otra distribución.
Tras arrancar, el sistema Live te da libertad para explorar el escritorio basado en Openbox, probar programas, cambiar temas y comprobar cómo responde el equipo. En cualquier momento podrás lanzar el instalador desde el propio menú si decides que Lilidog se va a quedar instalado de forma permanente en tu máquina.
Entorno de escritorio: Openbox, panel y menú
El corazón visual de Lilidog es el gestor de ventanas Openbox. No es un entorno completo como KDE o GNOME, sino un gestor muy ligero que proporciona las ventanas y el manejo básico, y que se complementa con otras utilidades para ofrecer una experiencia de escritorio completa.
Como panel principal se utiliza por defecto tint2, aunque existe también la posibilidad de cambiar a FbPanel si lo prefieres. En tint2 se han integrado varios detalles muy prácticos: ajustes para la transparencia, formato de hora, autohide, autoshrink y posición en pantalla (parte superior o inferior). Estos parámetros se pueden modificar tanto a través del menú de Lilidog como desde el propio panel, donde verás un pequeño icono rotulado como “T2” que da acceso directo a la configuración.
El menú principal del sistema lo proporciona jgmenu, que en Lilidog viene muy personalizado y con una gran capacidad de ajuste. Desde la ruta de menú Configuración → jgmenu.conf puedes abrir el archivo de configuración donde se definen entradas, categorías, apariencia y otros detalles. También se incluye un “Jgmenu Theme Changer” que te permite retocar el estilo visual del menú de forma sencilla.
Temas, fondos, iconos y personalización visual
Una de las gracias de Lilidog es que, a pesar de ser un sistema ligero, ofrece muchísimas opciones de personalización visual sin necesidad de instalar medio centenar de paquetes extra. Casi todo lo que puedas querer cambiar está a pocos clics de distancia.
Los fondos de escritorio se gestionan con Feh. El sistema espera encontrar tus imágenes preferidas en el directorio ~/Pictures/wallpapers. Desde el menú, en Configuración → Wallpaper Chooser, puedes cambiar fácilmente el wallpaper activo. Además, en el propio gestor de archivos Thunar puedes hacer clic derecho sobre cualquier imagen y seleccionar la opción de establecerla como fondo de escritorio o copiarla al directorio de wallpapers. Entre las funciones extra se incluye un toggle de fondo aleatorio, muy útil si te gusta que el escritorio cambie de aspecto de vez en cuando.
En cuanto a iconos, el conjunto predeterminado es Breeze. A partir de ahí, Lilidog ofrece entradas de menú para instalar rápidamente los sets Papirus y GNOME, con distintas variantes de color. Incluso existe un script adicional que permite ampliar todavía más la variedad de temas Papirus, hasta disponer de unas 24 combinaciones de color distintas. Esto abre la puerta a ajustar el aspecto del escritorio de forma muy fina, sin salirte del ecosistema de la propia distribución.
Los temas de ventana Openbox, el aspecto GTK, los colores de Geany y el estilo de xfce4-terminal están coordinados a través de una colección de temas personalizados de Lilidog. Las tipografías por defecto son Liberation Sans para la mayoría de elementos y DejaVu para urxvt y los módulos de Conky. Todo ello se integra en un sistema de cambio rápido de temas del que hablaremos a continuación.
Cambiador rápido de temas y creación de tus propios estilos
Para que no tengas que ir programa por programa cambiando temas y colores, Lilidog incorpora una herramienta llamada Quick Theme Changer. Se encuentra en el menú, dentro del apartado de Configuración, y su cometido es aplicar temas completos sobre el escritorio en un par de clics.
Cuando utilizas este cambiador rápido, se modifican a la vez el tema GTK, el tema de Openbox, el esquema de colores de Geany, el aspecto del gestor de inicio de sesión LightDM, el fondo de escritorio, el tema del menú y el tema del terminal. Todo se reajusta al vuelo, de modo que puedes ir probando diferentes combinaciones hasta dar con la que mejor encaje con tus gustos.
