El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, realizó el lunes 20 de julio una visita de trabajo a Argelia, donde fue recibido por el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune. La reunión, calificada por fuentes argelinas como «entrevista franca», abordó temas clave de la agenda bilateral: el suministro de gas a través del gasoducto Medgaz, la política de visados para ciudadanos argelinos y la postura de ambos países sobre el Sáhara Occidental.
La visita de Sánchez se produce después de que Italia y Alemania reforzaran sus lazos con Argel, y supone un paso más en la normalización de las relaciones entre Madrid y Argel, que atravesaron una grave crisis diplomática en 2022 por el giro español en el Sáhara Occidental. Según el medio argelino TSA, el encuentro entre ambos mandatarios transcurrió en un clima de franqueza.
Los ejes de la negociación
El suministro de gas argelino a España, canalizado a través del Medgaz, es uno de los pilares de la relación bilateral. Argelia es un socio energético clave para España, especialmente desde la reducción de las importaciones de gas ruso. Sánchez busca garantizar la continuidad de los flujos y explorar nuevas condiciones contractuales.
En materia de visados, Argelia reclama desde hace tiempo una flexibilización de los requisitos para sus ciudadanos que viajan a España, un asunto sensible que afecta a la movilidad y a las comunidades argelinas en territorio español. La postura sobre el Sáhara Occidental —donde España respaldó en 2022 la propuesta de autonomía marroquí, provocando el enfado de Argel— sigue siendo el principal escollo diplomático.
La visita confirma que Argelia refuerza su partenariado con España tras superar la crisis, en un contexto geopolítico en el que el gas argelino y la estabilidad magrebí son prioritarios para la Unión Europea.