Diversos colectivos sociales, sindicales, ecologistas y en defensa de la paz representados en la Plataforma STOP Feria de Armas se han concentrado esta mañana frente al Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla (FIBES) para mostrar su rechazo a la celebración de la feria ADM 2026 Aerospace and Defense Meeting, evento internacional vinculado a la industria militar y armamentística.
La protesta, celebrada a las puertas del recinto donde se desarrolla el encuentro empresarial, ha denunciado el respaldo institucional que recibe la industria de guerra por parte de administraciones públicas andaluzas y locales, así como el papel de Sevilla como sede de una feria destinada a promover negocios relacionados con armamento, tecnología militar y sistemas de defensa.
Entre los participantes, financiadores y patrocinadores del evento se encuentran empresas con vínculos directos con casos de violaciones de derechos humanos, crímenes de guerra y complicidad con el genocidio en Gaza y otros conflictos armados (Accenture, Howmet Aerospace y Dassault Systems).
Durante la concentración, las personas participantes han exhibido pancartas y coreado lemas en favor de la paz y contra la militarización, reclamando que los recursos públicos se destinen a necesidades sociales y ambientales en lugar de favorecer la expansión de la industria armamentística.
Las organizaciones convocantes han señalado que este tipo de eventos contribuyen a normalizar el negocio de la guerra en un contexto internacional marcado por conflictos armados, desplazamientos forzosos y graves crisis humanitarias. Asimismo, han recordado el elevado impacto ambiental asociado a la industria militar, tanto por su consumo energético y de materiales como por su contribución a las emisiones contaminantes y al deterioro ecológico.
Los colectivos participantes consideran incompatible impulsar ferias de armamento mientras se agravan problemas sociales como la precariedad, la crisis de vivienda, el deterioro de los servicios públicos y la emergencia climática.
Con esta movilización, las entidades convocantes han querido reafirmar su apuesta por una cultura de paz, la cooperación entre los pueblos, la justicia social y la transición ecológica, mostrando su rechazo a que Sevilla continúe siendo escaparate de la industria militar internacional.
Diversos colectivos sociales, sindicales, ecologistas y en defensa de la paz representados en la Plataforma STOP Feria de Armas se han concentrado esta mañana frente al Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla (FIBES) para mostrar su rechazo a la celebración de la feria ADM 2026 Aerospace and Defense Meeting, evento internacional vinculado a la industria militar y armamentística.
La protesta, celebrada a las puertas del recinto donde se desarrolla el encuentro empresarial, ha denunciado el respaldo institucional que recibe la industria de guerra por parte de administraciones públicas andaluzas y locales, así como el papel de Sevilla como sede de una feria destinada a promover negocios relacionados con armamento, tecnología militar y sistemas de defensa.
Entre los participantes, financiadores y patrocinadores del evento se encuentran empresas con vínculos directos con casos de violaciones de derechos humanos, crímenes de guerra y complicidad con el genocidio en Gaza y otros conflictos armados (Accenture, Howmet Aerospace y Dassault Systems).
Durante la concentración, las personas participantes han exhibido pancartas y coreado lemas en favor de la paz y contra la militarización, reclamando que los recursos públicos se destinen a necesidades sociales y ambientales en lugar de favorecer la expansión de la industria armamentística.
Las organizaciones convocantes han señalado que este tipo de eventos contribuyen a normalizar el negocio de la guerra en un contexto internacional marcado por conflictos armados, desplazamientos forzosos y graves crisis humanitarias. Asimismo, han recordado el elevado impacto ambiental asociado a la industria militar, tanto por su consumo energético y de materiales como por su contribución a las emisiones contaminantes y al deterioro ecológico.
Los colectivos participantes consideran incompatible impulsar ferias de armamento mientras se agravan problemas sociales como la precariedad, la crisis de vivienda, el deterioro de los servicios públicos y la emergencia climática.
Con esta movilización, las entidades convocantes han querido reafirmar su apuesta por una cultura de paz, la cooperación entre los pueblos, la justicia social y la transición ecológica, mostrando su rechazo a que Sevilla continúe siendo escaparate de la industria militar internacional.
Paremos el genocidio ¡¡Palestina libre!! NO A LA GUERRA.
