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Marruecos acelera reforma territorial sin esperar a la ONU mientras el Sáhara sigue estancado

Por: D. Cañellas

El parlamento marroquí, controlado por el partido del Gobierno, ha adoptado este 5 de junio en comisión parlamentaria la reforma de la ley relativa a las regiones. El texto, que busca mejorar la ley de 2015, será sometido próximamente a votación en el pleno, en un contexto de estancamiento de las negociaciones internacionales sobre el Sáhara Occidental.

La reforma, que no ha trascendido aún en detalle, tiene como objetivo profundizar la descentralización y reforzar las competencias de las regiones, según fuentes parlamentarias consultadas. La iniciativa legislativa llega en un momento en que el proceso de Naciones Unidas para resolver el conflicto del Sáhara Occidental, liderado por el enviado personal del secretario general, no registra avances significativos desde la última ronda de conversaciones.

Marruecos, que controla de facto la mayor parte del territorio del Sáhara Occidental, defiende un plan de autonomía bajo su soberanía, mientras que el Frente Polisario, respaldado por Argelia, exige un referéndum de autodeterminación. La nueva ley de regiones podría interpretarse como un movimiento estratégico para consolidar la administración marroquí en las provincias del sur, sin esperar a una solución negociada.

La tramitación parlamentaria de la reforma ha sido rápida, lo que refleja la mayoría del oficialismo en la Cámara de Representantes. Una vez aprobada en el pleno, el texto será remitido al jefe del Gobierno y, posteriormente, al rey para su promulgación. Fuentes del Ejecutivo han señalado que la ley pretende armonizar la organización territorial con las exigencias del desarrollo regional, un eje clave del plan de desarrollo del país.

La noticia se produce semanas después de que el parlamento europeo debatiera el cumplimiento de los acuerdos pesqueros y agrícolas con Marruecos, que incluyen al Sáhara Occidental, y en medio de las tensiones diplomáticas entre Rabat y Madrid por el giro del Gobierno español respecto al Sáhara. Mientras tanto, la ONU mantiene su mediación sin fecha clara para la próxima mesa redonda.

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La ONU comienza a desmantelar la misión en el Sáhara Occidental: el alto el fuego se queda sin vigilancia

Por: N. Esteller

La Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) ha comenzado a reducir su presencia sobre el terreno, en lo que supone el principio del fin de una de las operaciones de paz más longevas de la ONU, establecida en 1991 tras el alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario.

La reducción de efectivos se produce en vísperas de fechas clave en el Consejo de Seguridad, donde podría decidirse la desaparición o redefinición de la misión. La MINURSO, encargada de supervisar el alto el fuego y organizar un referéndum de autodeterminación que nunca llegó a celebrarse, se enfrenta a crecientes presiones diplomáticas que alterarían el equilibrio de fuerzas en el territorio.

Un statu quo en peligro

La posible desaparición de la MINURSO dejaría sin supervisión internacional el alto el fuego en el Sáhara Occidental, en un momento en que el contencioso sigue abierto entre Marruecos —que controla la mayor parte del territorio—, el Frente Polisario y su principal valedor, Argelia. La retirada de la misión es seguida con especial atención por España, que considera el Sáhara Occidental un dossier prioritario en su estrategia exterior hacia Marruecos.

Según fuentes diplomáticas consultadas, Naciones Unidas ha comenzado a trasladar personal y vehículos fuera de la zona, aunque el número exacto de efectivos retirados no ha sido especificado. El Consejo de Seguridad deberá pronunciarse antes del próximo mandato de la misión, previsto para finales de año, lo que abre la puerta a un escenario de cierre definitivo.

La MINURSO es una de las misiones de paz más antiguas aún activas de la ONU, y su posible desaparición alteraría el statu quo que ha prevalecido durante más de tres décadas, advierten analistas internacionales.

El cierre de la misión podría beneficiar a Marruecos, que defiende su plan de autonomía para el Sáhara, mientras que el Frente Polisario denuncia que la retirada de los cascos azules allanaría el camino a una anexión de facto. Argelia, por su parte, ha instado en repetidas ocasiones a la comunidad internacional a no abandonar la supervisión del proceso.

