Los socios de la alianza AUKUS (Australia, Reino Unido y Estados Unidos) firmaron el 30 de mayo de 2026 un acuerdo para el desarrollo conjunto de drones submarinos no tripulados, al tiempo que anunciaron una aceleración del programa de submarinos nucleares de propulsión convencional (SSN). Según fuentes oficiales de los tres países, la medida busca reforzar la disuasión en el Indo-Pacífico frente a una creciente actividad naval china.
El acuerdo sobre vehículos submarinos no tripulados (UUV, por sus siglas en inglés) establece un marco de cooperación tecnológica para el diseño, fabricación y despliegue de sistemas autónomos capaces de realizar misiones de vigilancia, guerra de minas y reconocimiento. El programa, denominado Maritime Undersea Warfare Initiative, prevé las primeras pruebas operativas conjuntas en 2028.
Modificaciones en el programa SSN
En el marco del pilar de submarinos nucleares, Australia ha renunciado a la compra de un submarino clase Virginia de nueva construcción, y en su lugar adquirirá un buque de segunda mano procedente de la Armada estadounidense (US Navy). La decisión, según explicó el Ministerio de Defensa australiano en un comunicado, permite adelantar la entrega del primer submarino nuclear australiano a 2034, dos años antes de lo previsto inicialmente.
El cambio evita los cuellos de botella en los astilleros de General Dynamics Electric Boat, que acumula retrasos en la producción de los Virginia de nueva generación. Un portavoz del Pentágono confirmó que la transferencia del submarino excedente de la US Navy se realizará en 2032, tras un programa de modernización de dos años en instalaciones australianas.
Implicaciones geopolíticas
La aceleración de AUKUS llega en un momento de tensiones regionales, con China aumentando sus patrullas en el Mar de China Meridional y el Estrecho de Taiwán. El pacto, anunciado originalmente en 2021, ha sido criticado por Pekín como una provocación que fomenta una carrera de armamentos en la región. Sin embargo, los miembros de la alianza defienden que el programa es defensivo y necesario para mantener el equilibrio de poder en el Indo-Pacífico.