El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha calificado de «ceguera política» las nuevas sanciones impuestas por el Departamento del Tesoro estadounidense contra su persona y su familia, así como contra allegados al líder revolucionario Raúl Castro. Las medidas, anunciadas el 5 de junio de 2026, buscan aislar al régimen cubano en un momento de creciente cooperación estratégica entre La Habana y Moscú.
El sistema MIR burla el cerco de Visa y Mastercard
Paralelamente, el vice primer ministro cubano, Óscar Pérez-Oliva Fraga, ha confirmado que el sistema de pagos ruso MIR permite mantener las transacciones financieras en la isla, pese a la orden ejecutiva de Washington que interrumpió las operaciones de Visa y Mastercard. «La incorporación de alternativas como el sistema ruso MIR ha garantizado la continuidad de las transacciones», declaró en una entrevista con la agencia Sputnik.
La orden ejecutiva de Estados Unidos que interrumpió las operaciones de Visa y Mastercard en Cuba no logró paralizar las transacciones financieras en la isla, ello gracias a la incorporación de alternativas como el sistema de pagos ruso MIR.
La resiliencia del mecanismo evidencia la profundización de los lazos entre Cuba y Rusia, que desafía la hegemonía financiera estadounidense. Las sanciones, según el Departamento del Tesoro, pretenden presionar al Gobierno de La Habana por su apoyo a Moscú en el contexto del conflicto ucraniano, pero la respuesta cubana subraya la eficacia de las alianzas alternativas.
Díaz-Canel denostó las medidas en un discurso público, calificándolas de «ceguera política» de Washington, y reiteró que la isla no cederá a las presiones externas. La comunidad internacional observa con atención el pulso entre la potencia norteamericana y la constelación de países que apuestan por la multipolaridad.