El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha elogiado este sábado a las naciones del Indo-Pacífico por su compromiso con la mejora de sus capacidades militares. En declaraciones recogidas por medios estadounidenses, Hegseth subrayó que las inversiones en defensa de estos países representan «un ejemplo de cómo funciona el reparto de cargas» dentro de la alianza liderada por Washington.
Las palabras del jefe del Pentágono se producen en un contexto de creciente competencia estratégica con China, en el que la administración Trump busca que los aliados asuman un mayor peso en su propia seguridad. Hegseth no mencionó explícitamente a Pekín, pero la referencia al Indo-Pacífico como región prioritaria refuerza el discurso habitual de la Casa Blanca sobre la necesidad de contrarrestar la influencia militar china.
El secretario de Defensa destacó especialmente el «pragmatismo» de los gobiernos de la zona, que en los últimos años han incrementado sus presupuestos de defensa y adquirido sistemas de armas avanzados, desde fragatas hasta cazas de quinta generación. Según Hegseth, este comportamiento demuestra que los socios regionales entienden la importancia de la disuasión colectiva.
Las declaraciones llegan días después de que el presidente Donald Trump reiterara que los aliados de la OTAN y del Indo-Pacífico deben gastar al menos el 3% de su PIB en defensa, muy por encima del umbral actual del 2% exigido por la Alianza Atlántica. Aunque Hegseth no fijó un objetivo numérico, su tono sugiere que Washington espera un esfuerzo sostenido por parte de países como Japón, Australia, Corea del Sur o India.