La decisión final recae en el Consejo de Seguridad, donde Francia —aliada de Marruecos— y Estados Unidos —que reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara en 2020— juegan un papel determinante. España, que mantiene una posición oficial de apoyo a la solución negociada, observa con cautela los movimientos en la ONU.

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Marruecos aprueba 1.100 millones para ampliar el control sobre el Sáhara Occidental con su regionalización avanzada

Por: N. Esteller

La Comisión de Interior, Colectividades Territoriales e Infraestructuras de la Cámara de Consejeros de Marruecos ha aprobado este lunes, por unanimidad, el proyecto de ley orgánica Nº031.26, que modifica y completa la ley orgánica Nº111.14 relativa a las regiones. El texto, que profundiza la regionalización avanzada, contempla una dotación presupuestaria de 12.000 millones de dírhams (aproximadamente 1.100 millones de euros) y amplía las competencias de las entidades territoriales.

La iniciativa, impulsada por el Gobierno marroquí, forma parte del proceso de regionalización avanzada que el reino alauí viene desarrollando desde 2015. Esta política busca una mayor descentralización administrativa y económica, al tiempo que refuerza el control del Estado sobre todo el territorio nacional, incluyendo la región del Sáhara Occidental, una cuestión que afecta directamente las relaciones con España.

El presidente de la comisión, Moulay Abderrahmane Blila, anunció la aprobación tras la reunión celebrada en Rabat. El proyecto de ley deberá ser ratificado ahora por el pleno de la Cámara de Consejeros antes de su promulgación. La reforma otorga nuevas atribuciones a los consejos regionales en ámbitos como la inversión, la planificación territorial y la gestión de servicios públicos, con el objetivo de impulsar el desarrollo local y reducir las disparidades entre regiones.

Marruecos ha destinado un presupuesto significativo para acompañar esta descentralización. Los 12.000 millones de dírhams se suman a los recursos ya transferidos en ejercicios anteriores. Según fuentes parlamentarias, la dotación permitirá a las regiones asumir competencias en materia de infraestructuras, formación profesional y promoción económica, entre otras.

La regionalización avanzada es uno de los ejes de la política territorial marroquí desde la reforma constitucional de 2011. Para Rabat, se trata de un instrumento clave para gestionar la diversidad regional y, especialmente, para consolidar su soberanía sobre el Sáhara Occidental, ofreciendo un marco de autogobierno limitado que la comunidad internacional, incluida España, considera una alternativa al plan de autonomía propuesto por Marruecos.

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Marruecos aprovecha 250 años de alianza con EE.UU. para presionar sobre el Sáhara, marginando a España

Por: S. Bárcena

El reino de Marruecos y Estados Unidos conmemoran este año 250 años de relaciones diplomáticas, un hito que Rabat utiliza para reforzar su imagen de socio privilegiado en Washington. La efeméride, que arranca del reconocimiento marroquí de la independencia estadounidense en 1777, es el eje de una campaña de lobby que busca consolidar el apoyo estadounidense en la cuestión del Sáhara Occidental, según analiza la prensa panafricana.

Un relato forjado en el siglo XVIII

Cuando los diplomáticos marroquíes defienden sus intereses en la capital estadounidense, el primer argumento que esgrimen es siempre el mismo: Marruecos fue el primer país en reconocer la independencia de la joven república norteamericana, en 1777. Ese gesto fundacional, que precedió al Tratado de Amistad y Comercio de 1786, se ha convertido en la piedra angular de una narrativa de lealtad mutua que Rabat explota sistemáticamente.

Cuando los estadounidenses evocan su relación privilegiada con Marruecos, siempre empiezan recordando 1777 y el reconocimiento de su joven república. El resto de la historia ha sido rica en encuentros y acontecimientos simbólicos.