Destrucción, bombas y misiles de Israel y Estados Unidos provocando una crisis económica mundial. El genocidio de Gaza ya no es primera página, ya no existe, se olvida. En Marchena, NO. Concentración 178 en Marchena.
Marea Palestina, plataforma de la que forma parte Ecologistas en Acción, impulsa la campaña No hay Paz sin Justicia, con la que 60 organizaciones educativas quieren concienciar de la situación que sigue viviendo la población en Gaza, con más de 70.000 personas asesinadas desde octubre de 2023, una gran parte de ellas niños y niñas.
La acción central de esta campaña es la plantación de olivos —un árbol que representa los valores de la paz en el mundo— en los centros escolares. Se hará el 30 de enero, Día Escolar de la No Violencia y la Paz, que se celebra cada año en el aniversario del asesinato del pacifista Mahatma Gandhi.
Asimismo, Marea Palestina ha desarrollado los materiales didácticos “Postales por la paz y la justicia” para crear situaciones de aprendizaje en las aulas que repasan vulneraciones de derechos humanos contra poblaciones de distintos lugares del planeta.
Marea Palestina: la Educación Contra el Genocidio —plataforma formada por 60 organizaciones educativas y sociales, entre ellas Ecologistas en Acción— promueve de cara al 30 de enero, Día Escolar de la No Violencia y la Paz, la plantación de un olivo en los centros educativos de toda España. Impulsan la plantación colectiva de este árbol, que es un símbolo universal de paz en el mundo, como medida de concienciación sobre la vulneración sistemática de los derechos humanos en Gaza y otros puntos del planeta.
Esta acción se engloba en la campaña No hay Paz sin Justicia y tiene su origen en la destrucción de olivares por parte de colonos de Israel que ocupan ilegalmente tierras palestinas, afectando a un sustento fundamental para la población palestina con total impunidad.
Con esta campaña, Marea Palestina también quiere seguir concienciando sobre las constantes vulneraciones del alto el fuego por parte de Israel que siguen incrementando las cifras del genocidio por encima de las 70.000 personas asesinadas, entre ellas, más de 20.000 niñas y niños.
“La educación en y para la tolerancia, la solidaridad, la concordia, el respeto a los derechos humanos, la no-violencia y la paz son motivos para recordar el 30 de enero. Los centros educativos se comprometen como defensores de la paz y entendimiento entre personas de distinta procedencia y modos de pensar”, han declarado las organizaciones convocantes.
Así, en el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, que conmemora cada 30 de enero el aniversario de la muerte del Mahatma Gandhi (India, 1869-1948) —líder pacifista que defendió y promovió la no violencia y la resistencia pacífica frente a la injusticia y que fue asesinado por defender estas ideas— Marea Palestina defiende una educación inspirada en una cultura de no violencia y paz que permita al alumnado adquirir conocimientos, actitudes y competencias que refuercen su desarrollo como ciudadanos globales críticos y comprometidos con sus derechos y los de otras personas.
Postales por la paz y la justicia
Marea Palestina ha desarrollado los materiales didácticos “Postales por la paz y la justicia” que, con situaciones de aprendizaje y a través de las historias de niñas y niños, explican las vulneraciones de derechos humanos contra poblaciones de distintos lugares del planeta: desde los refugiados saharauis en Tinduf a la opresión de los pueblos indígenas en Latinoamérica; de la selva del Orinoco en Venezuela a países de Centroamérica como Guatemala, donde sufren el expolio de sus recursos naturales; al igual que las guerras por los recursos minerales en El Congo y otros países de África o la guerra de Yemen.
En este sentido, las organizaciones implicadas subrayan que el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, por su temática general de no violencia, resolución de conflictos y convivencia, puede trabajarse en todos los niveles educativos desde educación infantil hasta bachillerato.
Las “Postales por la paz y la justicia” se suman a otras acciones que Marea Palestina está realizando desde el inicio de curso: “Pasamos lista” (lecturas de los nombres de la poblacióin palestina asesinada); manifiestos y declaraciones contra el genocidio elevados a los consejos escolares de centro, autonómicos y estatal, que fue aprobado sin votos en contra; o la reciente campaña para que el Gobierno de España done la recaudación de la Lotería de Navidad a la UNRWA, organización de Naciones Unidas para los refugiados palestinos, que está siendo acosada por el Estado de Israel, y que se debatirá en el Congreso de los Diputados.
