Las autoridades sanitarias italianas han confirmado el primer caso de rabia en el país desde 2011, tras detectar la enfermedad en un perro que entró ilegalmente desde Marruecos a través de España. El hallazgo, revelado por los servicios veterinarios italianos, ha reabierto el debate sobre los controles fronterizos y sanitarios en la ruta migratoria entre el norte de África y Europa.
Según fuentes oficiales, el animal fue introducido en Italia en diciembre de 2025 y los análisis de laboratorio confirmaron la presencia del virus rábico. El caso, que no tiene precedentes en los últimos quince años en el país transalpino, ha activado los protocolos de vigilancia epidemiológica para evitar la propagación de la enfermedad, que es letal en prácticamente el 100% de los casos si no se trata a tiempo.
Deficiencias en los controles fronterizos
La procedencia del perro, con origen en Marruecos y tránsito por España, ha puesto el foco en las posibles deficiencias en los controles veterinarios y aduaneros en la ruta entre ambos países. La rabia es una zoonosis que puede transmitirse a los humanos a través de mordeduras o arañazos, y su reintroducción en un país que la había erradicado representa un grave riesgo para la salud pública.
Las autoridades italianas han recordado que la vacunación antirrábica es obligatoria para los perros que viajan dentro de la Unión Europea, pero el caso evidencia que los animales procedentes de terceros países pueden eludir los requisitos sanitarios si no se refuerzan las inspecciones en los puntos de entrada. El Ministerio de Sanidad italiano ha coordinado con los servicios veterinarios regionales el seguimiento de posibles contactos del animal infectado.
El hallazgo se produce en un contexto de creciente movimiento de personas y animales entre el norte de África y Europa, lo que según los expertos incrementa el riesgo de reintroducción de enfermedades erradicadas. La Organización Mundial de la Salud recomienda mantener programas de vacunación masiva en animales domésticos y silvestres para prevenir brotes.