El Kremlin ha calificado de piratería internacional el abordaje del petrolero Tagor en el océano Atlántico por parte de las autoridades francesas, en una operación que ha desatado una nueva crisis diplomática entre París y Moscú. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, declaró este lunes que la detención del buque es ilegal y roza la piratería.
«Constituye un acto que roza la piratería», afirmó Peskov en su rueda de prensa diaria, citado por la agencia rusa Sputnik. El portavoz no precisó el fundamento legal de la operación francesa, pero el contexto apunta a un posible embargo de petróleo ruso o a la aplicación de sanciones internacionales. El Tagor navegaba con bandera no especificada, aunque fuentes no oficiales lo vinculan con intereses rusos.
Tensión en el Atlántico
Francia no ha emitido hasta el momento un comunicado oficial explicando los motivos del abordaje, pero la acción se produce en un clima de máxima tensión entre la UE y Rusia por la guerra en Ucrania y las sanciones energéticas. París ha liderado en los últimos meses iniciativas para reforzar la vigilancia marítima contra posibles violaciones del embargo de crudo ruso.
La respuesta de Moscú no se ha hecho esperar: el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ha convocado al embajador francés para protestar formalmente, según fuentes diplomáticas. El abordaje del Tagor amenaza con escalar un conflicto que ya había mostrado signos de endurecimiento en el Atlántico, donde varios petroleros sospechosos de transportar crudo ruso han sido objeto de inspecciones en los últimos meses.
Analistas internacionales señalan que, si se confirma que el cargamento del Tagor violaba las sanciones europeas, Francia tendría base legal para la interceptación. Sin embargo, el Kremlin insiste en que la operación carece de cobertura jurídica y advierte de consecuencias diplomáticas si no se libera al buque de forma inmediata.