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Es Importante Conocer el Nombre de Animales y Plantas Locales

Por: Pepe Galindo
Muchos niños sabrán decirte el nombre de este Pokemon, antes que el nombre de una de las plantas de las macetas de su propia casa.
Muchos niños saben el nombre de este Pokemon, y no el de las macetas de su casa.

Hay investigaciones que han comprobado que los niños conocen más nombres de Pokemon o marcas comerciales que de plantas y animales de su entorno local, y que eso puede repercutir en su salud, ya que la causa es el sedentarismo, salir poco al campo, vivir de espaldas a la Naturaleza, etc.

Por otra parte, puede parecer poco útil saber si el árbol que crece delante de nuestra casa es un tilo, o un algarrobo, o si los pájaros que vuelan en nuestro barrio son gorriones, o cotorras argentinas.

Hojas y flores del tilo, colgando de una bráctea (hoja modificada)
Hojas y flores del tilo, colgando de una bráctea (hoja modificada)
Algarroba verde y madura (fruto del algarrobo)
Fruto del algarrobo: Algarroba, verde y madura

Saber el nombre de los seres vivos que nos rodean puede parecer absurdo o propio de pedantes, pues sin duda, lo auténticamente útil es saber las aplicaciones de esas plantas, o las implicaciones de que esos seres vivos convivan con nosotros. Por ejemplo:

  • Las flores del tilo se usan para combatir catarros, y como tranquilizante en infusión (tila).
  • El fruto del algarrobo es comestible aunque no muy sabroso, pero puede usarse para el ganado, o para obtener un sucedáneo del chocolate.

Respecto a los animales, si vives en Málaga por ejemplo, podría no extrañarte ver la invasión de cotorras argentinas verdes, pero es una especie exótica, que está desplazando a especies autóctonas, como el gorrión. Puede que ello no te importe, salvo que vivas junto a uno de sus escandalosos nidos, en cuyo caso preferirás los nidos del gorrión común.

Queda claro que, aunque saber el nombre de nuestros vecinos no es a priori especialmente útil, sí que es la puerta para aprender más, para conocerlos mejor y para, si procede, beneficiarnos de su compañía (y beneficiarles de la nuestra).

El movimiento ‘No Child Inside’ aconseja que los niños (y adultos) pasen tanto tiempo fuera de casa como dentro. Lo cual los alejaría de la manipuladora y anestésica televisión y de videojuegos (poco educativos y demasiado absorbentes casi siempre).

Pero también es importante enseñarles a los niños el nombre de las plantas y animales que nos vayamos encontrando, así como aquellas características o aplicaciones que se sepan. Y si no se sabe el nombre o sus características, se puede instar a los jóvenes a investigarlo con nuestra ayuda. En librerías e Internet hay manuales de las especies que podemos encontrar en nuestra región. Aunque la identificación exacta puede ser, a veces, sólo posible para botánicos expertos, hay muchas especies muy fácil de identificar con las fotos y descripciones de un manual básico (o al menos identificar la familia, o el género).

Experimentos de investigación para conocer mejor la Naturaleza que nos rodea:

  1. En una maceta, poner tierra y dejarla al exterior, sin plantar nada (puede regarse esporádicamente). A los pocos meses seguro que empiezan a crecer plantas, y puede que también atraiga animales (hormigas, pulgones, abejas…). Investigar: ¿Qué especies son? ¿Son autóctonas? ¿Cómo llegaron allí sus semillas? ¿Tienen flores? ¿Tienen aplicaciones conocidas para el hombre?
  2. ¿Sabes el nombre y aplicaciones de las plantas de jardinería que hay en los parques y jardines cerca de tu casa? ¿Y en tus macetas o jardín, o el de tus vecinos?
  3. ¿Sabes el nombre de los árboles y otras plantas del campo más cercano a tu casa?
  4. Hablad de esto con los más mayores de la familia y evitad que se pierda su sabiduría.

NOTA: Los científicos no suelen conformarse con el nombre vulgar, pues un nombre vulgar puede referirse a muchas especies distintas. Por eso, para identificar científicamente una especie se usan dos palabras que se conocen como nombre científico (o latino, que debe escribirse en cursiva). La primera de esas palabras es el género, y la segunda es el nombre de la especie. Por ejemplo, el nombre del algarrobo es Ceratonia siliqua.

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Biodiario – 26/08/12
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