Gaza, muy presente
En esta edición del Día Escolar de la No Violencia y la Paz, Marea Palestina y las organizaciones que la componen animan a tener muy presente la situación actual de Gaza. En la Franja, los incumplimientos del alto el fuego por parte de Israel son constantes y la agresión genocida suma más de 70.000 personas asesinadas desde 2003, una cifra que se eleva por encima de las 700.000 personas desde el año 1948.
Este movimiento recalca que la violencia sigue presente en Gaza, así como el rastro de destrucción, muerte y violación de los derechos humanos más básicos entre la población superviviente por parte del estado de Israel.
Las organizaciones animan a colectivos sociales, educativos, y asociaciones de familiares de alumnado a sumarse a esta efeméride, difundir todo tipo de actividades y realizarlas en sus centros educativos.
Finalmente, facilitan un enlace para los colectivos o centros educativos que participen en la campaña No Hay Paz Sin Justicia que quieran dar a conocer su acción. También pueden enviar fotos e información al correo electrónico: mareapalestina.estatal@gmail.com.
Paremos el genocidio ¡¡Palestina libre!! NO A LA GUERRA.
Destrucción, bombas y misiles de Israel y Estados Unidos provocando una crisis económica mundial. El genocidio de Gaza ya no es primera página, ya no existe, se olvida. En Marchena, NO. Concentración 178 en Marchena.
Marea Palestina, plataforma de la que forma parte Ecologistas en Acción, impulsa la campaña No hay Paz sin Justicia, con la que 60 organizaciones educativas quieren concienciar de la situación que sigue viviendo la población en Gaza, con más de 70.000 personas asesinadas desde octubre de 2023, una gran parte de ellas niños y niñas.
La acción central de esta campaña es la plantación de olivos —un árbol que representa los valores de la paz en el mundo— en los centros escolares. Se hará el 30 de enero, Día Escolar de la No Violencia y la Paz, que se celebra cada año en el aniversario del asesinato del pacifista Mahatma Gandhi.
Asimismo, Marea Palestina ha desarrollado los materiales didácticos “Postales por la paz y la justicia” para crear situaciones de aprendizaje en las aulas que repasan vulneraciones de derechos humanos contra poblaciones de distintos lugares del planeta.
Marea Palestina: la Educación Contra el Genocidio —plataforma formada por 60 organizaciones educativas y sociales, entre ellas Ecologistas en Acción— promueve de cara al 30 de enero, Día Escolar de la No Violencia y la Paz, la plantación de un olivo en los centros educativos de toda España. Impulsan la plantación colectiva de este árbol, que es un símbolo universal de paz en el mundo, como medida de concienciación sobre la vulneración sistemática de los derechos humanos en Gaza y otros puntos del planeta.
Esta acción se engloba en la campaña No hay Paz sin Justicia y tiene su origen en la destrucción de olivares por parte de colonos de Israel que ocupan ilegalmente tierras palestinas, afectando a un sustento fundamental para la población palestina con total impunidad.
Con esta campaña, Marea Palestina también quiere seguir concienciando sobre las constantes vulneraciones del alto el fuego por parte de Israel que siguen incrementando las cifras del genocidio por encima de las 70.000 personas asesinadas, entre ellas, más de 20.000 niñas y niños.
“La educación en y para la tolerancia, la solidaridad, la concordia, el respeto a los derechos humanos, la no-violencia y la paz son motivos para recordar el 30 de enero. Los centros educativos se comprometen como defensores de la paz y entendimiento entre personas de distinta procedencia y modos de pensar”, han declarado las organizaciones convocantes.
Así, en el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, que conmemora cada 30 de enero el aniversario de la muerte del Mahatma Gandhi (India, 1869-1948) —líder pacifista que defendió y promovió la no violencia y la resistencia pacífica frente a la injusticia y que fue asesinado por defender estas ideas— Marea Palestina defiende una educación inspirada en una cultura de no violencia y paz que permita al alumnado adquirir conocimientos, actitudes y competencias que refuercen su desarrollo como ciudadanos globales críticos y comprometidos con sus derechos y los de otras personas.
