El Gobierno argentino deberá solicitar formalmente una dispensa al Fondo Monetario Internacional (FMI) tras incumplir por primera vez una meta fiscal en el marco de su programa vigente con el organismo, según confirmaron fuentes oficiales este jueves. La petición de exención se produce en la misma semana en que la directora gerente del FMI tiene previsto visitar el país sudamericano, lo que añade presión a las negociaciones entre ambas partes.
El incumplimiento de la meta fiscal supone un hito negativo para el programa económico argentino, que hasta ahora había logrado cumplir los objetivos trimestrales pactados con el Fondo. Según los términos del acuerdo, la solicitud de dispensa es un paso obligatorio cuando se produce una desviación, y su aprobación por parte del directorio del FMI no está garantizada automáticamente.
Fuentes del Ministerio de Economía argentino señalaron que el Ejecutivo ya ha iniciado los trámites formales para presentar la solicitud, acompañada de una justificación técnica de las causas del desvío. El gobierno confía en que la visita de la directora gerente del FMI permita avanzar en las conversaciones y allanar el camino para la concesión de la dispensa. No obstante, el organismo podría exigir medidas correctivas adicionales para reencauzar el programa.
«Sin el ancla fiscal, este Gobierno no tendría la estabilidad financiera que está teniendo», declaró un experto a la agencia Sputnik, en referencia a la importancia de mantener la disciplina fiscal para sostener la confianza de los mercados y del propio FMI.