Si te apetece ir un paso más allá, todos los archivos relacionados con estos temas se encuentran en ~/.config/lilidog-themes. Ahí puedes inspeccionar cómo están montados los temas existentes, modificarlos o incluso crear los tuyos propios. Es posible añadir nuevos botones al cambiador de temas para que aparezcan como opciones extra y así aplicar tu diseño personalizado de forma instantánea. En la propia carpeta se incluye un archivo README, y en SourceForge hay hilos de discusión que explican el proceso paso a paso con ejemplos prácticos.
Toggles y Extras: ajustes rápidos y software adicional
Una de las particularidades más cómodas de Lilidog es el uso de secciones especiales en el menú: “Toggles” e “Install Extras”. Estos apartados concentran muchas de las acciones rápidas que normalmente obligan a editar archivos a mano o a lanzar comandos en el terminal.
En el área de Toggles encontrarás botones para activar o desactivar funciones como el inicio automático de sesión (autologin), los sonidos de notificación, la corrección de color de la pantalla, la ejecución de Conky, el cambio de fondo aleatorio y otras cuantas opciones. Es una forma muy práctica de probar comportamientos y dejar el sistema a tu gusto sin pelearte con ficheros de configuración de bajo nivel.
Por otro lado, la sección de Install Extras incluye accesos directos para instalar aplicaciones bastante demandadas pero no necesariamente esenciales para todos los usuarios. Entre ellas se encuentran el kernel Liquorix, herramientas de virtualización como QEMU, la plataforma de juegos Steam, el grabador de imágenes Etcher, el cliente de chat Discord y otros programas similares. Todo ello se instala desde los repositorios correspondientes, aprovechando la base de Debian y los repositorios adicionales que habilita Lilidog.
Gestión del arranque, dual boot y fondo de GRUB
Si usas tu equipo con arranque dual y convives con otras distribuciones, hay un detalle de Lilidog que conviene tener en cuenta. Para que el sistema detecte otros sistemas operativos, debes editar el archivo /etc/default/grub como superusuario y descomentar la línea que establece GRUB_DISABLE_OS_PROBER=false. Tras guardar los cambios, basta con ejecutar sudo update-grub en un terminal para que el gestor de arranque vuelva a buscar otras instalaciones y las añada al menú.
Además, Lilidog viene con una herramienta para cambiar fácilmente el fondo del menú de GRUB. Esta utilidad abre una ventana desde la que puedes navegar por tus imágenes y escoger aquella que quieras usar como background. Por defecto, la distribución ya incluye seis fondos entre los que elegir, de forma que puedas darle un aspecto algo más personal al gestor de arranque incluso antes de añadir tus propias imágenes.
Conky, hotcorners y pequeñas ayudas de escritorio
Otra parte interesante del escritorio de Lilidog es el conjunto de utilidades que aportan información al vuelo o añaden atajos útiles. Entre ellas destaca el sistema Conky Chooser, accesible desde el menú de Toggles. Este selector permite activar hasta seis configuraciones distintas de Conky, cada una con un enfoque propio: un reloj grande, un panel de información completa del sistema, un Conky centrado en accesos directos y atajos de teclado, un módulo con frases o “fortunes”, un reloj mundial y un panel con condiciones meteorológicas actuales.
Todos estos Conkys están almacenados y configurados en el directorio ~/.config/conky, junto con el script que hace de selector. Puedes activarlos de manera independiente, combinarlos o modificarlos a tu gusto. El módulo de condiciones actuales tarda unos segundos en mostrar datos al inicio, algo normal porque necesita consultar información externa antes de actualizarse.
Lilidog también incluye un sistema de hotcorners (ld-hotcorners) que asigna acciones a cada esquina de la pantalla. Se puede activar desde un botón en la esquina inferior izquierda o desde el apartado Toggles del menú. De serie, las esquinas ejecutan, en sentido horario desde la parte superior izquierda, el gestor de archivos, el switch de Picom (compositor), el menú de salida y el terminal. Todas estas acciones se pueden redefinir editando el archivo de configuración en ~/.config/ld-hotcorners.
Terminales, dmenu y barras de iconos de Lilidog Linux
En lo referente a terminales, Lilidog utiliza por defecto xfce4-terminal, pero también trae instalado URXVT para quienes prefieren algo aún más ligero y personalizable. Puedes cambiar cuál es el emulador de terminal por defecto desde la opción “App Alternatives” del menú o con el comando sudo update-alternatives –config x-terminal-emulator ejecutado en un terminal.