Postales por la paz y la justicia
Marea Palestina ha desarrollado los materiales didácticos “Postales por la paz y la justicia” que, con situaciones de aprendizaje y a través de las historias de niñas y niños, explican las vulneraciones de derechos humanos contra poblaciones de distintos lugares del planeta: desde los refugiados saharauis en Tinduf a la opresión de los pueblos indígenas en Latinoamérica; de la selva del Orinoco en Venezuela a países de Centroamérica como Guatemala, donde sufren el expolio de sus recursos naturales; al igual que las guerras por los recursos minerales en El Congo y otros países de África o la guerra de Yemen.
En este sentido, las organizaciones implicadas subrayan que el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, por su temática general de no violencia, resolución de conflictos y convivencia, puede trabajarse en todos los niveles educativos desde educación infantil hasta bachillerato.
Las “Postales por la paz y la justicia” se suman a otras acciones que Marea Palestina está realizando desde el inicio de curso: “Pasamos lista” (lecturas de los nombres de la poblacióin palestina asesinada); manifiestos y declaraciones contra el genocidio elevados a los consejos escolares de centro, autonómicos y estatal, que fue aprobado sin votos en contra; o la reciente campaña para que el Gobierno de España done la recaudación de la Lotería de Navidad a la UNRWA, organización de Naciones Unidas para los refugiados palestinos, que está siendo acosada por el Estado de Israel, y que se debatirá en el Congreso de los Diputados.
Gaza, muy presente
En esta edición del Día Escolar de la No Violencia y la Paz, Marea Palestina y las organizaciones que la componen animan a tener muy presente la situación actual de Gaza. En la Franja, los incumplimientos del alto el fuego por parte de Israel son constantes y la agresión genocida suma más de 70.000 personas asesinadas desde 2003, una cifra que se eleva por encima de las 700.000 personas desde el año 1948.
Este movimiento recalca que la violencia sigue presente en Gaza, así como el rastro de destrucción, muerte y violación de los derechos humanos más básicos entre la población superviviente por parte del estado de Israel.
Las organizaciones animan a colectivos sociales, educativos, y asociaciones de familiares de alumnado a sumarse a esta efeméride, difundir todo tipo de actividades y realizarlas en sus centros educativos.
Finalmente, facilitan un enlace para los colectivos o centros educativos que participen en la campaña No Hay Paz Sin Justicia que quieran dar a conocer su acción. También pueden enviar fotos e información al correo electrónico: mareapalestina.estatal@gmail.com.
De nuevo tienen lugar en la provincia de Cádiz unas macro maniobras de la OTAN a las que llaman Dynamic Mariner/Flotex-25 con la participación de más de 4000 militares, 30 buques, 2 submarinos, unidades anfibias y medios aéreos.
Ecologistas en Acción denuncia que estas maniobras son un despilfarro de recursos que no nos dan ni paz ni seguridad, por el contrario, nos las roban.
La OTAN, en su casi un siglo de historia, ha alimentado a la industria armamentística con los suculentos beneficios económicos de la compra-venta de armas.
Los países miembros han generado o participado en guerras colonialistas y genocidios que acumulan más de un millón de muertos y millones de desplazados y cuyo mantenimiento supone un gasto anual de 1,5 billones de dólares, cantidad que sigue aumentando; inversiones que salen de los presupuestos de los países, en definitiva de nuestros impuestos. Y suponen una larga historia de ataques a las libertades en diversos países y de atentados a los derechos humanos.
Sin embargo, parece que en España es ya habitual que esa siniestra alianza lleve a cabo maniobras donde participan miles de efectivos y multitud de naves y aeronaves que contaminan por tierra, mar y aire.Tampoco parece que produzca alarma pública que esta organización chantajee continuamente al gobierno español de turno para obligarnos a duplicar nuestro ya enorme gasto militar. Se habla de la obligación que tenemos de llegar al 2% del PIB, pero hay voces como la de Trump que piden ya el 3% e incluso el 5%.
Ante las nuevas maniobras de la OTAN en Cádiz es necesario hacerse una serie de preguntas. ¿Sabremos alguna vez el coste millonario de estos ejercicios guerreros? No nos lo dicen, pero nos los imaginamos conociendo los grandes beneficios que obtienen las oscuras empresas de la guerra.