La administración del presidente estadounidense, Joe Biden, no ha modificado la posición adoptada por su antecesor, Donald Trump, que en 2020 reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental a cambio de la normalización de relaciones con Israel. Aunque Biden ha rebajado el perfil del anuncio, la política de fondo se mantiene, y Rabat trabaja para blindarla en la próxima legislatura.

El factor competitivo con España

La capacidad marroquí de proyectarse como aliado histórico de Washington tiene consecuencias directas para los intereses españoles en el Norte de África. España, que compite con Marruecos por influencia en la región y mantiene una posición ambigua sobre el Sáhara, ve cómo Rabat moviliza sus recursos diplomáticos y económicos en el lobby estadounidense para condicionar la política exterior de EE.UU. sobre el territorio saharaui.

Según fuentes diplomáticas citadas por la prensa africana, la celebración del 250.º aniversario coincide con una ofensiva de soft power marroquí que incluye exposiciones históricas, foros empresariales y visitas de alto nivel. El objetivo es que el Congreso de EE.UU. mantenga el respaldo a la posiciones de Rabat, incluso si la Casa Blanca cambia de manos tras las elecciones de noviembre.

La relación bilateral acumula 250 años de contactos formales desde aquel primer reconocimiento de 1777, lo que convierte a Marruecos en el socio diplomático más antiguo de Washington. Para Rabat, esa carta histórica es un activo que no está dispuesto a desperdiciar.

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Marruecos afianza su plan para el Sáhara Occidental con el respaldo de países caribeños y africanos en la ONU

Por: A. Goikoetxea

Varios países de África y el Caribe han expresado de nuevo su respaldo al plan de autonomía presentado por Marruecos para el Sáhara Occidental, durante el seminario regional de la Comisión de Descolonización de la ONU (C24), celebrado esta semana en Managua (Nicaragua). La renovación de este apoyo, según fuentes diplomáticas, refuerza la posición de Rabat en el contencioso que mantiene con el Frente Polisario desde hace décadas.

Un respaldo que gana peso en la comunidad internacional

El seminario, que se celebró el 31 de mayo de 2026, reunió a representantes de países de la región caribeña y africana, muchos de los cuales ya habían manifestado su apoyo a la propuesta marroquí en foros anteriores. El plan de autonomía, presentado por Rabat en 2007, contempla una amplia autogestión para el Sáhara Occidental bajo soberanía marroquí, una solución que varias naciones consideran «realista y viable» para resolver el conflicto.

El respaldo renovado se produce en un momento clave, cuando Marruecos busca consolidar el apoyo internacional y contrarrestar la influencia del Frente Polisario, que defiende la independencia del territorio. La C24, encargada de supervisar los procesos de descolonización, ha instado en repetidas ocasiones a ambas partes a retomar el diálogo bajo los auspicios de la ONU.

La comunidad internacional sigue dividida en torno al conflicto del Sáhara Occidental. Mientras que Estados Unidos reconoció la soberanía marroquí sobre el territorio en 2020, otros países, como Argelia, respaldan la posición del Frente Polisario. La renovación del apoyo en el seminario de Managua supone un nuevo espaldarazo para Rabat en su estrategia diplomática.

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Marruecos se arma hasta los dientes con drones Predator y cazas F-16 de EE.UU., dejando a España entre la espada y la pared

Por: D. Cañellas

La cooperación militar entre Marruecos y Estados Unidos alcanza nuevos hitos, según fuentes diplomáticas y análisis de expertos en defensa. La alianza, que se ha intensificado en los últimos años, refuerza la posición de Rabat como actor clave en el Magreb y el Mediterráneo, con implicaciones directas para la política exterior española.

La relación bilateral en materia de defensa se ha traducido en ejercicios conjuntos, ventas de armamento avanzado y un intercambio de inteligencia creciente. Marruecos se ha convertido en uno de los principales receptores de ayuda militar estadounidense en África, con un paquete de asistencia que ronda los 100 millones de dólares anuales (unos 92 millones de euros).

