El Gobierno de Japón y el de Filipinas han acordado fortalecer su cooperación militar, un paso que incluye la exportación de equipos militares japoneses a Filipinas tras la reciente relajación de restricciones que durante décadas limitaron la industria de defensa nipona. La alianza responde al objetivo común de contener la influencia china en el mar del Sur de China y el sudeste asiático.
Según fuentes oficiales de ambos países, el acuerdo permite a Tokio suministrar material de defensa a Manila, que busca reforzar sus capacidades militares frente a las disputas territoriales con Pekín en el mar del Sur de China. Filipinas reclama soberanía sobre varias formaciones rocosas y bancos de arena en la zona, donde China ha llevado a cabo actividades de construcción y patrullaje naval.
La medida se enmarca en la estrategia de Japón de ampliar su papel en la seguridad regional, alineándose con Estados Unidos y otros aliados para equilibrar el creciente poderío militar chino. El primer ministro nipón, Fumio Kishida, ha defendido la necesidad de una postura más activa en defensa, mientras que el presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr., busca diversificar sus alianzas más allá del tradicional paraguas estadounidense.
El acuerdo, según analistas regionales, podría incluir la venta de radares, lanchas patrulleras y sistemas de vigilancia marítima. Sin embargo, no se han divulgado cifras concretas ni plazos de entrega. La cooperación bilateral se ha intensificado en los últimos años con ejercicios conjuntos y visitas de alto nivel, y este nuevo paso refuerza la tendencia hacia una mayor militarización en la región.