El enorme presupuesto para Defensa de la UE obligará, como ya está demostrado, a recortar en el resto de presupuestos, lo que mermará nuestro bienestar social porque sufriremos el inevitable deterioro y privatización de servicios públicos como vivienda, salud, educación, transporte, etc.
Conseguir con nuestros conocimientos unas condiciones en nuestro hábitat en las que todas las personas y seres tengan vidas y muertes dignas, que es lo que entendemos por “vivir en paz”, debe ser una tarea universal y desde luego no se alcanza con la deriva militarista de los presupuestos de todos los países en el mundo.
La fabricación de armamento actual es tan inmensa y continua que genera una gigantesca contaminación de aire, mar y tierra. Y además necesita tal cantidad de energía que no se ajusta a la producción sostenible de la misma y está frenando el proceso de descarbonización aprobado como medida ante el cambio climático.
Es inadmisible continuar con este despilfarro de recursos en pro de un concepto de una seguridad que nos da miedo y que daña al gasto social. Compartimos con otros colectivos pacifistas y antimilitaristas el deber de denunciar el verdadero papel de la OTAN, que crea relaciones de servidumbre entre un imperio militar y sus colonias, que legitima sistemas de dominación y control social, y que manipula el concepto de defensa, porque hay muchos derechos humanos que defender.
¿Quién nos defiende del cambio climático dentro de esta alianza militar? ¿Quién nos defiende de la OTAN y de las consecuencias de sus gigantescos gastos militares?
¡NI GENOCIDIOS, NI GUERRAS, NI OTAN! Construyamos de verdad la Paz y un mundo desarmado, no desalmado
De nuevo tienen lugar en la provincia de Cádiz unas macro maniobras de la OTAN a las que llaman Dynamic Mariner/Flotex-25 con la participación de más de 4000 militares, 30 buques, 2 submarinos, unidades anfibias y medios aéreos.
Ecologistas en Acción denuncia que estas maniobras son un despilfarro de recursos que no nos dan ni paz ni seguridad, por el contrario, nos las roban.
La OTAN, en su casi un siglo de historia, ha alimentado a la industria armamentística con los suculentos beneficios económicos de la compra-venta de armas.
Los países miembros han generado o participado en guerras colonialistas y genocidios que acumulan más de un millón de muertos y millones de desplazados y cuyo mantenimiento supone un gasto anual de 1,5 billones de dólares, cantidad que sigue aumentando; inversiones que salen de los presupuestos de los países, en definitiva de nuestros impuestos. Y suponen una larga historia de ataques a las libertades en diversos países y de atentados a los derechos humanos.
Sin embargo, parece que en España es ya habitual que esa siniestra alianza lleve a cabo maniobras donde participan miles de efectivos y multitud de naves y aeronaves que contaminan por tierra, mar y aire.Tampoco parece que produzca alarma pública que esta organización chantajee continuamente al gobierno español de turno para obligarnos a duplicar nuestro ya enorme gasto militar. Se habla de la obligación que tenemos de llegar al 2% del PIB, pero hay voces como la de Trump que piden ya el 3% e incluso el 5%.
Ante las nuevas maniobras de la OTAN en Cádiz es necesario hacerse una serie de preguntas. ¿Sabremos alguna vez el coste millonario de estos ejercicios guerreros? No nos lo dicen, pero nos los imaginamos conociendo los grandes beneficios que obtienen las oscuras empresas de la guerra.
El enorme presupuesto para Defensa de la UE obligará, como ya está demostrado, a recortar en el resto de presupuestos, lo que mermará nuestro bienestar social porque sufriremos el inevitable deterioro y privatización de servicios públicos como vivienda, salud, educación, transporte, etc.
Conseguir con nuestros conocimientos unas condiciones en nuestro hábitat en las que todas las personas y seres tengan vidas y muertes dignas, que es lo que entendemos por “vivir en paz”, debe ser una tarea universal y desde luego no se alcanza con la deriva militarista de los presupuestos de todos los países en el mundo.
La fabricación de armamento actual es tan inmensa y continua que genera una gigantesca contaminación de aire, mar y tierra. Y además necesita tal cantidad de energía que no se ajusta a la producción sostenible de la misma y está frenando el proceso de descarbonización aprobado como medida ante el cambio climático.