URXVT en Lilidog viene con varios detalles prácticos: atajos de teclado para cambiar el tamaño de la fuente al vuelo (Ctrl + flecha arriba/abajo), soporte de transparencia y apertura de enlaces directamente en Firefox u otros navegadores web ligeros cuando haces clic sobre ellos. Esto permite combinar un entorno visual liviano con una experiencia de trabajo en terminal muy flexible.
Para quien prefiera buscar aplicaciones por nombre en lugar de navegar por menús, Lilidog incorpora dmenu con dos invocaciones distintas: con la combinación Alt + F2 se abre el dmenu completo con todas las aplicaciones, mientras que Alt + F3 lanza una versión filtrada con solo las apps más comunes. En el menú de Configuración puedes ajustar qué programas aparecen en este dmenu reducido, adaptándolo a tus hábitos.
Si te gustan las barras de iconos tipo dock, también dispones de Wbar, que se activa desde la sección Toggles. Wbar aporta un panel de iconos en el escritorio que puedes personalizar y organizar a tu gusto, ofreciendo un acceso visual muy directo a tus apps favoritas sin saturar el panel principal.
Gestor de archivos, clic derecho y utilidades incluidas en Lilidog Linux
El gestor de archivos central en las ediciones principales de Lilidog es Thunar, conocido por su buen equilibrio entre simplicidad y potencia. En Lilidog, Thunar viene con un conjunto extra de acciones de clic derecho ya preconfiguradas, pensadas para ahorrar tiempo en tareas habituales.
Entre esas acciones están opciones como abrir una carpeta como administrador (Open as Root), rotar y redimensionar imágenes, copiar archivos a rutas concretas (como la carpeta de fondos de pantalla), comparar archivos con la herramienta Meld y otros cuantos atajos útiles del día a día. Estas pequeñas automatizaciones convierten al gestor de archivos en una herramienta mucho más versátil sin necesidad de recargar la interfaz.
En el terreno de las notificaciones, Lilidog utiliza Dunst, un sistema ligero pero configurable que muestra avisos de aplicaciones en pantalla de manera discreta. Para la potencia y gestión de energía se integra xfce4-power-manager, accesible fácilmente con clic derecho sobre el icono de la batería. Así puedes ajustar comportamiento de suspensión, apagado de pantalla y otras opciones sin dar demasiadas vueltas.
Compositor gráfico, brillo de pantalla y RSS
Para quienes buscan efectos suaves como transparencias y sombras en ventanas, Lilidog usa el compositor Picom. El archivo de configuración principal se encuentra en ~/.config/picom.conf, y desde el menú de Configuración se puede abrir directamente para editar los parámetros de transparencia, animaciones suaves, sombras y otros efectos visuales. Activar o desactivar Picom se combina también con los hotcorners y Toggles para tener control fino sobre el rendimiento.
En lo que respecta al brillo y temperatura de color de la pantalla, la distribución trae integrada la herramienta Gammy. Puedes lanzarla desde el área de Toggles o con el atajo de teclado Super + g. Gammy permite definir curvas de luminosidad y gamma para distintas horas del día o usarla como simple interruptor cuando quieras descansar la vista. Es especialmente útil si pasas muchas horas delante del monitor o trabajas de noche.
Otra inclusión interesante es Newsboat, un lector de RSS para terminal que viene con un archivo de configuración ya personalizado para integrarse bien en el sistema. Solo tienes que añadir tus fuentes RSS preferidas y tendrás un lector rápido y ligero con el que seguir noticias, blogs o repositorios sin salir del entorno minimalista de Lilidog.
Scripts y herramientas específicas de Lilidog Linux
Más allá del entorno gráfico, Lilidog incluye varios scripts propios pensados para facilitar tareas que en otras distros suelen requerir más pasos manuales. Uno de ellos es Swapid, especialmente útil si acostumbras a instalar varias distribuciones en el mismo equipo. Este script busca el UUID de tu partición de intercambio (swap) y abre las ventanas adecuadas para actualizar la configuración cuando hayas instalado un nuevo sistema en otra partición.
