Por Santi Tienda.
Para algunos la difícil situación global en la que nos encontramos sólo es la oportunidad perfecta para beneficiarse. Élites extractivas que gestionan el mundo a su antojo, irresponsables del daño que producen. No me refiero a la coyuntura económica, ni al futuro laboral que nos proponen de contratos precarios por horas (fíjense en Alemania, motor en paupérrimos contratos basura). Me refiero a la élite parecida al triunvirato romano basado en el poder político, energético y bancario; dejando un poco de lado a los otros poderes históricos el militar y el religioso. Ya el pobre militar ahonda en la crisis con unos recortes de un 25% en los 4 últimos años, los soldados juegan felizmente a una guerra virtual en simuladores, con el consecuente ahorro económico y energético que no hacer prácticas reales supone.
Estos señores elitistas avanzan por un camino desorientado para nosotros, estratégicamente delineado para ellos. No hay solo que mirar las últimas concesiones absurdas del ministro de industria, Sr. Soria, al gigante energético REPSOL. En menos de un año de mandato hizo del problema con Argentina por el expolio de sus recursos un enfrentamiento diplomático casi a vida y muerte, vistiendo a toda España de la camiseta de REPSOL. Las cosas no son así. La expulsión de la multinacional REPSOL YPF de Argentina no es el problema nacional. Yo no me pongo esa camiseta con una empresa que gestiona y da dividendos a directivos de distintos países y continentes. Seamos razonables ¿Usted se imagina que algún iluminado político español hubiese vendido los derechos del jamón ibérico? Entiendo que a falta de recursos energéticos propios, el jamón podría ser, de hecho lo es, un producto codiciado por otros países. Por muchos contratos que hayan firmado ese jamón es de aquí, tanto como los recursos argentinos son de allí.
Otra extraña concesión es el tema de las prospecciones aprobadas en nuestra costa española (Canarias y Málaga). Empeñados de que hay gas, puede que haya gas, seguro a pequeña escala. Más seguro es que hay sol, aire y mar. Lo digo por las energías limpias aparentemente olvidadas en los presupuestos. Si hay gas, se encuentra a más de 1000 metros de profundidad. Recuerdo el desastre que supuso el fallo de unas válvulas en el accidente de la petrolera BP en el golfo de México en abril del 2010 por estar a estas profundidades: Millones de litros de crudo vertidos al mar en un desastre ecológico con precedentes. Cosas que pasaron, pasan y pasarán si no ponemos remedio. Todo les da igual: que el pueblo se oponga, o que los ecologistas se tiren de los pelos. Hasta el propio alcalde de Mijas hizo unas declaraciones desesperadas rechazando los pozos en la costa por sus graves consecuencias. Y eso que este alcalde es del mismo partido que el gobierno que aprueba las prospecciones.
Todos sabemos que el mayor lastre para nuestra economía es el déficit energético. Si ponemos en una balanza las importaciones y exportaciones de España sin la compras de energía no tendríamos tanto déficit. Cuando sumamos la compra de energía la balanza se inclina al abismo como ahora. Compramos gas y petróleo a otros países, y compramos electricidad más cara de la que la vendemos (aunque España vende más electricidad de la que compra). Y ahora parece que hay que buscar gas en la costa malagueña sin otra opción. Fíjense en esta aberración, mientras Londres instala la mayor granja eólica del planeta, en una apuesta para obtener luz para el 25% de la ciudad. Esa sí es una apuesta ganadora. Esos molinos suponen pocos riesgos, no contaminan, ni requieren hacer sondeos con decibelios tan altos y demoledores que los propios mamíferos marinos no resistirían. Difícilmente el mar de Alborán pueda resistir tanta presión. Se disminuirá su pesca como ocurrió ya en otros lugares pioneros en este desastre ecológico.
Es absurdo que el ministro canario se la juegue de esta manera, a no ser que se fije en el camino seguido de muchos ex políticos, como el ex presidente Felipe González consejero de de Gas Natural, o el ex presidente José Mª Aznar de Endesa. O lo poco que tardó, 3 meses, la ex ministra Salgado en llegar a Endesa. Y es público que el ministro de medio ambiente, el Sr. Arias Cañete, tiene acciones en petroleras, además de muchos otros contratos de los que hoy no voy a hablar. Es, en resumen, muy llamativa la conexión político-energética, y me da qué pensar sobre el trato de favor del ministro Soria a susodicha compañía petrolera.
Estas élites extractivas no sólo detraen rentas de la población por impuestos, sin crear riquezas, para el beneficio propio. También favorecen el negocio de algunas empresas, en este caso las energéticas, para que una vez acabado tu mandato en la política les contraten como asesores con sueldos escandalosos. Encuentro absurdas e infundadas las excusas de que atraerían más turismo a la zona… no existen “Viajes turísticos a las plantas de extracción de gas”. Esta claro que estas decisiones no benefician ni al pueblo ni al planeta: Los beneficios son para unos pocos, los riesgos y los daños para muchos, como ya vimos en el desastre de BP en el golfo de México. Hay soluciones para la crisis energética, como presenta Greenpeace en su informe “Energía 3.0” (además de otras soluciones aportadas por BlogSOStenible) La batalla energética está servida, y las prospecciones en nuestro litoral no son la solución, y tendrán un grave impacto en un ecosistema ya deteriorado.

















Nota: Si tienes interés en adoptar a este adorable mastín, llama urgentemente al 675 XXX XXX.















Te gustará también:
Monólogos de humor para defender el medioambiente y la biosfera
¿A qué edad es mayor de edad un blog? Como las personas, lo importante no es la edad, sino la madurez.