Es inadmisible continuar con este despilfarro de recursos en pro de un concepto de una seguridad que nos da miedo y que daña al gasto social. Compartimos con otros colectivos pacifistas y antimilitaristas el deber de denunciar el verdadero papel de la OTAN, que crea relaciones de servidumbre entre un imperio militar y sus colonias, que legitima sistemas de dominación y control social, y que manipula el concepto de defensa, porque hay muchos derechos humanos que defender.
¿Quién nos defiende del cambio climático dentro de esta alianza militar? ¿Quién nos defiende de la OTAN y de las consecuencias de sus gigantescos gastos militares?
¡NI GENOCIDIOS, NI GUERRAS, NI OTAN! Construyamos de verdad la Paz y un mundo desarmado, no desalmado
El miércoles desde la «Plataforma Stop a las armas y a la guerra. Andalucía por la Paz» (de la que formamos parte) tuvimos una concentración en el Muelle de la Sal (junto al puente de Triana en Sevilla) contra la militarización creciente de la sociedad y el aumento desmesurado de los gastos militares.
El miércoles hemos convocado desde la «Plataforma Stop a las armas y a la guerra. Andalucía por la Paz» (de la que formamos parte) una concentración en el Muelle de la Sal contra la militarización creciente de la sociedad y el aumento desmesurado de los gastos militares.
Estamos asistiendo con miedo y preocupación a una escalada bélica por parte de los medios de comunicación y del propio gobierno. El aumento desmesurado de los presupuestos militares, miles de millones para la guerra, una propaganda insidiosa con el eufemismo de que para conseguir la paz hay que hacer la guerra, la invención de un enemigo que nos amenaza… Las numerosas guerras ya abiertas y apoyadas por la OTAN en África y en todo el Sur Global, el Genocidio en Palestina…
Ante todo esto queremos levantar nuestra protesta, manifestarnos por la Paz, contra los recortes presupuestarios en la sanidad pública, en la educación pública, en las políticas de igualdad, en la lucha contra el cambio climático, y en todos los servicios sociales necesarios.
Nada para la Guerra. Todo para la Vida. No a la Guerra. No a la OTAN.
El próximo 19 de marzo nos concentramos en el Muelle de la Sal (junto al monumento a la Tolerancia-Puente de Triana de Sevilla) a las 19:00 h. para gritar bien alto NO A LA GUERRA. Te esperamos.
Andalucía tierra de paz. Manifestación en Morón. Otan no, bases fuera.
Autobús salida desde Sevilla a Morón. Fecha: 23 de noviembre. Salida de Sevilla a las 10 h. de la calle La Rábida (detrás del palacio de San Telmo) Salida de Morón a las 15 h. Precio: 10 € Apúntate en el teléfono 615 47 92 55
Autobús salida desde Alcalá de Guadaíra. Más información.
TODO EL MUNDO A MORÓN EL 23 DE NOVIEMBRE.
Mientras que Israel sigue asesinando impunemente a niños y niñas palestinas, con una complicidad e hipocresía internacional nunca vista antes en la historia, el Gobierno español sigue el comercio de armas con la entidad sionista, incumpliendo su propia legislación y mintiendo descaradamente a la opinión pública.
Israel se permite atacar a los países vecinos y no hay consecuencias ni sanciones internacionales. El gobierno ultraderechista de Israel, cuestionado por su propia población, está embarcado en una huida hacia adelante en una línea de fuga que pretende escalar el conflicto y provocar una guerra en todo Oriente próximo. Los últimos ataques a Líbano van en esa dirección. Y para ello cuenta, con el apoyo expreso de EEUU, Gran Bretaña y la OTAN y el soporte logístico de las bases, incluidas las que se encuentran en territorio andaluz. Unas bases que son el sostén de fuerzas militares que están participando directamente en operaciones de apoyo a Israel. Siendo Andalucía tierra de paz es necesaria más que nunca una gran movilización contra dichas instalaciones militares.
Mientras que continúa la guerra de Ucrania, que pudo acabarse años atrás, cuando los contendientes quisieron firmar la paz, fue de nuevo EEUU, Gran Bretaña y la OTAN las que impidieron la firma y apostaron por la continuación de la actual masacre, que ya supera el millón de muertos y heridos.
