El Congreso de Estados Unidos ha presentado una propuesta en el marco de la Ley de Autorización de Inteligencia que busca restringir el acceso comercial a datos de observación de la Tierra (EO). La medida, anunciada el 23 de julio de 2026, permitiría a las autoridades estadounidenses controlar qué información pueden difundir los operadores de satélites comerciales, al considerar estos datos como un privilegio y no un derecho.
La industria de observación de la Tierra estadounidense, que incluye empresas como Maxar, Planet y BlackSky, se vería afectada por una regulación más estricta sobre la resolución, la cobertura temporal y la distribución de imágenes. El Gobierno sostiene que la difusión sin restricciones de datos de alta resolución puede comprometer la seguridad nacional, especialmente en zonas de conflicto o actividades militares sensibles.
Implicaciones para la industria y los aliados
La propuesta no solo afecta a las empresas estadounidenses, sino también a socios y aliados que dependen de estos datos, como los países europeos. España, por ejemplo, opera los satélites Paz y SeoSat-Ingenio, y ha firmado acuerdos con operadores comerciales estadounidenses para el suministro de imágenes. La nueva normativa podría limitar el acceso a productos derivados y la frecuencia de actualización, según fuentes del sector.
El Congreso estadounidense aún debe debatir y votar la propuesta, que forma parte de un paquete más amplio de inteligencia. La industria EO ha expresado su preocupación por el impacto en la competitividad global y la innovación, mientras que los defensores de la medida subrayan la necesidad de evitar que datos sensibles caigan en manos de actores hostiles.