La Unión Europea debate en las próximas semanas una medida que podría excluir del estatus de protección temporal a los ciudadanos ucranianos varones en edad de ser reclutados, lo que les obligaría a regresar a Ucrania para combatir. La propuesta, respaldada por varios Estados miembros y también por el Gobierno de Kiev, busca aliviar la presión migratoria y reforzar la capacidad defensiva ucraniana, pero ha generado un intenso debate legal y humanitario.
Según datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), unos 200.000 ucranianos en edad militar residen actualmente en la UE. En España, que acoge a más de 180.000 refugiados ucranianos en total, la medida podría afectar a una parte significativa de esa población. Los países partidarios de la exclusión argumentan que la protección temporal fue concebida para civiles que huyen de la guerra, no para potenciales combatientes que podrían contribuir a la defensa de su país.
Reacciones encontradas
La posible decisión ha provocado opiniones divididas entre los Estados miembros. Mientras algunos ven en ella una forma de equilibrar las cargas migratorias y apoyar a Ucrania, organizaciones de derechos humanos advierten de que forzar el retorno de personas en edad militar podría contravenir el principio de no devolución, piedra angular del derecho de asilo. La Comisión Europea ha instado a evaluar la medida caso por caso, respetando las garantías individuales.
Desde Ucrania, el Gobierno ha expresado su apoyo a la iniciativa. Kiev necesita reforzar sus filas ante la persistente agresión rusa, y considera que la presencia de miles de hombres en edad militar en la UE representa un potencial movilizable. No obstante, fuentes diplomáticas consultadas señalan que la aplicación práctica sería compleja, ya que requeriría identificar a los afectados y coordinar su salida con las autoridades ucranianas.