El Tribunal Supremo de España ha sentado un precedente legal. La libertad de estudiar el software es constitucionalmente necesaria en el contexto de programas informáticos y algorítmicos de administración pública

Después de una larga batalla legal llevada a cabo por Civio, el Tribunal Supremo ha dictado una sentencia en la que admite que el derecho a conocer el código detrás de software o algoritmos utilizados por las administraciones públicas es un derecho que no se puede esconder omitir alegando derechos de autor que impidan conocer cómo funciona ese software o algoritmos.
Conocí la noticia por la web de la Free Software Foundation Europe (FSFE), que se hacía eco de la victoria jurídica peleada por la asociación Civio y que sienta jurisprudencia para apelar a más casos, tanto en España como en toda Europa dentro de la campaña de Public Money? Public Code! de la FSFE.
Hace unos años, el gobierno de España puso en marcha un «bono social» que servía para que un buen número de hogares recibieran un subsidio que ayudase a pagar los costes de electricidad de esos hogares.
Las personas que quisieran ser beneficiarias deberían registrarse, con el fin de un un software llamado BOSCO evaluase los criterios aportados por esas personas e hiciera un cribado y seleccionase a los beneficiarios.
La consecuencia de dejar a BOSCO evaluar eso fue un desastre, ya que fueron significativamente menos los beneficiarios de lo esperado. Algunas de las personas que fueron rechazadas se pusieron en contacto con Civio para hacer una reclamación.
Lo que la agrupación Civio exigió, fue tener acceso al código fuente del software y de los algoritmos utilizados para ver qué había en los entresijos y ver qué podía fallar.
La respuesta fue la negativa a ofrecer el código fuente amparándose en que ese software y algoritmos estaban protegidos por derechos de autor que impedían hacerlos públicos.
A partir de ahí empezó el litigio por pedir que ese código pagado con dinero público y que evalúa a personas para un bien, fuera de público escrutinio para conocer cómo estaba realizado.
Y toda esa batalla legal hasta llegar al Tribunal Constitucional que ha dado la razón a Civio y ha defendido que el software de BOSCO que evalúa a ciudadanos no puede ampararse en derechos de autor y ser una herramienta opaca. Por tanto
- Puede ser necesario acceder al código fuente para verificar decisiones gubernamentales automatizadas;
- Los “derechos de propiedad intelectual” no bloquean automáticamente la transparencia;
- Las preocupaciones por la seguridad deben equilibrarse con la responsabilidad democrática; y
- La transparencia es especialmente crítica para los sistemas que afectan los derechos sociales.
La FSFE quiere que este fallo judicial sea válido no solo en España, si no en toda Europa, y que se empiece a hacer público el software y algoritmos que de una manera u otra rigen ciertas activides de las personas como ciudadanos y ya de paso el software pagado con dinero público.
El acceso al código fuente es la condición necesaria para establecer un software como software libre, y emanando de esa condición las otras 3 libertades.
- La libertad de ejecutar el programa como se desee, con cualquier propósito (libertad 0).
- La libertad de estudiar cómo funciona el programa, y cambiarlo para que haga lo que se desee (libertad 1). El acceso al código fuente es una condición necesaria para ello.
- La libertad de redistribuir copias para ayudar a otros (libertad 2).
- La libertad de distribuir copias de sus versiones modificadas a terceros (libertad 3). Esto le permite ofrecer a toda la comunidad la oportunidad de beneficiarse de las modificaciones. El acceso al código fuente es una condición necesaria para ello.
Y tal como explica la FSFE:
Además de la libertad de estudiar, una ciudadanía informada y empoderada también necesita otras libertades que vienen con el software libre, para poder disfrutar de una verdadera soberanía en nuestra sociedad actual, que se define por su dependencia de la tecnología digital. Por lo tanto, pedimos que los tribunales europeos sigan el ejemplo del Tribunal Supremo español al sopesar los verdaderos costes sociales de los algoritmos y programas no gratuitos administrados públicamente, especialmente cuando se enfrentan a argumentos en aras de la mera protección de la propiedad intelectual.
Parece que Stallman tenía razón. Y en este caso el Tribunal Constitucional de España lo ha refrendado.
Enlaces de interés
- https://fsfe.org/news/2026/news-20260205-01.html
- https://civio.es/novedades/2025/09/17/civio-abre-camino-en-la-transparencia-algoritmica-el-supremo-condena-al-gobierno-a-entregar-el-codigo-fuente-de-bosco/
- https://www.gnu.org/philosophy/free-sw.html#four-freedoms
- https://publiccode.eu/

victorhck
Ilustración con el texto "Software libre. Sociedad libre" y 4 iconos que representan las cuatro libertades que promulga y ofrece el software libre: Ejecución, inspeccionar el código, compartirlo y modificarla compartiendo las modificaciones
![]()
Fotografía de un joven y sonriente Richard Stallman con pelo largo y barba en medio de una carretera sujetando un cartel que pone: With free software you have freedom


















