El gobierno de Líbano ha denunciado que los bombardeos israelíes amenazan importantes sitios históricos del país, incluido el complejo arqueológico de Tiro, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La advertencia coincide con el informe de UNICEF que cifra en 15 los niños muertos en la última semana en el marco de la escalada de violencia entre el ejército israelí y las milicias de Hezbolá.
La crisis humanitaria y patrimonial se produce en vísperas de una reunión de delegaciones militares de Líbano e Israel que se celebrará este viernes en Washington, según ha confirmado la ONU. El objetivo del encuentro es buscar una desescalada del conflicto, que ha causado más de 200 muertos en los últimos diez días, entre combatientes y civiles.
UNICEF ha expresado su profunda preocupación por el elevado número de víctimas infantiles, y ha subrayado que muchos de los niños fallecieron en ataques aéreos contra zonas residenciales. La agencia ha pedido un cese inmediato de las hostilidades para proteger a la población civil.
Por su parte, el Ministerio de Cultura libanés ha advertido del peligro que corren enclaves como la antigua ciudad fenicia de Tiro, así como los templos romanos de Baalbek y la ciudad de Biblos, todos ellos reconocidos por la UNESCO. «Estos monumentos no pueden ser reconstruidos. Su destrucción sería una pérdida irreparable para la humanidad», ha declarado un portavoz del ministerio.
La comunidad internacional sigue de cerca la evolución del conflicto. España, que tiene desplegados cascos azules en la FINUL (Fuerza Interina de la ONU en Líbano), ha instado a las partes a respetar el derecho internacional humanitario. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ha declarado que «la protección del patrimonio cultural es una obligación de todos los Estados».