El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC) de Irán ha lanzado ataques contra bases aéreas de Estados Unidos en Kuwait y contra instalaciones remanentes de la Quinta Flota estadounidense en Bahréin, según informó la agencia oficial IRNA. La ofensiva, ejecutada el 6 de junio de 2026, supone una escalada bélica de alto impacto en Oriente Medio.
El ataque iraní se produce en respuesta a una agresión militar estadounidense previa contra las islas iraníes de Qeshm y Sirik. Según el comunicado castrense, las operaciones se dirigieron contra activos estratégicos de la Casa Blanca en la región del Golfo Pérsico.
El IRGC informó de que ha atacado bases aéreas de EE.UU. en Kuwait y las principales instalaciones remanentes de la Quinta Flota de EE.UU. en Bahréin en respuesta a la agresión militar estadounidense.
La acción militar iraní no especifica el número de víctimas ni los daños materiales infligidos. Las bases de la Quinta Flota en Bahréin son un eje logístico clave para las operaciones navales estadounidenses en la zona, mientras que las instalaciones en Kuwait sirven como plataforma de proyección de fuerza en Oriente Próximo.
El bombardeo contra Qeshm y Sirik, llevado a cabo horas antes por fuerzas estadounidenses, no había sido reconocido oficialmente por Washington hasta el momento del contraataque. La tensión entre ambos países alcanza niveles que no se veían desde el asesinato del general Qasem Soleimani en 2020.
Analistas de la región señalan que el intercambio de golpes entre Teherán y Washington eleva el riesgo de un conflicto abierto, mientras la comunidad internacional observa con inquietud una posible desestabilización del tráfico energético en el estrecho de Ormuz.