Ucrania ha lanzado un ataque masivo con cientos de drones sobre la región de San Petersburgo, coincidiendo con la celebración del Foro Económico Internacional, la cumbre que cada año reúne a la élite empresarial y política rusa bajo la presidencia de Vladímir Putin. La ofensiva, una de las más ambiciosas desde el inicio de la guerra, demuestra la capacidad de Kiev para alcanzar objetivos estratégicos a cientos de kilómetros de la línea del frente.
Un desafío en pleno corazón del poder ruso
Las autoridades regionales confirmaron la activación de las defensas antiaéreas en los alrededores de la antigua capital imperial. Según informó el gobernador de la región, los sistemas de defensa lograron interceptar la mayoría de los aparatos, aunque algunas explosiones se registraron en zonas industriales. No se reportaron víctimas mortales, pero el impacto simbólico es innegable: el ataque coincidió con el discurso inaugural de Putin en el foro, considerado el principal escaparate económico del Kremlin.
Ucrania lleva la guerra a las puertas de San Petersburgo.
La operación eleva la tensión en un momento especialmente delicado. El Kremlin había rechazado días antes una propuesta de reunión con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en el marco de una posible mediación internacional. Kiev considera que la acción demuestra que ninguna región rusa está a salvo de sus ataques y que la guerra no puede circunscribirse al este y el sur del país.
Capacidad de proyección estratégica
El ataque con drones sobre San Petersburgo representa un salto cualitativo en la estrategia ucraniana. Hasta ahora, la mayoría de las incursiones se limitaban a objetivos en la frontera o en la península de Crimea. Alcanzar una ciudad situada a más de mil kilómetros de la línea de contacto evidencia la evolución de la industria armamentística ucraniana y la vulnerabilidad de las defensas rusas en profundidad.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró en un comunicado que todos los drones fueron neutralizados o desviados antes de alcanzar sus objetivos, pero no ofreció datos sobre posibles daños materiales. El gobernador regional confirmó que el ataque no afectó al normal desarrollo del foro, aunque las medidas de seguridad se reforzaron visiblemente durante la jornada.
España, como socio de Ucrania en el marco de la Unión Europea, sigue con atención estos acontecimientos. La capacidad de Kiev para proyectar poder a larga distancia refuerza su posición negociadora, pero también eleva el riesgo de una escalada rusa que afecte directamente a la seguridad del continente. El Gobierno español ha reiterado su apoyo militar y diplomático a Ucrania, dentro de la estrategia común europea.