La Policía del Reino Unido ha puesto en marcha un sistema de vigilancia predictiva dotado con 115 millones de libras que ya ha generado al menos un arresto falso, según fuentes policiales consultadas este miércoles. La herramienta, diseñada para anticipar delitos mediante algoritmos de inteligencia artificial, prioriza la velocidad sobre la precisión, lo que ha provocado la detención errónea de un ingeniero de software que se encontraba a más de 150 kilómetros del lugar del supuesto delito.
Un falso positivo con consecuencias reales
El afectado, identificado como un ingeniero informático, fue detenido en su domicilio acusado de un robo ocurrido a cientos de kilómetros de distancia. Permaneció varias horas en un calabozo antes de que los agentes comprobaran que el sistema había cometido un error. La Policía ha reconocido el fallo pero defiende la utilidad general del programa. Este es al menos el segundo caso documentado de detención injusta relacionada con este sistema desde su despliegue piloto, según fuentes conocedoras del proceso.
La tecnología del control
El sistema utiliza algoritmos de aprendizaje automático para analizar patrones de comportamiento y emitir alertas predictivas. Desarrollado por una empresa proveedora no especificada, fue presentado oficialmente el pasado 3 de junio como una herramienta para «reducir los tiempos de respuesta policial». Sin embargo, críticos y asociaciones de derechos civiles advierten de que su implantación supone un salto cualitativo hacia la vigilancia masiva, con un riesgo elevado de vulnerar derechos fundamentales.
Organizaciones como Liberty han solicitado la suspensión inmediata del programa y la apertura de una investigación independiente. En un comunicado, califican el sistema de «distópico» y alertan de que «priorizar la velocidad sobre la precisión en un entorno policial es una receta para el desastre». La Policía británica, por su parte, asegura que los algoritmos se someten a revisiones periódicas y que los errores se corrigen de forma progresiva.
El caso del ingeniero detenido por error ha reabierto el debate sobre el uso de inteligencia artificial en la seguridad pública. Mientras el Gobierno defiende la inversión como un paso adelante en la modernización policial, los detractores sostienen que el coste en derechos civiles es demasiado alto.