El Sáhara Occidental como eje de la cooperación

El respaldo de la administración estadounidense a la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, formalizado durante el mandato de Donald Trump, sigue siendo un pilar de la alianza. Este apoyo ha permitido a Rabat reforzar su control territorial y ha generado tensiones con Argelia, que respalda al Frente Polisario.

La amistad entre Rabat y Washington encuentra una traducción particularmente espectacular en el ámbito de la defensa y la cooperación militar.

La alianza estratégica pone a España en una posición incómoda, ya que compite por influencia en el norte de África y el Mediterráneo. La reciente compra de sistemas Predator y aviones de combate F-16 por parte de Marruecos, ambos de fabricación estadounidense, ha reforzado su capacidad militar regional.

Un contrapeso a la influencia rusa y china

La cooperación entre Rabat y Washington también se enmarca en la competencia global por África. Estados Unidos busca contrarrestar la presencia de Rusia y China, que han aumentado su penetración económica y militar en el continente. Marruecos, por su parte, aprovecha el respaldo estadounidense para proyectar su influencia hacia el África subsahariana.

Para los intereses españoles, esta alianza supone un desafío adicional en un momento de redefinición de las relaciones bilaterales con Marruecos. La presión migratoria, la pesca y la delimitación de aguas territoriales son algunos de los puntos de fricción que podrían verse afectados por el creciente alineamiento de Rabat con Washington.

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La ONU entierra al Polisario: 130 países respaldan el plan de autonomía marroquí para el Sáhara

Por: A. Goikoetxea

Un total de más de 130 países apoyan la iniciativa de autonomía que Marruecos propone para el Sáhara Occidental, según se desprende de los trabajos del Comité de Descolonización de la ONU (C24) celebrados en Nueva York a finales de mayo de 2026. Entre los respaldos figuran tres miembros permanentes del Consejo de Seguridad: Estados Unidos, Francia y el Reino Unido, así como España, que en 2022 dio un giro histórico a su posición al respaldar el plan marroquí.

El creciente apoyo internacional consolida la postura de Marruecos frente a la opción independentista defendida por el Frente Polisario. Según fuentes diplomáticas presentes en las sesiones, cada vez más países consideran que la autonomía bajo soberanía marroquí constituye la única vía realista para resolver un conflicto que se prolonga desde hace más de cuatro décadas.

Implicaciones para España

El respaldo masivo al plan de autonomía presiona al Gobierno español, que en marzo de 2022 apoyó la iniciativa marroquí como la base más seria y creíble para la resolución del conflicto. Aquella decisión, comunicada mediante una carta del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al rey Mohamed VI, supuso un distanciamiento de la tradicional neutralidad española y provocó una crisis diplomática con Argelia, que retiró a su embajador de Madrid y congeló las relaciones comerciales.

Desde entonces, España ha mantenido su posición, aunque con matices. Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores señalan que el Ejecutivo sigue considerando la iniciativa marroquí como el marco adecuado, pero insiste en que cualquier solución debe ser negociada y aceptada por ambas partes. No obstante, el respaldo abrumador en la ONU refuerza a Marruecos y debilita la capacidad de maniobra del Frente Polisario, cuyo principal valedor, Argelia, no logra reunir apoyos suficientes en la comunidad internacional.

La autonomía bajo soberanía marroquí se impone como el marco exclusivo para resolver el diferendo del Sáhara, según se desprende del consenso mayoritario en Naciones Unidas.

Estados Unidos, Francia y el Reino Unido, los tres miembros permanentes del Consejo de Seguridad que respaldan el plan, ejercen una influencia determinante. Washington ya reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara en 2020, durante la Administración Trump, a cambio de la normalización de relaciones entre Marruecos e Israel. Francia, por su parte, ha sido un aliado histórico de Rabat en esta cuestión, y el Reino Unido se ha sumado más recientemente al consenso.

El informe del C24 destaca que el número de países partidarios de la autonomía no deja de crecer, mientras que las resoluciones tradicionales que reclaman un referéndum de autodeterminación pierden respaldo. Esta dinámica sitúa a Marruecos en una posición de fuerza y obliga al Polisario y a Argelia a replantear su estrategia diplomática.

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