La Comisión Electoral Central de Armenia ha informado de que la participación en las elecciones parlamentarias celebradas este domingo 7 de junio de 2026 ha alcanzado el 58,97% del censo. El presidente del organismo, Vahagn Hovakimyan, confirmó el dato al cierre de los colegios electorales, en unos comicios que definirán el equilibrio de fuerzas en un país situado en la encrucijada entre Rusia, Turquía y la Unión Europea.
Los resultados definitivos se conocerán en las próximas horas, aunque el nivel de participación se considera un indicador relevante de la implicación ciudadana en un proceso clave para la estabilidad política del Cáucaso sur. Armenia mantiene estrechos vínculos con Moscú, pero en los últimos años ha buscado un acercamiento a Occidente, lo que ha generado tensiones en su política exterior.
Las elecciones se han desarrollado sin incidentes graves, según las autoridades locales, y han sido seguidas por observadores internacionales. El nuevo Parlamento deberá abordar desafíos como la recuperación económica tras la pandemia y las secuelas del conflicto de Nagorno Karabaj, que ha desplazado a más de 100.000 personas en la región.
La votación se produjo en un contexto de creciente presión geopolítica: el gobierno armenio ha intentado diversificar sus alianzas sin romper del todo con Rusia, su tradicional socio de seguridad. En paralelo, la Unión Europea ha intensificado sus contactos diplomáticos con Ereván, ofreciendo apoyo económico y reformas institucionales a cambio de un mayor alineamiento. Turquía, por su parte, mantiene un bloqueo fronterizo como represalia por el conflicto de Nagorno Karabaj, lo que lastra la economía armenia.
Los sondeos previos apuntaban a una ventaja ajustada del partido gobernante, el Contrato Civil del primer ministro Nikol Pashinián, frente a una coalición opositora que agrupa a formaciones prorrusas. La participación del 58,97% supera el 49% registrado en las elecciones anticipadas de 2021, lo que sugiere un mayor interés ciudadano en este pulso entre bloques.