La NASA está considerando la posibilidad de realizar una maniobra de reboost del telescopio espacial Hubble para prolongar su vida operativa, siempre que los costes de la operación puedan reducirse respecto a estimaciones anteriores. La agencia espacial estadounidense prepara un intento similar para otra nave científica en órbita baja terrestre, según informaron fuentes de la agencia el 7 de junio de 2026.
El Hubble, lanzado en 1990, se encuentra en una órbita en descomposición que eventualmente provocará su reentrada en la atmósfera. Un reboost, consistente en elevar su altitud mediante un impulso propulsivo, permitiría mantenerlo operativo durante más tiempo. La NASA ya estudió esta opción en el pasado, pero los costes estimados eran elevados. Ahora, la agencia busca reducir esos gastos para hacer viable la maniobra.
Fuentes de la agencia indicaron que el interés en el reboost del Hubble depende de que los costes operativos puedan ajustarse. La decisión final aún no se ha tomado, y se espera que en los próximos meses se definan los parámetros técnicos y financieros de la posible misión. La NASA también prepara una maniobra similar para otro satélite científico en órbita baja, lo que podría servir como referencia para el Hubble.
La maniobra de reboost no es sencilla. Elevar la altitud del telescopio requiere un vehículo capaz de acoplarse y realizar un encendido controlado. En el pasado, los transbordadores espaciales realizaron varias misiones de servicio al Hubble, pero desde su retirada en 2011 no hay un medio tripulado disponible. La agencia estudia opciones robóticas o comerciales, pero el coste es el factor limitante.
El Hubble, lanzado en 1990, ha sido uno de los instrumentos científicos más productivos de la historia. Sus observaciones han revolucionado la astronomía, desde la medición de la expansión del universo hasta la captura de imágenes de galaxias distantes. Sin un reboost, su órbita se degradará hasta que la resistencia atmosférica provoque su reentrada, probablemente en la próxima década. La NASA espera que un reboost pueda extender su vida útil al menos cinco años más.