El partido gubernamental marfileño, el Reagrupamiento de los Houphouëtistas por la Democracia y la Paz (RHDP), del presidente Alassane Ouattara, está intensificando su estrategia de desgaste contra la oposición. Según fuentes políticas consultadas por medios locales, el RHDP estaría promoviendo fracturas internas en el Partido Democrático de Costa de Marfil (PDCI), principal fuerza opositora liderada por Tidjane Thiam.
La maniobra busca debilitar al PDCI de cara a las próximas elecciones presidenciales, previstas para 2025. Mientras los «sabios» del partido opositor intentan recomponer la unidad entre los cuadros díscolos, persistentes rumores de acercamiento de algunos de ellos con el poder alimentan la desconfianza interna en el PDCI.
Una estrategia de desgaste con antecedentes
No es la primera vez que el RHDP explota las divisiones del PDCI. En el pasado, el partido gobernante ha captado a figuras relevantes de la oposición ofreciéndoles cargos o prebendas, lo que ha erosionado la cohesión del bloque opositor. La crisis actual, sin embargo, coincide con la consolidación de Tidjane Thiam al frente del PDCI, un exbanquero internacional que aspira a presentar un frente unido frente a Ouattara.
La semana pasada, Thiam denunció en un comunicado «maniobras destinadas a desestabilizar al PDCI desde dentro», aunque evitó mencionar directamente al partido gobernante. En círculos opositores se teme que la fractura pueda traducirse en una pérdida de apoyos electorales y en la incapacidad de articular una alternativa sólida al oficialismo.
Implicaciones para la estabilidad regional
Costa de Marfil es un socio económico clave para España en África Occidental, con importantes inversiones españolas en el sector de las telecomunicaciones y las infraestructuras. Una crisis política prolongada podría afectar al clima de negocios y a la estabilidad de la región, especialmente si la división opositora deriva en protestas o enfrentamientos.
De momento, la comunidad internacional observa con cautela la evolución de los acontecimientos. La Unión Africana ha instado a las partes a preservar el diálogo y a evitar una escalada de tensiones. Por su parte, el Gobierno de Ouattara niega cualquier injerencia en los asuntos internos del PDCI y atribuye las fisuras a «debates internos naturales» de la oposición.