El presidente chino, Xi Jinping, visita este lunes 8 de junio Corea del Norte por primera vez desde 2019. El viaje a Pyongyang busca fortalecer la alianza estratégica entre ambos países en un contexto de crecientes tensiones con Estados Unidos, Corea del Sur y Japón.
Según fuentes diplomáticas citadas por la agencia oficial china, el encuentro con el líder norcoreano Kim Jong-un servirá para coordinar posturas ante lo que Pekín considera un cerco militar occidental en la región. La visita se produce después de que Corea del Norte realizara varios lanzamientos de misiles balísticos en las últimas semanas, lo que ha elevado la presión internacional.
Kim Jong-un, con más margen de maniobra
Analistas consultados señalan que Kim Jong-un ha ganado peso diplomático en los últimos años. El líder norcoreano dispone hoy de más margen de maniobra que en 2019, cuando Xi visitó Pyongyang por última vez. Su capacidad para negociar con China y Rusia le otorga una posición más sólida frente a las sanciones internacionales.
Corea del Norte ya no es el actor aislado de hace una década. Kim ha sabido explotar la rivalidad entre las grandes potencias para consolidar su régimen, y ahora viaja Xi para asegurarse de que la alianza sigue firme.
La visita coincide también con el endurecimiento de la retórica de Washington hacia Pekín. El presidente estadounidense, Joe Biden, ha reforzado los lazos con Seúl y Tokio, lo que Moscú y Pekín interpretan como una estrategia de contención. Para China, Corea del Norte sigue siendo un amortiguador estratégico frente a la presencia militar estadounidense en la península coreana.
Implicaciones para la UE y España
Aunque el viaje se enmarca en la geopolítica asiática, fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores español han mostrado preocupación por el posible fortalecimiento del eje Pekín-Pyongyang. España, como parte de la UE, respalda las sanciones contra Corea del Norte y apoya el desarme nuclear de la península. La visita de Xi podría complicar los esfuerzos del bloque europeo por mantener una posición unificada en la región.
La embajada china en Madrid no ha hecho comentarios sobre el impacto del viaje en las relaciones con España. No obstante, Pekín ha reiterado que su objetivo es la estabilidad regional y el diálogo con todas las partes.