A este drama humano hay que sumar el aumento del coste de la vida y los recortes presupuestarios que afectan directamente al mantenimiento de los servicios públicos, como la sanidad y la educación. El gasto militar mundial ha alcanzado un máximo histórico, con un aumento del 6,8% el año pasado, lo que representa el mayor incremento desde 2009. Y España, no es ajena a esta deriva de muerte. Un informe reciente sitúa el gasto militar español en el 2,17% del PIB en 2023, que mantiene un agresivo despliegue militar alrededor de Rusia, en el marco de la OTAN.
Mientras que esto ocurre, la sanidad y la educación públicas se están desmantelando por las políticas agresivas que derivan recursos al sector privado; nuestra juventud, sumida en la precariedad, no puede acceder a una vivienda digna ni emanciparse y los índices de pobreza y exclusión social siguen creciendo.
El año pasado, en Andalucía, el porcentaje de población en riesgo de pobreza creció 1,7 puntos hasta situarse en el 37,5 por ciento, once puntos más que la media estatal.
Queremos un mundo de paz y de derechos. Las guerras la han pagado históricamente las clases más humildes para beneficio de unos pocos. No podemos consentir que nos metan en una guerra por la puerta de atrás. Tenemos derecho a decidir.
No en nuestro nombre. No a la guerra, OTAN NO, BASES FUERA.
Os esperamos el sábado 23 de noviembre en Morón para gritar muy alto a favor de la paz y los derechos humanos, Andalucía es tierra de paz. ACUDE a la manifestación.
PLATAFORMA ANDALUZA CONTRA LA GUERRA Y LAS BASES:
– Alwadi-Ira, grupo ecologista de Alcalá de Guadaíra. – Centro Social y Cultural Julio Vélez – Módulo Azul de Morón de la Frontera. – CGT. – Colectivo Ecopacifista Solano del Viso del Alcor. – Colectivo de Noviolencia ELAIA-Alternativa Antimilitarista MOC. – Ecologistas en Acción Andalucía. – Mujeres de Negro contra la guerra Ishbilya. – Plataforma de Solidaridad con Palestina de Sevilla. – Podemos Andalucía. – PHTA-PHTE. – USTEA.
MOC ELAIA El Puerto de Santa María en los Días de Acción Mundial contra el Gasto Militar GDAMS. Desarme ya para salvar a las personas y al planeta.
La humanidad se encuentra en una encrucijada en la que las decisiones políticas sobre los presupuestos de defensa determinarán la trayectoria de las múltiples crisis en las que está inmersa.
Las guerras y los conflictos armados están devastando regiones enteras del planeta. El gasto militar mundial ha aumentado un 19% entre 2013 y 2022, según cifras del SIPRI, y ha aumentado cada año desde 2015. Sin embargo, desde Gaza a Ucrania, la RDC, Sudán, Myanmar o Manipur, esto no ha contribuido de ningún modo a resolver los conflictos persistentes ni a reducir las tensiones mundiales. Por el contrario, el aumento del gasto militar y la intensificación del militarismo no han hecho sino aumentar la volatilidad de la paz y la cooperación mundiales. El aumento de las temperaturas está modificando los patrones climáticos de forma profunda y extrema. Millones de personas ya están sufriendo las desastrosas consecuencias del cambio climático y la degradación medioambiental, amplificadas aún más por los conflictos violentos. Debemos actuar ya. Estos patrones meteorológicos y climáticos fluctuantes tienen repercusiones directas sobre la posibilidad de que muchos territorios sigan siendo habitables, así como sobre el futuro de unas condiciones de vida dignas y sostenibles para todos.
El mundo se encuentra en una encrucijada geopolítica, incluso cuando nos alejamos del periodo post-Guerra Fría para adentrarnos en una nueva era de multipolaridad y, sin embargo, resulta inquietante que los líderes mundiales aumenten su dependencia de las soluciones militarizadas.
Ahora, el gasto militar se pregona como una necesidad para mantener todos los aspectos de la seguridad. Al mismo tiempo, ha surgido una gran red de intereses a escala mundial, liderada por muy pocos actores privados supranacionales que controlan empresas e influyen en los gobiernos de forma puramente antidemocrática. Se trata de una red de poder global que incluye y conecta empresas militares y de energías fósiles, y en la cual la militarización no sólo causa la muerte de cientos de miles de personas, sino que también se convierte en responsable instrumental del desastre medioambiental al proteger los intereses de los combustibles fósiles y los actores depredadores. Esta red trabaja, directa e indirectamente, para impedir medidas que podrían aliviar tanto la crisis medioambiental planetaria como el sufrimiento de millones de personas, y no se amilana ante los beneficios de la venta de armas a actores genocidas, como vemos en el apoyo militar prestado a Israel para que continúe sus incesantes ataques contra Gaza. Es necesario por tanto reafirmar el poder democrático en todo el planeta.