También dispone de scripts para añadir fácilmente los repositorios de Bullseye backports y Debian Fast Track desde la sección Extras → Utilities del menú. Con un par de clics puedes tener acceso a paquetes más nuevos sin dejar de usar una base estable, algo muy apreciado cuando quieres ciertas versiones modernas pero no quieres irte a testing o unstable.
En el terreno del bloqueo de pantalla y salvapantallas, Lilidog ofrece opciones a través de Xscreensaver y otros programas configurables desde el menú o integrables en el arranque mediante el archivo de autostart de Openbox. Esto te permite decidir si quieres que el sistema se bloquee automáticamente, qué animaciones usar o si prefieres un comportamiento más sobrio y directo.
Ajustes rápidos de Lilidog Linux: teclado, red, impresoras y más
La mayoría de ajustes comunes del sistema están centralizados bajo el apartado Configuración del menú. Desde ahí puedes acceder al Settings Manager para cambiar temas GTK, fuentes, iconos y otros parámetros relevantes, así como a la herramienta Openbox Conf, que controla detalles como los bordes de ventana, los atajos de teclado y otros comportamientos propios de Openbox.
Para la disposición de teclado en distintos idiomas se recomienda seguir las indicaciones de los hilos de soporte en SourceForge dedicados a este tema, donde se explican los pasos concretos para configurar la distribución de teclas según país y preferencias personales. De igual modo, en el menú de utilidades encontrarás una entrada para la configuración de impresoras, lo que simplifica bastante el proceso de añadir y gestionar impresoras en la red o por USB.
En lo relativo a Conky y la monitorización de red, se aconseja usar el comando ls /sys/class/net/ en un terminal para averiguar cuál es el nombre real de tu interfaz de red (por ejemplo, wlp2s0, enp3s0, etc.) y sustituir ese valor en la configuración correspondiente. Así conseguirás que los widgets de red muestren la velocidad y tráfico correctos para tu conexión.
Construir tu propia ISO de Lilidog Linux
Para usuarios avanzados, Lilidog ofrece la posibilidad de clonar y construir tu propia imagen de la distribución utilizando las herramientas de live-build de Debian. La idea es que puedas descargar el repositorio del proyecto a tu directorio personal, entrar en la carpeta de Lilidog y lanzar el proceso de construcción con los comandos adecuados.
Aunque no es estrictamente necesario instalar paquetes como live-boot o live-config para generar la ISO, disponer de ellos con sus páginas de manual ayuda a entender mejor el proceso y las opciones disponibles. Si en algún momento el comando de construcción falla, suele bastar con repetir el proceso ejecutando de nuevo lb build. Si tras varios intentos sigue sin funcionar, lo recomendable es usar lb clean para limpiar los artefactos de compilaciones anteriores y volver a intentarlo en limpio.
Al finalizar, obtendrás una imagen ISO personalizada que podrás grabar de nuevo a un DVD o a un pendrive USB utilizando la misma herramienta live-usb-maker anteriormente mencionada. La recomendación del autor es instalar esta ISO “de trabajo” en una partición independiente si pretendes seguir construyendo sobre ella, de manera que tu propio sistema instalado se convierta en la plantilla viva desde la que generar nuevas imágenes.
Para profundizar aún más en el mundo de la creación de sistemas live con Debian, resulta muy útil consultar los ejemplos oficiales disponibles en el manual del proyecto Debian Live. Ahí se muestran tutoriales paso a paso que amplían lo que hace Lilidog y ofrecen ideas para crear variantes aún más personalizadas.
Al final, Lilidog Linux combina una base Debian muy estable con un escritorio ligero y lleno de pequeños detalles pensados para hacerte la vida más fácil: desde las distintas ediciones (full, minimal, i386 y Beardog) hasta los toggles rápidos, el cambiador de temas, los scripts de ayuda como Swapid, el uso de Openbox con tint2 y jgmenu o las herramientas de personalización y construcción de tu propia ISO; todo invita a tomar el control de tu sistema sin perder tiempo en configuraciones tediosas, sacando el máximo partido tanto a equipos modernos como a hardware veterano con una experiencia pulida y sorprendentemente completa.








