La construcción de una estructura metálica del tamaño de un campo de fútbol sobre parte del yacimiento arqueológico de Sijilmassa, en la región de Tafilalet, ha desatado una fuerte polémica entre arqueólogos y autoridades marroquíes. El proyecto, que busca cubrir una zona del sitio medieval, ha sido criticado por expertos que lo consideran una agresión al patrimonio histórico, según informaron fuentes del Ministerio de Cultura marroquí a la prensa local el pasado 7 de junio de 2026.
Un lugar emblemático para la legitimidad dinástica
Sijilmassa es considerada la cuna de la dinastía alauí, la actual casa reinante en Marruecos, lo que otorga al enclave un valor simbólico y político extraordinario. La ciudad medieval, fundada en el siglo VIII, fue un importante centro comercial y capital de una región que vio nacer a los antepasados del rey Mohamed VI. Para los arqueólogos, cualquier intervención debe respetar la integridad del yacimiento.
El riesgo de que una estructura de estas dimensiones dañe irreversiblemente los estratos arqueológicos es altísimo. No se trata solo de estética, sino de preservar la historia documentada bajo tierra, señalaron fuentes de la comunidad arqueológica marroquí.
Un proyecto que enfrenta al régimen con los expertos
El proyecto, promovido por instancias oficiales aún no identificadas, prevé una charpente metálica que cubriría una superficie equivalente a un campo de fútbol, supuestamente para proteger restos arqueológicos o facilitar las visitas. Sin embargo, los arqueólogos denuncian que no se ha realizado un estudio de impacto previo y que la construcción podría alterar la lectura histórica del lugar. La polémica se enmarca en la tensión entre la voluntad de promocionar el turismo patrimonial y la necesidad de conservación científica.
El régimen alauí ha hecho de la puesta en valor de su legado histórico una herramienta de legitimidad, especialmente en el contexto de la rivalidad regional con Argelia. Cualquier intervención controvertida en Sijilmassa puede tener repercusiones políticas internas. Hasta el momento, las autoridades no han emitido un comunicado oficial que aclare si el proyecto se detendrá o se modificará.