El gasto militar no solo alimenta guerras y conflictos armados en todo el mundo, sino que también detrae recursos que podrían dedicarse a abordar el cambio climático, invertir en justicia global (incluidos los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU) y promover la transformación pacífica de conflictos y el desarme. Los ejércitos se encuentran entre los mayores consumidores de combustible del mundo, representando el 5,5% de las emisiones globales, mientras que el uso de productos químicos contamina la tierra alrededor de las bases militares, envenenándola durante generaciones. El uso continuado de minas y municiones de racimo, así como de armamento convencional, deja la tierra inhabitable durante generaciones.
El coste de oportunidad de mantener un gasto militar así, nos está costando, literalmente, un mundo.
Somos conscientes de que los retos actuales a los que se enfrenta la humanidad (guerras y conflictos, crisis climática, crisis social, crisis de la democracia, pandemias, deforestación, pérdida de biodiversidad y muchos más) son globales y transfronterizos. Estos retos exigen un esfuerzo común y coordinado que sólo puede lograrse construyendo nuevas alianzas entre un amplio abanico de actores -desde la sociedad civil hasta las instituciones internacionales, los Estados, las empresas y los pueblos- para financiar y crear justicia, paz y derechos humanos para el planeta.
Juntas debemos impulsar una seguridad global común o colectiva, basada en la generación de confianza, la cooperación y la solidaridad. Reducir el gasto militar es un primer paso necesario y la mejor oportunidad para construir la paz y crear un mundo sostenible con dignidad para todos.
Para ello
Pedimos a los gobiernos que reduzcan el gasto militar y, en su lugar, aborden los acuciantes retos globales que requieren todos los recursos disponibles. Debemos denunciar los intereses ocultos y las presiones del complejo militar-industrial.
Hacemos un llamamiento para que se realicen esfuerzos reales encaminados al desarme mundial, poniendo fin al comercio de armas y cesando los envíos de armas a países en conflicto. Es hora de que la Asamblea General de las Naciones Unidas se comprometa a fijar una fecha y una estructura definitivas para una 4ª Sesión Especial sobre Desarme, teniendo en cuenta que la última sesión se celebró hace 36 años y que los Estados han desatendido su responsabilidad y su deber de avanzar hacia el desarme a través del marco de las Naciones Unidas.
Pedimos a los gobiernos que den prioridad a la justicia frente a los beneficios derivados del comercio de armas; en concreto, les pedimos que dejen de suministrar y comprar armas a Israel y que utilicen todos los medios existentes para impulsar un alto el fuego y el fin del genocidio en Gaza.
Pedimos un debate sincero y activo sobre nuevas arquitecturas de seguridad internacionales y regionales con capacidad de respuesta, basadas en las ideas básicas de la seguridad común y en la Nueva Agenda para la Paz del Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres. Desde Gaza hasta Sudán y Myanmar, los conflictos no se resolverán por medios militares. Pedimos un alto el fuego mundial; la lógica de la paz debe prevalecer sobre la lógica de la guerra.
Reclamamos una nueva geopolítica que deje atrás las guerras y la violencia, creando estructuras de gobernanza mundial con un clima de cooperación y diálogo. Debe florecer una nueva era post-violenta, basada en una cultura de paz, principios feministas y resolución de conflictos basada en el diálogo.
Pedimos a los gobiernos que actúen ya. Se necesita urgentemente un verdadero plan de descarbonización. También denunciamos a las grandes corporaciones de la industria fósil que han secuestrado y cooptado a los gobiernos mundiales.
Hacemos un llamamiento a la sociedad civil a escala local, nacional, regional e internacional para que se una en la campaña de lucha contra la tendencia al alza del gasto militar, refuerce el movimiento mundial por la paz y la justicia y desafíe a los responsables políticos que pretenden justificar un militarismo sin fin en nombre de nuestra seguridad.